Happy birthday, Mr. Kirk Douglas! (Travis)

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«Me llamo Kirk Douglas. Tal vez hayas oído hablar de mí. Si no,… búscame en Google. Soy el papá de Michael Douglas y el suegro de Catherine Zeta-Jones. Hoy cumplo 90 años y, en mi caso, llegar a esta edad no es solo especial sino milagroso».

Bueno, pues han pasado 10 años más de ese mensaje, y hoy cumple 100 uno de los más grandes, Sigue leyendo →

Especial USA (y IV): el New York real de Travis


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Hace casi tres décadas me compré un póster de Nueva York en el mirador del World Trade Center, que creo que estaba en la planta 107. Lo mantuve expuesto en mi habitación mientras viví en casa de mis padres y me sabía de memoria todos sus detalles. Representaba no tanto lo que me gustaba como lo que hacía especial esta ciudad. El follón, el trasiego continuo de gente, muchos de ellos comiendo por la calle, el caos de taxis, bicis, ciclistas, coches de bomberos,… Y cómo no, Woody Allen. Sigue leyendo →

Especial USA (III): el New York imaginado de Travis

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«New York, New York, it’s a wonderful town! The Bronx is up and the Battery’s down.»

Así empieza la animadísima canción de Un día en Nueva York, interpretada, como todos recordaréis por Gene Kelly, Frank Sinatra ¿y?…, ¿y?,… nadie se acuerda del pobre Jules Munshin. Todo el que va por primera vez a Nueva York dice que cree reconocer muchos sitios de la ciudad porque los ha visto mil veces en las películas y en las series de televisión. Como todos los lugares típicos que nos enseñan los marineros de la película mencionada en un tour turístico muy recomendable de Sigue leyendo →

De suicidios, sacrificios e inmolaciones, por Travis

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Finalizo aquí mi particular trilogía sobre el escabroso tema del suicidio, comenzada con De suicidios y escritores malditos, y continuada con el guion veinteañero Inútil. Cuando estaba redactando la primera parte me vinieron a la mente varios personajes que provocan o fuerzan su muerte, si bien casi siempre hay una buena causa detrás.

«Vales más muerto que vivo«,  Sigue leyendo →

Inútil, por Travis

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Prometí a Lester que tendría un texto listo para esta semana, pero veo que no llego a tiempo. Mi último post acerca de los suicidios me dio una idea para hacer una derivación sobre otro tema relacionado con este suceso tan «cinematográfico». Pero veo que no lo termino, y como tenía que entregar algo, recordé que en aquel último post mencionaba un guion que escribí hace casi dos décadas para un concurso de cortos que (obviamente) no gané.

Lo he recuperado. Se titula Inútil y llevaba una sinopsis de dos líneas: «La historia de un fracasado. Tan fracasado que es incapaz de quitarse la vida sin quitársela a los demás». Sigue leyendo →

De suicidios y escritores malditos, por Travis

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Como dijo algún sabio, «suicidarme sería lo último que haría en la vida». Y sin embargo, resulta paradójico que siendo el suicidio algo tan feo, casi vulgar y en ocasiones cobarde, en el cine se nos presenta con frecuencia como todo lo contrario, como un acto heroico, lleno de épica.

suicidio1El momento cumbre de Los Miserables, la inmortal obra de Víctor Hugo, es sin duda el suicidio del comisario Javert Sigue leyendo →

Niños exterminables, por Travis

Niños exterminables 1 - Cuatro amiguetes

«¿Dónde habré puesto el Magnum 44?», pronuncio mientras busco en algún cajón el revólver que no tengo. Esta frase me viene a la cabeza cada vez que veo en la tele al niño insoportable de Indiana Jones y el templo maldito (1984), el Tapón de las pelotas. Me volvió a pasar la semana pasada, una vez más, y con los años es peor. Este niñato me echa de la peli cada vez que aparece y eso que las tres primeras del gran Indy están entre mis favoritas de todos los tiempos del género de aventuras.

Haciendo una analogía con el nombre del personaje, este chico no es el tapón de la botella de gaseosa que cierra herméticamente el tarro de las esencias, sino el tapón saltarín/cabrón de la botella de champán que hace que el preciado elemento se derroche. Qué cargante resulta por momentos, sobre todo hacia el final, cuando se pone a dar pataditas, seguramente porque todo charlie sabe algo de kárate (otro topicazo peliculero), y derriba a tres tíos de un solo golpe con un palo, o cuando empieza con el «no mucho divertido, Indy» o el «tú hace trampas».

Niños exterminables 4 - Cuatro amiguetesSi el Mola Ram le hubiera arrancado el corazón en algún momento, o si el maharajá le hubiera sajado el abdomen con la daga de Shiva, hubiéramos aplaudido a rabiar, y sería un momento mítico de la película, impactante. Los malos nos caerían bien, pasarían a ser de los nuestros, pero ya sabemos que no te puedes cargar a un niño en pantalla ni aunque lo merezca, como es este caso. La censura, la autocensura, el miedo al fracaso en taquilla o a la calificación de la película lo impiden. Chicho Ibáñez Serrador lo sabía bien y tituló su aterradora película ¿Quién puede matar a un niño? (1976), y mira que los niños de esa película tenían algo más que una patada en la boca.

El niño tiene que caer bien a la fuerza y el que diga lo contrario es un psicópata peligroso (apúntenme en la lista). Es como esos programas de nuevos talentos en los que aparecen artistas que llevan años ensayando su número (y algunos son fantásticos) junto a «niños con grasia». Pues bien, para mi cabreo, los «niños con grasia» se suelen llevar los mayores aplausos y elogios, porque a ver quién tiene el valor de echar a un niño de seis años de un programa de estos.

Y yo detesto a Tapón, qué quieren que les diga, y a muchos niños que aparecen en películas. A Anne Paquin, cuando era una insoportable niña de 11 años le dieron un Óscar por interpretar… a una insoportable niña de 11 años en El piano (otro para la lista de Óscar que me tocan).

Niños exterminables 2 - Cuatro amiguetesEl tal Tapón, que responde al nombre de Ke Huy Quan, tuvo cierto éxito en aquella época y fue contratado al año siguiente para otra película mítica de los ochenta, Los goonies (1985). Yo nunca fui muy fan de esa película, me hubiera cargado a varios chavales de la pandilla, pero en lo que se refiere a Tapón no debí ser el único, porque buscando en su filmografía veo que apenas hizo nada después. ¡Bien, señores del casting, bien! Por fin han entendido que los niños que pudieron tener su gracia de críos son realmente insoportables del todo cuando crecen (Miley Cyrus, no va por ti, qué va). Lo último que se sabe de Tapón es que trabajó como coreógrafo en escenas de acción de los X-Men. Lobezno, es tu turno, remátalo por el bien de la Humanidad.

W WHEATON,PHOENIX,J O'CONNELL STAND BY ME COLUMBIA 01/05/1986 CTM41716No odio todo el género infantil, ni mucho menos, hay películas que me gustan. De esa época tan dada a la nostalgia es la estupenda Stand by me (1986), aquí titulada Cuenta conmigo, en la que repetía uno de los goonies, Corey Feldman, el zumbao de gafas. De esta peli solo me hubiera cargado a Jerry O’Connell, el gordito, porque reúne todos los tópicos cargantes sobre los niños y las películas. El resto del reparto está perfecto en su papel, con mención especial para el malogrado River Phoenix, cuyo personaje ya tenía ese aura trágico que le persiguió en su corta vida. El mismo River interpretó, y vuelvo al principio con esta coincidencia, al joven Indiana Jones en La última cruzada.

Niños exterminables 5 - Cuatro amiguetesSteven Spielberg, director de Indiana Jones y productor de Los goonies, es uno de esos creadores a los que no solo no les importa, sino que parecen anhelar trabajar con niños. Estuvo detrás de E.T. y… bueno, salvaré de la quema a Elliott por los pelos. El mundo sería mejor si se hubiera ido en la nave espacial, pero tampoco fue tan grave que se quedara. Me atrevo a salvar también de las balas a Drew Barrymore, porque bastante sufrió ya esa niña antes de los doce años como para ahondar su desgracia.

No pensé lo mismo tras ver El imperio del Sol, con la cargante voz de Christian Bale como púber insoportable, candidato directo a la categoría de «Niño exterminable». Estando en un campo de prisioneros no hubiera sido necesario forzar demasiado el guion para buscar un motivo. Y reconozco que me equivoqué con él, porque Christian Bale ha tenido una madurez muy interesante, con papeles como el de Patrick Bateman (American Psycho), El maquinista, John Connor (Terminator Salvation) o el mejor Bruce Wayne que se recuerda (los Batman de Nolan).

Niños exterminables 6 - Cuatro amiguetesSpielberg vuelve a regalarnos otra niña exterminable en Mi amigo el gigante, una pena de película pues tenía numerosos ingredientes para resultar muy entretenida: basada en un cuento de Roald Dahl, con guion de Melissa Mathison (E.T.), banda sonora de John Williams, buenos efectos especiales como siempre con Spielberg,… Pero un tostón de peli, sin ritmo, sin gracia, sin interés,… y con una niña cargante, la tal Ruby Barnhill en el papel de Sofía. Recuerda a Matilda (otro cuento de Roald Dahl), pero como si le hubieran aplicado un sedante de caballo.

A mi modo de ver, creo que a muchos directores hay que explicarles que lo que hace cargante o salvable a un niño en una película no es la bondad o la maldad de su personaje, sino la finísima línea entre la gracia de un chaval talentoso y el supuesto (e infame) encanto de un chaval redicho, que además parece más maduro y sabio que cualquier adulto. Hay niños malos que me encantan, y niños «adorables» que me hacen buscar el Magnum.

Como hay tantos niños que aparecen en películas, y como tantos aficionados al cine son amantes de las listas, voy a concluir esta entrada con tres listas, clasificando a estos nobles e innobles infantes en función de las sensaciones que me producen (animo al lector a aportar nombres que seguro se me pasan en este repaso):

1. Niños que se salvan de la quema, la patada en la boca, el Magnum 44 y la daga de Shiva:

El Totó de Cinema Paradiso.

Los sufridores niños de Slumdog millionaire y los chicos de las favelas de Trash.

Niños exterminables 7 - Cuatro amiguetesLa Natalie Portman de León, el Profesional y Beautiful Girls. Gran adolescencia, juventud y madurez la suya. Encantadora en todos los sentidos.

El Haley Joel Osment de El sexto sentido y Forrest Gump. Y enamorado de Jenny, cómo no.

El Bola.

Los de El orfanato y Los otros.

El pequeño Nicolás, pero el de la comedia francesa, lógicamente, no el arribista que engañó a los tontos más tontos de este país.

Los niños de Pixar, en especial Andy, la niña de Toy Story 3, Los increíbles y la Riley de Inside Out. Niños exterminables 8 - Cuatro amiguetes

Y por supuesto, los de las películas de miedo: la niña de El exorcista, las gemelas de El resplandor, el psicópata de Toy Story, los niños de El pueblo de los malditos, de Poltergeist,…

Y Chencho, ¡Chenchoooo!

2. Niños que se quedan en la zona neutra, ni frío, ni calor. Por momentos los odio, pero luego ves lo mal que lo están pasando, te apiadas y hasta acabas cogiéndoles cariño. No mucho, como a una cobaya, más o menos:

El Giosué de La vida es bella.

Los niños de El niño con el pijama de rayas.

Hugo, el de La invención de Hugo. Niños exterminables 9 - Cuatro amiguetes

El Haley Joel Osment de Inteligencia Artificial (otra vez Spielberg).

La pequeña Miss Sunshine.

La Dorothy de El mago de Oz, aunque Judy Garland, con sus 17 tacos, no colaba como niña de 12. Asesinaría a su dobladora, eso sí.

3. Más niños claramente exterminables. Echan por tierra la teoría darwinista sobre la evolución de la especie:

Anakin Skywalker. De crío, de menos crío y de adolescente. Un sable láser a tiempo…

Niños exterminables 10B - Cuatro amiguetesNiños exterminables 10 - Cuatro amiguetesNiños exterminables 11 - Cuatro amiguetes

Solo en casa. Mención especial del Jurado. El director de esta película, Chris Columbus, guionista de Los Goonies por cierto, consiguió lanzar al estrellato a Macaulay «Mazo-en-la-jeta» Culkin, pero tiene el dudosísimo mérito de crear un personaje todavía más odioso: uno de los hermanos pequeños, el gafotas que se meaba encima, interpretado por Kieran Culkin. Sí, hermano del anterior. Vaya par. Niños exterminables 13 - Cuatro amiguetes

Este chico es un demonio, nunca un título estuvo mejor puesto.

Daniel el Travieso, (1993). Viendo al abominable Mason Gamble, y viendo que Walter Matthau no se lo cargaba, supe que estaba acabado como actor. Qué lástima, uno de los cabrones más simpáticos de todos los tiempos aguantando a este payaso al que le hubiera quitado los dientes con alicates. De uno en uno.

Niños exterminables 12 - Cuatro amiguetesAtreyu (Noah Hathaway) en La historia interminable. Y ya que estamos, eliminamos también a Bastian y a la Hija de la Luna.

El amigo pelirrojo del «crío» Tom Hanks en Big.

Los chicos de Zathura, Jumanji, Mary Poppins, y cómo no, nuestra aportación patria: Zipi y Zape, y los Parchís.

Niños exterminables 14 - Cuatro amiguetesCualquier papel de Freddie Highmore, ya sea en Charlie y la fábrica de chocolate, Descubriendo Nunca Jamás, o Las Crónicas de Spiderwick. Pobrecito ¡bang, bang!

(TEXTO CALIFICADO POR EL MINISTERIO COMO NO APTO PARA TODOS LOS PÚBLICOS)

¡Hasta la próxima, vigilad a esos diablillos y no los llevéis nunca a un casting!

Amanece, que no es poco, por Travis

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«¡Alcalde, todos somos contingentes, pero tú eres necesario!»

No falla. Hombres y mujeres somos completamente distintos y con esta película se evidencia como pocas veces. Cada vez que se menciona una frase o una situación de la genial película de José Luis Cuerda, de 1989, a los tíos se nos dibuja una sonrisa de oreja a oreja, mientras que ellas lanzan una pregunta (respondida por ellas mismas) que suele ser del estilo:

  • ¿Esa es la peli en la que crecen los hombres en el huerto? Puf, qué absurda.

O bien:

  • ¿Esa es la de Resines que llega en moto con su padre a un pueblo y allí están todos locos? ¡No tenía ningún sentido!

Exacto, les suelo decir. No tiene ningún sentido, es absurda, y eso es lo que la hace tan especial. No hay que buscarle explicación, no hay que tratar de entenderla, no hay que pasarla bajo el tamiz del raciocinio femenino para hallar una explicación a tanto sinsentido. Por eso nos mola a nosotros. Por eso no suele gustaros a vosotras.

Para haber sido rodada hace casi treinta años, me sorprende que esta película me siga persiguiendo como lo hace. Y no huyo de ella, dejo que me siga, que me coja (no en sentido argentino), que me atrape y vuelvo a recordar sus grandes momentos.

Anoche sin ir más lejos estuve en el teatro viendo a Gabino Diego y Cayetana Guillén Cuervo en Havana Club 7. El formato era mitad teatro, mitad talk show, mitad cabaret, mitad música en directo,… Demasiadas mitades, será que «me he desdoblado», como el personaje del borracho del pueblo interpretado por Miguel Rellán. En un momento dado de la conversación entre Gabino y Cayetana recordaron alguna anécdota de Amanece, que no es poco, en la que el actor interpretaba el personaje del estudiante guiri que «es muy bien» y «¡este alcalde nos toca las pilotas!» (recordad El clan de los MacArrash). En ese momento me fijé a mi alrededor y a todos los tíos se nos dibujó esa sonrisa «amanecista», mientras que a sus acompañantes femeninas les vi torcer el gesto como diciendo otra vez: «¡qué pereza!, ¡qué absurda!»

amanece2Hace una semana estuve en un concierto de un fantástico grupo de góspel llamado Spirit to All y en mitad del típico repertorio de ese tipo de música, Happy days, Amen, Hallellujah, y alguna licencia como una versión espectacular del Rolling in the deep de Adele, de repente nos sorprenden con:

«Ahora vamos a cantar una canción que no es típica de estos repertorios, pero que nos gusta tocar de vez en cuando. Aparecía en la película Amanece, que no es poco, y se titula El corazón«.

Y allá que se lanzan, cual maestro del surrealista pueblo albaceteño enseñando a sus alumnos las virtudes del corazón, «en el cuerpo humano hay algo que es sensacional», y el coro góspel acompañando «con sus dos aurículos, y sus dos ventrículos», en maravilloso crescendo hasta ese punto crítico que no dejé de tararear: «¡qué complicación si se te para el corazón!»

Una de las grandes virtudes de esta película es que su solo recuerdo me provoca una sonrisa que no se me borra durante un largo rato:

Hace menos de un mes, el amiguete Lester recordaba al cabo de la guardia civil interpretado por el gran Saza al hablar de copias espantosas de canciones. La escena de la bronca al escritor argentino que aparece en la película interpretado por Arturo Bonin es otra de mis favoritas:

Y ahora, para rematar, me dicen estos amigos que ha escrito usted Luz de agosto, la novela de Faulkner (pronúnciese Fúlkner), ¡de William Faulkner! Y… ¿no podía usted haber plagiado a otro? ¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?

El actor argentino, probablemente tan psicoanalítico como marca el tópico argentino, no entendía nada de la película. Tiene gracia cómo lo cuenta el director José Luis Cuerda: «No encontraba ninguna conexión entre los diálogos de la película y la vida que lo rodeaba. No era capaz de ver algo medianamente lógico ni en lo que hacíamos a diario ni en lo que rodábamos. Tan lejos de su país tampoco se animaba ni a preguntar ni a criticar«. Por razones como esta me parece tan grande la película. Aquí dejo el rapapolvo de Saza al completo:

Contiene frases dignas del top-ten del surrealismo como: «le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. Son cosas vistosas, no afectan a nadie y llaman la atención lo justo«.

La película no fue un éxito de taquilla, nunca aparece citada entre los grandes títulos de la historia de nuestro cine, y sin embargo tiene una colección de frases que se han extendido y pervivido a lo largo de estas tres décadas como muy pocas películas han logrado. Como aquel «supongo que me respetarás» de Luis Ciges a su hijo Antonio Resines, escena que concluye con el mítico:

«Déjate, déjate, que un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama, ¿eh?»

Hay un momento de la película que fue muy recordado hace apenas tres meses, cuando la inutilidad manifiesta de nuestros líderes políticos nos llevó a una nueva convocatoria de elecciones generales. En aquel momento quisieron convencernos de que había que esperar otros dos meses y medio para la nueva votación. ¡Otros dos meses! ¿Para qué? El alcalde de este pueblo lo hubiera solucionado mucho antes a su manera:

«Carteles no quiero ver ni uno, que ya nos conocemos todos las jetas». Si es que el surrealismo tiene mucho más sentido común que nuestros dirigentes.

La película se rodó en varios pueblos de la Sierra del Segura, sobre todo en Ayna, Liétor y Molinicos. Con motivo del vigésimo aniversario del estreno de la película, la Junta de Castilla-La Mancha organizó una ruta que recorría los lugares de rodaje y las principales localizaciones, e incluía «tesoros» como una réplica de la Vespa con sidecar con la que Antonio Resines y Luis Ciges llegaban al pueblo. «¿Y qué tal la política por  Oklahoma?»

Luis García Berlanga le dijo al director que el reparto de Amanece, que no es poco era el mejor de la historia del cine español: los mencionados Luis Ciges, Antonio Resines, José Sazatornil, Gabino Diego y Miguel Rellán, y además Chus Lampreave, Manuel Aleixandre, Rafael Alonso, Quique San Francisco, Tito Valverde, Pastora Vega y muchos más, todos geniales en sus papeles, a los que se unieron varios habitantes del pueblo como figurantes de lujo.

Yo creo que tenía mejor reparto todavía otra película del mismo Cuerda, de 1995, en la que intentó repetir la fórmula de esta su obra maestra: Así en el cielo como en la tierra. Fernando Fernán Gómez, Paco Rabal, Luis Ciges, Manuel Aleixandre, Gabino Diego, Agustín González, Álex Angulo, Achero Mañas,… Sin embargo, la película tuvo menos éxito y no alcanzó las cotas de esta como obra de culto, posiblemente por tener menos frescura, fruto de un guion seguramente más trabajado. Cosas que ocurren a veces en el cine.

«¡Viva el munícipe por antonomasia!» y «luego está el tema del libre albedrío, que es un tema muy bonito»

Cara Travis

Currículums de película, por Travis

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Hacia el final del libro El marciano (The Martian, de Andy Weir), el náufrago Mark Watney deja una de sus reflexiones cuando está a punto de abandonar el planeta rojo después de un año y medio malviviendo en su superficie:

Mi lucha terrorífica por mantenerme con vida se convirtió en una rutina. Levantarme por la mañana, desayunar, cuidar mis patatas, arreglar cosas rotas, comer, responder correo electrónico, mirar la tele, cenar, irme a dormir. La vida de un granjero moderno.

Luego fui camionero y recorrí un largo trayecto por el mundo. Finalmente, obrero de la construcción, reconstruyendo una nave de formas que nadie había imaginado hasta ahora. He hecho un poco de todo aquí, porque no hay nadie más para hacerlo.

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Atípico Día de la Madre (2ª parte)

Marco

TRAVIS Cara Travis

En aquella entrada dedicada hace un año a mi madre titulada Todo sobre mi madre, hablé de esas películas clásicas que le gustaban, algunas de las cuales podía ver mil veces como Siete novias para siete hermanos o Sonrisas y lágrimas, curiosamente dos películas en las que los numerosos hermanos, los salvajes Pontipee y los repelentes von Trapp, parecen anhelar y buscar una madre que supla ese hueco en sus vidas. Sigue leyendo →