La “kulé borroka” recibe premio

 

Comunicado FCB

BARNEY, 18/10/19

El VARça-Real Madrid previsto para el próximo día 26 se aplaza. De momento sine die, pendiente de fecha, privándonos a los aficionados de uno de los mayores espectáculos que se puede ver en el mundo del fútbol. Es una victoria de las algaradas callejeras, de los radikales, que han conseguido “enmierdar” un partido que veíamos más de 600 millones de espectadores en todo el mundo. Una vergüenza que se debe a muchos factores y a numerosos actores, entre los cuales está el presidente de uno de los principales brazos propagandísticos del movimiento indepe, el F.C. Barcelona. Josep María Bartomeu y su directiva sacaron sus títulos de Derecho del cajón y criticaron duramente la sentencia del Tribunal Supremo con un escrito totalmente previsible publicado antes incluso de haber leído las 500 páginas de la misma. El aplazamiento es un triunfo de la “kulé borroka”, de la promoción de la desobediencia y la rebelión frente a una decisión judicial del Tribunal Supremo. Ya puestos en faena, animo a los dirigentes del club a que cambien desde ya el escudo de la institución:

Escudo Barça

La resolución del Comité de Competición responde a una decisión precipitada y, en palabras del Madrid, “una ocurrencia poco meditada” del nefasto presidente de La Liga, Javier Tebas, quien propuso de modo inmediato dicha medida tras la grave situación política que se vive estos días en Cataluña. ¿De verdad no se puede garantizar la seguridad del partido a diez días vista? ¿Existen informes de los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional o el Ministerio del Interior que avalen la decisión de Tebas? Según dijo ayer mismo el F.C. Barcelona, no hay ningún informe del Departamento de Interior de la Generalitat que indique que no se puede garantizar la seguridad del partido. Entonces, ¿Javier Tebas sabe algo que se escapa a los responsables de controlar una situación que se fue de las manos hace mucho tiempo por culpa de pirómanos como Torra, Artur Mas, Puigdemont y Bartomeu?

 

Busco en Google otras ligas del mundo en países con conflictos permanentes y veo que, salvo Yemen, Siria y poco más, los campeonatos se siguen disputando con aparente normalidad en Nigeria, Cisjordania, Irak, Etiopía o Venezuela. ¿Tan mal está la situación en esa “Cataluña de las sonrisas”, tan cosmopolita y abierta al mundo como la Tractoria en la que se está convirtiendo?

Los más jóvenes no recordarán lo que era el fútbol en los ochenta, en los que por desgracia nos acostumbramos a tragedias como las de Heysel, Bradford o Sheffield, o a las peleas y asesinatos de hinchas en las ligas sudamericanas. En España además teníamos la lacra de ETA amenazando tras cada gran acontecimiento, con avisos de bombas, pancartas de apoyo (¡de mierda!) en los campos de fútbol, intimidación en las gradas (recordad El Sadar y el “petardo-bomba” lanzado a Buyo) y sin embargo los partidos se disputaban. Los campeonatos se celebraban pese a todo.

Para acabar con esta lacra se aprobaron una serie de leyes con fuertes regímenes sancionadores para erradicar todo lo que pudiera promover la violencia en el deporte, y de modo especial en el que se mostraba con mayor crudeza, el fútbol. La Football Spectators Act en Inglaterra supuso un antes y un después en ese mundo convulso de hooligans y aficionados alcoholizados.

En España se aprobó la Ley del Deporte en 1990 que fue un referente en la lucha contra la violencia en el deporte, y actualmente tenemos la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. En mi modestísima opinión de aficionado madridista y no jurista, lo que se tendría que hacer con el Clásico del 26 (y lo que se debería haber hecho desde hace años) es algo a lo que están desacostumbrados los dirigentes catalanes, ya sean del Parlament o de la directiva blaugrana: aplicar la Ley. Lo repito: aplicar la Ley. Les dejo el enlace a la Ley aquí. Lamento dejarlo en esa lengua que el presidente de la Generalitat Quim Torra define como propia de “bestias con forma humana”, pero estoy seguro de que aun así serán capaces de entenderla.

Según esta Ley, art. 2, son delitos o faltas tipificadas:

b) La exhibición en los recintos deportivos, en sus aledaños o en los medios de transporte organizados para acudir a los mismos de pancartas, símbolos, emblemas o leyendas que, por su contenido o por las circunstancias en las que se exhiban o utilicen de alguna forma inciten, fomenten o ayuden a la realización de comportamientos violentos o terroristas, o constituyan un acto de manifiesto desprecio a las personas participantes en el espectáculo deportivo.

e) La emisión de declaraciones o la transmisión de informaciones, con ocasión de la
próxima celebración de una competición o espectáculo deportivo, ya sea en los recintos deportivos, en sus aledaños o en los medios de transporte públicos en los que se pueda desplazar a los recintos deportivos, en cuya virtud se amenace o incite a la violencia o a la agresión a los participantes o asistentes a dichos encuentros, así como la contribución significativa mediante tales declaraciones a la creación de un clima hostil, antideportivo o que promueva el enfrentamiento físico entre los participantes en encuentros o competiciones deportivas o entre asistentes a los mismos.

f) La facilitación de medios técnicos, económicos, materiales, informáticos o tecnológicos que den soporte a la actuación de las personas o grupos que promuevan la violencia, o que inciten, fomenten o ayuden a los comportamientos violentos o terroristas, o la creación y difusión o utilización de soportes digitales utilizados para la realización de estas actividades.

 

Los recintos deportivos deberían ser lugares, como explica el Preámbulo de la Ley, para el disfrute del deporte, no para manifestaciones políticas, ni para remover a las masas con temas que encienden tantas bajas pasiones como el nacionalismo. El CDR (Club Deportivo Radikal) Barcelona ha sido durante años uno de los pilares del independentismo, una de las organizaciones que ha facilitado la estructura del club para la difusión del mensaje secesionista por el mundo, y nunca se le han parado los pies, pese a que, entre sus obligaciones, están:

Ley art.3

Ley art.3B

Leo todo lo que dice la Ley y creo que han incumplido el ochenta o noventa por ciento de las obligaciones. Lo que ocurre es que hablo de un club en el que sus dirigentes y principales jugadores se siguen descojonando de lo que ocurrió en 2002 con Figo, el lanzamiento de botellas y el cochinillo. De un club que ha blanqueado siempre el apedreamiento del autobús del Real Madrid, una práctica que no es de tiempos inmemoriales. Este artículo es de 2010, por ejemplo. “Estos chicos…” son como los chicos de la gasolina de Arzallus, siempre presto y dispuesto a blanquear la imagen de los radicales.

Aquel día de la vuelta de Figo al Camp Nou no ocurrió una desgracia de milagro, pero aun hoy los culés más recalcitrantes siguen diciendo que Figo fue a provocar al tratar de realizar un acto tan ominoso como el que solía hacer en cada encuentro: sacar un córner. La sanción al club fue la que era de esperar, el cierre por dos encuentros, pero como a este club no le aplican las leyes, ya sean civiles o deportivas, la sanción quedó sin cumplir. Favor por favor, e inicio del terrible Villarato.

El “mès que un club” está haciendo estos días lo que ha hecho toda la vida: ponerse al lado de aquel del que puede sacar tajada, ya sea la Generalitat, Mediapro, LaLiga de Tebas, Villar, la UEFA o Franco. Y por alguna extraña razón hay miedo a aplicarles la ley, como el cierre del estadio, la pérdida de puntos por llegar tarde a un encuentro, la sanción por no presentarse a un partido, las prohibiciones de la UEFA de hacer política en los campos, negociar con jugadores con contrato en vigor, no ceder jugadores a la selección, poner un partido después de las 12 de la noche, cerrar el Camp Nou al público el 1-O, y tantas y tantas otras.

Esteladas

Casualmente, por primera vez en años el Madrid contaba con un día más de descanso que el Barça antes del Clásico, porque juega el martes y el Barça el miércoles. ¿Qué tendría que hacer el Madrid? Ir a jugar el partido a la hora prevista, y si se incumple la ley en lo relativo a las (putas) pancartas o a las garantías de seguridad, o apedreamiento del autobús, pedir la suspensión del mismo. La cancelación del encuentro y una sanción ejemplar para el club, ¡coño, lo que dice la Ley!

Ley Art.15

Si el partido es una vergüenza, como lo fue en su día el del cochinillo y la botella de JB, que lo vea todo el mundo, si hay lanzamiento de objetos que se suspenda, que Ramos pida que se retiren todas esas pancartas ofensivas que llaman a España estado opresor, que vean en China, Arabia Saudí y los Estados Unidos en qué se ha convertido este club que hace un cuarto de siglo no era ni por asomo el altavoz del odio en que se ha convertido hoy en día. Que se aplique la Ley, que es lo que se hace en los estados de Derecho sin “tsunamis democràtics”:

Sanciones

Siento una enorme pena por lo que está ocurriendo en Cataluña estos días. La falta de condena de la violencia y las imágenes de estos días me recuerdan a los años de plomo del País Vasco, con Otegi equiparando “las violencias de todos los lados”, las nueces que recogía Arzallus mientras ETA ponía las bombas, me viene a la memoria el silencio de los que están acojonados porque no se atreven a decir su opinión en público. Futbolistas incluidos, ¿qué han hecho Iniesta, Villa, Pedrito o Luis Enrique todos estos años? Lo mismo que hicieron aquellos años los futbolistas y seguidores que no apoyaban al separatismo vasco, callar. Solo pueden hablar los de siempre: Piqué, Sergi Roberto y los millonarios cataríes Guardrolona y Xavi Hernández.

El Barça, en lugar de poner sensatez, ha echado más gasolina. Si no se puede garantizar la seguridad del partido, se suspende y se les pone una sanción ejemplar. Pero que esta vez la cumplan. Una de las propuestas era que se juegue el día 4, pero ya ha dicho el Barça que no le viene bien porque el día 1 tiene partido contra el Atleti. Por primera vez en años a Tebas le preocupa que los dos equipos cuenten con los mismos días de descanso. Ya veréis cómo lo ponen cuando peor le viene al Madrid, que una vez más tiene que dar ejemplo y ya veréis cómo es el que recibe los palos de prensa y Liga.

Actualización del 19/10/19: según la última noticia de ayer por la tarde, parece que se jugará el 18-D. Para el Madrid, 4 días después de visitar Mestalla y 3 días antes de recibir al Athletic de Bilbao. Mucho peor que ahora.

Lo dicho: la kulé borroka todavía recibe un premio.

Cara Barney

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El autoproclamado “mejor periodismo deportivo del mundo”, por Barney

Butanito

“Does the truth matter any more?

¿Todavía importa la verdad?”

Katharine Viner, directora de The Guardian, se planteaba esta cuestión en un artículo escrito en julio de 2016, Cómo la tecnología alteró la verdad, un artículo tan interesante como terrorífico en el que la periodista desgranaba varios de los problemas del periodismo o pseudoperiodismo actual. Vivimos la época de los medios digitales, la decadencia de los tradicionales y cobra importancia la inmediatez, la urgencia de la información por encima de la calidad, o lo que es peor, la veracidad de la misma. “Sácala ya, rápido, aunque no esté contrastada”, supongo que se escuchará en muchas redacciones. Las fake news, la posverdad, la repetición de mensajes de otros medios ante la falta de tiempo para contrastar, analizar o elaborar algo propio, la manipulación de la información que logra que algo falso pase por verdadero y la búsqueda de la conexión emocional y no racional con el lector son consecuencias de lo anterior.

“Lo importante es el click”, continúa diciendo la directora, el clickbait, el cebo de clicks. “Las redacciones publicarán de modo acrítico cualquier cosa, lo que termina legitimando la bazofia”. En el fondo da igual si la noticia tiene interés o si es cierta o no, el titular no es más que un gancho para atrapar al incauto y una vez que este ha pinchado se contabiliza para la publicidad y el contenido puede ser lo que suele ser: “bullshit”. Una mierda, como dice la autora.

B Vergara

Casi desde los inicios de este blog, los cuatro amiguetes (cada uno en su estilo o temática) hemos criticado de una u otra manera el tipo de periodismo que se realiza en este país. El deterioro de la prensa tradicional, con una encendida crítica de las faltas de ortografía sangrantes y de la línea tendenciosa de la mayor parte de la prensa. En Periodismo a vuelapluma, Josean criticaba la manipulación de ciertos medios, hasta el punto de que las mismas imágenes podían ser utilizadas con fines opuestos en dos cadenas del mismo grupo (Antena 3 y La Sexta) en función del público objetivo de las mismas. Las estrategias de manipulación mediática de Chomsky (que ni siquiera son de Chomsky, sino de Timsit) están a la orden del día y prácticamente no hay semana que no las recuerde. En El traje nuevo y la mentalidad gramofónica aludíamos a George Orwell y su magnífico prólogo sobre la falta de libertad a la hora de publicar opiniones incómodas para la progresía británica. Hace poco decía Arturo Pérez-Reverte que “nunca hemos sido menos libres”. “Ahora vivimos entre montones de inquisiciones. Y este puritanismo espantoso. Nunca he sentido mi libertad personal tan amenazada como en los últimos 10 años. La estupidez es una mala compañera de viaje de la libertad”.

El periodismo, que en su visión utópica e idealizada, debería funcionar como contrapoder, como una especie de cuarto poder que controlara a los poderes tradicionales de Montesquieu, se ha convertido en la mayoría de los casos en un instrumento al servicio del que manda o del poderoso. Como consecuencia, leo artículos que me parecen cada día más tendenciosos o escuchamos debates claramente dirigidos. Esto decía el propio Orwell en su ensayo sobre la guerra civil española:

“Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta nunca con fidelidad cómo suceden las cosas, pero en España vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. Estas cosas me parecen aterradoras, porque me hacen creer que incluso la idea de verdad objetiva está desapareciendo del mundo. A fin de cuentas, es muy probable que estas mentiras, o en cualquier caso otras equivalentes, pasen a la historia”.

Como el terreno del que le toca hablar a este humilde amiguete bloguero es el del deporte, en él se junta todo lo anterior: la inmediatez, la conexión emocional con el lector, la masa idiotizada, la búsqueda del click rápido, la falta de rigor o la indigencia intelectual de los que se hacen llamar periodistas. Y la manipulación, que alcanza cotas vergonzantes, sesgadas, dirigidas, vomitivas, incluso creando una neolengua a la manera de 1984. Lo recuerdo desde los tiempos de José María García, Butanito forever.

Ya ni sé cuántas veces he cuestionado en este blog el doble rasero antimadridista, el manejo de la información desde Barcelona, o la manipulación de los medios en torno al fútbol, con el siniestro Roures frotándose las manos desde su despacho. El último ejemplo lo estamos viendo esta temporada con “su” querido VAR. Ahora que ha perdido la manip… digo, la gestión del mismo en favor de Hawkeye, la empresa contratada en el pasado Mundial de Rusia, en la Champions y en las principales ligas europeas, han salido algunos de sus feladores habituales en prensa (Fouto a la cabeza) a pedir la vuelta de Mediapro.

Hace pocos años Felipe del Campo osó decir que en España se practicaba “el mejor periodismo deportivo del mundo”. Ja, ja, ja, iba en el coche y casi me estrello del ataque de risa que me dio. Al poco tiempo se lo escuché a Manolo Lama, ja, ja, ja, ¡a Manolo Lama! Tengo colegas que siguen convencidos de que este periolisto es madridista, al igual que As y Marca. La ceguera es una enfermedad contagiosa y ni los cientos de Portanálisis de La Galerna demostrando lo contrario y las mentiras de estos medios, ni los mil y pico programas de Richard Dees sobre el doble lenguaje de los cronistas de la radio van a convencer de lo contrario a los más crédulos.

 

Como decía al principio, en el fondo importa poco la veracidad de la información porque lo que se busca es el click rápido, y en este país hay dos tipos de aficionados: los madridistas y los antimadridistas. Así que atacar al Madrid atrae millones de clicks, más que cualquier otra noticia que puedan ofrecer. La calidad de los medios deportivos tradicionales es cada vez más baja y si buscas algo distinto, bien documentado, en muchos casos estupendamente bien escrito, te tienes que ir a foros aficionados.

Puesto que “la autoproclamada mejor prensa deportiva del mundo” no investiga ni se cuestiona la información, les propongo una serie de temas que podrían analizar si quisieran hacer bien su trabajo y no el bullshit habitual:

  • El saldo arbitral: explicado a la perfección por el vicepresidente del Barça Alfons Godall y puesto en datos por Juan P. Frutos.
  • El Moggigate español: en el escándalo que afectó al fútbol italiano hace unos años (que acabó con el descenso de la Juventus y la Fiorentina) fue fundamental la complicidad de una parte de la prensa. El silencio de los medios españoles ante el caso Soule es sintomático. ¿De verdad que no hay nadie preparando un gran reportaje de investigación? Si tuviera tiempo…
  • El dedo corrector del Comité Técnico de Árbitros: otra vez ha sido un aficionado (@Hechicero9248) el que ha destapado lo que en el mundo del arbitraje se sabía, que los descensos de categoría o las internacionalidades se decidían por el dedo corrector de Victoriano Sánchez Arminio, que solía regalar la categoría internacional a los que fallaban en favor del Barça o en contra del Madrid (Clos Gómez, Hernández al cuadrado, De Burgos Bengoechea,…), o castigaba a los que no eran afines a sus directrices (Pino Zamorano, Muñiz Fernández, Daudén Ibáñez).
  • El presupuesto del Barça: o cómo convertir en ingresos recurrentes lo que para los demás son extraordinarios y de ese modo salvar el incumplimiento del límite salarial.
  • Las votaciones para The Best: puesto que ya son varios los jugadores que han dicho que no votaron a Messi, aunque las listas publicadas indiquen lo contrario, digo yo que podían investigar algunos de estos “mejores periodistas del mundo”. En el fondo, la FIFA, igual que la Conmebol, “está corrupta”, como dijo… el propio Leo Messi tras ser expulsado en la Copa América.

Mi humilde aportación al “mejor periodismo deportivo del mundo” está por llegar, sigo investigando algunos de estos asuntos cuando puedo y los medios me lo permiten, pero mientras tanto, escribo al menos buscando la veracidad en lo que publico y en lo que cuento. La Galerna ha tenido a bien publicarme estos dos artículos sobre otra cara del fútbol, mucho más desconocida: el deporte como integrador social en Ecuador.

 

En busca del madridista perdido en el valle del Chota

Y mi estreno como entrevistador:

La Fundación Real Madrid en la mitad del mundo

Ojalá pudiera escribir el “Soulegate”…

 

 

Con lo malos que somos, por Barney

Campeones mundo baloncesto

Sinceramente, aún hoy no sé cómo pudimos ganar el Mundial de baloncesto celebrado en China. Nos presentamos con el equipo más flojo de los últimos 15 ó 20 años, con Víctor Claver en el quinteto titular, con un Marc Gasol que venía fuera de forma después de ganar la final de la NBA con Toronto Raptors, con los hermanos Hernangómez más preocupados de lucir sus nuevos tatuajes que del juego en sí, con Llull que nunca fue el mismo desde su terrible lesión y dejando la dirección del juego a uno de los tíos más sobrevalorados de la historia reciente del basket, el base Ricky Rubio, el moñitos. Añadamos a Oriola en las rotaciones, ¡Oriola!, un tío que destaca por su antimadridismo más que por su juego, tres tipos voluntariosos que sin duda se preguntaban qué hacían ahí, como Beirán, Rabaseda y Quino Colom, y para rematar, Gominolo dirigiendo desde el banquillo de un modo histriónico y por momentos errático.

Rafa Nadal US Open

Del mismo modo, no logro entender cómo Rafa Nadal pudo ganar el Open de Estados Unidos una semana antes. Un pasabolas hipermusculado cuya carrera iba a ser muy corta, una carrera en la que solo iba a ganar títulos en tierra batida porque es donde mejor encajaba su juego soporífero, un tenista sin apenas saque ni golpes ganadores relevantes, totalmente cascado, porque a nadie se le olvide que el bueno de Rafa es un tipo eternamente lesionado, acabado y con un desgaste físico que le pasa factura año a año. Sin embargo, se hizo con su decimonoveno Grand Slam, cuatro de ellos en Estados Unidos (igual que McEnroe, por ejemplo) y dos en Wimbledon (los mismos que otra leyenda como Jimmy Connors). Con lo mediocre que es como tenista no se entiende que haya logrado tantos éxitos, posiblemente se deban a las lesiones de sus rivales, la suerte en el cuadro o un momento de forma puntual.

El deporte tiene estas cosas maravillosas que hacen que resulte impredecible y por tanto incomprensible desde un punto de vista racional. Lo que me parece casi tan incomprensible como algunos de estos resultados es la manía que tenemos en España de ensalzar lo de fuera y criticar lo de dentro. Si nos atuviéramos a lo que dicen los “expertos” de barra de bar, foros de Internet o analistas tuiteros, algunos de ellos periodistas por cierto, Jokic, Donovan Mitchell y Antetokounmpo estarían en el quinteto ideal del Mundial, la final se habría disputado entre Serbia y Estados Unidos y el Open USA lo habrían ganado Federer, Zverev o algún joven de la nueva hornada. España no habría pasado de la primera fase en baloncesto y Nadal se habría retirado hace años con un palmarés escueto. Es un fenómeno recurrente.

Champions final

Leyendo a estos sabios del deporte que jamás se calzaron unas botas de fútbol o empuñaron una raqueta, no se entiende que el Real Madrid ganara tres Champions consecutivas con un entrenador que no le ganó a La Roda, un técnico sin conocimientos tácticos que llegó ahí de rebote y que se limitó a ejercer de mero alineador, de gestor de egos. No se entiende que el Madrid ganara cuatro Champions en cinco años jugando sin portero (el terrible año de Casillas, más los tres de Keylor Navas, al que se empeñaban en buscar sustituto, que si De Gea, Oblak o Courtois, cuando ahora intentan convencernos de que el bueno era Keylor y Thibaut es “transparente”). Que lo hiciera también sin defensa, con un Ramos sobreprotegido por su prensa de palmeros, con dos laterales como Carvajal y Marcelo, que son muy buenos como extremos, pero que defienden pésimamente, y un Varane que ha perdido la velocidad y fiabilidad que le caracterizaba. Sumemos un centro del campo que no es de primer nivel, porque Casemiro no sería titular en ningún otro equipo de Champions, Modric aporta menos que Song, Erikssen o De Las Cuevas en sus respectivos equipos, y Kroos jugó sus mejores partidos hace años en Alemania. Para colmo de males, en la delantera el Madrid contaba con un gato que no hacía goles como Karim, un golfista con tendencia a lesionarse como Bale y Cristiano Penaldo, un egocéntrico goleador con poco fútbol en sus botas.

¡Y se ganó! No una, ni dos, ni tres, sino hasta cuatro veces en cinco años prácticamente con el mismo equipo. La flor de Zidane, ganar sin proponer, sin estilo, la fortuna, los arbitrajes (inciso para mencionar el doble rasero de la prensa que solo destacó los posibles errores a favor del Madrid y nunca los más numerosos que fueron en contra), los rivales débiles, gordos, pesados, viejos y lentos, siempre había un pero. Cualquier cosa antes que destacar las virtudes propias.

Cuando se logran algunos de estos trofeos como el Mundial de baloncesto y oigo a los jugadores cantar el “Yo soy español, español, español” con fervor, pienso en lo que significa realmente ese cántico. Ese cántico representa el orgullo de pertenecer a una nación, sí, pero es también el sentimiento espontáneo del que no estaba llamado a esa gran gesta que sin embargo ha logrado, y ese autoconvencimiento de que no estaba llamado a la gloria se produce tanto por el sentimiento de inferioridad que nos acompañó durante décadas como por los dardos y críticas sistemáticas que reciben los nuestros cada vez que acuden a un campeonato.

Salto de Pau y Marc

Las frases que he empleado para describir a Nadal, el Madrid de las Champions o la selección de baloncesto las he leído o escuchado a muchos de estos expertos, incluso algunas las he dicho yo (las que están en naranja). Luego llega la realidad y Marc Gasol y Ricky Rubio se convierten en dos de los mejores jugadores del campeonato, Llull recupera su confianza, Claver juega los partidos de su vida y Scariolo da una lección de estrategia tras otra a sus rivales. Pero qué sabrán los entrenadores y periodistas que llevan toda la vida metidos en esto al lado de la brigada tuitera. Qué sabrán los seleccionadores nacionales y los capitanes de los equipos cuando otorgan el Balón de Oro a Luka Modric si existe un tipo como Maldini que ha dicho que no es futbolista para el Madrid. Un tipo que no acertaría los resultados ni aun teniendo el almanaque deportivo de Regreso al futuro en sus manos. Nadal nos tiene a miles de aficionados despiertos hasta las tres y media de la mañana luchando contra un ruso de dos metros y te viene un imbécil (porque no tiene otro nombre) a criticar su juego, sus formas o su ejercicio de españolidad. O te vienen los imbéciles supremacistas a decir que el Mundial de baloncesto lo ha ganado esa cosa inventada de los Paisos Catalans.

Nació Digital

Por eso el “yo soy español, español, español” para mí representa un “aquí están mis cojones para demostraros que estabais equivocados, soplapollas, que valgo tanto o más que mis rivales a los que idolatráis y destacáis a diario”. Porque supongo que a alguien como Paquito Fernández Ochoa le dirían que dónde vas tú con tus esquís a competir en unos Juegos Olímpicos contra esos monstruos americanos y nórdicos. O como le dirían a Severiano Ballesteros cuando no había campos de golf en España y se presentó con 19 años a competir ni más ni menos que por el Open Británico. Supongo que a Carolina Marín le dirían en su Huelva natal que eso de la raquetita y la plumilla está muy bien, pero que dónde pretendía llegar en un deporte en el que las otras siete cuartofinalistas de los Juegos eran de donde se juega de verdad ese deporte, del Sudeste asiático. Afortunadamente tenemos un enorme grupo de deportistas sin complejos que se van de Sant Boi para triunfar en la NBA, de Asturias a la Fórmula 1, de un pueblo navarro de diez mil habitantes como Villava a arrasar en el Tour y establecer los conceptos del ciclismo moderno, o de Fuentealbilla, Camas, Pobla de Segur o Móstoles para traernos el sueño impensable de un Mundial de fútbol.

Porque “yo soy español, español, español”, y no conocemos fuerza motriz mayor que escuchar “no vas a poder”, “no eres capaz” o “jamás lo lograrás”. Burros, cabezones, empeñados en demostrar a los demás su error, por eso somos capaces de vencer pese a que nos recuerdan constantemente lo malos que somos.

Madridistas por el mundo (II): Washington DC

BARNEY, 23/07/2019

Segundo capítulo de mis charlas con representantes de Peñas Madridistas por el mundo. Después de varios días en Estados Unidos rechazando infames Coronitas, probando cervezas como la Bud (no es la mía), o distintas Pale Ale de sabor amargo, fue un placer departir con buen producto nacional, patrocinador de la Peña La Casa Blanca.

 

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El resultado de esta conversación, en La Galerna de hoy, justo el día que el Madrid juega en DC frente al Arsenal.

Artículo: La Casa Blanca junto a la Casa Blanca.

Gracias por todo, Fady y Rafael.

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Madridistas por el mundo (I): San Petersburgo.

Madridistas por el mundo (I): San Petersburgo

Foto 1

BARNEY, 14/07/2019

Siempre me ha llamado la atención la afición que el deporte despierta en cualquier lugar del mundo, por alejado que esté de los que puedan ser tus orígenes o tu lugar de residencia y adopción. Lo habitual era que uno se sintiera identificado con el equipo de su ciudad, por pequeña que fuera, y que entre los aficionados, como cavernícolas que somos, se generara ese sentimiento tribal de pertenencia a un grupo, a “los míos”, a los que viven en mi entorno. Incluso en los deportes individuales, las victorias de “los nuestros”, como las de Rafa Nadal, Marc Márquez, Garbiñe Muguruza, los Gasol en la NBA, Alberto Contador, Mireia Belmonte o Carolina Marín, se reciben de un modo especial, aunque tu atleta favorito pueda ser de otra nacionalidad, ya sea Usain Bolt o Roger Federer.

Uno ve algunos vídeos de celebración de los triunfos del Madrid en las últimas Champions en otros lugares del mundo, y se queda sorprendido de la euforia que se genera en Miami, Filipinas, Rabat o Abu Dhabi. Simplemente alucinante. Es cierto que quizás en algunos de esos lugares no tengan un equipo o deportista de talla mundial capaz de lograr grandes proezas, pero, ¿ese grado de exaltación?

Yo era seguidor de los Lakers de Magic Johnson o los Chicago Bulls de Michael Jordan, por ejemplo, pero jamás he sentido la fiebre o la euforia de estos aficionados por un equipo que me resulta totalmente ajeno en lo personal o en el sentimiento tribal al que hacía referencia. Con el Madrid es distinto, y lo siento como algo cercano por mil razones, por ser mi ciudad o porque desde pequeño tenía un póster del mítico equipo de Camacho, Santillana y Stielike junto al cabecero de la cama. Me cabreaba cuando perdíamos y disfrutaba como un enano en las victorias.

En los próximos meses voy a tener que realizar una serie de viajes por diversos motivos, de ocio y de negocio, y se me ocurrió la idea de intentar conocer a esos madridistas por el mundo, que los hay por millones. En redes sociales el Real Madrid tiene más de 32 millones de seguidores en Twitter, y en Facebook logró ser la primera entidad deportiva del mundo en alcanzar los 100 millones de seguidores. El club es una marca con un valor enorme, tanto en lo económico como en lo sentimental.

Peñas Real Madrid 1

En cuanto al número de peñas por el mundo, el Real Madrid es el equipo que cuenta con mayor número. Según el diario As, son 2.311 las peñas madridistas por el mundo, 2.158 de las cuales se encuentran en España. Son datos no actualizados, pues según el Informe Anual del propio club solo en España suman 2.199. Siendo un número elevado, a mí me llama la atención el resto, esas peñas de Venezuela, Siria, Bahrein o Liberia.

Peñas Real Madrid 2

El trabajo de la Fundación Real Madrid se desarrolla en 75 países con más de 36.000 beneficiarios y realizan una función de formación admirable, no solo en temas deportivas.

Fundación Real Madrid

Propuse a Jesús Bengoechea, editor de La Galerna, realizar unos artículos sobre estos aficionados, sobre los que podamos llegar a conocer entre unos y otros aprovechando nuestros viajes, y la idea fue muy bien recibida, así que me lancé a realizar el primer reportaje aprovechando que estábamos un grupo de españoles por Rusia acompañando al amiguete Lester en su maratón. Así fue como contacté con la peña Fondo Ruso, con la que tuve una reunión cervecera de lo más amena, y de la cual nació este artículo:

Link: Noches blancas en San Petersburgo.

La peña Fondo Ruso acaba de cumplir 20 años y me sorprendió su afición, el conocimiento del club y la pasión que ponen en todo lo que hacen. Las matrioshkas que preparan con cariño y tratan de hacer llegar a los jugadores, la información que traducen y reenvían a los peñistas, la organización de los viajes, su ilusión,…

Habrá más artículos de este tipo. Ojalá sean muchos.

 

Orgullo blanco, por Barney

Real Madrid 1

El Real Madrid logró ayer su 35ª Liga de baloncesto al imponerse al Barça Lassa en el Palau en el cuarto partido de la final. Según entrábamos en los últimos dos minutos y viendo que la distancia no se reducía, sino que incluso aumentaba, se me aflojó la enorme tensión que llevaba por cuarto partido consecutivo, me entró una gran bocanada de aire y por fin me bajaron las pulsaciones.

Me pongo muy tenso viendo los partidos de baloncesto del Madrid contra el Barça, o los de la Final Four de estos últimos y gloriosos años. Anoche respiré una enorme bocanada de aire de satisfacción, de alegría. De orgullo por mi equipo y por el grupo humano formado por Pablo Laso. Era como el teniente coronel Bill Kilgore (Robert Duvall) en Apocalypse Now, cuando rememora el napalm y aquella colina conquistada que “olía a victoria”.

Quizás el napalm no sea el mejor símil para partidos como los de esta serie, pues si a algún equipo hemos visto querer arrasar a su rival como el mortífero compuesto químico ha sido sin duda al Barcelona Lassa de Pesic. El primer partido de la final fue claramente favorable para el Real Madrid, 87-67, y el entrenador serbio lo vio tan claro como nosotros los espectadores: cada vez que el balón circulaba con fluidez y los ataques eran superiores a las defensas el Madrid se escapaba, y sin embargo el Barça remontaba cada vez que el juego se atascaba, se enmarañaba, cuando se volvía bronco e incómodo.

Real Madrid 3

Así que el resto de la serie ha sido un festival de defensa kárate press como en los peores tiempos de Aíto. El baloncesto tuvo unos años en los que mi interés decayó ligeramente. Fueron los años de éxito de Maljkovic, Aíto, Obradovic, Messina, Ivkovic o el propio Pesic. Años de defensas que no bordeaban la legalidad, sino que la sobrepasaban directamente con una permisividad arbitral sospechosa. “No se pueden pitar todas las faltas”, dicen a veces los comentaristas. Y no lo pedimos, podríamos contestar los aficionados. Lo que ocurre es que si ves que un jugador recibe tres golpes en la misma jugada, o acaba en el suelo, o con una brecha en la ceja, podían de vez en cuando pitar algo, ¡joder! No permitas que ese juego marrullero se apropie del espectáculo porque entonces el mismo se resiente. Que es lo que pasó durante aquellos años de baloncesto feo y partidos a sesenta o setenta puntos.

En pleno apogeo del baloncesto feo de manotazos en defensa y empujones en cada metro del campo, Pablo Laso fue elegido entrenador del Real Madrid y desde el principio hizo una declaración de amor por el juego ofensivo que trajo de vuelta a muchos aficionados. Una bendición. Un público que llena semana tras semana el Palacio de los Deportes animando a los nuestros a no desfallecer. Como en el segundo partido. Ese juego de ataque sin complejos fue el que, junto con el aliento del público, permitió remontar siete puntos en el último minuto con tres triples incluidos.

Mi mujer casi nos echa de casa a Barney Jr. y a mí según volaba el balón de Carroll por el aire con destino a la canasta. Pegamos un grito cavernícola de exaltación similar al proferido tras el palmeo de Thompkins en Belgrado un año atrás. Sabíamos que ese 2-0 nos daba media Liga. Brutal, grandioso. Al día siguiente vas a trabajar con una sonrisa diferente.

La ACB no quería permitir que la final acabara tan pronto y puesto que Peruga no fue suficiente en el segundo, sacó el mayor arsenal para el tercero: Hierrezuelo. No olvidemos que el Director Técnico de los Árbitros de la ACB es desde 2013 Francisco Monjas, el que perpetrara junto a Neyro la mayor venganza que se ha visto nunca en un terreno de juego, la del canario contra Petrovic en la final de 1989. Real Madrid 40, Barcelona 19. Esas fueron las faltas personales señaladas, el Madrid acabó con cuatro jugadores y el Barça ganó una Liga de vergüenza que la prensa cómplice disimuló como “heroica”.

Volviendo a la final de este año, que el Barça repartidor de leñazos finalizara el tercer partido con solo 16 faltas es un insulto al aficionado. Se ve que el apellido Lassa que acompaña al Barça significa Los Árbitros Sicarios, S.A. El Madrid tuvo una última posesión, pero no podía forzar la falta porque los locales ni siquiera estaban en bonus. Es una broma pesada, algo inconcebible después de nueve minutos y medio de palos. Aun así se pudo ganar el partido y este equipo no perdió la cara en ningún momento, compitió hasta el último segundo.

Real Madrid 4

Con estos antecedentes llegamos al partido de ayer. Una derrota de los nuestros podía haber cambiado el estado de ánimo de ambos equipos de cara a un hipotético quinto encuentro. Pero los de Laso siguieron a lo suyo, a jugar, jugar y jugar, y sobre todo, a no entrar en las provocaciones o en la tentación de devolver los golpes que iban recibiendo de los locales. Lo bueno de este equipo es que cuenta con muchos recursos y cada día el protagonista puede ser diferente. Un día puede ser Randolph, Taylor o Llull, como en el primero, o Carroll y Rudy, como en el segundo, Thompkins en el tercero, o Causseur y Tavarez en el cuarto, y siempre, siempre, el omnipresente Facu Campazzo, el enorme base que no llega al metro ochenta, el argentino que demuestra que en el baloncesto la inteligencia o la lectura del juego son más importantes que el físico. Lo que importa es el conjunto.

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Es un equipo del que sentirse orgulloso, y así lo demuestran los jugadores con ese buen rollo entre todos ellos, con esa sensación de ser un grupo de colegas reunidos para hacer lo que mejor saben hacer, jugar al baloncesto y, además, hacerlo bonito. El equipo de Laso conquista con esta su quinta liga en ocho temporadas, otro título que sumar a las dos Euroligas, cinco Copas del Rey y cuatro Supercopas. Casi nada, viniendo de unas temporadas en las que el Barça era el claro dominador de las competiciones.

Hay detalles que demuestran que el grupo supera a los individuos, como que haya sabido sobreponerse a las salidas de Luka Doncic, Sergio Rodríguez o Nikola Mirotic en los últimos años, o como las muestras de afecto de tantos jugadores una vez han dejado la plantilla. Lo de Marcus Slaughter en el césped de Múnich tras el 0-4 del equipo de fútbol fue maravilloso. O las emotivas palabras del Chapu Nocioni al irse y cada vez que tiene ocasión de hacerlo.

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El esloveno Doncic, mientras se jugaba ser elegido rookie del año en la NBA y daba muestras de su calidad noche tras noche, no perdía la oportunidad de enviar un mensaje de ánimo a sus ex compañeros desde donde estuviera, o manifestaba en directo su indignación con el arbitraje padecido por el Real Madrid en la semifinal de la Final Four de Vitoria frente al CSKA de Moscú. Ahí se nos escapó la Euroliga de este año, una pena.

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Nada más acabar la final de la Euroliga de la temporada pasada, con el trofeo recién recogido, las primeras palabras de Trey Thompkins fueron para el entrenador Pablo Laso y su comprensión ante los problemas familiares que había padecido durante la temporada. Estuvo dos meses en Estados Unidos atendiendo a su madre, volvió a tiempo de meter la canasta decisiva en Belgrado y en lugar de reclamar protagonismo quiso agradecérselo a Laso delante de todo el mundo.

Son muchos detalles los que me hacen sentir orgulloso de este equipo. Creo que reúne las virtudes que tanto echo en falta en el mundo del fútbol. Recordad cómo nada más acabar la final de la Champions en Kiev, Ronaldo y Bale reclamaron egoístamente su gloria, su pasta o más minutos, qué sé yo. O el esperpento de Ramos hace un mes con esa supuesta oferta de China que… que… que no, Presi, que yo me quiero retirar aquí.

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A Laso se le critican muchas cosas, la mala gestión de los finales de partido, las rotaciones, los pocos minutos de Carroll o Reyes, algunos cambios sorprendentes, pero lo que es indudable es el éxito de su apuesta y la gestión de egos de un grupo ambicioso y veterano como este. Solo queda felicitarle y animarle a que siga muchos años. Y a Florentino Pérez, que se fije en las claves del éxito de este equipo para trasladarlas a la sección de fútbol.

¡¡¡¡CAMPEOOOOOONES!!!!

Incombustible Rafa, por Barney

Nadal 1

Nadal ha vuelto a hacerlo una vez más y van doce. 12, ¡12 triunfos en Roland Garros en los últimos 15 años! Llega el mes de junio, afina su figura, fortalece las piernas, olvida las dudas y pone esa mirada de ganador que asusta a sus rivales desde los primeros puntos.

Da igual las dudas que acumule durante los torneos previos, las derrotas que haya podido sufrir, incluso ante rivales con los que no solía caer nunca, parece indiferente, inalterable. Nadal cumple años durante la segunda semana del torneo (3 de junio) y no solo no comienza su declive, sino que parece que cada temporada juega mejor. Este año ha estado muy sólido, sin apenas fallos, bien al saque, al resto, desde el fondo y tremendo desde la red.

Dominic Thiem es un jugador espectacular, quizás el mejor sobre tierra batida de los jóvenes que están por suceder al trío que se lo ha llevado casi todo en los últimos quince años. Le incluimos en el grupo de los “jóvenes” porque los “veteranos” Rafa, Nole y Roger Federer siguen dominando el circuito y los grandes títulos, pero en septiembre cumplirá 26 años. A los 26 años Nadal ya había ganado 10 Grand Slam, Federer 11 y Djokovic 6. Entre los tres han ganado 53 torneos grandes, es decir, lo que vendría a ser más de 13 temporadas completas. Una burrada, espectacular.

Durante estos años ha habido tenistas inmensos cuyo palmarés parece menor, pero es que el trío de abusones apenas han dejado que mojaran Wawrinka (un Roland Garros, un Abierto de Australia y otro de Estados Unidos), Andy Murray (dos Wimbledon y un Abierto de Estados Unidos), el argentino Juan Martín del Potro y el croata Marin Cilic (un Estados Unidos cada uno).

El partido de hoy ha sido impresionante, sobre todo en los dos primeros sets. El primero ha durado 56 minutos y justo cuando Nadal ha perdido su saque (2-3) ha dado sus mejores golpes y ha sacado lo mejor de sí mismo para doblegar al austriaco. No sé qué pasa por su cabeza (excepto, a veces, cuando juega contra Nole), pero el tío es capaz de sobreponerse a los peores momentos, a los break points adversos, y doblegar al rival. No solo les gana esos puntos, les come la moral, les hunde mentalmente. Hoy he visto a Thiem desquiciado por momentos, pensando en tirar la toalla como he visto en finales del pasado a Federer, Wawrinka, Ferrer y al propio Djokovic en la espectacular final de 2014.

El segundo set se ha ido hasta los 51 minutos y los últimos juegos han sido de lo mejor que se ha visto en mucho tiempo. Se lo ha llevado Thiem como se lo podía haber llevado Rafa, pero parece que el 5-7 adverso ha servido al manacorí para meterle todavía un par de marchas más a su juego y arrasar a su rival por 6-1 y 6-1. No creo que ese palizón final se deba solo al cansancio de Thiem, que tuvo que acabar el sábado su terrible semifinal contra Djokovic (que llevaba 26 partidos seguidos de Grand Slam sin perder), sino que mucho ha tenido que ver el nivel de Nadal. Se me acaban los calificativos, bestial, brutal, genio, puta máquina, inconmensurable, invencible. El gesto de Thiem al acabar el partido es el de un tío desesperado contando las temporadas hasta que se retire ese mamonazo que las devuelve todas y cada vez más fuertes y profundas.

Nadal 2

Nadal acaba de cumplir 33 años. 18 grandes a sus espaldas. En este blog escribí en mayo de 2015 sobre el gran Rafa Nadal, cuando algunos lo daban por muerto y acabado, y el propio Rafa se disculpaba con el público de Madrid por su mal partido en la final contra Murray. Ni muerto ni acabado. Ya le han enterrado muchas veces y siempre ha resurgido con más fuerza. El adjetivo que me queda es incombustible.