El Torneo de Navidad

La mítica foto de Fernando Laura en el momento en que Sabonis destroza el tablero de la Ciudad Deportiva del Real Madrid

BARNEY, 25/12/2020

Cada uno asocia las navidades a una serie de planes, personas con las que se reúne, tradiciones o acontecimientos. Habrá quien lo asocie a ver belenes, ir a la Plaza Mayor, recibir en casa a los abuelos, tragarse el espectáculo de Cortylandia con los niños, la cabalgata de Reyes, el especial de Martes y Trece o los cenorrios y comilonas como si no hubiera un mañana. En mi caso lo asociaba también al famoso Torneo de Navidad del Real Madrid de baloncesto. Un torneo que se estuvo celebrando desde 1966 hasta 2006, con una serie de ediciones espectaculares en los ochenta y una lenta decadencia desde la segunda mitad de los noventa hasta su desaparicion definitiva en 2006, cuando ni siquiera se disputó en las fechas navideñas, sino como un torneo de pretemporada en septiembre a partido único.

Los años buenos para mí, los que veía en casa todas las navidades, fueron los ochenta. El torneo se jugaba en tres días y participaban cuatro equipos bajo el formato de liguilla, todos contra todos. Lo normal era que se jugara del 23 al 25 de diciembre, o del 24 al 26 de diciembre a media tarde, así que, mientras en casa nuestra abnegada madre preparaba la cena para toda la tropa, nosotros veíamos los partidos del Real Madrid contra quien tocara ese día: un combinado exótico americano llamado Marlboro All Stars o New York All Stars, la selección de Brasil o Cuba, o las potentísimas (y ya extintas) Unión Soviética y Yugoslavia.

Era una gozada ver esos partidos porque participaban equipos a los que no se podía ver habitualmente, como las selecciones mencionadas o los equipos creados para la ocasión con aroma de Globetrotters (aún recuerdo los Cheiw All Atars) y porque al ser un torneo amistoso se jugaba sin la presión del marcador, solo por ofrecer un buen espectáculo de baloncesto justo antes de la cena de Nochebuena. En 2016 la web Endesa Basket Lover publicó tres artículos sobre el mítico torneo titulados Navidades Blancas y me han servido para leer a gente que sentía lo mismo que nosotros ante esos partidos:

Comentaba el periodista Fernando Ruiz hace unos días en su cuenta de Twitter, “Parecerá una tontería. Pero para mí estas fechas son diferentes desde que desapareció el Torneo de Navidad del Real Madrid”. 

Aquellos partidos servían para descubrir jugadores que podían terminar recalando en el Madrid, como Petrovic, Sabonis o Bodiroga, o los que nunca llegaron como Óscar Schmidt o Toni Kukoc, o para ver un modo diferente de entender el baloncesto, como cuando llegó la Universidad de North Carolina con sus cambios múltiples de cuatro o cinco jugadores, algo impensable en el baloncesto europeo de entonces, donde el quinteto titular apenas era sustituido para descansar unos minutos.

El Torneo fue una idea de Raimundo Saporta, directivo histórico del Real Madrid desde 1952, y tuvo el nombre de su creador, Torneo de Navidad – Trofeo Raimundo Saporta, hasta que se le añadió Memorial Fernando Martín en 1989, cuando sucedió la terrible desgracia del fallecimiento del pívot. Aquella tristísima edición contó con un cartel de lujo: la Jugoplastika de Split, el Aris de Salónica, el Maccabi de Tel Aviv y el Real Madrid, una pequeña Copa de Europa con los mejores equipos del continente. Por desgracia, las fechas, los calendarios cada vez más apretados y la mayor profesionalización del deporte fueron relegando este torneo hasta su desaparición.

Por todo lo dicho, cuando La Galerna convocó recientemente un Certamen de relatos “navideños y madridistas” no fui capaz de pensar en algo distinto a este torneo y a la imagen que todos los aficionados al baloncesto de mi generación recordamos: la rotura de tablero de Sabonis. 26 de diciembre de 1984. Aquella selección de la Unión Soviética era una salvajada: Sabonis, Iovaisha, Homicius, Kurtinaitis, Valters, Tarakanov, Tkachenko… Ganó el Preolímpico a nuestra selección por más de treinta puntos de ventaja, pero el boicot soviético a los Juegos de Los Ángeles nos privó del que hubiera sido uno de los partidos más recordados de la historia: el que les habría enfrentado frente al combinado USA de Michael Jordan, Pat Ewing, Chris Mullin y Sam Perkins.

Mi relato no ha resultado ganador, pero sí uno de los finalistas seleccionados para su publicación. Recomiendo leer el relato vencedor, El póster de Zamora, de Mari Carmen Alarcón, sobre el ritual de volver unidos padre e hijo a los estadios de fútbol tras otra época convulsa de nuestra historia. Podéis encontrar mi relato directamente en la web, en este enlace bajo el título de Lituriaga, o aquí mismo, junto a otra de mis tradiciones de cada Navidad: las palmeras de chocolate de La Mallorquina, en pleno centro de Madrid.

No es un relato sobre baloncesto, sino sobre los nietos y su abuelo, y las tradiciones navideñas. Aquí os lo dejo:

  • Vale, entonces quédate aquí, Fer, pero no te muevas, por favor, no vayas a hacerme una de tus trastadas, ¿eh?

Aquellas palabras las pronunció mi abuelo con su firmeza habitual, severo, pero no exento de cariño. Que me quedara quieto frente al escaparate de aquella tienda de televisores de la que era imposible separarme mientras él se iba a comprar unas palmeras de chocolate a La Mallorquina con mi hermano pequeño Juan. Juanito para mi Abuelo, como ese futbolista que tanto le gustaba. Aquellas palmeras suponían el mejor final posible al paseo que dábamos todos los años con mi abuelo por el centro de Madrid, un paseo que Juan y yo esperábamos con ilusión y que comenzaba con el viaje en Metro.

– ¡Veinte mil leguas de viajes de subterráneo!

Así anunciaba siempre mi abuelo la llegada del Metro, con ese aire aventurero que casi nos trasladaba a una novela de Julio Verne, “y ahora, ¡viaje al centro de la plaza!”. Recuerdo muchas de las frases de mi abuelo con precisión, hasta viendo su cara y sus gestos, con la precisión con la que grabas las cosas en la memoria cuando tienes nueve años. Salíamos del Metro corriendo, cogíamos una de las octavillas que nos ofrecían, hacíamos una pelota y nos íbamos raudos a la papelera más cercana:

– ¡Canasta de Fernando Martín!

Mi hermano me imitaba como en casi todo y lanzó su bola de papel con alguno de los nombres que le sonaban ahora que empezaba a leer y a ser capaz de identificar esas letras que veía en las espaldas de los jugadores:

– ¡Lanza Lituriaga…!

Pero Lituriaga falló, así que yo cogí el rebote, me giré sobre mis pies y…

– ¡Fernando Martín machaca la canasta rival!

Juanito empezó a protestar cuando mi abuelo, siempre el abuelo presto al rescate para calmar su incipiente rabieta, le dio otra octavilla de papel convertida en improvisada pelota de baloncesto:

– Toma, Juanito, demuéstrale lo que sabes hacer.

Del Metro nos dirigíamos a la Plaza Mayor, veíamos algunos belenes, la iluminación, entregábamos la carta a los Reyes Magos y nos divertíamos con los disfraces de la gente que nos ofrecía globos. El pequeño Juan y yo estábamos fascinados, aquel momento era la Navidad, representaba la Navidad con mayúsculas y con todas las letras. Porque la Navidad solo comenzaba cuando el abuelo venía a casa a pasar esos días con nosotros. Le recuerdo con su abrigo negro, ese abrigo al que nos agarrábamos para no caernos en el vagón del Metro, y con un sombrero que le daba un aire de actor de Hollywood de los cincuenta.

No sé quién disfrutaba más en aquellas tardes del frío diciembre madrileño, si él o nosotros. “Huy, frío, frío es lo que tenemos en Burgos, ¡o en Siberia!”. Mi abuelo tenía muchas virtudes y entre ellas recuerdo cómo era capaz de contarnos cada año alguna anécdota nueva de los belenes que nos llevaba a visitar, pequeñas historias o chascarrillos que escuchábamos con atención y con los ojos aún más abiertos que los oídos. Siempre nos compraba una figura en alguno de los puestos para llevar al belén de casa, una figura por la que casi siempre discutíamos Juan y yo, prefiero la pastorcita, no, que tú elegiste el año pasado, quiero esa oveja, o mejor un paje… Mi abuelo zanjaba siempre la discusión con un argumento que nos convencía o al menos tranquilizaba a ambos.

Tras el paseo y según empezábamos a quejarnos del frío, volvíamos hacia el Metro para regresar a casa a tiempo para la cena, no sin antes pasar por La Mallorquina para saborear una suculenta palmera o una napolitana de chocolate. Pero aquella tarde yo me quedé delante de un escaparate repleto de televisiones en las que se podía ver el final de un partido de baloncesto del Torneo de Navidad del Real Madrid. El abuelo quiso que le acompañara a por la palmera, pero enseguida entendió que no iba a lograr moverme de allí hasta que acabara el partido, así que optó por las palabras con las que comencé este relato.

A los pocos minutos regresaron ambos con las palmeras, la mía sujeta en una servilleta por donde la agarré sin apartar los ojos de la pantalla.

– ¿Cuánto queda? -me preguntó algo nervioso por la hora de llegada a casa.

– Solo tres minutos, no queda nada.

– ¡Tres minutos! Eso es un mundo en el baloncesto, pueden quedar tres días todavía -respondió con una media sonrisa.

Mi hermano empezó a leer el marcador con esa manera de leer de principiante y su característica dificultad para pronunciar la erre fuerte:

– Real Madrid, u, ere, ese, ese. ¿Quiénes son esos, abuelo?

– Los rusos -me adelanté a contestar.

– ¿La ere es de “Rusos”, abuelo?

– Por supuesto que sí -contestó este con euforia-. ¡Unión de Rusos… con Súper Salto!

El pequeño Juan alucinaba y yo miré al abuelo, que me guiñó un ojo de modo cómplice.

– Abuelo -le pregunté, con esa insistencia en desgastar su nombre de tanto usarlo-, ¿sabes que este año si metes canasta desde esa línea del suelo vale tres puntos?

– Por supuesto que sí, ¿y a que tú no sabes que si la metes desde tu campo vale cuatro?

– ¿En serio?

– Claro, por eso al final de los partidos siempre tiran desde muy lejos.

El partido había estado igualado, pero en esos últimos minutos los rusos que no eran rusos se habían escapado a catorce puntos.

– Abuelo, ¿sabes que los rusos tienen a un tío de dos metros veinte?

– Qué tío, a saber qué le daban de comer en casa. ¿Cómo se llama, Grandovski, Gigantov o algo así, no?

– ¡Tachenko! -dijo Juan, que me había escuchado muchas veces en casa.

– No, Tachenko es otro. Este año tienen a un chico joven que se llama Sabonis, que lleva veintidós puntos. Dicen que es buenísimo, que se lo quieren llevar a la NBA.

– ¡Los americanos!

Aunque mi abuelo no sabía mucho de baloncesto, se quedaba con lo que yo le contaba y pronunció “los americanos” con ese tono berlanguiano que imprimía a muchas de sus expresiones, “Siberia, Di Stéfano, ¡los americanos!”.

En los monitores vimos una canasta de Wayne Robinson tras una buena circulación entre Corbalán y Martín. Vamos, dije, mientras soñaba con una remontada épica tirando de cuatro puntos. En la jugada siguiente, el ruso alto que no era ruso, pero sí muy alto, recibió de espaldas, se giró y la clavó hacia abajo con fuerza. De repente el tablero cambió de color, se oscureció. Al principio pensé que era un reflejo de la luz, pero cuando acercaron la cámara desde atrás pudimos ver que lo había destrozado, que estaba hecho añicos.

– ¡Se lo ha cargado, Abuelo, se lo ha cargado!

Repitieron la jugada varias veces. Sabonis se daba la vuelta y atacaba con virulencia el aro, mientras del Corral intentaba taponarlo, pero desistía de la locura de jugarse el brazo en el último instante.

– ¿Y ahora qué va a pasar, Abuelo? ¿Cómo termina el partido?

– Ahora se lo llevarán detenido, para que lo pague.

– ¿De verdad?

– Claro, ¿qué pasaría si tú rompieras este escaparate? Pues lo mismo.

Quiso la casualidad que en ese momento un coche de policía pasara por la calle Mayor con la sirena puesta.

– ¿Ves? Ya van a por él al Palacio de los Deportes.

Aquello me dejó impactado, en un estado de shock que mantuve mientras volvíamos a casa. Juan tenía restos de chocolate en la comisura de los labios y mientras, yo seguía preguntando al Abuelo por lo sucedido, por qué no terminan los dos minutos de partido que quedaban, ¿no hay tableros de repuesto?, en mi cole hay tableros así, por qué no van a cogerlos… No callaba.

– Me da pena lo de Sabonis, Abuelo, ¿no podía ficharlo el Madrid para que no lo detengan?

– Si es de los buenos, como dices, terminará jugando en el Madrid. ¡Y con los americanos también!

– Abuelo, ¿y crees que Fernando Martín también acabará jugando en la NBA?

– Seguro, es tu favorito, ¿no?, ese que dices que es tan bueno. Pues si es tan bueno, Fer, seguro que sí. Además, se llama como tú y como yo, y con ese nombre nada puede frenarte en la vida.

Pueblo Nuevo, Ciudad Lineal, Suanzes… Ya estábamos cerca de nuestra parada.

– Fer, ¿te gustaría ir el año que viene al Torneo de Navidad? Yo te llevo.

Mis ojos se abrieron como nunca en mi vida lo habían hecho, aquello era un sueño, el mejor regalo que jamás podría recibir. Porque todo lo que decía mi abuelo se cumplía, pero por desgracia, no todo lo que me dijo mi abuelo aquella tarde sucedió.

¿El mejor de todos los tiempos?

BARNEY, 29/11/2020

¿Maradona, Michael Jordan y Federer? Hay quien prefiere a Messi, LeBron James o Nadal. O a Pelé, Magic Johnson y Djokovic. O a tantos y tantos otros.

Con cierta frecuencia surge el debate sobre quién era el mejor de todos los tiempos en un determinado deporte, ya sea el tenis, el fútbol o el baloncesto. O el atletismo, el boxeo y el ajedrez. The GOAT, como dicen los americanos, “Greatest Of All Time”. Si el debate ya resulta imposible de contrastar en deportes individuales, no digamos lo absurdo que parece discutir sobre este asunto en deportes de equipo. Le veo poco sentido y no suelo participar por dos razones:

  • Huyo de las verdades absolutas en esto del deporte porque creo que hay muy pocas, y en este tema suelen pesar más las preferencias o las filias de cada uno. No es solo una cuestión de títulos. Este año, por ejemplo, Carlos Sáinz ha sido elegido “mejor piloto de la historia del Mundial de Rallys”, pese a que solo ganó dos mundiales, muchos menos que el francés Sebastian Loeb (nueve títulos). Pero el madrileño ha añadido el París-Dakar a su palmarés y, sobre todo, que sus títulos se produjeron en un momento en el que el mundial de Rallys tenía una enorme competencia de marcas y pilotos.
  • Y en segundo lugar, porque afirmar con rotundidad que Messi es mejor que Maradona, Cristiano Ronaldo o Di Stéfano, o que LeBron James está por encima de Michael Jordan, o que “Federer es el más grande de la historia”, supone comparar jugadores distintos en momentos diferentes del deporte. Con condiciones incomparables, tanto en lo técnico, como en lo físico, o incluso en las reglas del juego, que también tienen su importancia.

A todo ello le añado que la mayoría de nosotros no ha visto jugar a todos los futbolistas o tenistas que en la historia ha habido como para establecer de manera pretenciosa quién ha sido el más grande de todos ellos. O ellas, no me vaya a criticar la señora ministra.

Con la muerte de Maradona esta semana, se ha vuelto a abrir el debate sobre si se ha ido “el mejor de la Historia”, “el D10S del fútbol”, “el más grande” y todos esos titulares sensacionalistas que hemos leído estos días. Por diversas circunstancias este año se puede discutir sobre quiénes han sido los mejores de siempre en varios de mis deportes favoritos, y de eso va el post de hoy. Siento defraudar a quien espere verdades absolutas porque no las va a encontrar. Salvo dos: Michael Phelps es el mejor nadador de la historia por títulos y marcas, y Pau Gasol es, sin ninguna duda, el mejor jugador de baloncesto español de la historia.

Tenis

Durante muchos años hemos escuchado que el suizo Roger Federer era “el mejor de la historia” del tenis. Sus 20 títulos de Grand Slam le avalaban, pero ya en su día dije que nuestro Rafa Nadal podía competir perfectamente por ese título, y ya le ha igualado en esa veintena de títulos. No tengo claro el orden, pero sí afirmo que los tres mejores de la historia lo componen el Big Three que hemos disfrutado durante casi dos décadas: Nadal, Federer y Novak Djokovic. Pete Sampras nunca logró ganar sobre tierra batida y sus 14 grandes quedan muy lejos de este trío. Bjorn Borg, Rod Laver, Roy Emerson, Jimmy Connors y André Agassi estarían (para mí) con Sampras en ese segundo nivel.

El Big Three ha logrado 57 de los 69 Grand Slams disputados desde 2003, lo cual es una salvajada descomunal, teniendo en cuenta que durante ese tiempo han coincidido con grandísimos tenistas como Andy Murray, Del Potro, Wawrinka o la nueva hornada de los Thiem, Zverev o Medvedev. Pero, ¿quién es el mejor del Big Three? Yo presento la candidatura de Rafa Nadal y quizás en un par de años le supere Novak Djokovic, pero ahora mismo estos son mis argumentos:

  • Nadal ha logrado más Grand Slam (20) que Nole (17), y tiene más Masters 1000 (35) que Roger Federer (28). Nole tiene 36.
  • Ha logrado acabar 12 temporadas entre los dos mejores del mundo, superando al mismísimo Federer en esa estadística. Es incombustible, pese a que muchos le pronosticaron una carrera breve.
  • Ha ganado el oro olímpico individual y en dobles. Federer solo lo logró en dobles y Nole no lo ha logrado en ninguna de las dos categorías.
  • Ha ganado cinco Copas Davis, por solo una de Federer y Djokovic.
  • En sus enfrentamientos directos con el tradicionalmente considerado el mejor de todos los tiempos, Federer, domina 24-16.

Entenderé a quien considere que el suizo sigue siendo el más grande, porque a Nadal le sigue faltando el torneo de maestros, el ATP Masters que Federer se ha llevado en 6 ocasiones. Djokovic se lo ha llevado en 5 ocasiones, es el más joven y el que tiene más pinta de poder seguir aumentando su palmarés. El serbio tiene además a su favor que domina los enfrentamientos directos con sus dos rivales: 27-23 frente a Federer y 29-27 contra Nadal. Federer y Djokovic superan a Nadal en semanas como número uno del mundo, pero nuestro Rafa puede mirar a los ojos a ambos y discutir apoyado en varias razones quién ha sido el más grande de todos los tiempos.

Baloncesto

Con la victoria de Los Ángeles Lakers sobre Miami Heat en la final de la NBA en Orlando, se ha abierto de nuevo el debate sobre quién era el The Goat en este deporte: LeBron James o Michael Jordan. La unanimidad que parecía existir sobre Jordan se cuestiona tras el cuarto título de LeBron con su tercera franquicia (tras lograrlo con Miami y Cleveland). Los jóvenes han sido fundamentales en este cambio de tendencia, como se vio en una reciente encuesta en los Estados Unidos en los que LeBron era considerado por delante de Jordan en 29 de los 50 estados del país. Los que siguieron la serie que dedicamos mi hijo y yo a los playoffs y finales de la NBA verían cómo Ibra, que sabe mucho más que yo de esto, se decantaba por James, mientras que “los ancianetes” seguimos creyendo que Jordan fue el más grande.

Nuevamente si hablamos de títulos o estadísticas hay otros jugadores que superan a ambos, como Bill Russell, con 11 anillos de la NBA, o John Havlicek, con 8. Wilt Chamberlain fue elegido por la NBA como “el jugador más dominante de la historia”, ya que promedió más de 30 puntos y 20 rebotes por partido a lo largo de toda su carrera. Si hablamos de revolucionar el juego, es indudable el peso que tuvieron Magic Johnson (5 títulos) y Larry Bird (3) para relanzar una NBA que andaba de capa caída a finales de los setenta y principios de los ochenta. Kareem Abdul-Jabbar sigue siendo el jugador con más MVP de una temporada regular, seis, seguido por Michael Jordan y Bill Russell con cinco, y Chamberlain y LeBron con cuatro.

Mi favorito sigue siendo Michael Jordan, seguido por Kobe Bryant y Magic, aunque puedo comprender a los (jóvenes) defensores de LeBron. The last dance es una obra maestra de las series documentales que narra cómo Jordan fue trabajando y puliendo su cuerpo, mejorando su técnica, cómo exigía más a su entorno, hacía mejorar a sus compañeros, para lograr lo que logró: dos “threepeat”. Acabar con la dinastía de Lakers y Celtics, y destrozar a los Bad boys de Detroit. Seis títulos en seis finales, pese a los dos años de descanso que se tomó para jugar al béisbol en medio de los éxitos. Dos oros olímpicos (1984 y 1992), y la sensación de dominio del juego y de control de la situación que no he visto ni siquiera en Magic y Bird, que eran dos grandes en esto.

LeBron tiene cuatro títulos de la NBA obtenidos en las diez finales que ha disputado. ¡Diez!, una animalada, nueve de ellas consecutivas. También ha ganado dos oros olímpicos (2008 y 2012), aunque recuerdo sus fracasos en Atenas 2004 y el mundial de Japón 2006, solo bronce en unos campeonatos en los que el oro era obligatorio para los norteamericanos. Pero lo que hace muy grande para mí a LeBron es haber sido capaz de ganar el título con tres equipos diferentes. No acomodarse a una franquicia y saber reinventarse. En un nuevo equipo, adaptarse a otros compañeros y entrenadores, y progresar en su juego año tras año: en defensa, en tiro exterior o esta temporada como máximo asistente.

Fútbol

No lo tengo nada claro. ¿Es Maradona el mejor de todos los tiempos? Al mismísimo Diego se lo preguntaron hace tiempo y dijo que el más grande había sido Alfredo Di Stéfano. El brasileño Pelé coincidía con Maradona acerca de Don Alfredo como el más grande que había visto. Di Stéfano era el mejor delantero, medio centro, defensa, extremo y lo que hiciera falta, porque los que lo conocieron destacan que su voracidad hacía que se multiplicara en el campo para recuperar, distribuir y marcar los goles que su equipo necesitara. ¿Y qué opinaba el propio Alfredo Di Stéfano? Pues nos sorprendió a todos cuando dijo que para él, que de esto sabía un rato, el más grande había sido el paraguayo Arsenio Erico:

“Erico es diferente a todo lo que vi. Un jugador notable. Todo lo que engloban, sin exagerar, las cinco letras de la palabra crack. Para mí, un malabarista de circo, un artista. Perdón, un gran artista. Tenía un salto único y valía la pena comprar una entrada para verlo jugar”.

Años después, en 2008, Di Stéfano dijo que el mejor de la historia sin duda había sido Maradona, aunque por aquel entonces la carrera de Messi estaba en sus principios. Otro candidato que nunca aparece en estos listados es el húngaro Ferenc Puskas, por palmarés y por figurar como el “mejor goleador histórico en Ligas” para la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS). Si hubieran ganado aquella final del Mundial de 1954… la victoria alemana fue denominada “el milagro de Berna”, una de esas maravillosas historias del deporte que conviene conocer.

Yo no vi jugar a Di Stéfano ni a Puskas, y muy poco a Pelé, aunque he visto varios documentales suyos sobre su carrera y el espectáculo que debió ser el mundial de Brasil de 1970. Y por supuesto Evasión o victoria, película madridista donde las haya. A Johan Cruyff le he visto incluso en el Bernabéu, la primera vez que fui al estadio, pero para mí está en el siguiente escalón de los más grandes. Ganó tres Copas de Europa con el Ajax, ocho ligas holandesas, pero solo una en España y acabó jugando con el Levante. Con la selección holandesa alcanzó el subcampeonato del mundo en 1974.

Por palmarés y por mis gustos personales (y como tales gustos, son discutibles), hay otro holandés que supera a Cruyff, que es Marco Van Basten, el delantero centro más elegante que he visto nunca. Tres ligas holandesas, tres italianas en los años en los que el Scudetto era el campeonato más potente del mundo, dos Copas de Europa y la Eurocopa con la selección. Los mismos balones de Oro que Cruyff, con tres.

Para mí, Maradona es otra cosa. Es como lo que comentaba acerca de Michael Jordan, el jugador que controlaba el tempo del partido. Nunca nadie ha controlado lo que hacían los otros veintiún jugadores sobre el terreno de juego como lo hacía él. Su palmarés no es el más brillante, puesto que nunca ganó la Copa de Europa, por ejemplo, y “solo” ganó dos Ligas italianas, una Copa italiana y una UEFA con el Nápoles. Pero es que logró todo eso con el Nápoles, un equipo recién ascendido compitiendo en los años en los que la Juventus (campeona de Europa en 1985) y los equipos de Milán fichaban a los mejores jugadores del mundo. Consiguió también una liga argentina con Boca Juniors, una Copa del Rey con el Barcelona y el Mundial juvenil con su selección.

Pero donde fue auténticamente grande fue con la albiceleste. Su exhibición en el Mundial de México 86 es, quizás, la mayor exhibición individual de toda la historia de los mundiales. En Italia 90 llevó a Argentina a la final contra pronóstico y no logró más en España 82 por la veintena de faltas de Gentile y porque coincidió con la espectacular selección brasileña de Zico, Eder, Sócrates y Falcao.

No se puede comparar a Maradona con los futbolistas actuales porque en aquellos tiempos sufrió marcajes que hoy resultan imposibles de ver. Uno pone “Maradona y patadas” en YouTube y encuentra un festival salvaje de carnicería y caza al hombre. La entrada criminal de Goikoetxea sigue provocando escalofríos más de treinta años después. Igualito que el fútbol de hoy como para poder comparar. Fue grande además, jugando en unos campos infames, y en Barcelona, Nápoles, Argentina y con la selección. Os dejo uno de tantos vídeos sobre leñazos, uno en concreto que trata de explicar por qué Maradona caminaba (y saltaba, añadiría yo) de ese modo:

En el siguiente escalón a Maradona (y todo es discutible, por supuesto), están, junto a otros, Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Messi es un talento puro y CR7 representa el esfuerzo constante que, unido a un gran talento, compite de cara a cara con los mejores de la historia. En palmarés y estadística supera a Leo Messi, aunque sé que esto reventará a los amiguetes no madridistas que aún me quedan. Sí, lo sé, Messi ha ganado más Ligas y Copas que Ronaldo a lo largo de su carrera, pero este ha ganado 5 Champions, por 4 del argentino. Que siendo estrictos en lo que al peso en el título se refiere, serían solo 3, puesto que en la de 2006, Messi solo anotó un gol y no jugó de cuartos de final en adelante.

Cristiano Ronaldo es el máximo goleador de la historia de la Champions, el segundo mayor a nivel de selecciones, y ha sido determinante con el Manchester, el Real Madrid, la Juventus y la selección, con la que ha logrado una Eurocopa y una Nations League. Messi tiene el oro olímpico y un Mundial sub-20, pero no ha logrado nada con la absoluta, ni ha sido capaz de ser determinante con la albiceleste, motivo por el cual está claramente por debajo de Diego Maradona en cuanto a consideración de sus compatriotas. En eliminatorias de Champions, las estadísticas de Cristiano son muy superiores a las de Leo Messi, que en sus últimos años ha deambulado por Roma, Liverpool, Turín o Lisboa mientras su equipo era vapuleado.

Cuestión de opiniones. Yo no digo que Cristiano sea mejor que Messi, es un debate que no me interesa. Hablo de presencia en el juego, de competitividad, mejora continua, personalidad, hacer más fuertes a tus compañeros y ahí Ronaldo está varios cuerpos por delante de Messi, aunque este pueda tener mayor talento y habilidad técnica. Y protección. Sí, protección, la que Messi siempre ha gozado en los años más duros del Villarminiato, que para mí devalúan varios de los títulos nacionales obtenidos. Por eso no ha salido nunca de ese círculo de protección del que goza en Barcelona. Protección mediática, institucional y arbitral. Además, Messi ganó todo mientras tuvo a Xavi, Iniesta, Alves, Puyol o Neymar jugando a su lado. Sin ellos ha bajado muchos enteros, mientras que los jugadores españoles mencionados fueron decisivos para ganar un Mundial y dos Eurocopas.

No puedo cerrar este post sin hablar de otros dos grandes, que para mí también merecen estar en el peldaño siguiente a Maradona: Zinedine Zidane y Ronaldo Nazario. El francés es otro de esos talentos determinante en varios clubes (Girondins, Juventus y Real Madrid) y en la selección (un Mundial, una Eurocopa, un subcampeonato del mundo), talento en estado puro, elegancia y el único jugador al que he visto dominar un partido como a Maradona en un Mundial: el célebre Francia-Brasil de 2006, un partido que disfruté en directo con la boca abierta:

Ronaldo Nazario es el delantero más bestial que he visto en un terreno de juego, por potencia y por técnica, y siempre nos quedará la duda de qué habría sido de su carrera sin las lesiones que lo apartaron dos años de los terrenos de juego. Pero el Ronaldo de los años previos a su lesión, en Holanda, en el Barça, el Inter y la selección, es de lo mejor que he visto en mis años de espectador de fútbol.

Todo es debatible, y por supuesto, estaré encantado de confrontar opiniones con los lectores que quieran. DEP, Maradona (el futbolista).

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

El Real Madrid como cebo

BARNEY, 31/10/2020

El periodismo atraviesa horas bajas. La prensa de papel ha visto reducidas las cifras de ventas hasta cotas alarmantes y se ha visto obligada a tomar medidas drásticas para tratar de evitar el cierre. Fundamentalmente dos: recortar plantillas (y calidad) y centrarse en los medios digitales. Hace un año, por estas mismas fechas, rescaté un artículo de The Guardian titulado Cómo la tecnología alteró la verdad, escrito por su directora Katharine Viner. El artículo concluía de una manera tristemente demoledora: “¿Todavía importa la verdad?”.

Los medios digitales necesitan el click del lector, saben que el tiempo de atención ha disminuido y buscan captar el pinchazo de cualquier modo, pues cada pinchazo, cada click, supone un mayor ingreso de publicidad. Y así ocurre que nos encontramos con titulares lamentables, incomprensibles, tendenciosos, alejados del contenido que cuentan,… Pero que hacen picar al lector. Esa “autoproclamada” mejor prensa deportiva del mundo lo tiene claro desde hace años: hay que enganchar los clicks de la afición más numerosa del mundo. Esta es una noticia de la semana pasada:

Piqué como un idiota, ¿qué es eso de que el Madrid tiene a cuatro jugadores menores de veinte años entre los mejores jóvenes del mundo? “Acabo de enterarme de que hemos fichado a Haaland y Camavinga, no sabía nada”. Pero obviamente no era así, era un clickbait (cebo para clicks) de manual y piqué cual gañán ávido de información de su equipo. Los medios saben que los aficionados están ansiosos por escuchar o leer noticias acerca de fichajes de su equipo favorito, y así se pasan meses calentando con rumores e invenciones sobre supuestos intereses que nunca se concretan. No sé cuántas veces ha “fichado” el Madrid (o tiene “principios de acuerdo”, o “a falta de unos flecos”) en los últimos años a los mencionados Haaland y Camavinga, pero también a Mbappé, Van de Beek, Erikssen, Pogba, Upamecano o Bruno Fernandes. Casi tantas entre todos como el Barça por Lautaro o Neymar, pero esa es otra historia de vendedores de humo de la que no venía a hablar hoy.

Los medios deportivos necesitan el click del mayor número posible de aficionados y para eso no hay una estrategia mejor que apelar a la parte emocional, a meter el dedo en la llaga. Sin embargo, la del Madrid no es la afición más numerosa del mundo, (aunque me cueste entenderlo). Hay otro grupo aún más numeroso: el antimadridismo. Me atrevo a decir que además es un grupo creciente, porque las campañas de prensa promueven desde hace décadas ese tono negativo en todo lo relacionado con el club. GolTV, BeIn, Movistar, la Cope, la Cadena Ser, Onda Cero, ESPN, incluso Culevisión Española y su programa estrella de toda la vida, Estudio Estadio, con gente como David Sánchez o Gonzalo Miró a los que no se les conocen mayores méritos que su profesado antimadridismo. La polémica vende más que la realidad.

El antimadridismo de Sport y Mundo Deportivo es más que lógico y entendible, coherente con el club que “les da de comer”, pero lo que no es normal es la campaña en la que llevan metidos desde hace mucho tiempo los dos diarios deportivos madrileños: As y Marca. Al primero ya le dediqué un artículo entero en forma de Cuento de Navidad de Alfredo Relaño y el hundimiento de las cifras de ventas, pero de su sucesor, Vicente Jiménez, que viajó a Lisboa en 2014 con la camiseta del Atleti y ha profesado en redes su amor por el Barça de Guardiola, no podemos esperar una visión amable sobre el Real Madrid. En cuanto al Marca, también tiene a un atlético por director, Juancho Gallardo, pero intenta ser más moderado y dar tres palos por cada elogio o comentario medianamente favorable. Lo que resulta inadmisible en este medio es el número de invenciones que han pasado por noticias o portadas, patrañas que solo el tiempo ha demostrado que lo eran, pero que servían para lograr clicks de los lectores. Y todas ellas en la misma línea: atacar al Madrid.

La hernia de Bale, que no iba a las cenas de equipo, que no hablaba español, que la famosa pancarta era para pitorrearse del club,… Todo falso y fácilmente contrastable, pero les sirvió para llenar horas y horas de radio, y numerosos artículos. Que Bale sodomiza periodistas es tan cierto como todo lo que han dicho de él. Fue una campaña organizada, como la que ha habido recientemente en contra de Zidane, proponiendo abiertamente su destitución. Menos mal que el bueno de Zizou pasa de toda la mierda que llevan años echando sobre él:

Que yo sepa, Luca Zidane juega en Segunda División, en el Rayo Vallecano, tras pasar por el Racing de Santander la temporada pasada, y por mucho que estos periolistos dijeran que Zidane exigía en su nueva etapa al frente del equipo que su hijo fuera el segundo portero, nada de eso ha ocurrido: ni la presencia del chaval, ni la dimisión de Zizou por no ceder el club a sus supuestas pretensiones. Y así todo. Ya dejaron caer la misma bazofia sobre Zidane y su hijo tras la negativa del Real Madrid al fichaje del portero vasco Kepa. La insistencia de los medios fue enorme y al final la conclusión fue que el Madrid se equivocaba por ceder a los caprichos de Zizou:

Hoy, Kepa es suplente en el Chelsea, pese a los 80 millones de euros pagados por su fichaje, y es carne de memes debido a los errores que han costado muchos puntos al equipo londinense. Celebro tanto que no viniera al Madrid (Kepa Kete, le llamo) como el esperpento del fax fallido en el fichaje de De Gea. Los medios han descubierto que el filón para los clicks son las noticias negativas acerca del Real Madrid. Me imagino a esas redacciones estrujándose la mollera:

  • Jefe, jefe, que el Manchester United ha fichado a Garnacho.
  • ¿Y ese quién es?
  • Un juvenil del Atleti.
  • Náh, eso no vende, agárrame el cubata.

El Manchester United no le ha quitado el jugador al Atleti, ¡se lo ha tangado al Madrid! ¡Con dos cojones! Resultaría cómico si no lo hicieran totalmente en serio. La moda más reciente que he visto consiste en poner por las nubes a todos esos jugadores que el Madrid ha cedido o dejado marchar: Bale, Reguilón, James, Achraf, Brahim, Ceballos…, para que flote en el ambiente que el club se ha equivocado de nuevo. ¿Algo más falaz que este titular de As?

El “tonito” ya es de deshueve hacia los “madridistas del mundo, échense a llorar”. La realidad es que es una muy buena jugada del lateral madrileño, que se la cede a Lamela, quien a su vez abre para Bale y el centro de este termina desviado a gol por un defensa del Lask, un equipo austriaco de la Europa League. Ni pase directo, ni medio gol, ni leches. Pero lo que se busca es resaltar el error del Madrid y de su entrenador, como se ve en el primer párrafo: “ahora mismo a la velocidad que juega la comparación con Marcelo ni existe”. A mí me encanta Sergio Reguilón, del mismo modo que durante años Marcelo me ha parecido el mejor lateral izquierdo del mundo, pero el club ha apostado por Mendy y Marcelo, y cuenta con un lateral muy prometedor llamado Miguel Gutiérrez, que está a punto de dar el salto. Pero, sobre todo, el Madrid ha vendido a Reguilón porque necesita los ingresos (que nadie olvide la crisis económica por la pandemia) para no acabar como el Barça. Todo eso da igual, para la prensa el Madrid erró con su salida. En este artículo reciente que publiqué para La Galerna mencioné más de una veintena de titulares en la misma línea sobre los exmadridistas por el mundo.

La semana pasada hubo un Barcelona-Real Madrid que acabó con victoria de los blancos por 1-3. “Incontestable”, pensaba yo, “con mejor juego, más ocasiones, sin mayores polémicas que el penalti de Lenglet a Ramos no pitado en la primera parte, intrascendente para el resultado final”. ¡Iluso de mí!, no han parado en toda la semana de meter mierda sobre la victoria y sobre un penalti que es indiscutible. El primero que se señala a favor del Real Madrid en el Camp Nou desde 2007. El tercero en treinta años. Si esto ocurre con un acierto, empiezo a intuir lo que debió ser la campaña salvaje sobre Guruceta tras su error hace medio siglo.

La podredumbre moral e intelectual de la prensa catalana es la de siempre, pero es más dañina la actitud sibilina de la madrileña. Para Marca, fue “un penalti de videoarbitraje”, no de Lenglet y por supuesto, ninguna mención al de la primera parte. Un hecho tan insólito como un penalti claro a favor del Madrid ha terminado convirtiéndose en un debate sobre el uso del VAR (Relaño dijo en el As que fue “un penalti de VAR, invento que ha venido a emponzoñar el fútbol“). Las grabaciones de audio, que el VAR no debe entrar en este tipo de jugadas (curiosamente el VAR sí avisó al árbitro en el Clásico de hace dos años y a nadie le pareció mal), que si el padre del árbitro era madridista (vomitiva y denunciable la campaña de Sport), o incluso, como escuché a algunos desvergonzados, “que los agarrones no se suelen pitar y no se entiende que se haya hecho en un Clásico”. Observen que de nuevo el problema es el Madrid, incluso cuando ha habido un acierto arbitral: es penalti, pero no se debería pitar aunque la acción esté bien sancionada. Es absurdo, surrealista, así que para desahogarme me vi forzado a escribir el Rosco del clásico atraco, más de una treintena de “errores” que, como siempre ocurren en el Tramp Nou en la misma dirección, debe ser que no conviene pitar:

En mi frikilibreta tengo apuntados titulares tendenciosos de cada parón de selecciones (donde siempre “se valora a los madridistas, no como en su club”), las supuestas polémicas entre jugadores (Borja Mayoral-Jovic hace unos días, Benzema-Vinicius esta semana, Keylor-Courtois en el pasado), la persecución a jugadores cuando estaban, como Odegaard y Bale, o su ensalzamiento cuando salieron, y el vergonzoso doble rasero cuando alguien cercano al Madrid o al Barça se ve implicado en algún caso turbio. Fijaos bien la próxima vez: si estuvo en el Madrid, aunque no jugara ni un minuto, como el colombiano Congo, aparecerá en todos los medios con la camiseta del Madrid. Si estuvo en el Barça o en el Atleti, como Yayá Toure Yayá, Villa o Gabi, con la del City, el New York City o el Zaragoza. Así son las cosas, así deben lograr más pinchazos.

Resulta sorprendente el hallazgo de Edwin Congo con la camiseta del Real Madrid, sobre todo porque a lo largo de su carrera no jugó ni un solo minuto con la misma. Jugó en el Valladolid, Vitoria de Guimaraes, Toulouse, Levante, Sporting de Gijón y Recreativo de Huelva, pero buscaron y rebuscaron hasta encontrar una del colombiano en el partido benéfico Corazón Classic Match. Sin embargo, uno lee los artículos sobre Yayá Toure, Villa y Gabi en el mismo medio supuestamente madridista y no hay una sola mención a su pasado culé o atlético. No es casual, nada es casual.

Lo que está claro es que el Madrid como clickbait, como cebo, funciona. De hecho, a veces lo logra incluso conmigo, ¡qué le vamos a hacer!

¡Hasta la próxima!

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

NBA (V): La gran final

IBRA.- Parece mentira que a día 1 de octubre vayamos a hablar del comienzo de las Finales de la NBA. No solo por la fecha, pues en circunstancias normales, a principios de octubre deberíamos estar hablando del comienzo de una nueva temporada y las finales ya se verían como algo atrás en el tiempo. Se tendrían que haber jugado allá por junio. Sin embargo, esta temporada no ha sido como ninguna otra. No sólo ha tenido lugar el parón por la pandemia del coronavirus, durante el cual fue muy posible que se diera por terminada la temporada, sino que también, en medio de los playoffs, hemos tenido un boicot de tres días por parte de los jugadores en protesta por las injusticias sociales y abuso policial en Estados Unidos.

Visto todo lo sucedido en este año 2020, es un milagro que se hayan podido volver a jugar partidos y se esté logrando terminar la temporada. Gracias al rotundo éxito del experimento de la “burbuja” en los parques Disney de Orlando, estamos disfrutando del mejor baloncesto del mundo. Y por si esto supiera a poco, aún nos queda por ver la mejor serie de todos los playoffs. La serie que enfrenta a los únicos dos equipos que quedan en la burbuja. Un duelo igualado y abierto en el que veremos a dos de las franquicias con más historia de la liga. La serie que finalmente coronará al próximo campeón de la NBA.

LOS ÁNGELES LAKERS (1) vs MIAMI HEAT (5):

Representando al Oeste en estas Finales de la NBA tendremos a Los Ángeles Lakers. No me queda mucho que decir que no haya dicho ya sobre ambos equipos. El equipo angelino tiene a LeBron James y a Anthony Davis, ambos seleccionados en el mejor quinteto de la NBA este año. Dos auténticas superestrellas que dominan la liga desde hace años, y en el caso de LeBron, desde hace décadas. Es la décima vez que mete a su equipo en las finales del campeonato, la novena en los últimos diez años, siendo la única excepción el año pasado, durante el cual estuvo lesionado. Es el único jugador comparable con Michael Jordan y su legado no hace más que crecer partido tras partido, jugada tras jugada y mate tras mate. Este año ha liderado a toda la NBA en asistencias promediando más de 10 por partido, logro que no había conseguido nunca. Si a LeBron le añades a Anthony Davis, en mi opinión el mejor jugador interior de la liga, vas a ser favorito a ganar siempre que salgas a la cancha a jugar. A pesar de ser su primer año jugando en Los Ángeles, pues fue adquirido el verano pasado en un traspaso con los New Orleans Pelicans; ha encajado a la perfección en el sistema de Frank Vogel. Súmale algún talento joven como Kuzma o Caruso y jugadores veteranos de rol con experiencia en playoffs como Dwight Howard, Danny Green o Rajon Rondo y tienes un equipo digno de anillo.

Representando al Este tendremos a un equipo totalmente diferente. Poca gente se esperaba que Miami llegara hasta aquí, incluso había expertos que a principio de temporada les pusieron fuera de playoffs. Es verdad que son un equipo relativamente nuevo y que a lo mejor no encajaron de primeras, pero si sabes un poco de la cultura de la franquicia de Miami, sabes que siempre van a ser un equipo fuerte y difícil de batir. Los Heat son un equipo sólidamente construido de arriba abajo. “El Padrino” Pat Riley como Director General ha hecho un gran trabajo encontrando talento donde nadie más lo encontraría y creando un equipo de “underdogs”. Empezando desde el puesto del entrenador ocupado por Erik Spoelstra, el cual llegó a los Heat en 1995 como coordinador de vídeos y que poco a poco fue escalando posiciones hasta convertirse en el primer entrenador del equipo en 2008 para más tarde ganar 2 títulos con el “Big Three” de LeBron, Wade y Bosh en 2012 y 2013.

Si seguimos mirando el resto de la plantilla, nos encontramos jugadores que fueron elegidos muy abajo en el draft: Jimmy Butler fue la elección número 30 en 2011, Herro y Adebayo fueron las elecciones 13 y 14 en sus respectivos drafts, Dragic y Crowder fueron elegidos en la segunda ronda de los suyos y ni Kendrick Nunn ni Duncan Robinson fueron elegidos en sus años. La mayoría de estos jugadores han superado un montón de obstáculos para tan siquiera estar en la plantilla de un equipo NBA. Estos datos contrastan con los de los jugadores de los Lakers, entre los que cuentan con hasta 3 números uno del draft (LeBron James, Anthony Davis y Dwight Howard). Por no hablar de apariciones en partidos del All-Star, entre las que los jugadores de los Lakers suman 35 por solo 8 de los jugadores de Miami Heat.

Por esta y por muchas razones considero que este enfrentamiento es un choque de estilos totalmente opuestos. Tenemos a los Lakers que siempre van a tener los 30 puntos de Davis y LeBron y que saben a quién deben recurrir en momentos de duda o si se atascan anotando. En Miami tenemos un equipo que define a la perfección esta misma palabra. Todos los jugadores se compenetran muy bien, se entienden en la cancha y no tienen una estrella fija. Hoy puede ser Jimmy Butler quien anote 30 puntos, mañana Dragic, pasado Adebayo y al siguiente Herro, el rookie de tan solo 20 años, que demostró su calidad en la serie anterior ante Boston anotando 37 puntos en el cuarto partido. Ese es el peligro de Miami, nunca sabes quién va a ser el jugador que va a destrozar tu sistema defensivo.

Habiendo analizado bastante a ambos equipos, veo un par de puntos que serán decisivos a la hora de determinar el ganador de esta serie y campeón de la NBA. La primera es la defensa que pueda realizar Bam Adebayo sobre Anthony Davis. Dando por hecho que a LeBron James no lo vas a parar a pesar de tener jugadores como Iguodala o Butler que le han dado problemas en el pasado, no espero ver a LeBron por debajo de los 25/30 puntos 6/8 rebotes y 8/10 asistencias por partido. Por lo tanto, la clave pasa a ser Anthony Davis enfrentándose a Adebayo. El pívot de Miami ya ha demostrado ser un grandísimo defensor. Es uno de los pocos jugadores de la liga capaces de contener al MVP Giannis Antetokounmpo, tal y como hizo en temporada regular y en las semifinales de conferencia. Anthony Davis es un jugador similar al griego en cuanto a altura y peso, pero es mucho más ágil en sus movimientos de espaldas a canasta y tiene un tiro de media distancia y de tres letal, cosa que la estrella de los Bucks no tiene. Si Anthony Davis juega por debajo del nivel esperado, los Heat tendrán muchas opciones de ganar la serie. Por otro lado, será también clave ver cómo actúan los jugadores de Miami bajo presión. Ningún jugador de la plantilla que cuenta con minutos a estas alturas de temporada (salvo Iguodala que cabe destacar que éstas son sus sextas finales consecutivas) ha llegado nunca a las finales. Están ante una nueva experiencia y eso puede pasarles factura, especialmente a los más jóvenes. De todos modos, espero que el ambiente en la burbuja haga este factor más leve debido a la falta de público.

Mi pronóstico es que ganarán los Lakers en 6 partidos. Me encanta el equipo que tiene Miami y si ganan tampoco me sorprenderá, pues tienen armas para ganarle a cualquiera que se les ponga enfrente. Tienen un equipo increíble y si añaden algún agente libre este verano, y mantienen el núcleo de jugadores que conforma este equipo, darán muchos más problemas en los próximos años. Pero dicho todo esto, no puedo ir en contra de LeBron. Este es el año perfecto para que gane su cuarto anillo y los Lakers dediquen el título a Kobe Bryant. Es curioso recordar que hace 11 años, Kobe ganó su cuarto anillo en Orlando tras eliminar a los Houston Rockets en semifinales de conferencia y a los Denver Nuggets en las finales del Oeste. Sería un bonito homenaje que los Lakers pudieran ganar este título haciendo el mismo camino que tuvo que realizar el equipo liderado por Kobe junto a Pau Gasol en 2009. Los Lakers no pueden malgastar esta oportunidad, así que me reitero: Los Ángeles Lakers 4-2 Miami Heat.

BARNEY.- Como leí hace unos días, “la NBA es esa competición de baloncesto en la que siempre llegan a la final Iguodala y LeBron James”. Una burrada el historial de ambos, da igual en qué equipos o circunstancias.

En esta final van a coincidir (y por fin chocar) los dos temas en los que más me he repetido desde el inicio: los Lakers en camino hacia el anillo y los Heat desbaratando mis pronósticos. Reconozco que ahora que me he picado con los partidos y los resúmenes tengo mucho más conocimiento de la NBA que al principio, hasta el punto de valorar en mucha mayor medida a los Heat. Es el equipo al que he visto en más partidos, y me han sorprendido por su manera de afrontar cada encuentro, sabiendo cambiar el ritmo, adaptarse a lo que el juego requería, atenazando siempre al rival, ya fueran Milwaukee, los Boston Celtics o los que se les pusieran por delante, y no dejándose ir pese a que fueran perdiendo o ganando con comodidad. Siempre han competido con el mismo nivel de tensión e intensidad. Entre el entrenador, Erik Spoelstra, y su prolongación en el campo, Jimmy Butler, al que he sabido valorar con el discurrir de las series, han conseguido reunir a una serie de jugadores convencidos de lo que hacían y de sus posibilidades.

Me han sorprendido gratamente varios de los jugadores, que además se han repartido escrupulosamente el papel de “Man of the match” día tras día: Dragic, Tyler Herro (estratosférico su cuarto partido), Adebayo en el sexto, Butler, perfectamente acompañados por Iguodala, Crowder o Duncan Robinson. Lo de este tirador me ha dejado alucinado en varios partidos. No es su acierto (que también), sino sobre todo la velocidad para armar el brazo y lanzar de tres puntos. Me recuerda a Klay Thompson, del que a veces he leído burradas de esas como meter 52 puntos tocando el balón solo durante 96 segundos: se la pasan y no necesita ni botar, ni colocarse, bang, dispara y adentro.

Va a ser un rival muy duro para los Lakers, que pese a todo siguen siendo favoritos para mí. La diferencia es que los angelinos tienen a dos de los mejores jugadores del campeonato, pero menos variedad en el ataque, son menos conjunto y suman más las individualidades. LeBron, por mucho que me lo rebata Ibra, es uno de los más grandes de la historia, pero sigue un peldaño por debajo de Michael Jordan, a la misma altura de Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar y (supongo, porque no les vi jugar nunca), Wilt Chamberlain y Bill Russell. LeBron mejora año a año en alguna faceta del juego: el tiro exterior, mejor defensor, ahora mejor asistente de la temporada,… Sigue siendo una locomotora imposible de parar cuando pone la directa, pero en algunos partidos le he visto algo estático en el juego posicional y con él en esa posición alejada del aro el juego de los Lakers es menos fluido, lo que se compensa con su enorme talento y variedad de recursos, como se vio en “el momento King James” del quinto partido de la serie contra Denver.

Mi pronóstico es que ganan los Lakers en el séptimo, por no repetir. Ojalá, ese séptimo partido lo veríamos en directo, aunque acabe a las seis de la mañana. Lakers 4 – Miami Heat 3.

NBA (IV): Finales de conferencia

IBRA & BARNEY, 22/09/2020

Así quedaron nuestros pronósticos de las Semis de conferencia, algunos como los Bucks saltaron en pedazos ante el empuje de Miami, y otros como los Clippers se vinieron abajo estrepitosamente ante unos Nuggets que se han aficionado a las remontadas.

Vamos entonces con estas finales que se presentan de lo más entretenido.

BOSTON CELTICS (3) vs MIAMI HEAT (5):

IBRA.- Tengo muchas dudas de cara a esta final de la conferencia Este. Veo a dos equipos muy fuertes y que saben a lo que juegan. Los Celtics llevan ya tres años con un buen núcleo de jugadores jóvenes entre los que destacan Jayson Tatum, Jaylen Brown y Marcus Smart, clave en la serie anterior contra Toronto. A este sólido grupo de jugadores se les ha añadió este verano el base All-Star Kemba Walker que ha encajado muy bien en el conjunto dirigido por Brad Stevens. Si bien es verdad que los bostonianos sufrieron mucho para derrotar a Toronto en la serie anterior, la cual se decidió en un decisivo séptimo partido; en todo momento pareció que los Celtics tenían una marcha más. Se pusieron rápidamente 2-0 y se habrían puesto 3-0 si no hubiera sido por el milagroso triple del alero de Toronto O.G. Anunoby al final del tercer partido. También es importante mencionar que dos de las cuatro victorias logradas ante Toronto fueron unas auténticas palizas, por lo que podemos ver que son un equipo aún un poco joven y que a veces le cuesta ganar los partidos más apretados, pero que tiene talento de sobra para ganar a cualquiera en una serie a siete partidos.

En el lado de Miami, vemos un equipo que en el que sus jugadores llevan menos tiempo jugando juntos, pero que tienen una química impresionante. Ya demostraron de lo que son capaces en la serie anterior, al cargarse con un fácil 4-1 al mejor equipo de la temporada regular, los Bucks del MVP Giannis Antetokounmpo. En esta serie no dieron la menor opción a los de Milwaukee, los cuales se vieron arrasados en los tres primeros partidos de la serie. La que había sido una de las mejores defensas de la liga no supo contener al equipo liderado por Jimmy Butler, Bam Adebayo y un increíble Goran Dragic. Los de Miami tienen una mezcla de jugadores jóvenes que aportan muchísimo y que tienen un futuro prometedor (los rookies Herro y Nunn, el reciente All-Star Adebayo y el tirador Duncan Robinson); con la experiencia de jugadores que llevan más años en la liga y que saben cómo afrontar estos enfrentamientos tan igualados (los ya mencionados Butler y Dragic, y otros veteranos como Iguodala y Crowder). Es un conjunto relativamente nuevo con jugadores que han llegado al equipo el pasado verano de 2019 o a mitad de temporada mediante traspasos; pero que forman un conjunto rocoso, muy duro en defensa y que puede competir con cualquiera, especialmente si lleva los partidos a baja anotación o como se suele decir, al barro.

Las claves de la serie estarán en la defensa que pueda realizar el conjunto de Miami sobre las estrellas de Boston. Son un equipo versátil que a veces utiliza la defensa en zona, algo poco común en la NBA, pero que suele darle buen resultado a los de Miami. Espero que Bam Adebayo, pívot de Miami, se aproveche mucho de su superioridad física con respecto al alemán Daniel Theis, pívot de los Celtics. También puede ser clave el alero de Boston, Gordon Hayward, por su posible vuelta de la lesión de tobillo que sufrió en la primera ronda de playoffs. Pase lo que pase, no veo esta serie en menos de seis o siete partidos, y a pesar de ir en contra de los Heat en la serie anterior, creo que se llevarán esta serie en 7 partidos. No me atreví a elegirlos contra los Bucks, y me equivoqué, así que espero acertar en esta ocasión al ir con ellos. Miami 4-3 Boston.

BARNEY.- Desde que empezamos a escribir sobre los playoffs de la NBA, me ronda la idea de que esta temporada tan extraña (y desgraciada, por qué no decirlo) tiene que ser un gran homenaje a Kobe Bryant, así que preveo una final entre Los Ángeles Lakers y los Boston Celtics para reeditar la final de 2010, que supuso el quinto anillo de Kobe en su carrera. Lo cierto es que en los pronósticos que hemos hecho hasta la fecha, me he “cargado” a los Heat en primera ronda y en las semis de Conferencia, y Butler, Dragic y compañía se están empeñando en contrariarme serie tras serie. Dije que no me gustaba Butler y está siendo determinante desde el inicio de los playoffs en la burbuja, aun así, mantendré mi idea: Boston 4 – Miami 3.

LOS ÁNGELES LAKERS (1) vs DENVER NUGGETS (3):

IBRA.- Al otro lado del mapa, tendremos la serie entre los Lakers y los Nuggets como final de la conferencia Oeste. Al contrario de la serie anterior, en la cual veo igualdad máxima, en esta veo un equipo claramente superior. Los Lakers no sólo son el mejor equipo del Oeste según marca su registro de victorias en temporada regular, sino que en cuanto a talento sólo podía competirles el otro equipo de Los Ángeles, los Clippers. Y es que todo el mundo, yo incluido, se esperaba unas finales de conferencia que enfrentaran a los dos equipos de Los Ángeles. Ambos equipos eran los favoritos al título. Incluso muchos expertos ponían a los Clippers como campeones de la NBA este año, pero Denver dio la mayor sorpresa en la historia reciente de los playoffs.

El resultado de esta serie no sólo sorprendió por ir en contra de todos los pronósticos sino también por la forma en la que se produjo. Los Clippers lideraban la serie 3-1 y ganaban de 16 puntos durante el tercer cuarto del quinto encuentro, pero los Nuggets remontaron y pusieron el 3-2. En el sexto partido, los Clippers ganaban de 19 en el tercer cuarto, pero los Nuggets remontaron y pusieron el 3-3. Y en el séptimo partido, los Clippers llegaron a ir ganando de 12 pero, una vez más, los Nuggets remontaron y ganaron la serie 4-3. Las malas actuaciones de Kawhi Leonard y Paul George, las dos estrellas de los angelinos; en conjunto con el triple doble de Jokic y los 40 puntos de Murray dieron una victoria fácil para los del estado de Colorado. Así es como, tras remontar también un 3-1 en contra ante Utah en primera ronda, los Denver Nuggets se han convertido en el único equipo en la historia de la NBA en remontar dos series que iban perdiendo 3-1 en la misma temporada. Con esto no me refiero a que los Nuggets hayan llegado a las finales de conferencia por suerte, o que no se merezcan estar aquí. ¿Es inesperada su presencia en las finales de conferencia? Por supuesto que sí, pero no son un equipo flojo. Cuentan con las dos jóvenes estrellas Jokic y Murray, que están haciendo unos playoffs brutales, y que están liderando a un grupo de jugadores también jóvenes y con mucho talento. Son uno de los equipos del futuro en la NBA y se espera verlos como aspirantes al anillo durante los próximos cinco o diez años, pero no ahora. En mi opinión, aún están un escalón por debajo del otro equipo angelino.

Enfrente tendrán a los Lakers, muy superiores y claros favoritos al título tras la eliminación de los Milwaukee Bucks y de Los Ángeles Clippers. Con LeBron James y Anthony Davis a la cabeza, espero que los Lakers hagan su trabajo y despachen a estos Nuggets en no más de cinco partidos. Será importante el factor cansancio, los angelinos han ganado sus dos series en cinco partidos mientras que los Nuggets han llegado al séptimo en ambas series. Dicho esto, espero que los de Denver sean capaces de ganar un partido, tienen equipo de sobra para ello, por lo que mi pronóstico es Lakers 4-1 Nuggets.

BARNEY.- Esta semana se ha elegido el quinteto ideal de la temporada y los Lakers tienen a sus dos estrellas en el mismo: LeBron James y Anthony Davis. Anteto y Harden no son del tipo de jugadores que me enamoren, pero ahí siguen otro año más porque sus números son descomunales, aunque a la hora de la verdad sus cifras se rebajan de manera considerable. El quinto es “nuestro” Luka Doncic, el chaval que vino de Eslovenia para terminar su formación en las categorías del Real Madrid, el tipo de jugador que te hace amar el baloncesto. He visto algunos partidos de los Lakers en estas semanas y veo a LeBron en un papel menos anotador, más director de juego, como lo acredita haber sido el líder de la temporada en asistencias, pero lo que veo sobre todo es un equipo con muchos recursos, sólido, experimentado,… Lo tienen todo y además ¡tienen que llegar a la final por el homenaje a Kobe, claro que sí! Lakers 4 – Nuggets 2.

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

NBA (III): Semis de conferencia

IBRA & BARNEY, 03/09/2020

BARNEY.- La primera ronda ha finalizado y nuestros pronósticos andan… cómo explicarlo… igualados. Ibra ha acertado los ocho equipos que pasan de ronda, pero yo he acertado cinco marcadores completos, por solo tres del chaval. Dejémoslo en un empate… de momento.

IBRA.- Tan sólo quedan 4 equipos de los 15 que empezaron en cada conferencia, 8 equipos en total. En Estados Unidos llaman a estas series las semifinales de conferencia, lo que equivaldrían a unos cuartos de final. A ambos lados del cuadro tenemos los mejores enfrentamientos posibles, los que todo el mundo quería ver. En mi opinión, son los 4 mejores equipos de cada conferencia y los 8 mejores de toda la NBA sin lugar a dudas, por lo que espero partidos muy igualados y eliminatorias largas, especialmente en el este, pues en el oeste ambos equipos de Los Ángeles están un escalón por encima.

Como ya hice una presentación de cada equipo hablando de sus mejores jugadores, su estilo de juego y sus puntos fuertes y débiles, en este post me reduciré a comentar los aspectos fundamentales de cada eliminatoria. Enfrentamientos claves, jugadores que puedan tener un papel especialmente importante en esta serie en concreto, cómo viene físicamente cada equipo y, por supuesto, haré mis predicciones sobre lo que creo que sucederá en cada serie. Sin más que añadir, empecemos.

MILWAUKEE BUCKS (1) vs MIAMI HEAT (5):

Si tan sólo nos fijáramos en el número de victorias de cada equipo, pensaríamos que esta serie es fácil para Milwaukee. Los Bucks cosecharon 12 victorias más en temporada regular y fueron el mejor equipo de su conferencia y de toda la NBA con diferencia. Sin embargo, los playoffs son distintos, la intensidad aumenta, las defensas se hacen más fuertes y los jugadores ya vienen cansados con 82 partidos de temporada regular en sus piernas (este año se han jugado 72-73 debido al parón por el COVID-19). Si a esto le sumas el estilo de juego de Miami, el resultado es que tenemos una eliminatoria mucho más igualada de lo que parece.

Los del estado de Florida son un equipo preparado para defender a Antetokounmpo, tienen grandes defensores en el exterior que pueden neutralizar a los compañeros del griego; y por dentro tienen al joven pívot Bam Adebayo que ya demostró en sus anteriores duelos que puede hacer un gran trabajo con él. Es un jugador que representa a la nueva generación de pívots que se va a asentar por completo en esta próxima década. Es ágil, rápido de pies y muy atlético, por lo que puede defender a cualquier jugador, incluso a Antetokounmpo, a pesar de ser unos centímetros más bajo que él. En ataque no es un gran jugador en el poste, pero finaliza muy bien los alley-oops y rebotes ofensivos, tiene un buen manejo de balón y buena visión de juego para un jugador de su altura, y un tiro decente de media distancia que puede extender a la línea de tres. Ya dejó muestras de la defensa que puede realizar sobre el griego en sus partidos de temporada regular en los que, a pesar de que el griego anotó 29, 13 y 33 puntos, el americano le forzó a cometer casi 6 pérdidas por encuentro, además de dejarle en un porcentaje de tiro terrible en el segundo partido. Si consigue frenar al MVP de la liga, los Heat serían favoritos para ganar esta serie. Prueba de ello es que Miami ganó 2 de estos 3 partidos, tan sólo perdiendo el último, en el cual contaban con las bajas de Jimmy Butler y Goran Dragic, sus dos mejores jugadores.

En cuanto al resto de jugadores, deberán aparecer los actores secundarios de Giannis en Milwaukee. Khris Middleton, Eric Bledsoe y Brook López deben aportar defensa y anotación, en especial desde la línea de tres, así la defensa de Miami se abre y deja la zona para que Antetokounmpo penetre. En Miami me espero grandes aportaciones de los dos líderes del equipo, Jimmy Butler con su carácter y agresividad, y Goran Dragic, que ya estuvo fantástico en la serie anterior, deberían hacer que esta serie sea muy igualada. Mi pronóstico no lo tengo claro, me gustaría elegir a Miami, especialmente al ver que ya han ganado el primer partido de la serie, pero me cuesta ir en contra de Milwaukee por lo bien que han jugado a lo largo de todo el año. Es por ello que a pesar de que el corazón me pida ir con Miami, creo que ganará Milwaukee en 7 partidos. 4-3.

B.- Como ya dije en la anterior entrada, no me gusta especialmente Jimmy Butler, no confío mucho en los Heat, aunque es cierto que pronostiqué su eliminación y le cascaron un 4-0 a los Pacers. Deberían ganar los Bucks, aunque a estas alturas de la competición pesan otros factores como el cansancio o el estado de forma. 4-2 para los Bucks.

TORONTO RAPTORS (2) vs BOSTON CELTICS (3):

La serie más igualada de los playoffs hasta ahora. Por mucho que lo pienso, no acabo de llegar a una conclusión clara. Si hablamos de talento, podría decirse que los Celtics tienen mejores jugadores individualmente. En mi opinión tienen al mejor jugador de la eliminatoria en Jayson Tatum, pero el camerunés Pascal Siakam de los Raptors no anda lejos. Si bien no ha mostrado su mejor nivel en estos playoffs, diría que es porque su equipo tampoco le ha necesitado. Los de Toronto se deshicieron fácilmente de los Brooklyn Nets derrotándoles con un contundente 4-0 y su mejor jugador durante la serie fue el base Fred Vanvleet. Los demás jugadores de rol de los Raptors también contribuyeron a la perfección. Kyle Lowry ejerció su papel de líder del equipo, y tanto O.G. Anunoby y Norman Powell como los españoles Marc Gasol y Serge Ibaka cumplieron en todo momento.

En los Celtics, será importante la baja de Gordon Hayward (17,5 puntos por partido), sin embargo la incorporación de Marcus Smart (jugador menos anotador, pero infinitamente mejor defensor) en la alineación titular pareció beneficiar al equipo de Boston. Así es como se deshicieron en 4 partidos de unos decepcionantes Philadelphia 76ers de los cuales se esperaba más, pero que no tuvieron opción alguna ante los Celtics. Así es como llegan ambos equipos a una eliminatoria con igualdad máxima y en la cual no veo un claro favorito. Todo dependerá de pequeños detalles y si tuviera que elegir un ganador creo que iría con Boston en 7 partidos. Creo que el trío de Kemba Walker, Jaylen Brown y Jayson Tatum va a resultar imparable para los Raptors, los cuales echarán de menos la figura de Kawhi Leonard, una superestrella a la que recurrir en los momentos más apretados del encuentro. Es por ello que apuesto por Boston 4-3 sobre Toronto.

B.- Para alguien que tiene una camiseta de los Celtics desde hace treinta años (Don Larry Bird, ni más ni menos), el factor histórico-emocional tira mucho. Ganarán los Celtics 4-1 ó 4-2. Digamos 4-2 para el pique con Ibra.

LOS ÁNGELES LAKERS (1) vs HOUSTON ROCKETS (4):

Pasamos a la conferencia oeste, en la cual veo ambas eliminatorias con un resultado bastante más claro. En esta primera tenemos a unos Lakers que vienen en racha después de eliminar a los Blazers de Lillard en 5 partidos, y que llevan varios días esperando saber cuál sería su rival, si Houston u Oklahoma. Finalmente los Rockets se deshicieron de los Thunder en el último y decisivo séptimo partido de la serie, por lo que los Lakers llegan mucho más descansados a este duelo. En Houston es importante destacar que su segunda estrella, el base Russell Westbrook, sólo jugó los últimos tres partidos de la serie contra Oklahoma debido a una lesión en el cuádriceps. Además, no se le vio muy fino en estos partidos, tuvo un error garrafal en el sexto encuentro de la serie al perder un balón decisivo que le dio el partido a sus rivales, y por lo general, aún no ha encontrado su ritmo. Es un jugador que puede ser muy peligroso para los Lakers en las transiciones y contraataques debido a que con sus 31 años sigue siendo uno de los jugadores más atléticos de la liga. Si Westbrook se encuentra en un buen estado de forma, Harden anota con buenos porcentajes y se quita los fantasmas de sus pasadas malas actuaciones en playoffs, y sus jugadores de rol anotan eficientemente sus tiros de tres; podemos tener una serie igualada. Si éste no es el caso, creo que sufrirán mucho y caerán en no más de 6 partidos como mucho.

La razón por la que no le doy casi ninguna oportunidad de ganar esta serie a los Houston Rockets tiene nombre y apellido, Anthony Davis. El ala-pívot de los Lakers es un jugador completísimo, top 10 de la liga sin duda alguna. Es alto y largo de envergadura, rápido y ágil tanto de pies como en el bote, y por si le faltara algo, también tiene un tiro letal de media distancia y de tres puntos. Los Rockets con su “small ball” no tienen a nadie que pueda defenderle, ni siquiera soñar con ello. Me espero que Davis supere una media de 30 puntos por partido con facilidad en esta serie. Si a esto le sumas a LeBron James en playoffs, que por defecto promedia 30 puntos y casi 10 rebotes y 10 asistencias por partido, no veo la manera en la que los Rockets pueden tener una mínima opción. No van a poder forzar a los Lakers a jugar sin Anthony Davis como hicieron con el pívot de Oklahoma Steven Adams porque el de los Lakers es tan versátil que puede defender a jugadores más bajos que él, cosa que el neozelandés de Oklahoma no es capaz de hacer. Es por ello, que no veo posibilidad de que los Rockets se acerquen siquiera a ganar la serie, veo un 4-1 para los angelinos.

B.- Ya lo dije con anterioridad, no me gusta el estilo de los Rockets de lanzar triples hasta la exasperación, y Russell Westbrook me parece un atleta al que le falta mucha inteligencia en el juego. En el lado contrario, los Lakers de LeBron son un equipo mucho más completo. A veces la ausencia de ritmo de competición lastra en lugar de ayudar y tanto descanso en comparación con el estrés competitivo de su rival les puede perjudicar en los primeros partidos. Ganarán los Lakers fácil, 4-1, o mejor: 4-2 para no copiarme.

LOS ÁNGELES CLIPPERS (2) vs DENVER NUGGETS (3):

En esta serie nos encontramos con una situación similar a la anterior. Los Clippers acabaron su serie con Dallas en 6 partidos y a pesar de que no es mucha diferencia con los 7 partidos que Denver necesitó para deshacerse de los Utah Jazz, estos últimos dos partidos han sido muy diferentes para ambos equipos. Los Clippers ganaron con mucha facilidad ambos partidos, por una media de más de 23 puntos de diferencia. Pudieron dar descanso a sus mejores hombres y jugaron muy bien todos sus jugadores importantes. Kawhi Leonard cumplió como siempre, Paul George parece que vuelve a ser él y tanto Lou Williams como Montrezl Harrell tuvieron buenos minutos. Por si fuera poco, recuperan a su base titular Patrick Beverley, el cual le intentará hacer la vida imposible a Jamal Murray con su intensa defensa en el perímetro.

Enfrente están unos Denver Nuggets que vienen agotados de su anterior serie. Remontaron un déficit de 3-1 ante los Utah Jazz de Donovan Mitchell y Rudy Gobert, por lo que vienen de haberse jugado la vida en sus últimos tres partidos. Ninguno de estos ha resultado en una victoria cómoda, todos los partidos estuvieron igualados hasta el final y han supuesto un desgaste brutal para sus dos estrellas, Nikola Jokic y Jamal Murray. La nota positiva es que recuperan de lesión a su escolta titular Gary Harris, pero no creo que este jugador sirva para desequilibrar la balanza a favor de los de Denver. Veo una serie fácil para los Clippers, los cuales deberían arrasar a los Nuggets en cuanto a calidad y físico. Me espero que los de Denver sean capaces de mantener su orgullo y ganen un partido. Para que esto pase necesitarán actuaciones estelares de Murray como las que tuvo en la anterior serie en la que anotó 50 o más puntos en dos ocasiones. Jokic también será clave, aunque al ser un pívot atípico, no es un buen defensor del aro y concederá muchas bandejas y puntos fáciles para las estrellas del equipo angelino. Mi predicción es clara, 4-1 para Clippers.

B.- Me la jugué a la derrota de los Clippers frente a los Mavs y me equivoqué. No me gustan por las artimañas tan sucias que utilizaron en la anterior serie para neutralizar a nuestro Luka, sin embargo, hay que reconocer que es un equipo muy superior a los Nuggets de Denver. 4-0 para los Clippers.

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

NBA (II): Playoffs de la Conferencia Oeste

NBA playoffs 2020

IBRA & BARNEY, 22/08/2020

El día a día nos supera, así que, aunque las series hayan avanzado más que nosotros con la publicación de los análisis, mantenemos los pronósticos que habíamos realizado. Al igual que el post dedicado a los playoffs de la Conferencia Este, comienza hablando”el que sabe”, mi hijo. Yo lo supliré con buena voluntad y la felicidad de la ignorancia.

Lakers vs Portland Trail Blazers

LOS ÁNGELES LAKERS (1) vs PORTLAND TRAIL BLAZERS (8):

Muy interesante esta primera serie de los playoffs en la Conferencia Oeste. A priori y si miramos la posición de cada equipo en la clasificación cualquiera diría que va a ser una serie fácil para los Lakers. No deberían tener muchos problemas con este equipo de Portland y deberían pasar rápidamente a la siguiente ronda. Sin embargo, los Blazers son un equipo muy peligroso. Liderados por un descomunal Damian Lillard que acabó anotando 51, 61, 42 y 31 puntos en los últimos cuatro partidos de temporada regular, y con jugadores que le complementan muy bien, como C.J. McCollum, Carmelo Anthony y el bosnio Jusuf Nurkic, los del estado de Oregón han acabado como un tiro ganando seis de sus últimos siete encuentros. Vienen de subidón tras arrebatarle el octavo puesto de la conferencia a los Memphis Grizzlies y mucho más rodados y serios que sus rivales.

En el otro lado, estará uno de los equipos favoritos al título de este año. Con LeBron James y Anthony “La Ceja” Davis a la cabeza, el ataque de los angelinos orbita en torno a sus dos estrellas y las rodea de tiradores letales como Danny Green, Kentavious Caldwell-Pope y los recién adquiridos Dion Waiters y J.R. Smith, que abren el campo para que estos puedan penetrar con facilidad. En defensa no se quedan cortos, tienen mucha altura y lideran la liga en tapones por partido gracias a una buena rotación de pívots defensores en la zona como son Dwight Howard y Javale McGee, que junto a Anthony Davis son una pesadilla para cualquier equipo al que le guste penetrar a canasta. Por fuera flojean un poco más, notarán mucho la baja de Avery Bradley, escolta bajito, pero un defensor muy molesto para el base de cualquier equipo rival. Habrá que ver si Alex Caruso es capaz de frenar un poco a Lillard, o si el base Rajon Rondo se recupera de su lesión a tiempo, pues creo que éste último puede hacer un gran trabajo defensivo sobre la estrella de Portland. El problema principal de los Lakers ahora mismo es que han dado mucho descanso a todos sus jugadores en este último tramo de temporada por lo que llegan con muy poco ritmo de competición comparado con sus rivales, que llevan jugándose la vida en los últimos siete partidos de temporada regular.

Lakers Portland 2

En conclusión, veo una serie mucho más igualada que lo que los números indican y me espero que los Blazers le planten mucha cara a los todopoderosos Lakers. Dicho esto, no me imagino a LeBron dejándose eliminar en primera ronda. Mi pronóstico por lo tanto es que los Lakers ganarán 4-2.

BARNEY.- Me voy a dejar llevar por ese lado sentimental que a veces encuentro en el deporte: este tiene que ser el año de los Lakers como homenaje a Kobe Bryant. No concibo una final en la que no estén los Lakers de LeBron, que podría sumar su cuarto anillo con el tercer equipo de su carrera. Increíble, como el hecho de que esta temporada haya añadido a todas las facetas de su juego la de haber sido el máximo asistente de la competición. Pronóstico: los Lakers ganan 4-1.

Mavericks vs Clippers

LOS ÁNGELES CLIPPERS (2) vs DALLAS MAVERICKS (7):

Aquí se nos presenta otra serie que va a ser muy abierta y que seguramente nos dará partidos espectaculares. El otro equipo de la ciudad de Los Ángeles tiene un gran equipo que puede competir con los mejores y que presenta su candidatura a ganar el que sería el primer anillo en la historia de la franquicia. Han tenido uno de los mejores veranos que se recuerda, fichando al reciente MVP de las Finales Kawhi Leonard en agencia libre y a otro jugador que podría considerarse top 10 de la liga, Paul George, gracias a un traspaso con Oklahoma City Thunder. Añadiendo estos dos jugadorazos a un equipo que contaba con un núcleo sólido de jugadores que ya dieron mucha guerra el año pasado en playoffs, han construido un equipo que aspira a lo más alto. A sus dos estrellas las acompaña un quinteto titular muy versátil que varía en función de las habilidades del equipo rival. Pueden jugar con el adquirido en febrero Reggie Jackson o el perro de presa Patrick Beverley de base y con JaMychal Green o Marcus Morris de ala-pívots, pero siempre se mantienen con sus estrellas George y Leonard en las posiciones de escolta y alero, y con el croata Ivica Zubac de pívot. Si esto no fuera poco, cuentan con los dos mejores sextos hombres saliendo en la segunda unidad, el base-escolta anotador Lou Williams y el interior Montrezl Harrell. Añadiendo otro gran tirador como Landry Shamet, los Clippers conforman sin lugar a duda uno de los equipos más profundos de la liga.

Enfrente tendrán a los Dallas Mavericks. Un equipo rápido y lleno de tiradores que juega bajo la dirección de la superestrella eslovena Luka Doncic. Este joven de tan solo 21 años se ha consolidado como uno de los mejores jugadores del mundo en tan solo su segundo año en esta liga. Es capaz de hacerlo todo en la cancha, anota con facilidad, asiste a sus compañeros gracias a su visión de juego al alcance de muy pocos, y con su cuerpo de 2,01 metros de altura es capaz de rebotear alrededor de 10 capturas por partido. Juega lento, como a cámara lenta, siempre está en control de la situación, y a pesar de no ser el jugador más rápido o atlético, supera a sus rivales gracias a su inteligencia. Acompañado de otra superestrella europea, el letón Kristaps Porzingis, que pese a medir 2,21 metros, es un jugador increíblemente ágil y con un gran bote de balón para su posición conforman un ataque difícil de parar. De hecho, este dúo, junto con los tiradores Tim Hardaway Jr, Seth Curry (hermano de Stephen), el alemán Maxi Kleber y Dorian Finney-Smith entre otros, han conformado una de las ofensivas más eficientes de la historia de la NBA, hablando estadísticamente. El punto flojo de este equipo es su defensa, flanco en el cual los Clippers pueden hacerles mucho daño.

Luka Doncic Kawhi Leonard

Por lo tanto, y pese a que creo que la serie estará muy igualada, creo que los Clippers están un escalón por encima de los Mavericks. Será interesante ver con qué jugadores intentarán los angelinos parar a Doncic. En principio, Kawhi Leonard, dos veces mejor defensor del año, es el más capacitado para esta tarea; pero al llevar el peso del ataque es probable que los Clippers traten de reservarlo en defensa para que pueda estar más fresco a la hora de atacar. Es por ello que delegarán esta tarea en Paul George, Marcus Morris o incluso puede que en Patrick Beverley, jugador muy molesto que intentará meterse en su cabeza para sacarle del partido. Veo una serie larga y con partidos de alta anotación pero que creo que se decantará del lado de los Clippers en 6 partidos. 4-2.

BARNEY.- Sé que en el deporte americano está todo medido y controlado con estadísticas, y que todo hace suponer una victoria de los Clippers (leí en algún lugar especializado que se hablaba de su victoria en seis partidos, como ha dicho Ibra), pero qué sería del deporte sin la locura, sin lo irracional, así que, aunque tenga muy pocas posibilidades, me la voy a jugar por “nuestro” Luka: 4-3 para los Mavs.

Aprovecho para dejar la cuña aquí: estuvimos en el Palacio de los Deportes de Madrid el día que Luka Doncic debutó en España. 16 añitos, pidió la bola y se cascó un triple. Tiene algo especial y no es físico ni técnico, es una inteligencia descomunal en la cancha, como he visto dos o tres en toda mi vida.

Jazz vs Nuggets

DENVER NUGGETS (3) vs UTAH JAZZ (6):

Gran duelo el que veremos entre estos dos equipos. En un lado tenemos a los Denver Nuggets, un equipo joven con estrellas como el pívot serbio Nikola Jokic o el base canadiense Jamal Murray y con muchos jugadores de rol que encajan bien en el sistema del equipo. Completando el quinteto tienen experiencia en el ala-pívot Paul Millsap, juventud y talento en el alero Michael Porter Jr. y defensa de perímetro en el escolta Torrey Craig. También cuentan con una segunda unidad interesante con jugadores como el polivalente alero Jerami Grant, el seguro base Monte Morris y el fiable pívot Mason Plumlee. El problema de este equipo es su juventud, exceptuando a Millsap y Plumlee, el resto de los jugadores mencionados hacen una media que por poco alcanza los 25 años de edad. Su poca experiencia en playoffs puede costarles caro como ya les pasó el año pasado, en el cual cayeron en el séptimo partido de la segunda ronda jugando contra los Portland Trail Blazers en su propio campo. Otra cosa que echarán en falta serán el “punch” anotador que el alero Will Barton aportaba desde el banquillo y la defensa exterior de Gary Harris. Ambos jugadores están lesionados y no se espera que se recuperen a tiempo. Por último, destacar el tema de factor cancha, al jugar en Denver, la ciudad a mayor altitud de toda la NBA, siempre tienen mucho éxito en los partidos que juegan como local, así que a ver cómo se adaptan a este formato de playoffs en el que este factor no tiene tanta influencia.

Al otro lado se encuentra un equipo con algo más de experiencia en playoffs pero liderado por otra joven estrella. El escolta Donovan Mitchell, que a sus 23 años de edad, ha demostrado ser una máquina anotadora desde su temporada de rookie. No ha bajado de los 20 puntos por partido y cada año mejora su habilidad para también crear juego para sus compañeros y no solo para sí mismo. Acompañado del pívot francés All-Star y dos veces mejor defensor del año Rudy Gobert, y con la experiencia de los más veteranos, el australiano ex del Barça Joe Ingles y el base Mike Conley, los Jazz conforman un equipo rocoso en defensa, pero muy dependiente de la creatividad de Mitchell en ataque. Cuentan con uno de los mejores sextos hombres de la liga en Jordan Clarkson, liderando a un banquillo bastante mediocre. Será importante ver cómo suplen la baja de Bojan Bogdanovic y sus casi 20 puntos por partido. Espero que el alero Royce O’Neale cuente con más minutos de lo habitual debido a esta baja y a que puede ser un buen emparejamiento para Jamal Murray en defensa.

Denver Utah Jazz 2

Me espero una serie muy igualada en la cual se verá un doble duelo tanto en el perímetro entre Mitchell y Murray, como en la pintura entre Gobert y Jokic. Ambos equipos tienden a utilizar mucho el pick and roll con sus dos estrellas en los momentos clave de los partidos, así que de la actuación de estos cuatro jugadores dependerá gran parte del resultado final de la serie. A pesar de la experiencia que pueda aportar Mike Conley al conjunto de Utah, me decanto por la victoria de los de Denver en un apretado 4-2.

BARNEY.- En estas series igualadas resulta de vital importancia la profundidad de banquillo, y creo que en esas circunstancias los Nuggets están un punto por encima de los Jazz. Pronóstico: victoria de Denver en siete partidos. La rotación y el cansancio serán decisivos.

Rockets vs Thunder

HOUSTON ROCKETS (4) vs OKLAHOMA CITY THUNDER (5):

Por último, pero no menos importante, veremos una serie muy interesante entre los Rockets y los Thunder. En Houston tenemos a “la Barba” James Harden como líder de un equipo que juega con un estilo atípico que según muchos expertos, es el futuro de la NBA: el “small ball”. Como su propio nombre significa, este estilo de juego consiste en jugar con muchos jugadores pequeños que posean un gran tiro exterior. De esta forma, si estos jugadores se abren a la línea de 3 puntos, la zona queda totalmente libre para que una de sus dos estrellas, James Harden o Russell Westbrook, hagan lo que mejor saben hacer, entrar a canasta en 1 contra 1. En el caso de que algún defensor salga a la ayuda, pasan el balón afuera para buscar un triple abierto. Si bien es verdad que la pelea por el rebote es el punto flojo de este sistema, en Houston está funcionando bien a pesar de no contar con ningún jugador (que cuente con minutos) de más de 2,03 metros de altura. Gracias al eficiente ataque y a la cantidad de puntos que anotan, ganan muchos partidos porque los rivales no pueden seguirles el ritmo de anotación.

Intentando parar a este equipo estarán los Oklahoma City Thunder, la sorpresa de la temporada, pues antes de comenzar el año se les daba un 0,2% de probabilidades de entrar en playoffs. Pese a estas dudas iniciales, el veterano base Chris Paul ha liderado a un equipo cohesionado que cuenta con jugadores como el italiano Gallinari, el alemán Schroder, el neozelandés Steven Adams o el prometedor escolta Shai Gilgeous-Alexander. Es un equipo muy peleón que se ha sabido rehacer muy bien de la marcha de sus dos estrellas, Paul George (Clippers) y Russell Westbrook (Rockets), contra el que tendrán que enfrentarse en esta serie. También Chris Paul se enfrenta a sus antiguos compañeros de equipo de Houston, pues ambos bases fueron cambiados en un traspaso el pasado verano.

Chris Paul James Harden

Veo una serie intensa que se decidirá en pequeños detalles. Será clave la actuación de los tiradores de Houston. Rivers, McLemore, Gordon, House, Green y Tucker serán actores secundarios a Westbrook y Harden, pero tendrán en sus muñecas decidir qué equipo pasa a la siguiente ronda. Por mucho que me duela, pues soy seguidor de los de Oklahoma, creo que esta serie caerá del lado de los Rockets en un apretadísimo 4-3. Aunque insisto, ojalá me equivoque en esta predicción.

BARNEY.- En baloncesto, el que a triples mata, a triples muere. Hace dos años estaba al otro lado del charco y por aquello de la coincidencia horario pude ver el séptimo partido de la final de la Conferencia Oeste entre los Rockets y Golden State Warriors. Aquel día los Rockets fallaron 27 triples seguidos, lo nunca visto, y acabaron el partido con un 7 de 44. Partido horrible, ni siquiera terminé de verlo. Ojalá ese no sea el baloncesto del futuro. Sí, es un sistema que te vale para muchos partidos, pero resulta suicida cuando la defensa aprieta o los tiradores no están acertados. Mi querido Real Madrid de mi admiradísimo Laso ha pecado en ocasiones de lo mismo. Con todo, creo que es prematuro pensar en una eliminación de los Rockets, ya les tocará más adelante. Vaticino una victoria de los de Houston por 4-2.

Es todo por esta primera ronda. Volveremos con las siguientes y cualquier pronóstico que hagáis será bienvenido.

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

 

NBA (I): Playoffs de la Conferencia Este

NBA playoffs 2020

BARNEY & IBRA, 20/08/2020

Como sabrán los seguidores de este blog, me encanta el baloncesto, I love this game!, al que he dedicado varios artículos, pero no soy un experto en la NBA, sino que sigo mucho más el baloncesto europeo. Así que para esta serie de posts sobre los playoffs de la NBA he acudido al tipo que más sabe de la NBA de mi entorno, mi hijo, que para esta ocasión ha elegido como nombre de guerra el de uno de sus guerreros favoritos, Ibra.

Vamos a hacer nuestros pronósticos particulares sobre estas series, si bien los suyos serán los de alguien con conocimientos y los míos serán los de alguien que se quedó anclado en los Lakers de Magic, los Celtics de Bird, los Bad Boys de Detroit, y sobre todo Michael Jordan, el mejor competidor de todos los tiempos. Ibra y yo devoramos los diez capítulos de The Last Dance sobre el mítico Jordan y sus casi invencibles Chicago Bulls. Imprescindible para todo aficionado al deporte, no solo al baloncesto. En ocasiones mis apuestas por las series se parecerán más a los de Lisa Simpson cuando le dice a Homer: “Entre los Miami Dolphins y los Chicago Bears siempre ganarán los osos, porque son mucho más fieros que los delfines, que son animales pacíficos”. Bueno, pues vamos con los pronósticos, a ver quién acierta más. Adelante, Ibra.

Es oficial, ya están aquí, los playoffs de la NBA han comenzado. Mucho tiempo ha pasado desde aquel 11 de marzo en el que Rudy Gobert, pívot de los Utah Jazz dio positivo por coronavirus, siendo este el primer caso de un jugador en toda la NBA que obligó a suspender la liga. Pero, tras varios meses llenos de incertidumbre en los que incluso se llegó a plantear la posibilidad de no finalizar la temporada, por fin tenemos el mejor baloncesto del mundo en directo. Se jugarán los partidos en los complejos de los parques Disney de Orlando, en los cuales se ha creado lo que allí llaman una “burbuja”, a la que sólo pueden acceder jugadores, entrenadores y utilleros, y prensa para evitar contagios. Después de ocho partidos de temporada regular que se han hecho eternos, por fin han dado comienzo estos playoffs, los cuales prometen ser apasionantes. Es por ello que, como seguidor que soy de esta liga, me he animado a hacer mis predicciones del resultado de cada serie. Cabe mencionar que estoy escribiendo esto después de que se haya jugado el primer partido de cada serie. Sin más que añadir, aquí están mis predicciones y un breve análisis de cada una de las series de la conferencia Este:

Milwaukee Orlando

MILWAUKEE BUCKS (1) vs ORLANDO MAGIC (8):

Mi predicción inicial de cara a esta eliminatoria era bastante clara. Los Bucks, mejor equipo durante la temporada regular de este año, no deberían presentar problemas para eliminar a unos Orlando Magic que, no solo son un equipo mediocre al cual ya han ganado 4 veces esta temporada por una media de 17 puntos de ventaja, sino que encima cuentan con un par de bajas clave. Sin embargo, para mi sorpresa y la de todo el mundo del baloncesto, los Orlando Magic ganaron el primer partido de la serie de manera convincente, 110-122. Desde el primer minuto de encuentro demostraron que no estaban aquí por casualidad y se fueron con una ventaja de 10 puntos al final del primer cuarto. Durante el segundo cuarto ampliaron la ventaja hasta los 18 puntos, y a pesar de que los Bucks llegaron a ponerse a solo un punto en el marcador, otro arreón de los de Orlando acabó por decantar el partido en su favor. Liderados por un magistral Nikola Vucevic que logró 35 puntos y 14 rebotes, y con las aportaciones clave de los veteranos Terrence Ross y D.J. Augustin, los Magic dieron el que es hasta ahora el sorpresón de los playoffs, poniéndose 1-0 en el marcador de esta serie al mejor de 7 partidos.

Pero, yendo a lo que importa, ¿tiene suficiente el equipo de Florida para ganar esta serie? En mi opinión, no. El resultado de este partido siembra dudas en los de Milwaukee, pero me espero que ganen esta serie en 6 o 7 partidos. Los Magic siguen teniendo las importantes bajas de Jonathan Isaac y Aaron Gordon, sus dos jugadores más atléticos y capaces de defender al MVP de la liga, Giannis Antetokounmpo el cual no tuvo una mala actuación en el primer partido (31 puntos, 17 rebotes y 7 asistencias).

Anteokounpo Vucevic

El verdadero problema de los Bucks estuvo en la defensa, muy floja durante todo el partido. Sólo hay que ver que recibieron 122 puntos de uno de los peores ataques de la liga. Me espero que los Bucks salgan mucho más duros en defensa en los próximos partidos de esta serie, y demuestren por qué han sido el mejor equipo defensivo de la liga este año, así como me espero a un Antetokounmpo más participativo en el último cuarto y mejores aportaciones de jugadores como Khris Middleton y Brook Lopez.

Antes del primer partido de esta serie predije un “barrido” de los Bucks, ganando 4-0; cambio mi predicción a que los de Milwaukee pasan a la siguiente ronda ganando por 4-2.

BARNEY.- Pocas veces en la historia el octavo clasificado se ha cargado al primero, así que creo que al final los Bucks se pondrán las pilas y sacarán adelante la eliminatoria. 4-1.

Brooklyn Toronto

TORONTO RAPTORS (2) vs BROOKLYN NETS (7):

Esta serie se prevé mucho más corta que la anterior. Los Raptors se han rehecho muy bien de la salida de Kawhi Leonard en agencia libre y han obtenido más victorias que el año anterior, en el cual acabaron conquistando el anillo de campeones. Liderados por el veterano base Kyle Lowry, y con jóvenes promesas como Fred Vanvleet o el camerunés Pascal Siakam (All-Star este año), los de Toronto forman un equipo muy sólido y rocoso que aspira a defender el título. Mientras tanto, los Brooklyn Nets son un equipo enfocado en la temporada siguiente. Se reforzaron en agencia libre con dos de los mejores jugadores de la NBA, como Kyrie Irving y Kevin Durant, y pretenden competir por el título el año que viene cuando ambos vuelvan de sus respectivas lesiones. No solo cuentan con estas bajas sino que además hay varios jugadores importantes como el base Spencer Dinwiddie o el pívot DeAndre Jordan que decidieron no ir a jugar a la “burbuja” de Orlando por razones personales. Es por ello que a los neoyorquinos se les queda un equipo extraño lleno de nuevas caras.

Siakam Levert

En el primer partido de la serie los Raptors dominaron de principio a fin llegando a alcanzar una ventaja superior a los 30 puntos en la primera mitad, solo hubo un pequeño intento de remontada por parte de Caris Levert, Jarrett Allen y el francés Luwawu-Cabarrot, pero nada más lejos de la realidad, el esfuerzo conjunto de los de Toronto acabó pronto con esta reacción y finalmente ganó por más de 20 puntos. Será clave ver cómo defienden los Raptors a Caris Levert, al cual con jugadores fuertes como Anunoby, Lowry o Norman Powell, deberían parar y por lo tanto no alargar la serie a más de 5 partidos. Me mantengo fiel a mi predicción inicial, ganarán los Raptors 4-0.

BARNEY.- Opino con algo de ventaja porque vi medio partido del primero de la serie y me pareció que había una diferencia considerable entre ambos equipos. Ganan los Raptors 4-0.

Boston Sixers

BOSTON CELTICS (3) vs PHILADELPHIA 76ERS (6):

Interesante serie la que se verá entre estos dos equipos. Los Celtics son un equipo muy profundo y con uno de los mejores quintetos iniciales de toda la liga. Cuentan con los jóvenes Jayson Tatum y Jaylen Brown, junto con el All-Star Kemba Walker a la dirección del equipo y entrenados por uno de los mejores entrenadores de la liga, Brad Stevens, deberían causarle problemas a cualquier equipo contra el que se enfrenten. En el otro lado estarán los Sixers, liderados por el camerunés Joel Embiid, y que no van a poder contar con su base titular, el All-Star Ben Simmons, debido a una lesión de rodilla que se prevé que le tendrá apartado lo que queda de playoffs.

Lo más importante de este enfrentamiento será ver cómo plantean los Celtics defender a Embiid pues, con la baja de Simmons, se espera que sea el punto focal en ataque y en defensa. El pívot titular de los Celtics, Daniel Theis, no es lo suficientemente alto como para pararle y los suplentes Robert Williams o Vincent Poirier están aún muy verdes y no son tan ágiles y rápidos de pies como el camerunés. Sin embargo, los de Boston son un equipo muy completo y los aleros Jayson Tatum y Jaylen Brown causarán quebraderos de cabeza a la defensa de los de Philadelphia. Ni Tobias Harris, ni Josh Richardson, ni cualquier otro jugador pueden plantarles cara. El único jugador capaz de parar a alguno de estos dos puede ser el rookie Matisse Thybulle, pero al ser su primer año en la liga le falta experiencia y eso se puede notar mucho de cara a los momentos clave.

Tatum Embiid

Si estuviera Ben Simmons diría que esta serie se va a un séptimo partido, pero al no estar este, y no existir la ventaja de cancha, factor del cual dependen mucho los Sixers, me espero una eliminatoria relativamente fácil para Boston, 4-1.

BARNEY.- Soy de los que se aficionó a la NBA con los Celtics de Bird, McHale, Robert Parrish, Danny Ainge y Dennis Johnson, aunque siempre iba con los Lakers. Tuve la suerte de ver a los Celtics en directo cuando vinieron a Madrid en 1989 al Palacio de los Deportes, y tuve aún más suerte al encontrarme en la plaza de Felipe II con el mismísimo Julius Erving, Dr. J, a menos de un metro de mí. Wooow!, qué pena que no tuviéramos un móvil encima en esos momentos. En fin, todo eso es historia, que no sirve de nada hoy en día, y el hecho de ir contra los Celtics no me impide reconocer que son un gran equipo. Ganarán sin apuros, 4-0 por no repetir a mi hijo.

Miami Indiana Pacers

INDIANA PACERS (4) vs MIAMI HEAT (5):

Aquí se presenta la que debería ser la eliminatoria más igualada de la conferencia Este. Los Indiana Pacers son un equipo muy sólido con muchos jugadores de calidad, pero ninguno del siguiente nivel. Victor Oladipo y Domantas Sabonis han sido All-Stars, este último lo ha sido esta misma temporada, pero no va a poder jugar por lesión. Y en el caso de Oladipo, sale de una lesión de cuádriceps que le mantuvo fuera de las canchas durante casi un año. Cuando por fin volvió esta temporada regular no se le vio muy fino, y llega a esta serie sin ser el jugador que maravilló en su primera temporada con este equipo, cuando ganó el premio al Jugador Más Mejorado en 2018. Por lo demás tienen jugadores que contribuyen mucho como el base Malcolm Brogdon, el pívot Myles Turner, la sorpresa de la “burbuja”, el alero T.J. Warren, y un buen banquillo.

Si miramos a Miami, nos encontramos con un equipo peligrosísimo. Jimmy Butler y Bam Adebayo son dos jugadores All-Star y que además defienden muy bien en sus respectivas posiciones. El base esloveno Goran Dragic, y dos grandes tiradores como Jae Crowder y Duncan Robinson completan la alineación titular. Uno de los puntos fuertes de este equipo está en su segunda unidad, en la cual tienen a jugadores capaces de anotar mucho, como los rookies Tyler Herro y Kendrick Nunn, que se alterna la titularidad con Dragic; además de Kelly Olynyk, buen tirador, o el veterano Andre Iguodala, que tiene el ADN de campeón después de sus temporadas en Golden State. Y por si fuera poco les dirige un gran entrenador que ya fue campeón con esta franquicia, Eric Spoelstra.

Butler TJ Warren

Veo una eliminatoria muy igualada que se iría a 7 partidos si estuvieran ambos conjuntos sanos, pero al no ser este el caso, creo que Miami está un escalón por encima de los de Indiana. Serán clave los enfrentamientos entre Adebayo y Turner en la pintura, y entre Jimmy Butler y T.J. Warren en el perímetro, pero en ambos casos veo más fuertes a los jugadores de Miami, especialmente en el último de estos dos duelos. Si bien T.J. Warren ha promediado casi 35 puntos por partido desde que comenzó la “burbuja” en Orlando, creo que Jimmy Butler le frenará bastante en defensa y dirigirá a su equipo en ataque. No hay que olvidar que estos dos jugadores ya se picaron en temporada regular en un partido que acabó con la expulsión del jugador de los Pacers y con el jugador de los Heat diciendo que se tomaría este duelo a la manera de Jordan: “I took it personal”. Es por ello que confío en Jimmy, confío en Miami y creo que ganarán 4-2.

BARNEY.- Nunca me ha gustado especialmente Jimmy Butler, uno de esos jugadores a mi modo de ver un tanto sobrevalorados. El “calor” de Orlando sobrecalentará a Miami Heat y los Pacers, acostumbrados a las temperaturas de Indiana, se harán con la eliminatoria en siete partidos: 4-3.

Próximamente: Playoffs de la Conferencia Oeste.

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

 

Disfrutar con el presente, soñar con el futuro

WhatsApp Image 2020-07-16 at 23.22.51

BARNEY, 19/07/2020

Sí, sí, sí, la Liga ya está aquí. El pasado jueves 16 de julio el Real Madrid se alzó con su 34º título de Liga, la más extraña de la historia, la del parón por la Covid y la que se recordará entre otras muchas cosas por las imágenes de las últimas once jornadas sin público. Fue también el torneo más largo de la historia, casi once meses después de su inicio a mediados de agosto de 2019. Pero para mí es sobre todo la Liga de Zizou, la que marca el punto de inflexión tras los dos años de bajón que sucedieron al éxito de Kiev y las “espantás” de Cristiano Ronaldo y el propio Zidane.

Loa infinita al bendito calvo

Equipazo y ruinaHa sido el triunfo de la constancia y de la fe del entrenador. Hace un año por estas mismas fechas el proyecto de Zidane estuvo a punto de saltar por los aires tras caer estrepitosamente por 7-3 ante un Atlético de Madrid que salió a degüello a por los nuestros (hicieron bien). Los agoreros habituales (en esta ocasión no hizo falta la prensa antimadridista) se temieron lo peor: “en noviembre ya estaremos fuera de la pelea por el título”, “no tenemos gol, que traigan a Piatek o Werner y larguen a Karim”, “que se largue Ramos a otro lado con su falta de tensión”, “Courtois es invisible”, “la defensa es un coladero”, “Modric al Inter o que se jubile ya”, “otra temporada perdida y encima se nos lesiona Asensio”,…

 

A Zidane se le ha criticado siempre por todo lo que hace o lo que deja de hacer, pero el tiempo acaba dándole la razón. Se le criticó por las salidas de Reguilón y Marcos Llorente, pero las buenas prestaciones de Mendy y Fede Valverde lograron que prácticamente nadie recordara sus ausencias a lo largo del campeonato. En el mes de octubre el Zidane entrenador decidió reconstruir el equipo desde la defensa: si tanto costaba hacer gol, al menos había que evitar recibirlos con la facilidad con la que el equipo lo hacía hasta la fecha. Los refuerzos apenas habían aportado nada en ataque (Hazard por las lesiones y Jovic o Mariano arriba), lo que unido a la lesión de Asensio y las “dimisiones” de James y Bale ponían todo aún más difícil. Pues con todo eso y con una plantilla un año más envejecida en su columna vertebral, Zidane ha reconstruido un equipo rocoso, menos brillante en ataque, pero con una solidez, solidaridad y fiabilidad que no se recordaba.

WhatsApp Image 2020-07-17 at 11.16.06

Para los que le niegan sus virtudes como entrenador basta con remitirlos a algunas estadísticas, como la del número de goles en contra (25 al final, un registro que no veía el Madrid en décadas), las porterías a cero (19, igualando el récord de la Liga) o el mayor número de goleadores en una temporada (21 en Liga, 23 entre todas las competiciones). Pero no solo el equipo ha demostrado estar muy trabajado en lo táctico, con innumerables variaciones en cada alineación, sino que además ha reforzado su papel como gestor de egos, algo que se ha visto de modo especial tras reanudarse la competición.

Courtois ha recuperado la confianza, Ramos ha rejuvenecido diez años y ha mostrado una determinación contagiosa por el título que ha arrastrado al resto de sus compañeros. El entendimiento con Varane ha sido clave para lograr una seguridad defensiva que los aficionados madridistas teníamos olvidada. En el centro del campo, Valverde ha sido el gran descubrimiento de la temporada (jugador para muchos años, MVP de la Supercopa), Casemiro es mejor jugador cada año que pasa y Toni Kroos ha sido ese metrónomo WhatsApp Image 2020-07-15 at 23.18.08perfecto para marcar el ritmo del equipo. Lo de Luka Modric ha sido espectacular en estos partidos, “dale descanso, que lo vas a matar”, gritaba yo cada vez que veía su nombre en una alineación, pero Zidane tenía razón, como siempre: Luka también había bebido la pócima de la eterna juventud que Dupont (otro denostado a principios de temporada) les había preparado. Lo de Karim en punta ha sido el remate necesario para enganchar la Liga. El francés ha mostrado el repertorio de pases, controles y juego colaborativo de siempre, y le ha añadido los goles que el equipo necesitaba. No ha sido pichichi del campeonato, pero sus goles han dado más puntos que los de Messi.

Las estadísticas a veces dicen muchas más cosas sobre el juego y los resultados que lo que nos creemos (por ejemplo, los fanáticos de la posesión). El Real Madrid ha sido el equipo que más veces ha disparado a puerta, el que menos goles ha concedido y el que más pases largos ha dado con éxito. El Barça de Setién y Valverde ha liderado la estadística de pases cortos, con más de un treinta por ciento que el segundo, el Real Madrid. Y un último ato que destaca la justicia de la victoria de los de Zidane y lo bien que ha preparado este los partidos clave del campeonato: el Madrid ha obtenido 45 de los 54 puntos en juego contra los equipos clasificados en los diez primeros puestos. No ha perdido con ninguno y en la segunda vuelta los ha derrotado a todos. 87 puntos en total, que son (dedicado a los minimizadores profesionales de los logros del Madrid) los mismos que obtuvo el Barça estratosférico de Guardiola en su primera temporada.

El VAR

Con todos los elogios dedicados a Zidane y su buen hacer con la plantilla, en un análisis del campeonato de Liga que ahora concluye no puedo dejar de mencionar la importancia del VAR. Es obvio que ha habido un VAR antes y un VAR después del parón. El anterior fue el mismo de la temporada pasada, el de los errores flagrantes ya comentados aquí, demasiado obvios, siempre tendenciosos. El VAR post-covid ha sido mucho más justo y ecuánime y ha acertado de manera sorprendente, tan sorprendente como los periodistas mosqueados por los aciertos. Se han retratado ellos solitos.

WhatsApp Image 2020-07-20 at 00.16.56 (4)

En La Galerna escribí un artículo (Era gol de Januzaj) para pitorrearme de tanta falsedad de los mismos periodistas de siempre. Con su ruido mediático lograron que no se hablara de los penaltis cometidos sobre Marcelo en Anoeta o sobre Benzema en Cornellá (errores de VAR que podían haber perjudicado al Madrid, con el inefable De Burgos Bengoetxea a los mandos), pero dejaron caer lo que tanto les gusta, el favoritismo arbitral hacia el Madrid, un favoritismo que las estadísticas y el saldo arbitral desmienten de manera categórica.

En cualquier caso, algo ha pasado en el VAR, sería de necios negarlo, y seguramente ese cambio se deba a la guerra entre Javier Tebas y Luis Rubiales por el control del fútbol español. Javier Tebas se ha posicionado en múltiples ocasiones en contra de Florentino Pérez, pese a que presuma de ser madridista. Tan madridista como el Cholo Simeone, me atrevería a decir. Las rajadas culés sobre el VAR, con Piqué, Setién y Bartomeu actuando de manera coordinada, no han recibido ningún reproche del presidente de la Liga, que sin embargo recuerda periódicamente que “con el VAR hubo un antes y un después de la llamada de Florentino a Rubiales”, algo tan falso como su supuesto madridismo. Aquella llamada se produjo tras el penaltazo de Rulli sobre Vinicius (PreVARicación) y durante meses nada cambió. Se sucedieron los errores en ese limbo del VOR en el que se decidían cosas asombrosas como los “sigan, sigan” tras los penaltis sobre Varane en el Camp Nou. Las palabras de Tebas se explican de manera sencilla pues no deja de ser un esbirro de Roures y Mediapro, que es quien pone la pasta, y él mismo ha firmado acuerdos de patrocinio con la empresa de Piqué que organiza la Copa Davis. Que Florentino Pérez sea uno de los cuatro presidentes de Primera que votó en contra de la subida de sueldo de Tebas es el remate final.

Lo preocupante es pensar que la guerra Tebas-Rubiales pueda cambiar la manera de arbitrar de una manera tan sencilla, como con un chasquido de dedos: ¡chas, dejad de joder al Madrid! Incluso hemos vivido algo insólito como ver a HH señalar un penalti inexistente a favor del Madrid (contra el Villarreal). Algo pasa, es evidente.

Javier Tebas ha contraatacado para perjudicar al Madrid de la única manera que podía, con los horarios, reduciendo los descansos de los madridistas al mismo tiempo que ampliaba los de los rivales. Hasta 100 horas de diferencia con el Barça, más de cuatro días en un calendario apretado, una p… vergüenza. La jugarreta final de tener que jugar tres partidos en siete días no le ha servido de nada.

Una victoria higiénica

Higiénica, ese el adjetivo empleado por mi amigo Athos Dumas en un artículo muy recomendable publicado el sábado en La Galerna. La victoria del Real Madrid en el campeonato de la regularidad luchando contra tantos elementos en contra y contra los desVARíos pre-Covid devuelve la higiene al título. Se ganó además en el campo, no en los despachos, como se pidió de manera bochornosa desde Barcelona.

Y se ganó pese al esperpento del Clásico aplazado en octubre por los santos cojones de Tebas y Roures para ponerlo en la fecha que peor le venía al Madrid (el premio para la kulé borroka).

El futuro inmediato

Han disminuido los errores groseros y ha aumentado el ruido mediático (Cuando el Reglamento estorba), lo que me hace pensar de nuevo que el engranaje culemediático funcionaba a la perfección y empieza a estar nervioso. Ya no está Villar al frente de la  Federación, Sánchez Arminio ya no dirige el Comité Técnico de Árbitros y Roures ha perdido el control del VAR. En estos últimos años se han retirado los árbitros más antimadridistas del pasado reciente: Clos Gómez (director del VAR), Iturralde González (blanqueador del Tinglao en el As), Undiano Mallenco y ahora González González. El “dedo corrector” de Sánchez Arminio ya no existe y el futuro pinta más equilibrado que el despropósito arbitral que han sido los últimos quince años.

El Real Madrid tiene que preparar la sucesión de Ramos, Marcelo, Modric y Karim Benzema, buena parte de la columna vertebral del equipo, pero a Kroos, Casemiro, Courtois, Varane y Carvajal les queda cuerda para rato. Y aún tienen que explotar Hazard y Asensio. Lo ilusionante es pensar que sin hacer grandes fichajes el equipo tiene ya atados a Lunin, Kubo, Odegaard, Valverde, Mendy, Jovic, Brahim, Vinicius y Rodrygo, jugadores menores de 24 años y mucho fútbol que ofrecer.

Nuestro máximo rival, el Barça, tiene al grueso de su plantilla por encima de los 30 años: Messi, Piqué, Jordi Alba, Arturo Vidal, Sergio Busquets, Luis Suárez… Y poca pasta en la caja, tan poca que han tenido que hacer un cambalache contable para traer a Pjanic (30 años, buen jugador) a cambio de Arthur (24 años). Messi demanda calidad al club, pero con su sueldo será difícil atraer a los cracks que necesitan. Harán bien en confiar en los jóvenes como Frenkie De Jong, Riqui Puig y Ansu Fati. Y ojalá sigan contando muchos años más con Bartomeu como presidente, porque puede dejar Can Barça como un solar. ¿Explicará algún día sus extrañas operaciones en Brasil?

Bartomeu

El futuro es ilusionante, soñaremos con los buenos tiempos que están  por llegar, ¿quizás empiecen en Manchester?

Los 100 de Barney

Campeones

Esta es la foto que mejor describe lo que han sido estos casi seis años de blog madridista. Un blog que nació unos meses después de la Décima y durante este tiempo hemos presenciado tres Champions y dos Euroligas, con la hazaña de 2018 de lograr ambos títulos continentales con unos días de diferencia.

En realidad, el arriba firmante lleva muchos más de 100 artículos, puesto que a los que voy a ordenar aquí por etapas (vamos a ponernos dignos y llamarlo “etapas de pensamiento”), hay que añadir los más de veinte publicados en La Galerna, el medio de “Madridismo y sintaxis” que mejor ha sabido entender a este personaje de Barney y abrirle sus puertas. Aparte de La Galerna, las webs Meritocracia Blanca y Planeta Fútbol también han publicado algunos de los artículos de este humilde bloguero (tachen lo de “humilde”, con tanta veracidad en mis escritos no puedo permitirme ser humilde, ¡já!).

Este blog comenzó con un cierto distanciamiento respecto al fútbol y una afición incondicional al baloncesto:

En los siguientes diez artículos aparecieron otros deportes como la Fórmula 1 y las carreras populares, mucho más amor por el baloncesto y más hastío hacia el fútbol.

ContadorGrandes deportistas como Contador, Rafa Nadal, más baloncesto del bueno y las grandes gestas del atletismo. Me apetecía hablar de muchas otras cosas antes que de un fútbol que me parecía tan falso como el triunfador de ese año 2015.

Al final cedí y terminé hablando de fútbol, para celebrar la llegada de Zidane al banquillo y sobre todo para desenmascarar a los que nos trataban de vender al Barça como los inventores del fútbol o los defensores de la pureza del juego cuando son lo contrario, los grandes inventores del marketing en el deporte.

SuárezDesde pequeño me encantó todo lo relacionado con los Juegos Olímpicos, así que le dediqué varios post a los primeros Juegos de este blog, los de Río de Janeiro en el verano de 2016. Pero reconozco que de diciembre de 2016 a marzo de 2017 no pude más con el victimismo culé, su manipulación de la competición y sobre todo el teatro cutre de la botella de plástico que tumbaba a seis jugadores.

En los siguientes diez post encontré otro estilo, buscando más el humor, el sarcasmo, algo de cachondeo. Llegó la Champions de Cardiff, pero tras el verano el Villarato se lanzó a degüello a por el Madrid y dejé una triste premonición que ha terminado siendo cierta: el VAR (Villar, Arminio, Roures) sería un desastre.

Los siguientes diez post me traerían la enorme satisfacción de ser algo más conocido en foros y recibí la oportunidad para colaborar en La Galerna, donde debuté con un texto sobre el que fuera mi ídolo de chaval, Santillana, el héroe de wéstern.

ChristmasLa vuelta de Llull y la Euroliga de Belgrado. Por otro lado, la Champions de Kiev nos trajo la malísima noticia de la salida de Zidane del banquillo madridista y comenzamos una mala temporada en la que dediqué buena parte de mis esfuerzos a criticar a esa vergonzosa prensa que ha encontrado su filón de ventas en los ataques al Real Madrid. La manipulación del relato de Roures y los suyos.

Después de tres Champions consecutivas nos pareció extraña una final sin el Madrid, pero ahí nos reencontramos con uno que no falla nunca, el mejor deportista de nuestra historia, el gran Rafa Nadal. En julio de 2019 comienzo una serie de artículos que me llevará a conocer a madridistas por todo el mundo: San Petersburgo, Washington, Ecuador y París.

Nadal

Y aquí estamos, otra vez de lleno en plena competición en la que el descaro con el que se ayuda siempre al mismo alcanza sus cotas más exageradas con el Clásico de Barcelona que se aplaza… se aplaza hasta que le viniera bien al equipo de Roures y se pone a sus árbitros favoritos. No es por nada, pero aquí el menda (que no es precisamente adivino) lo predijo más de un mes antes.

Me lo he pasado bien a lo largo de todo este tiempo, espero que vosotros también. Prometo dar mucha cera al horrible periodismo deportivo que tenemos, seguir proclamando el “orgullo blanco”, denunciando la falsedad culé y espero cantar muchos éxitos como los que dieron lugar a la foto del inicio. ¡Hasta la próxima!

Cara Barney