El influjo magnético de la sonrisa sobre los postes

Larguero

BARNEY, 17/11/2018

La mayor sonrisa que ha circulado por el mundo del fútbol en los últimos años ha sido, sin duda, la de Zinedine Zidane, y además, la ha mostrado en el que posiblemente sea el puesto más difícil de este mundillo: entrenador del Madrid. Hagas lo que hagas, digas lo que digas, pongas a quien pongas, y sean los resultados buenos o malos, te van a criticar. Toda la prensa, también la que se supone que es afín, la que siempre sabe más que el entrenador de turno o se inventa historias sobre jugadores para enmerdar. Y el bueno de Zizou ha respondido a todos esos ataques con una sonrisa (aunque terminara hastiado de la batalla y diera un portazo desde lo más alto diciendo “ahí os quedáis”).

Su última temporada como jugador fue complicada. No estuvo bien, y pese a que le quedaba un año más de contrato, decidió retirarse tras el Mundial de Alemania en 2006. Afortunadamente para los amantes del fútbol, recuperó su mejor nivel durante esos partidos con la selección. Su exhibición contra Brasil en cuartos es uno de esos momentos memorables de la historia del deporte en los que sientes que un jugador controla todo lo que pasa en el campo, para el balón igual que el tiempo, y dirige a sus compañeros con el mismo acierto que aparta a los rivales. Fue bestial. Y recuperó la sonrisa.

En la final contra Italia se produjo un penalti a favor de Francia en el minuto 7. Zidane lo lanzó suave y al centro, a lo Panenka. Demasiado alto, pensamos muchos. El balón se fue al larguero, pero llevaba tanta delicadeza como efecto, rebotó en la madera, se fue hacia dentro de la portería, apenas un palmo, botó, volvió a besar el larguero y salió despedido hacia el terreno de juego. Estoy seguro de que no hay físico en el mundo que sepa explicar esos movimientos imposibles.

“El fútbol es un estado de ánimo”, comentó una vez Jorge Valdano. Ya, y también está el efecto de los rayos gamma sobre las margaritas (Paul Newman) o la influencia de la luna sobre las emociones o los embarazos. Pero es cierto, así que hoy voy a hablar de algo tan absurdo, pero para mí tan real, como la influencia del estado de ánimo en la suerte. Y la suerte en el fútbol se aprecia con todas sus grandezas y miserias en los balones a los postes, que funcionan como un imán, con un polo positivo que atrae, envuelve y ayuda a los de su signo, y otro negativo con el que repele a los cenizos.

TrezeguetEn aquella final de 2006 en Berlín, a Zidane se le torció el gesto durante la prórroga. El terrorista Materazzi le provocó mentándole a su hermana y el francés respondió con el cabezazo más famoso de la historia de los mundiales. Tarjeta roja, y la final se decidiría por penaltis. El mejor lanzador de Francia no estaba sobre el terreno de juego, así que tuvieron que ser sus compañeros los que dirimirían el resultado. Le llegó el turno a David Trezeguet. Solo hay que ver su cara y su mirada, los dientes apretados, para saber lo que iba a ocurrir: al larguero. Podía haber desafiado de nuevo las leyes de la física y haberse ido para dentro, pero rebotó hacia fuera. Italia campeona.

Isaac Asimov dijo que “la suerte favorece solo a la mente preparada”. De alguna manera inverosímil, los postes se alían con el que lleva el gen ganador, o con el que al menos está convencido de que va a alcanzar el éxito. Y en ocasiones incluso parece que los postes adquieren vida propia. El Madrid tuvo otra gran sonrisa contemporánea de Zidane, la de Roberto Carlos. En aquel lanzamiento de falta impresionante contra Francia, el poste izquierdo de la portería francesa se mueve para abrazar el balón del brasileño, como queriendo acompañarlo hacia el fondo de las mallas, como en un dibujo de Mortadelo y Filemón. Uno ve esta foto y sabe que es imposible que el balón acabe dentro si no es por obra y gracia de efectos paranormales.

Roberto Carlos

El mundo del fútbol está lleno de ejemplos de cómo el que busca su suerte como un aliado más para la victoria termina encontrándola, mientras que el que no confía en el éxito pese a sus cualidades termina fracasando. A veces es solo una cuestión de ánimo.

En su tercera y última temporada en el Madrid, el portugués Jose Mourinho se jugaba la final de Copa en el Bernabéu frente al Atlético de Madrid. No había ganado la Liga y se había pasado media temporada peleando con la prensa en público y con parte del vestuario en privado. La semana previa a la final de Copa habló mucho más de Casillas que de la propia final. El título le daba igual, o al menos eso parecía. El Madrid jugó mucho mejor que su rival, pero se estrelló hasta tres veces contra los postes y el Atleti terminó ganando 2-1. A los tres días, Mourinho llegaba a un acuerdo para dejar el club. Era evidente que su cabeza no estaba en Madrid desde hacía tiempo, y su estado de ánimo chocó contra la madera.

El Atlético de Madrid, el eterno Pupas, es un gran ejemplo de mi teoría. En la final de Champions en Milán va perdiendo 1-0 contra su eterno rival cuando el árbitro les regala un penalti. Por la cabeza de Griezmann pasa toda la historia de derrotas y frustraciones del club, pasan la final de Lisboa, el gol de Ramos en el 93 y el “qué dirán si lo fallo”. Así que Griezmann hizo lo mismo que Trezeguet en estos casos: chutar fuerte. Demasiado fuerte y ¡BAM!, al larguero.

 

Pero el fútbol es caprichoso y suele conceder segundas oportunidades, así que nos vamos a la tanda de penaltis. La cara de Juanfran provoca aún más lástima que la de Trezeguet. Creo que todos sabemos el resultado: Juanfran al palo. A veces la línea que separa el éxito y el fracaso es tan delgada como esos centímetros que llevan el balón hacia dentro o lo despiden hacia fuera. Me recuerda al inicio de la película de Woody Allen Match point, cuando habla de la vida y la suerte, y la fracción de segundo en la que no sabes si la bola que toca la cinta de la red caerá de un lado o del otro:

“Aquel que dijo más vale tener suerte que talento conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte, le asusta pensar cuántas cosas escapan a nuestro control.” Estoy de acuerdo, pero hay circunstancias que decantan la balanza en un sentido u otro, al poste o adentro. Porque “la buena suerte no es casual, es producto del trabajo”, dijo Emily Dickinson, “la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso”.

LopeteguiNunca fui un defensor de Julen Lopetegui, ni como seleccionador nacional, ni mucho menos como entrenador del Madrid. Creo que no vi ningún partido completo de los 22 que dirigió con la selección, apenas 30 ó 40 minutos de 6 ó 7 partidos. Siempre me pareció un triste, un tipo que tenía que hablar ante la prensa, pero que preferiría estar haciendo mil cosas diferentes, aunque fuera partir troncos o lamentarse de su mala suerte con unos chatos de vino en la barra de un bar. Esa mirada esquiva y tristona le acompañó los pocos meses que dirigió al Real Madrid.

Tengo amigos a los que sí les gustó su fichaje y el cambio de estilo mostrado por el equipo durante los primeros partidos, con su clímax en el encuentro frente a la Roma. Pero Lopetegui seguía sin transmitir sensaciones positivas. Se perdió con el Sevilla, se empató a cero con el Atleti, y se palmó con el Alavés en el descuento. La mayor sequía goleadora en 116 años de historia del club. A la tristeza de Julen se sumó la angustia que transmitía. Contra el CSKA de Moscú el Madrid fue mucho mejor que el equipo local, tuvo una veintena de ocasiones, pero se estrelló tres veces con el poste. Las cosas no mejoraron con el Levante: cerca de treinta ocasiones de gol, pero el equipo se seguía estrellando contra el poste. Otras tres veces.

Estaba claro que el infortunio acompañaría siempre al que con su mirada cabizbaja transmitía exactamente eso. Le quedaba una última oportunidad para engancharse a la Liga: en el Camp Nou y contra el máximo rival. Tras una primera parte regalada al contrario (2-0), los jugadores mostraron algo de ese orgullo que les hizo campeones de Europa por tercera vez consecutiva hacía apenas cuatro meses y medio. El primer cuarto de hora de la segunda parte fue magnífico: un gol y otras tres ocasiones claras. Modric tuvo la oportunidad para cambiar la suerte del técnico, ajustó su disparo y ¡BAM!, a la madera de nuevo. En ese momento supe que Lopetegui se iría. Por méritos propios.

La prensa soltó una serie de nombres que me produjeron más intranquilidad que esperanza: Conte, Laurent Blanc, Guti, ¡Arsene Wenger! ¿Y por qué no Clemente o David Vidal? ¿O Jorge D’Alessandro o Paco Jémez? Joder, cuánta chorrada sin fundamento.

El club optó por la salida sencilla, la revolución tranquila de Santiago Solari, entrenador del Castilla. En su primera rueda de prensa como entrenador del primer equipo, Solari contestó a los periolistos de un modo impecable. Con una amplia sonrisa. Y también en ese momento me convencí de que volveríamos a sonreír todos.

Solari

“El Madrid vive en permanente crisis, incluso cuando ganamos Champions”. Ahí la lleváis, buitres.

Tras la victoria ante el Melilla en Copa del Rey, el Valladolid llegaba al Bernabéu por delante del Madrid en la clasificación. Otro partido complicado en el que la tensión se podía cortar con un cuchillo. En la segunda parte, aún con 0-0 en el marcador, los visitantes se lanzaron en varias ocasiones a la contra. Con toque, con acierto. Chutaron dos pepinazos lejanos que… se fueron contra el larguero. No tengo ninguna duda de que con Julen habrían entrado. El final del partido lo conocemos. Salió Vinicius Jr. y marcó de rebote. Con suerte. Sonrió Solari, sonreímos todos. La suerte había cambiado.

Todavía es pronto para saber del futuro de este proyecto, pero hay detalles que nos invitan al optimismo. No solo que los cambios de jugadores y patrón parecen lógicos, o que se va a mejorar la pésima preparación física, sino que el efecto magnético de la sonrisa sobre los postes funciona ahora a nuestro favor. Con 0-0 en el marcador ante el Viktoria Plzen, un mal despeje de Nacho se fue hacia nuestra propia portería. Al palo. Contra el Celta el partido se podía haber complicado mucho en los primeros veinte minutos, pero el cabezazo de Okay se fue al poste y el primer gol cayó de nuestro lado. 2-4 y la buena racha que continúa.

Todo ha cambiado, empezando por las sensaciones que transmite el entrenador. Esta semana hemos sabido que Solari ha renovado hasta 2021. Es muy pronto para saber si el equipo tendrá éxito en esta temporada, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que la sonrisa ha vuelto, y con ella, la fortuna. ¡Suerte, míster, y trabajo, mucho trabajo!

 

 

 

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Hablando del 5-1 con Ziang, por Barney

5-1

– Pensé que no querrías hablar del partido, Barney.

– No, ningún problema, Ziang, ya he tirado un par de tabiques de casa a martillazos y me encuentro más relajado. ¿Qué tal, cómo lo has visto en el campo?

– Pues genial, un espectáculo, hay que ver cómo lo viven estos culés. Tienen una mezcla de odio y euforia hacia el Madrid que a nosotros los chinos nos costaba entender. Y en la segunda parte, durante quince o veinte minutos les he visto callados. Con miedo. A mi alrededor había alguno que era un manojo de nervios, no paraba de decir “puto Madrid, puto Madrid”, y olía un poco en la grada.

– Sí, a alguno se le relajan los esfínteres en estas situaciones. Yo vi un 2-0 en el descanso en una eliminatoria de Copa que casi remonta el Madrid y si no lo hizo fue por el de siempre. Hoy durante unos minutos he pensado que era posible, con el tiro al palo de Modric y sobre todo con el cabezazo de Benzema a las nubes, no me jodas, dónde coño lo ha tirado.

– Hoy no te quejarás del árbitro, ni del VAR.

– No, la derrota ha sido justa, sin paliativos, aunque se ha visto que el VAR se va a manipular como se ha manipulado todo en esta competición desde hace casi dos décadas. El penalti de Varane yo creo que sí es, aunque es la típica de Suárez dejando la pierna atrás y buscando el contacto con el defensa, pero sí es. Lo sorprendente es el uso del VAR cuando el árbitro no ha pitado nada y deja seguir la jugada, pero le avisa, cómo no, el pelirrojo del que ya te había advertido ayer. En ese momento tuve clarísimo que lo iban a señalar.

– Bueno, pero entonces el VAR ha acertado.

– Creo que sí, pero me quedo sin saber por qué no se ha utilizado en la entrada de Busquets a Isco en la segunda parte, que a mí sí me ha parecido penalti, o por lo menos genera dudas, o sobre todo, en la agresión, una más, en el pisotón del uruguayo Suárez a Nacho.

– Lo tuyo con Suárez parece fijación.

– Sí, lo reconozco, es el tipo más asqueroso que he visto en mi vida, pero se le consiente absolutamente todo. La entrada de hoy es de roja si vas vestido de blanco o se la haces a Messi, pero no ha sido solo esa. Hay algunas normas absurdas, pero que existen, como que no puedes mostrar mensajes en la camiseta en una celebración…

– ¡Y Suárez lo ha hecho!

– Pues eso es amarilla, igual que celebrar el gol en la grada. Eso son dos amarillas, más la roja por el pisotón a Nacho, pero, nada, se irá de la Liga sin que le hayan echado una sola vez.

5-1 2

– Pues hoy ha sido el mejor del partido, nos habríamos quedado sin su partidazo.

– A mí las normas me parecen absurdas, pero son las normas, aunque está claro que no para todos, como las manos de Piqué o los agarrones de Mascherano, cosas a las que nos hemos acostumbrado. Y sí, es un jugadorazo, su cabezazo era mucho más complicado que el de Benzema, y la diferencia es que él lo ha enchufado y Karim lo ha mandado a las nubes. Hoy ha salido todo mal: tres goles del guarro y otro del “unpoquitomenosguarro” Arturo Vidal, que no había hecho nada desde que está en el Barça.

– El otro día dijo Tomás Roncero que “vaya fichaje”.

– Sí, lo leí, y en ese preciso instante supe que hoy marcaría, aunque haya jugado solo diez minutos.

– ¿Se acabó la Liga?

– Bufff, pues quiero creer que no, porque he visto cosas más difíciles que esta. Al fin y al cabo son solo siete puntos de desventaja, con todas las cagadas que ya se han cometido. Y este Barça es peor que el de otros años, me preocupaba más cuando estaban Neymar, Iniesta o Xavi. Pero para poder remontar hay que cambiar muchas cosas.

– Y el entrenador, ¿no?

– Pues sí, no veo otra, está bloqueado, igual que los jugadores. A mí Julen siempre me pareció un triste, tanto en la selección como en el Madrid, pero confiaba en él después de los primeros partidos, porque parecía tener un plan de juego, una idea, que es lo que tantas veces le ha faltado al Madrid. Pero se ha equivocado en muchas cosas, poniendo a jugadores fuera de forma y dejando en el banquillo a otros, los bandazos con Ceballos, Vinicius, Odriozola, Mariano,… No le veo capaz de motivar a los jugadores, hoy han vuelto a regalar el primer tiempo y un gol en el primer cuarto de hora. Ya no queda otra, y eso que no me emociona la llegada de Conte. Yo ponía a Pablo Laso, a repartir “lasinas”, porque esto va de gestionar caracteres, no tanto de conocimientos tácticos o técnicos.

– Isco dijo el otro día que había que echarlos a todos, y hoy Casemiro, a pie de campo, ha dicho algo parecido, que todos los jugadores están fatal.

5-1 3

– Así es, algunos son una sombra de lo que fueron, los que llegaron más lejos en el Mundial, como Varane o Modric, pero también los españoles, como Isco, Ramos, Asensio o Nacho, y los que tuvieron unas vacaciones largas, casi peor, como Bale o Benzema. Pero el problema no es solo físico, sino mental.

– ¿A qué te refieres?

– A regalar un tiempo, al despiste de toda la defensa en el primer gol, a la lentitud de Varane en el segundo, a la cagada de Ramos en el cuarto, pero sobre todo a la pasividad ante la agresión de Luis Suárez a Nacho. No sé, el día del 5-0 Ramos le metió un viaje a Messi al final del partido, el del 0-4 Isco le soltó la pierna a Iniesta, o Marcelo a Fábregas tras el enésimo piscinazo en una Supercopa. No defiendo la violencia, pero había rabia en esas acciones. Hoy, tras el pisotón de Suárez, yo estoy en el campo y le arranco la cabeza. Y nada, no ha habido nada, no le han rodeado, ni insultado, ni mentado a la concha de su madre, que eso lo entiende bien. Nada.

– ¿Y aun así no tiráis la toalla?

– Eso nunca. No lo hicimos tras caer ante el Leganés, cuando escribí aquel Ser o no ser del Madrid, o tras la desastrosa era de Benítez, y la paciencia, o la fe ciega, nos llevó a otras dos Champions. Además, y esto te va a sorprender, el 5-1 me trae buenos recuerdos.

– ¿Qué dices? ¿Un 5-1, buenos recuerdos?

– Sí, en la temporada 99-00 el Zaragoza nos enchufó un 1-5 y esa misma temporada ganamos la Octava. En 2003 el Mallorca nos clavó otro 1-5 en las últimas jornadas de Liga, y aun así el Madrid ganó el campeonato.

– ¡No fastidies!

– Sí, parece que así nos gustan las cosas. Va con nuestra historia. En la segunda Copa de Europa del Madrid, hace más de sesenta años, el Madrid perdió 6-1 en Copa del Rey contra el Barça, y solo once días después levantábamos el trofeo europeo. Nos gusta tocar fondo para resurgir con más fuerza.

– Mira qué chiste he recibido: “Ojalá ser Lopetegui para no tener que ir a trabajar mañana”.

5-1 4

– Sí, oh, qué bueno, graciosísimo. Ahora nos toca aguantar a los amigos culés y a esos otros que han aparecido en los grupos de guasap después de mucho tiempo callados: los atléticos. Los mismos que hace cuatro días callaban y palmaban 4-0 contra unos alemanes en los que la figura era un descarte del Madrid, Achraf. Pero déjales, con su Balón de Oro Griezmann, ese jugador que lleva la mitad de goles que Benzema. Son felices por unos días, como los periolistos que se la tenían guardada a Lopetegui desde su fichaje antes del Mundial.

– En Barcelona estaban eufóricos, les he visto como si hubieran ganado la Champions.

– Eso ha dicho Jordi Alba, pues déjales, que sean felices, que disfruten, que esto no se ha terminado todavía. Somos el Madrid.

 

Un chino en el Camp Nou, por Barney

Chino1

Mi amigo Ziang, el compañero chino al que ya me he referido aquí en algún artículo anterior (la Robontada), continúa con su labor de profundización en el conocimiento del mundo del fútbol, ese arcano inexplicable que comenzó a desentrañar tras recibir mi lección particular sobre el Reglamento de la Federación Culé de Fútbol. En esa labor se halla y por ello no me extraña su reciente confesión de que el próximo domingo estará en las gradas del Camp Nou disfrutando de lo que sin duda será un apasionante partido de este deporte que cada día le gusta más, aunque entienda menos.

– Bueno, Barney, lo tenéis complicado, ¿eh? Tal como estáis jugando…

– Así es, Ziang, pero confío en el Madrid porque necesita estar con el agua al cuello para dar lo mejor de sí mismo. Cuando crees que ha tocado fondo, todavía escarba un poco más, y ya a partir de ahí resurge. Te eliminan el Cádiz o el Leganés en Copa del Rey, oyes a la mitad de la afición decir que todos los jugadores son unos paquetes, que están acabados, que no tenemos entrenador, y entonces es cuando se te dibuja una sonrisa, se te afila la mirada y empiezas a convencerte de que ganaremos la Champions.

– ¿Y crees que el Madrid ha tocado fondo?

– Creo que no, que estuvo a punto el martes contra el Viktoria Plzen.

– Ahora con el VAR supongo que no te quejarás tanto de los arbitrajes, que tendrás que matizar el Artículo Único del Reglamento.

– Buf, no las tengo todas conmigo, aunque es cierto que en esta Liga le han intentado atracar ya un par de veces al Madrid, con los árbitros anulando goles legales (Leganés y Español), y gracias al VAR los dieron por válidos y no estamos totalmente descartados para el título.

– He leído a algunos periodistas que el VAR beneficia al Madrid.

– Ja, ja, ja, sí, yo también lo leí, a algún personaje como Manolete, no le llames periodista. Me hace gracia que su argumento es que como este año gracias al VAR al Madrid no le han perjudicado como el año pasado en las vergonzosas primeras diez jornadas, pues entonces es que nos ayuda. Se retratan ellos solos.

– Pero entonces estarás tranquilo con el VAR, tú que decías que no iba a funcionar.

– Pues no las tengo todas conmigo. Mira la semana pasada: el VAR acierta contra el Madrid, revisa la mano de Varane y la señala dentro del área. La mano no es muy clara, pero es, y sin embargo, hay una clarísima de Jordi Alba contra el Sevilla. El VAR no dice nada, les pillaría tomándose unas cañas.

 

– Veremos. De todos modos, los arbitrajes contra el Madrid en el Camp Nou no han debido de ser tan horribles en estos años, porque he leído por ahí que de las últimas 10 veces que han jugado en Barcelona, el Madrid ha ganado 4 y el Barça solo 3.

– ¿Que no han sido horribles? ¡Han sido peores que eso! Recuerdo aún la primera victoria allí con Zidane como entrenador, con el Madrid jugando con diez, como casi siempre, y coge el árbitro y anula un gol de Bale ¡por ser más alto que Jordi Alba! Es de lo más sospechoso que he visto en mi vida, porque errores de apreciación en jugadas rápidas, los puedo llegar a entender, fueras de juego por centímetros, también, pero aquello…

– Hernández Hernández, o Hediondez Hediondez, como he leído en algún sitio. El año pasado en la Supercopa lo mismo, le dan un penalti de chiste al Barça, expulsan a Ronaldo y aun así, 1-3. Ahí decidieron Villar y Sánchez Arminio que había que masacrar al Madrid antes de que los echaran de sus puestos. Así que no me cabrees, Ziang.

– La temporada pasada acabó empate a dos y fue el Barça el que terminó jugando con diez. Acuérdate que echaron a “Selgi Lobelto”.

– ¡Joder, claro, por darle un hostión a Marcelo! Al árbitro le dijeron de todo en el descanso, con Messi soltando espumarajos por la boca, recordándole (yo creo) sus “obligaciones” y el Reglamento culé,… fue vomitivo. Pero surtió efecto, porque se comió un penalti escandaloso de Jordi Alba a Marcelo. Y el segundo gol del Barça fue precedido de un faltón de Suárez a Varane que vio todo el mundo menos el pelirrojo de los cojones (es que me voy calentando).

– A lo mejor no lo vio.

– Lo vio y se lo advirtieron. El vídeo que lo demuestra es revelador de “algo”, de un modo de hacer que no es casual.

– ¿Quién era el árbitro?

– ¡Pues el de siempre, Hernández Hernández!

– Anda, qué casualidad. Bueno, pero este domingo no pita, alguien habrá pensado que no debería pitar de nuevo los Clásicos.

– Ja, ja, ja, me encanta tu ingenuidad, Ziang. Le han puesto al frente del VAR. Sí, sí, hasta tú has abierto tus ojos de charlie, mañana, Barça-Madrid, Hernández al cuadrado dirigiendo desde la cabina. El sueño de Roures.

– Pero siempre que te oigo quejarte de ese tipo, ¿tanto poder tiene?

– El VAR lo dirige una empresa suya. Acaba de fichar a Miguel Cardenal, el antiguo secretario de Estado para el Deporte y presidente del Consejo Superior de Deportes, aquel que publicó uno de los artículos más lamentables que he leído en mi vida: Orgullosos del Barça. Que el Barça representa la marca España, que es un ejemplo de transparencia, igualdad, cantera,… que le constaba “la voluntad de sus directivos de cumplir con la ley, como es tradición en ese club… ¿Sigo? Es que me dan arcadas.

– ¿Jaume Roures es del Barça?

– Tanto o más que Gaspart. Y del Girona, e independentista, a ver si entiendes ya por qué tiene tanto interés en “llevar la Liga” a Estados Unidos.  Casualmente, solo casualmente, el partido seleccionado es un Girona-Barça. Ayer supimos más, publicaron que Mediapro/Roures ofreció 300 millones al Barça por patrocinar el estadio.

– Hablando del estadio, mañana me sentaré en una grada con otros amigos chinos, que dicen que van de vez en cuando allí y les regalan unas banderas y bufandas muy chulas de rayas rojas y amarillas con una estrella blanca sobre fondo azul. No será nada político, ¿no?

– Noooo, nada, nada, como el club y el presidente, que dicen de boquilla que no son independentistas, pero se pasan la vida haciendo gestos favorables al mismo, las pancartas, “la hora catalana”, invitando al palco a los presidentes de las asociaciones que regalan esas banderitas “tan chulas”. Deporte y política mezclados, cómo les gusta.

– A ver si esta vez puedo disfrutar de un partido en este campo tan impresionante, porque la última vez, hace un año, teníamos las entradas compradas y todo, pero el club decidió no dejarnos pasar porque estaban votando algo. Era a principios de octubre y nos dio un poco de envidia porque en China no votamos nunca y allí a las puertas del estadio conocimos a un tipo que venía de votar ocho veces seguidas.

 

– Es la democracia según se entiende en la política catalana, Ziang, qué le vamos a hacer, y a juzgar por la cantidad de veces que mencionan la palabra, seguro que son los dirigentes más demócratas del mundo, están ahí ahí con Fidel Castro y Kim Jong-Un.

– ¿Qué, hacemos una “pola” para mañana?

– ¿Una porra? Uf, no me gusta apostar cuando juega mi equipo.

– Pues yo me mojo, he leído varios periódicos y he llegado a la conclusión de que el Barça juega muy bien aunque no esté Messi y el Madrid es un desastre que va a cambiar de entrenador el lunes, así que 3-1 para el Barça.

– Pues yo digo que empate a uno, y acabamos lamentando no haber conseguido más. Ah, y cagándome en el pelirrojo que dirigirá el VAR desde la cabina con un pinganillo conectado con Roures.

Con C de Caballé

Caballé1

El pasado sábado falleció Montserrat Caballé a los 85 años, la gran soprano y no digo “nuestra” gran soprano porque cada uno de los Cuatro amiguetes tiene una opinión diferente acerca de su modo de entender el bel Canto. Nuestros respetos hacia ella y Condolencias a la familia.

Cara BarneyCon C de Castafiore.

Lo mío no es la ópera, no me gusta, no la entiendo y me carga tanto como un partido de tiki-taka con mil pases en horizontal y hacia atrás. He cometido el “error” de confesar en público mis Carencias Culturales y mi preferencia por Freddie Mercury, en un artículo en el que osaba hacer una comparación con los estilos contrapuestos de Montserrat Caballé y Freddie Mercury, el Barça y el Madrid. A alguien más le ha gustado, como a los amigos de La Galerna que lo han publicado:

La Galerna. Choque de estilos. 

Caballé2

No quiero dar a entender con el artículo que la Caballé me recordara a BiancaCaballé3 Castafiore, la espantosa Cantante de ópera que atormentaba al Capitán Haddock en los libros de Tintín, lo que he pretendido decir es que en mí provocaba un rechazo similar al que lograba en el Capitán. El problema es mío, lo sé. Y además reconozco que me gustaban mucho Freddie Mercury, Queen y sus míticas Canciones. Un sacrilegio, lo sé.

Cara JoseanCon C de Cataluña.

Es una pena que la situación en Cataluña se haya enrarecido y enquistado tanto que ya ni se respetan los funerales por una persona como Montserrat Caballé, Catalana y española universal que recorrió el mundo como una gran embajadora de ambos. Mojándose, sin establecer distinciones, y eso a algunos hoy les parece intolerable. Como a Josep Carreras, qué pena. Solo se le ocurrió decir tras la Ceremonia que echó en falta que “hubiera un poco más de Catalán, ya que se ofició íntegramente en Castellano.

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Nada nuevo, por otra parte, el procès está sacando lo peor de innumerables Catalanes indepes. Estos días se ha recordado cómo Montserrat Caballé se levantó de la mesa que compartía con el gens honorable Jordi Pujol, cuando este, siendo presidente de la Generalitat de Cataluña, le reprochó haberse casado con “un extranjero”. Tan extranjero como que era aragonés.

Por otro lado, y aunque tras un fallecimiento solo se recuerdan los aspectos positivos de la biografía de los fallecidos, en este blog siempre he criticado a los evasores fiscales, así que no puedo dejar de mencionar la Condena de seis meses de Cárcel a la Caballé por escaquear medio millón de euros al fisco.

Cara TravisCon C de Cine.

Las salas de Cine se han convertido en los últimos años en un lugar privilegiado para disfrutar de los grandes montajes internacionales de ópera. Quizás sea una burrada lo que voy a decir, pero creo que el sonido y la imagen desmerecen poco de lo que puede ser una ópera en vivo y en directo. En el caso de la imagen es indiscutible: no se puede comparar lo que se ve desde una fila 3 de un anfiteatro que con las imágenes en pantalla gigante de un Cine. Pero supongo que los puristas dirán que no tiene nada que ver, algo así como lo que decía Lester sobre el disfrute del Arte pegándote con japoneses o a través de un ordenador.

Caballé5La ópera no ha tenido en el Cine el buen encaje que sí han tenido otros géneros como los musicales. La última película que vi relacionada con el género es Florence Foster Jenkins, sobre una millonaria sin ningún talento interpretada por Meryl Streep. ¿Puede haber algo más horrible que las arias de ópera mal cantadas? Repetir los fallos hasta la extenuación en los ensayos, supongo. Quizás una aguja punzante entrando por el oído haga menos daño.

Me parece que hay mucho esnobismo entre los Críticos, y que ese esnobismo se incrementa cuando se trata de géneros como la ópera. Hay una escena maravillosa en Ciudadano Kane que cuenta mucho, lo cuenta todo en realidad. Cuando el personaje de Charles Foster Kane intenta lanzar al estrellato de la ópera a su amante y la vemos debutar sobre el escenario, la cámara asciende lentamente. Vemos el telón, el andamiaje sobre el mismo y a dos tramoyistas, gente que se supone poco formada para la ópera, pero que sin embargo saben casi tanto como cualquier Crítico avezado. Apesta.

Ese esnobismo de la Crítica es el que ensalza a determinados artistas y se ceba por el contrario con otros, a veces con una inquina que parece moverles un asunto personal. Por otro lado, creo que nunca leí una mala Crítica de Montserrat Caballé, ni siquiera cuando destrozó con su versión alguna Canción moderna. Y eso dice mucho de ella, qué duda cabe. Descanse en paz.

Cara LesterCon C de Carisma.

Desde que debutara en el Carnegie Hall en 1965, la figura de Montserrat Caballé no dejó de crecer, hasta el punto de que algunos, llegada su muerte, la sitúan directamente como “la mejor soprano del siglo XX”, por encima de María Callas. Supongo que mi madre tendrá algo que decir ante tamaña afirmación.

Yo no puedo opinar sobre eso, soy un analfabeto total en materia operística. Pero sí puedo opinar sobre la participación de la Caballé en dos Campañas de publicidad. La última, la más reciente, fue definida por la propia Cantante, como espantosa. Me refiero, cómo no, al terrorífico anuncio de la Lotería de Navidad de hace dos o tres años, con Raphael y varios artistas más que parecían sacados de la noche de Halloween.

 

El otro anuncio es mucho más antiguo y lo recuerdo porque denota cierta superioridad intelectual de los que son capaces de disfrutar de la ópera. Era una Colección por fascículos y CD’s (me niego a poner “cedés”, aunque lo recomiende la RAE) de las mejores óperas de la historia y Montserrat Caballé nos animaba a su compra diciendo:

“La voz es el instrumento más perfecto, y donde mejor suena, es en la ópera”. Y le faltaba añadir: “Y quien mejor la canta, soy yo”. Un poco pagada de sí misma sí era la barcelonesa, como toda diva de la ópera. Y como tal, un tanto sobreactuada, como cuando acudió a las ruinas del Liceo a hacerse las fotos y el vídeo para pedir fondos para su reconstrucción.

Lo siento, Mamá, me cuesta disfrutar tres horas seguidas de una ópera, prefiero un punteo de guitarra de Mark Knopfler. Descanse en paz, Montserrat Caballé, no dudo que fuera una de las más grandes. Así me lo han contado.

El sexto sinsentido, por Barney

Guardiola 0

“En ocasiones, veo Guardiolas”, pronunció el niño con una voz susurrante.

En mi larga carrera de psicólogo infantil, pocas veces me encontré con un caso igual de singular, una terapia en la que por momentos sería yo quien viera alteradas sus convicciones.

“Están por todas partes, los veo en todos los medios”. Aprecié cierto miedo en las palabras del chico, como si temiera que a raíz de las mismas yo fuera a emitir un diagnóstico de locura o Sigue leyendo

Los 300

300 Wallpaper

Estamos de celebración, aniversario o como queráis llamarlo. Los cuatro amiguetes del blog celebraremos en una semana los 4 años de esta página que nació con intención perecedera, y sin descanso ni vacaciones nos lanzaremos a por la quinta temporada. Pero sobre todo celebramos el post número 300, ni más, ni menos. Y celebramos además que ese post 300 no se publica en esta web, sino en La Galerna, la página de “Madridismo y sintaxis” a la que ya hemos hecho referencia en otras ocasiones, una apuesta personal de Jesús Bengoechea que está encontrando un gran respaldo popular:

Un final made in Concha Espina

El texto mencionado representa como pocos de entre esos 300 lo que significa el blog “Cuatro amiguetes y unas jarras”. Se trata de una supuesta conversación entre Jaume Roures, el magnate de Mediapro, y el director neoyorquino Woody Allen, en la que divagan sobre la producción de una película acerca del mundo del fútbol. Con algo de ironía y cachondeo sano, que no falte nunca.

El texto ha sido escrito por Barney (y su madridismo) con la colaboración de Travis para aportar ideas sobre Woody Allen, basándose en un celebrado post de Josean sobre las conversaciones imaginarias entre Artur Mas y Jordi Pujol al inicio del principio del comienzo de la génesis del procès. Por supuesto, con el respeto a las normas lingüísticas y la corrección sintáctica requerida por Lester, el administrador del blog. Espero que os guste, dadle una oportunidad.

Mantener un blog tanto tiempo es un ejercicio de disciplina y constancia, y no está de más reconocer que a veces cuesta. Pero los comentarios que uno lee en esta misma página, o los que te hacen la familia y los amigos, o especialmente los de gente que no te conoce de nada, como los lectores de La Galerna, ayudan a seguir en el empeño:

Comentarios

Como cada vez son más numerosas las publicaciones que han surgido a partir del blog, tantas que hemos abierto una nueva categoría con ese nombre: “Publicaciones”. En ella recogemos los enlaces a los artículos de Barney en diversas webs, el libro de relatos de Lester surgido a partir de un proyecto muy personal, alguna colaboración en revistas y esperamos publicar la historia que Travis se trae entre manos o las dos charlas/conferencias que Josean tiene programadas en otoño. La primera surgió de la serie por capítulos “Grandes errores de las escuelas de negocios”, y la segunda, de su particular visión de la política.

300. Trescientos, como los espartanos de Leónidas, esos tipos inasequibles al desaliento.

300 kilómetros por hora, la velocidad a la que se calcula que se mueven los impulsos nerviosos, los que nos llevan a escribir y opinar desaforadamente sobre algo.

300 segundos, que son 5 minutos, que es lo que la mayoría de las veces lleva leer un post.

300 minutos son 5 horas, que es lo que en ocasiones (y más) cuesta rematar un texto.

Y 300 centilitros es lo que suele tener un botellín de cerveza, pero aquí somos más de jarras de 500, así que ¡a por ese número!

Como sé que a muchos les van los ránking y las clasificaciones, dejo a continuación lo más leído de cada uno de los cuatro personajes del blog.

¡Espero seguir contando mucho tiempo con vosotros, los lectores, gracias!

4amiguetes

Josean

Los lobos de las finanzas

Chomsky, Timsit y la manipulación mediática

La falacia del ebitda

La incompetencia de Competencia (I)

Travis

Everest

Esas comedias francesas

Lester Burnham no es el mejor ejemplo a seguir

Frases de cine para usar en el trabajo (I)

Barney

Nuevo Reglamento de la Federación Culé de Fútbol

Historias de la Historia que los culés no quieren oír (Cap. 3)

Ni valors, ni valores

Historias de la Historia que los culés no quieren oír (Cap. 2)

Lester

En busca de la tranquilidad

Vacaciones solidarias en la India (Rachel)

El maratón de Nueva York (II): …y el glorioso después

El Hogar Teresa de los Andes

 

Rusia 2018 (y II): ganó la Unión Europea

Francia África

Josean, 20/07/2018

¿Afirmación o pregunta? Ganó la Unión Europea, o ¿ganó la Unión Europea?

Durante la segunda de las semifinales del Mundial de Rusia, disputada entre Croacia e Inglaterra, recibí una imagen publicada en Twitter por el periodista Jon Erlichman que recordaba todas aquellas marcas o productos que no existían la última vez que Inglaterra había llegado a unas semifinales de Mundial, allá por el lejano 1990:

Erlichman

Y el bitcoin, Tesla, Whatsapp, Airbnb, Uber, la Wikipedia, los emoticonos,… Podemos, JuntsxCat o el Movimiento Cinco Estrellas. Hoy en día no concebimos la vida sin estas marcas y sus productos, pero como muchos tuiteros recordaron al periodista, en 1990 tampoco existía… Croacia. La pequeña república de los Balcanes declaró su independencia en 1991 y desde el principio de su nueva existencia dejó claro su afán por apartarse de la antigua órbita soviética e integrarse en la Europa de la Unión. Solicitó su ingreso en 2003 y se convirtió en el 28º estado miembro de la Unión Europea en 2013.

Por esta razón (y por muchas otras, pero del ámbito futbolero y no político) celebré que Croacia le diera una patada en el culo a los ingleses y los mandara a su casa. ¿No queríais Brexit? Pues venga, de vuelta a vuestras islas del Reino Unido, a seguir dándole vueltas a esa salida blanda o dura de la Unión Europea, que con todos sus defectos, burocracia y limitaciones, seguramente será preferible a lo que supone la separación. Un país de 4 millones de habitantes que está haciendo serios esfuerzos de modernización se impuso a una potencia industrial y económica consolidada como Inglaterra. De castigo, a los ingleses les tocó lidiar con Bélgica para mejorar su posición final, pero tampoco les fue bien. Si todo esto era una metáfora, la verdad es que salió cojonudamente bien.

48344_1_Belgistan300Los belgas son una especie aparte, un país extraño, o dos países extraños bajo un mismo nombre, como tan bien explicara el periodista Jacobo de Regoyos en el libro Belgistán. Que las sedes de las principales instituciones de la Unión Europea estén en un país que se desintegra, desunido y con unas crisis institucionales que ríete de las españolas o las italianas no deja de ser otra enorme paradoja.

Los Mundiales de fútbol tienen muchos momentos fascinantes, y entre ellos están los minutos previos al partido, con los himnos nacionales. Puede que digan mucho acerca de cada país y cómo viven su nacionalidad. Tienes que ser más frío que Putin bañándose en un glaciar para no emocionarte con el himno de México, Colombia o con La Marsellesa. De los belgas solo cantaba la mitad de los jugadores, no sé si los flamencos o los francófonos. Pero funcionaron muy bien como selección, igual que lo hacen (aparentemente) como país. En España tenemos de todo, como siempre, a Ramos buscándose la rabadilla con la nuca y a Piqué mirando al suelo con cara de cabreo, mientras nuestros seguidores se suman al jolgorio con el “lolololo”.

El Mundial se lo llevó Francia. La figura emergente en los últimos tiempos en la Unión Europea ha sido sin duda el presidente galo, Emmanuel Macron. “Ante los grandes trastornos del mundo“, dijo en su discurso de abril de 2018 en el Parlamento europeo, “necesitamos una soberanía mayor que la nuestra, complementaria, una soberanía europea“. En época de nacionalismos exacerbados y ansias de mayor poder local, sorprende un discurso como el suyo, basado en la cesión de soberanía a las instituciones europeas.

Francia Mundial 2018

Otra parte relevante de su discurso se centró en la necesidad de controlar e integrar los movimientos migratorios. Si quería mandar un mensaje al mundo sobre las bondades de la integración, la selección nacional de Francia es el mejor escaparate posible: 14 de los 23 jugadores seleccionados nacieron en África o son descendientes directos de africanos (el chiste gráfico de Topete GLZ es magnífico como descripción). Kylian Mbappé es hijo de camerunés y argelina, Pogbá es de origen guineano y los padres de Dembelé son de Mali y Senegal. De Mali también son los ascendientes del “genocida del oxígeno” Kanté y de Sidibé, y los de Mendy son senegaleses. Los de Rami son marroquíes y los de Fekir, argelinos. El padre de Kimpembe es natural de la República Democrática del Congo, al igual que el de Nzonzi. La madre de Tolisso es de Togo y el puzle se completa con otros continentes: el padre de Varane es de Martinica y Lemar nació en Guadalupe. Pues ahí ha estado el mérito de la selección francesa, en hacer que orígenes tan dispares lucharan por un interés común superior.

La lista

¿Qué pasó con los alemanes, los que “mandaban” en el fútbol y dirigían los designios de la Unión Europea? Pues quizás los sobrevaloramos, como hemos hecho siempre. Que si son muy currantes, hiper profesionales, meticulosos, que no hacen trampas,… pues con el caso Volkswagen creo que se nos han caído varios mitos. En el Mundial se los cepillaron los surcoreanos, esos a los que miraban con aire de superioridad germana. Sí, sí, los mismos de Hyundai, menudo bajón de autoestima.

Peor ha sido lo de Italia, cuya selección anda tan perdida como el país tratando de formar gobierno. No sabe si tirar hacia el juego de toque a lo Prandelli o volver al catenaccio que siempre le funcionó. No sabe si dejarse llevar por el Movimiento Cinco Estrellas o por la Liga Norte. Cambian de presidente con más frecuencia que de seleccionador, y así andan, despistados.

Pese a que las potencias europeas tradicionales no han competido al nivel esperado, el Mundial ha sido dominado por los equipos europeos: los cuatro semifinalistas y seis de los ocho cuartofinalistas. Las potencias emergentes no terminan de arrancar, como ha ocurrido una vez más con África. Brasil, el gran país emergente de Sudamérica del que tanto se esperaba, ha vuelto a ser un bluff. Su figura, Neymar, ha resultado ser como Lula, amado y denostado a partes iguales. Se esperaba mucho de ambos, pero han terminado juzgados y condenados por corrupción, económica la de uno, antideportiva la del otro.

Putin

Como todos los eventos deportivos de nivel internacional, el Mundial ha sido una magnífica publicidad para el organizador, la Rusia de Vladimir Putin, esa dictadura vestida de democracia. El ex campeón del mundo de ajedrez Garry Kaspárov lleva años escribiendo artículos enormemente duros con el presidente ruso. En World Cup 2018 and the ugly side of the beautiful game señala que dictadura “es la única descripción adecuada cuando un hombre mantiene el poder total sin oposición durante 18 años”.

El artículo es muy crítico con el uso que hace Putin del Mundial o de los Juegos de Sochi hace cuatro años, los más caros de la historia, cuando Rusia es un país sin mucho dinero para sus clases medias. Recuerda Kaspárov que mientras los oligarcas rusos compran equipos de fútbol en Inglaterra o propiedades inmobiliarias en Miami, una mayoría de rusos vive con menos de 500 dólares al mes. El gasto público para construir los estadios y mejorar las infraestructuras hoteleras ha sido tremendo, pero ha servido para que los aficionados nos quedemos con las imágenes espectaculares, no con lo que indica el ajedrecista: “es una colorida distracción para cumplir el mandato cleptocrático: privatizar los beneficios, nacionalizar los costes”.

Estadios

Sin embargo, el económico es solo uno de los numerosos inconvenientes que llevan al autor a destacar el “lado feo” del Mundial. El uso de prisioneros para la construcción de los estadios o de inmigrantes en condiciones laborales precarias, la restricción de derechos y libertades, los niveles de corrupción, que se unen a los habituales en la FIFA, el escándalo de dopaje de los atletas rusos, son otros de los problemas mencionados en el artículo, que concluye con una frase que comparto plenamente:

“We can support the beautiful game without supporting the world’s ugliest regimes”.

“Podemos apoyar este hermoso juego sin necesidad de apoyar a los regímenes más horribles del mundo”.

Catar en 2022 será la siguiente parada de esta dicotomía entre lo que amamos del juego y lo que detestamos de su entorno, de los millones que mueve y la vileza de sus dirigentes.

presidenta-croacia-mundial

Termino ya con algo menos serio. No sé qué ideología tendrá, ni si es o no una buena dirigente, pero para mi país quiero una presidenta tan cariñosa y simpática como la de Croacia.

Cara Josean