NBA (III): Semis de conferencia

IBRA & BARNEY, 03/09/2020

BARNEY.- La primera ronda ha finalizado y nuestros pronósticos andan… cómo explicarlo… igualados. Ibra ha acertado los ocho equipos que pasan de ronda, pero yo he acertado cinco marcadores completos, por solo tres del chaval. Dejémoslo en un empate… de momento.

IBRA.- Tan sólo quedan 4 equipos de los 15 que empezaron en cada conferencia, 8 equipos en total. En Estados Unidos llaman a estas series las semifinales de conferencia, lo que equivaldrían a unos cuartos de final. A ambos lados del cuadro tenemos los mejores enfrentamientos posibles, los que todo el mundo quería ver. En mi opinión, son los 4 mejores equipos de cada conferencia y los 8 mejores de toda la NBA sin lugar a dudas, por lo que espero partidos muy igualados y eliminatorias largas, especialmente en el este, pues en el oeste ambos equipos de Los Ángeles están un escalón por encima.

Como ya hice una presentación de cada equipo hablando de sus mejores jugadores, su estilo de juego y sus puntos fuertes y débiles, en este post me reduciré a comentar los aspectos fundamentales de cada eliminatoria. Enfrentamientos claves, jugadores que puedan tener un papel especialmente importante en esta serie en concreto, cómo viene físicamente cada equipo y, por supuesto, haré mis predicciones sobre lo que creo que sucederá en cada serie. Sin más que añadir, empecemos.

MILWAUKEE BUCKS (1) vs MIAMI HEAT (5):

Si tan sólo nos fijáramos en el número de victorias de cada equipo, pensaríamos que esta serie es fácil para Milwaukee. Los Bucks cosecharon 12 victorias más en temporada regular y fueron el mejor equipo de su conferencia y de toda la NBA con diferencia. Sin embargo, los playoffs son distintos, la intensidad aumenta, las defensas se hacen más fuertes y los jugadores ya vienen cansados con 82 partidos de temporada regular en sus piernas (este año se han jugado 72-73 debido al parón por el COVID-19). Si a esto le sumas el estilo de juego de Miami, el resultado es que tenemos una eliminatoria mucho más igualada de lo que parece.

Los del estado de Florida son un equipo preparado para defender a Antetokounmpo, tienen grandes defensores en el exterior que pueden neutralizar a los compañeros del griego; y por dentro tienen al joven pívot Bam Adebayo que ya demostró en sus anteriores duelos que puede hacer un gran trabajo con él. Es un jugador que representa a la nueva generación de pívots que se va a asentar por completo en esta próxima década. Es ágil, rápido de pies y muy atlético, por lo que puede defender a cualquier jugador, incluso a Antetokounmpo, a pesar de ser unos centímetros más bajo que él. En ataque no es un gran jugador en el poste, pero finaliza muy bien los alley-oops y rebotes ofensivos, tiene un buen manejo de balón y buena visión de juego para un jugador de su altura, y un tiro decente de media distancia que puede extender a la línea de tres. Ya dejó muestras de la defensa que puede realizar sobre el griego en sus partidos de temporada regular en los que, a pesar de que el griego anotó 29, 13 y 33 puntos, el americano le forzó a cometer casi 6 pérdidas por encuentro, además de dejarle en un porcentaje de tiro terrible en el segundo partido. Si consigue frenar al MVP de la liga, los Heat serían favoritos para ganar esta serie. Prueba de ello es que Miami ganó 2 de estos 3 partidos, tan sólo perdiendo el último, en el cual contaban con las bajas de Jimmy Butler y Goran Dragic, sus dos mejores jugadores.

En cuanto al resto de jugadores, deberán aparecer los actores secundarios de Giannis en Milwaukee. Khris Middleton, Eric Bledsoe y Brook López deben aportar defensa y anotación, en especial desde la línea de tres, así la defensa de Miami se abre y deja la zona para que Antetokounmpo penetre. En Miami me espero grandes aportaciones de los dos líderes del equipo, Jimmy Butler con su carácter y agresividad, y Goran Dragic, que ya estuvo fantástico en la serie anterior, deberían hacer que esta serie sea muy igualada. Mi pronóstico no lo tengo claro, me gustaría elegir a Miami, especialmente al ver que ya han ganado el primer partido de la serie, pero me cuesta ir en contra de Milwaukee por lo bien que han jugado a lo largo de todo el año. Es por ello que a pesar de que el corazón me pida ir con Miami, creo que ganará Milwaukee en 7 partidos. 4-3.

B.- Como ya dije en la anterior entrada, no me gusta especialmente Jimmy Butler, no confío mucho en los Heat, aunque es cierto que pronostiqué su eliminación y le cascaron un 4-0 a los Pacers. Deberían ganar los Bucks, aunque a estas alturas de la competición pesan otros factores como el cansancio o el estado de forma. 4-2 para los Bucks.

TORONTO RAPTORS (2) vs BOSTON CELTICS (3):

La serie más igualada de los playoffs hasta ahora. Por mucho que lo pienso, no acabo de llegar a una conclusión clara. Si hablamos de talento, podría decirse que los Celtics tienen mejores jugadores individualmente. En mi opinión tienen al mejor jugador de la eliminatoria en Jayson Tatum, pero el camerunés Pascal Siakam de los Raptors no anda lejos. Si bien no ha mostrado su mejor nivel en estos playoffs, diría que es porque su equipo tampoco le ha necesitado. Los de Toronto se deshicieron fácilmente de los Brooklyn Nets derrotándoles con un contundente 4-0 y su mejor jugador durante la serie fue el base Fred Vanvleet. Los demás jugadores de rol de los Raptors también contribuyeron a la perfección. Kyle Lowry ejerció su papel de líder del equipo, y tanto O.G. Anunoby y Norman Powell como los españoles Marc Gasol y Serge Ibaka cumplieron en todo momento.

En los Celtics, será importante la baja de Gordon Hayward (17,5 puntos por partido), sin embargo la incorporación de Marcus Smart (jugador menos anotador, pero infinitamente mejor defensor) en la alineación titular pareció beneficiar al equipo de Boston. Así es como se deshicieron en 4 partidos de unos decepcionantes Philadelphia 76ers de los cuales se esperaba más, pero que no tuvieron opción alguna ante los Celtics. Así es como llegan ambos equipos a una eliminatoria con igualdad máxima y en la cual no veo un claro favorito. Todo dependerá de pequeños detalles y si tuviera que elegir un ganador creo que iría con Boston en 7 partidos. Creo que el trío de Kemba Walker, Jaylen Brown y Jayson Tatum va a resultar imparable para los Raptors, los cuales echarán de menos la figura de Kawhi Leonard, una superestrella a la que recurrir en los momentos más apretados del encuentro. Es por ello que apuesto por Boston 4-3 sobre Toronto.

B.- Para alguien que tiene una camiseta de los Celtics desde hace treinta años (Don Larry Bird, ni más ni menos), el factor histórico-emocional tira mucho. Ganarán los Celtics 4-1 ó 4-2. Digamos 4-2 para el pique con Ibra.

LOS ÁNGELES LAKERS (1) vs HOUSTON ROCKETS (4):

Pasamos a la conferencia oeste, en la cual veo ambas eliminatorias con un resultado bastante más claro. En esta primera tenemos a unos Lakers que vienen en racha después de eliminar a los Blazers de Lillard en 5 partidos, y que llevan varios días esperando saber cuál sería su rival, si Houston u Oklahoma. Finalmente los Rockets se deshicieron de los Thunder en el último y decisivo séptimo partido de la serie, por lo que los Lakers llegan mucho más descansados a este duelo. En Houston es importante destacar que su segunda estrella, el base Russell Westbrook, sólo jugó los últimos tres partidos de la serie contra Oklahoma debido a una lesión en el cuádriceps. Además, no se le vio muy fino en estos partidos, tuvo un error garrafal en el sexto encuentro de la serie al perder un balón decisivo que le dio el partido a sus rivales, y por lo general, aún no ha encontrado su ritmo. Es un jugador que puede ser muy peligroso para los Lakers en las transiciones y contraataques debido a que con sus 31 años sigue siendo uno de los jugadores más atléticos de la liga. Si Westbrook se encuentra en un buen estado de forma, Harden anota con buenos porcentajes y se quita los fantasmas de sus pasadas malas actuaciones en playoffs, y sus jugadores de rol anotan eficientemente sus tiros de tres; podemos tener una serie igualada. Si éste no es el caso, creo que sufrirán mucho y caerán en no más de 6 partidos como mucho.

La razón por la que no le doy casi ninguna oportunidad de ganar esta serie a los Houston Rockets tiene nombre y apellido, Anthony Davis. El ala-pívot de los Lakers es un jugador completísimo, top 10 de la liga sin duda alguna. Es alto y largo de envergadura, rápido y ágil tanto de pies como en el bote, y por si le faltara algo, también tiene un tiro letal de media distancia y de tres puntos. Los Rockets con su “small ball” no tienen a nadie que pueda defenderle, ni siquiera soñar con ello. Me espero que Davis supere una media de 30 puntos por partido con facilidad en esta serie. Si a esto le sumas a LeBron James en playoffs, que por defecto promedia 30 puntos y casi 10 rebotes y 10 asistencias por partido, no veo la manera en la que los Rockets pueden tener una mínima opción. No van a poder forzar a los Lakers a jugar sin Anthony Davis como hicieron con el pívot de Oklahoma Steven Adams porque el de los Lakers es tan versátil que puede defender a jugadores más bajos que él, cosa que el neozelandés de Oklahoma no es capaz de hacer. Es por ello, que no veo posibilidad de que los Rockets se acerquen siquiera a ganar la serie, veo un 4-1 para los angelinos.

B.- Ya lo dije con anterioridad, no me gusta el estilo de los Rockets de lanzar triples hasta la exasperación, y Russell Westbrook me parece un atleta al que le falta mucha inteligencia en el juego. En el lado contrario, los Lakers de LeBron son un equipo mucho más completo. A veces la ausencia de ritmo de competición lastra en lugar de ayudar y tanto descanso en comparación con el estrés competitivo de su rival les puede perjudicar en los primeros partidos. Ganarán los Lakers fácil, 4-1, o mejor: 4-2 para no copiarme.

LOS ÁNGELES CLIPPERS (2) vs DENVER NUGGETS (3):

En esta serie nos encontramos con una situación similar a la anterior. Los Clippers acabaron su serie con Dallas en 6 partidos y a pesar de que no es mucha diferencia con los 7 partidos que Denver necesitó para deshacerse de los Utah Jazz, estos últimos dos partidos han sido muy diferentes para ambos equipos. Los Clippers ganaron con mucha facilidad ambos partidos, por una media de más de 23 puntos de diferencia. Pudieron dar descanso a sus mejores hombres y jugaron muy bien todos sus jugadores importantes. Kawhi Leonard cumplió como siempre, Paul George parece que vuelve a ser él y tanto Lou Williams como Montrezl Harrell tuvieron buenos minutos. Por si fuera poco, recuperan a su base titular Patrick Beverley, el cual le intentará hacer la vida imposible a Jamal Murray con su intensa defensa en el perímetro.

Enfrente están unos Denver Nuggets que vienen agotados de su anterior serie. Remontaron un déficit de 3-1 ante los Utah Jazz de Donovan Mitchell y Rudy Gobert, por lo que vienen de haberse jugado la vida en sus últimos tres partidos. Ninguno de estos ha resultado en una victoria cómoda, todos los partidos estuvieron igualados hasta el final y han supuesto un desgaste brutal para sus dos estrellas, Nikola Jokic y Jamal Murray. La nota positiva es que recuperan de lesión a su escolta titular Gary Harris, pero no creo que este jugador sirva para desequilibrar la balanza a favor de los de Denver. Veo una serie fácil para los Clippers, los cuales deberían arrasar a los Nuggets en cuanto a calidad y físico. Me espero que los de Denver sean capaces de mantener su orgullo y ganen un partido. Para que esto pase necesitarán actuaciones estelares de Murray como las que tuvo en la anterior serie en la que anotó 50 o más puntos en dos ocasiones. Jokic también será clave, aunque al ser un pívot atípico, no es un buen defensor del aro y concederá muchas bandejas y puntos fáciles para las estrellas del equipo angelino. Mi predicción es clara, 4-1 para Clippers.

B.- Me la jugué a la derrota de los Clippers frente a los Mavs y me equivoqué. No me gustan por las artimañas tan sucias que utilizaron en la anterior serie para neutralizar a nuestro Luka, sin embargo, hay que reconocer que es un equipo muy superior a los Nuggets de Denver. 4-0 para los Clippers.

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NBA (II): Playoffs de la Conferencia Oeste

NBA playoffs 2020

IBRA & BARNEY, 22/08/2020

El día a día nos supera, así que, aunque las series hayan avanzado más que nosotros con la publicación de los análisis, mantenemos los pronósticos que habíamos realizado. Al igual que el post dedicado a los playoffs de la Conferencia Este, comienza hablando”el que sabe”, mi hijo. Yo lo supliré con buena voluntad y la felicidad de la ignorancia.

Lakers vs Portland Trail Blazers

LOS ÁNGELES LAKERS (1) vs PORTLAND TRAIL BLAZERS (8):

Muy interesante esta primera serie de los playoffs en la Conferencia Oeste. A priori y si miramos la posición de cada equipo en la clasificación cualquiera diría que va a ser una serie fácil para los Lakers. No deberían tener muchos problemas con este equipo de Portland y deberían pasar rápidamente a la siguiente ronda. Sin embargo, los Blazers son un equipo muy peligroso. Liderados por un descomunal Damian Lillard que acabó anotando 51, 61, 42 y 31 puntos en los últimos cuatro partidos de temporada regular, y con jugadores que le complementan muy bien, como C.J. McCollum, Carmelo Anthony y el bosnio Jusuf Nurkic, los del estado de Oregón han acabado como un tiro ganando seis de sus últimos siete encuentros. Vienen de subidón tras arrebatarle el octavo puesto de la conferencia a los Memphis Grizzlies y mucho más rodados y serios que sus rivales.

En el otro lado, estará uno de los equipos favoritos al título de este año. Con LeBron James y Anthony “La Ceja” Davis a la cabeza, el ataque de los angelinos orbita en torno a sus dos estrellas y las rodea de tiradores letales como Danny Green, Kentavious Caldwell-Pope y los recién adquiridos Dion Waiters y J.R. Smith, que abren el campo para que estos puedan penetrar con facilidad. En defensa no se quedan cortos, tienen mucha altura y lideran la liga en tapones por partido gracias a una buena rotación de pívots defensores en la zona como son Dwight Howard y Javale McGee, que junto a Anthony Davis son una pesadilla para cualquier equipo al que le guste penetrar a canasta. Por fuera flojean un poco más, notarán mucho la baja de Avery Bradley, escolta bajito, pero un defensor muy molesto para el base de cualquier equipo rival. Habrá que ver si Alex Caruso es capaz de frenar un poco a Lillard, o si el base Rajon Rondo se recupera de su lesión a tiempo, pues creo que éste último puede hacer un gran trabajo defensivo sobre la estrella de Portland. El problema principal de los Lakers ahora mismo es que han dado mucho descanso a todos sus jugadores en este último tramo de temporada por lo que llegan con muy poco ritmo de competición comparado con sus rivales, que llevan jugándose la vida en los últimos siete partidos de temporada regular.

Lakers Portland 2

En conclusión, veo una serie mucho más igualada que lo que los números indican y me espero que los Blazers le planten mucha cara a los todopoderosos Lakers. Dicho esto, no me imagino a LeBron dejándose eliminar en primera ronda. Mi pronóstico por lo tanto es que los Lakers ganarán 4-2.

BARNEY.- Me voy a dejar llevar por ese lado sentimental que a veces encuentro en el deporte: este tiene que ser el año de los Lakers como homenaje a Kobe Bryant. No concibo una final en la que no estén los Lakers de LeBron, que podría sumar su cuarto anillo con el tercer equipo de su carrera. Increíble, como el hecho de que esta temporada haya añadido a todas las facetas de su juego la de haber sido el máximo asistente de la competición. Pronóstico: los Lakers ganan 4-1.

Mavericks vs Clippers

LOS ÁNGELES CLIPPERS (2) vs DALLAS MAVERICKS (7):

Aquí se nos presenta otra serie que va a ser muy abierta y que seguramente nos dará partidos espectaculares. El otro equipo de la ciudad de Los Ángeles tiene un gran equipo que puede competir con los mejores y que presenta su candidatura a ganar el que sería el primer anillo en la historia de la franquicia. Han tenido uno de los mejores veranos que se recuerda, fichando al reciente MVP de las Finales Kawhi Leonard en agencia libre y a otro jugador que podría considerarse top 10 de la liga, Paul George, gracias a un traspaso con Oklahoma City Thunder. Añadiendo estos dos jugadorazos a un equipo que contaba con un núcleo sólido de jugadores que ya dieron mucha guerra el año pasado en playoffs, han construido un equipo que aspira a lo más alto. A sus dos estrellas las acompaña un quinteto titular muy versátil que varía en función de las habilidades del equipo rival. Pueden jugar con el adquirido en febrero Reggie Jackson o el perro de presa Patrick Beverley de base y con JaMychal Green o Marcus Morris de ala-pívots, pero siempre se mantienen con sus estrellas George y Leonard en las posiciones de escolta y alero, y con el croata Ivica Zubac de pívot. Si esto no fuera poco, cuentan con los dos mejores sextos hombres saliendo en la segunda unidad, el base-escolta anotador Lou Williams y el interior Montrezl Harrell. Añadiendo otro gran tirador como Landry Shamet, los Clippers conforman sin lugar a duda uno de los equipos más profundos de la liga.

Enfrente tendrán a los Dallas Mavericks. Un equipo rápido y lleno de tiradores que juega bajo la dirección de la superestrella eslovena Luka Doncic. Este joven de tan solo 21 años se ha consolidado como uno de los mejores jugadores del mundo en tan solo su segundo año en esta liga. Es capaz de hacerlo todo en la cancha, anota con facilidad, asiste a sus compañeros gracias a su visión de juego al alcance de muy pocos, y con su cuerpo de 2,01 metros de altura es capaz de rebotear alrededor de 10 capturas por partido. Juega lento, como a cámara lenta, siempre está en control de la situación, y a pesar de no ser el jugador más rápido o atlético, supera a sus rivales gracias a su inteligencia. Acompañado de otra superestrella europea, el letón Kristaps Porzingis, que pese a medir 2,21 metros, es un jugador increíblemente ágil y con un gran bote de balón para su posición conforman un ataque difícil de parar. De hecho, este dúo, junto con los tiradores Tim Hardaway Jr, Seth Curry (hermano de Stephen), el alemán Maxi Kleber y Dorian Finney-Smith entre otros, han conformado una de las ofensivas más eficientes de la historia de la NBA, hablando estadísticamente. El punto flojo de este equipo es su defensa, flanco en el cual los Clippers pueden hacerles mucho daño.

Luka Doncic Kawhi Leonard

Por lo tanto, y pese a que creo que la serie estará muy igualada, creo que los Clippers están un escalón por encima de los Mavericks. Será interesante ver con qué jugadores intentarán los angelinos parar a Doncic. En principio, Kawhi Leonard, dos veces mejor defensor del año, es el más capacitado para esta tarea; pero al llevar el peso del ataque es probable que los Clippers traten de reservarlo en defensa para que pueda estar más fresco a la hora de atacar. Es por ello que delegarán esta tarea en Paul George, Marcus Morris o incluso puede que en Patrick Beverley, jugador muy molesto que intentará meterse en su cabeza para sacarle del partido. Veo una serie larga y con partidos de alta anotación pero que creo que se decantará del lado de los Clippers en 6 partidos. 4-2.

BARNEY.- Sé que en el deporte americano está todo medido y controlado con estadísticas, y que todo hace suponer una victoria de los Clippers (leí en algún lugar especializado que se hablaba de su victoria en seis partidos, como ha dicho Ibra), pero qué sería del deporte sin la locura, sin lo irracional, así que, aunque tenga muy pocas posibilidades, me la voy a jugar por “nuestro” Luka: 4-3 para los Mavs.

Aprovecho para dejar la cuña aquí: estuvimos en el Palacio de los Deportes de Madrid el día que Luka Doncic debutó en España. 16 añitos, pidió la bola y se cascó un triple. Tiene algo especial y no es físico ni técnico, es una inteligencia descomunal en la cancha, como he visto dos o tres en toda mi vida.

Jazz vs Nuggets

DENVER NUGGETS (3) vs UTAH JAZZ (6):

Gran duelo el que veremos entre estos dos equipos. En un lado tenemos a los Denver Nuggets, un equipo joven con estrellas como el pívot serbio Nikola Jokic o el base canadiense Jamal Murray y con muchos jugadores de rol que encajan bien en el sistema del equipo. Completando el quinteto tienen experiencia en el ala-pívot Paul Millsap, juventud y talento en el alero Michael Porter Jr. y defensa de perímetro en el escolta Torrey Craig. También cuentan con una segunda unidad interesante con jugadores como el polivalente alero Jerami Grant, el seguro base Monte Morris y el fiable pívot Mason Plumlee. El problema de este equipo es su juventud, exceptuando a Millsap y Plumlee, el resto de los jugadores mencionados hacen una media que por poco alcanza los 25 años de edad. Su poca experiencia en playoffs puede costarles caro como ya les pasó el año pasado, en el cual cayeron en el séptimo partido de la segunda ronda jugando contra los Portland Trail Blazers en su propio campo. Otra cosa que echarán en falta serán el “punch” anotador que el alero Will Barton aportaba desde el banquillo y la defensa exterior de Gary Harris. Ambos jugadores están lesionados y no se espera que se recuperen a tiempo. Por último, destacar el tema de factor cancha, al jugar en Denver, la ciudad a mayor altitud de toda la NBA, siempre tienen mucho éxito en los partidos que juegan como local, así que a ver cómo se adaptan a este formato de playoffs en el que este factor no tiene tanta influencia.

Al otro lado se encuentra un equipo con algo más de experiencia en playoffs pero liderado por otra joven estrella. El escolta Donovan Mitchell, que a sus 23 años de edad, ha demostrado ser una máquina anotadora desde su temporada de rookie. No ha bajado de los 20 puntos por partido y cada año mejora su habilidad para también crear juego para sus compañeros y no solo para sí mismo. Acompañado del pívot francés All-Star y dos veces mejor defensor del año Rudy Gobert, y con la experiencia de los más veteranos, el australiano ex del Barça Joe Ingles y el base Mike Conley, los Jazz conforman un equipo rocoso en defensa, pero muy dependiente de la creatividad de Mitchell en ataque. Cuentan con uno de los mejores sextos hombres de la liga en Jordan Clarkson, liderando a un banquillo bastante mediocre. Será importante ver cómo suplen la baja de Bojan Bogdanovic y sus casi 20 puntos por partido. Espero que el alero Royce O’Neale cuente con más minutos de lo habitual debido a esta baja y a que puede ser un buen emparejamiento para Jamal Murray en defensa.

Denver Utah Jazz 2

Me espero una serie muy igualada en la cual se verá un doble duelo tanto en el perímetro entre Mitchell y Murray, como en la pintura entre Gobert y Jokic. Ambos equipos tienden a utilizar mucho el pick and roll con sus dos estrellas en los momentos clave de los partidos, así que de la actuación de estos cuatro jugadores dependerá gran parte del resultado final de la serie. A pesar de la experiencia que pueda aportar Mike Conley al conjunto de Utah, me decanto por la victoria de los de Denver en un apretado 4-2.

BARNEY.- En estas series igualadas resulta de vital importancia la profundidad de banquillo, y creo que en esas circunstancias los Nuggets están un punto por encima de los Jazz. Pronóstico: victoria de Denver en siete partidos. La rotación y el cansancio serán decisivos.

Rockets vs Thunder

HOUSTON ROCKETS (4) vs OKLAHOMA CITY THUNDER (5):

Por último, pero no menos importante, veremos una serie muy interesante entre los Rockets y los Thunder. En Houston tenemos a “la Barba” James Harden como líder de un equipo que juega con un estilo atípico que según muchos expertos, es el futuro de la NBA: el “small ball”. Como su propio nombre significa, este estilo de juego consiste en jugar con muchos jugadores pequeños que posean un gran tiro exterior. De esta forma, si estos jugadores se abren a la línea de 3 puntos, la zona queda totalmente libre para que una de sus dos estrellas, James Harden o Russell Westbrook, hagan lo que mejor saben hacer, entrar a canasta en 1 contra 1. En el caso de que algún defensor salga a la ayuda, pasan el balón afuera para buscar un triple abierto. Si bien es verdad que la pelea por el rebote es el punto flojo de este sistema, en Houston está funcionando bien a pesar de no contar con ningún jugador (que cuente con minutos) de más de 2,03 metros de altura. Gracias al eficiente ataque y a la cantidad de puntos que anotan, ganan muchos partidos porque los rivales no pueden seguirles el ritmo de anotación.

Intentando parar a este equipo estarán los Oklahoma City Thunder, la sorpresa de la temporada, pues antes de comenzar el año se les daba un 0,2% de probabilidades de entrar en playoffs. Pese a estas dudas iniciales, el veterano base Chris Paul ha liderado a un equipo cohesionado que cuenta con jugadores como el italiano Gallinari, el alemán Schroder, el neozelandés Steven Adams o el prometedor escolta Shai Gilgeous-Alexander. Es un equipo muy peleón que se ha sabido rehacer muy bien de la marcha de sus dos estrellas, Paul George (Clippers) y Russell Westbrook (Rockets), contra el que tendrán que enfrentarse en esta serie. También Chris Paul se enfrenta a sus antiguos compañeros de equipo de Houston, pues ambos bases fueron cambiados en un traspaso el pasado verano.

Chris Paul James Harden

Veo una serie intensa que se decidirá en pequeños detalles. Será clave la actuación de los tiradores de Houston. Rivers, McLemore, Gordon, House, Green y Tucker serán actores secundarios a Westbrook y Harden, pero tendrán en sus muñecas decidir qué equipo pasa a la siguiente ronda. Por mucho que me duela, pues soy seguidor de los de Oklahoma, creo que esta serie caerá del lado de los Rockets en un apretadísimo 4-3. Aunque insisto, ojalá me equivoque en esta predicción.

BARNEY.- En baloncesto, el que a triples mata, a triples muere. Hace dos años estaba al otro lado del charco y por aquello de la coincidencia horario pude ver el séptimo partido de la final de la Conferencia Oeste entre los Rockets y Golden State Warriors. Aquel día los Rockets fallaron 27 triples seguidos, lo nunca visto, y acabaron el partido con un 7 de 44. Partido horrible, ni siquiera terminé de verlo. Ojalá ese no sea el baloncesto del futuro. Sí, es un sistema que te vale para muchos partidos, pero resulta suicida cuando la defensa aprieta o los tiradores no están acertados. Mi querido Real Madrid de mi admiradísimo Laso ha pecado en ocasiones de lo mismo. Con todo, creo que es prematuro pensar en una eliminación de los Rockets, ya les tocará más adelante. Vaticino una victoria de los de Houston por 4-2.

Es todo por esta primera ronda. Volveremos con las siguientes y cualquier pronóstico que hagáis será bienvenido.

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NBA (I): Playoffs de la Conferencia Este

NBA playoffs 2020

BARNEY & IBRA, 20/08/2020

Como sabrán los seguidores de este blog, me encanta el baloncesto, I love this game!, al que he dedicado varios artículos, pero no soy un experto en la NBA, sino que sigo mucho más el baloncesto europeo. Así que para esta serie de posts sobre los playoffs de la NBA he acudido al tipo que más sabe de la NBA de mi entorno, mi hijo, que para esta ocasión ha elegido como nombre de guerra el de uno de sus guerreros favoritos, Ibra.

Vamos a hacer nuestros pronósticos particulares sobre estas series, si bien los suyos serán los de alguien con conocimientos y los míos serán los de alguien que se quedó anclado en los Lakers de Magic, los Celtics de Bird, los Bad Boys de Detroit, y sobre todo Michael Jordan, el mejor competidor de todos los tiempos. Ibra y yo devoramos los diez capítulos de The Last Dance sobre el mítico Jordan y sus casi invencibles Chicago Bulls. Imprescindible para todo aficionado al deporte, no solo al baloncesto. En ocasiones mis apuestas por las series se parecerán más a los de Lisa Simpson cuando le dice a Homer: “Entre los Miami Dolphins y los Chicago Bears siempre ganarán los osos, porque son mucho más fieros que los delfines, que son animales pacíficos”. Bueno, pues vamos con los pronósticos, a ver quién acierta más. Adelante, Ibra.

Es oficial, ya están aquí, los playoffs de la NBA han comenzado. Mucho tiempo ha pasado desde aquel 11 de marzo en el que Rudy Gobert, pívot de los Utah Jazz dio positivo por coronavirus, siendo este el primer caso de un jugador en toda la NBA que obligó a suspender la liga. Pero, tras varios meses llenos de incertidumbre en los que incluso se llegó a plantear la posibilidad de no finalizar la temporada, por fin tenemos el mejor baloncesto del mundo en directo. Se jugarán los partidos en los complejos de los parques Disney de Orlando, en los cuales se ha creado lo que allí llaman una “burbuja”, a la que sólo pueden acceder jugadores, entrenadores y utilleros, y prensa para evitar contagios. Después de ocho partidos de temporada regular que se han hecho eternos, por fin han dado comienzo estos playoffs, los cuales prometen ser apasionantes. Es por ello que, como seguidor que soy de esta liga, me he animado a hacer mis predicciones del resultado de cada serie. Cabe mencionar que estoy escribiendo esto después de que se haya jugado el primer partido de cada serie. Sin más que añadir, aquí están mis predicciones y un breve análisis de cada una de las series de la conferencia Este:

Milwaukee Orlando

MILWAUKEE BUCKS (1) vs ORLANDO MAGIC (8):

Mi predicción inicial de cara a esta eliminatoria era bastante clara. Los Bucks, mejor equipo durante la temporada regular de este año, no deberían presentar problemas para eliminar a unos Orlando Magic que, no solo son un equipo mediocre al cual ya han ganado 4 veces esta temporada por una media de 17 puntos de ventaja, sino que encima cuentan con un par de bajas clave. Sin embargo, para mi sorpresa y la de todo el mundo del baloncesto, los Orlando Magic ganaron el primer partido de la serie de manera convincente, 110-122. Desde el primer minuto de encuentro demostraron que no estaban aquí por casualidad y se fueron con una ventaja de 10 puntos al final del primer cuarto. Durante el segundo cuarto ampliaron la ventaja hasta los 18 puntos, y a pesar de que los Bucks llegaron a ponerse a solo un punto en el marcador, otro arreón de los de Orlando acabó por decantar el partido en su favor. Liderados por un magistral Nikola Vucevic que logró 35 puntos y 14 rebotes, y con las aportaciones clave de los veteranos Terrence Ross y D.J. Augustin, los Magic dieron el que es hasta ahora el sorpresón de los playoffs, poniéndose 1-0 en el marcador de esta serie al mejor de 7 partidos.

Pero, yendo a lo que importa, ¿tiene suficiente el equipo de Florida para ganar esta serie? En mi opinión, no. El resultado de este partido siembra dudas en los de Milwaukee, pero me espero que ganen esta serie en 6 o 7 partidos. Los Magic siguen teniendo las importantes bajas de Jonathan Isaac y Aaron Gordon, sus dos jugadores más atléticos y capaces de defender al MVP de la liga, Giannis Antetokounmpo el cual no tuvo una mala actuación en el primer partido (31 puntos, 17 rebotes y 7 asistencias).

Anteokounpo Vucevic

El verdadero problema de los Bucks estuvo en la defensa, muy floja durante todo el partido. Sólo hay que ver que recibieron 122 puntos de uno de los peores ataques de la liga. Me espero que los Bucks salgan mucho más duros en defensa en los próximos partidos de esta serie, y demuestren por qué han sido el mejor equipo defensivo de la liga este año, así como me espero a un Antetokounmpo más participativo en el último cuarto y mejores aportaciones de jugadores como Khris Middleton y Brook Lopez.

Antes del primer partido de esta serie predije un “barrido” de los Bucks, ganando 4-0; cambio mi predicción a que los de Milwaukee pasan a la siguiente ronda ganando por 4-2.

BARNEY.- Pocas veces en la historia el octavo clasificado se ha cargado al primero, así que creo que al final los Bucks se pondrán las pilas y sacarán adelante la eliminatoria. 4-1.

Brooklyn Toronto

TORONTO RAPTORS (2) vs BROOKLYN NETS (7):

Esta serie se prevé mucho más corta que la anterior. Los Raptors se han rehecho muy bien de la salida de Kawhi Leonard en agencia libre y han obtenido más victorias que el año anterior, en el cual acabaron conquistando el anillo de campeones. Liderados por el veterano base Kyle Lowry, y con jóvenes promesas como Fred Vanvleet o el camerunés Pascal Siakam (All-Star este año), los de Toronto forman un equipo muy sólido y rocoso que aspira a defender el título. Mientras tanto, los Brooklyn Nets son un equipo enfocado en la temporada siguiente. Se reforzaron en agencia libre con dos de los mejores jugadores de la NBA, como Kyrie Irving y Kevin Durant, y pretenden competir por el título el año que viene cuando ambos vuelvan de sus respectivas lesiones. No solo cuentan con estas bajas sino que además hay varios jugadores importantes como el base Spencer Dinwiddie o el pívot DeAndre Jordan que decidieron no ir a jugar a la “burbuja” de Orlando por razones personales. Es por ello que a los neoyorquinos se les queda un equipo extraño lleno de nuevas caras.

Siakam Levert

En el primer partido de la serie los Raptors dominaron de principio a fin llegando a alcanzar una ventaja superior a los 30 puntos en la primera mitad, solo hubo un pequeño intento de remontada por parte de Caris Levert, Jarrett Allen y el francés Luwawu-Cabarrot, pero nada más lejos de la realidad, el esfuerzo conjunto de los de Toronto acabó pronto con esta reacción y finalmente ganó por más de 20 puntos. Será clave ver cómo defienden los Raptors a Caris Levert, al cual con jugadores fuertes como Anunoby, Lowry o Norman Powell, deberían parar y por lo tanto no alargar la serie a más de 5 partidos. Me mantengo fiel a mi predicción inicial, ganarán los Raptors 4-0.

BARNEY.- Opino con algo de ventaja porque vi medio partido del primero de la serie y me pareció que había una diferencia considerable entre ambos equipos. Ganan los Raptors 4-0.

Boston Sixers

BOSTON CELTICS (3) vs PHILADELPHIA 76ERS (6):

Interesante serie la que se verá entre estos dos equipos. Los Celtics son un equipo muy profundo y con uno de los mejores quintetos iniciales de toda la liga. Cuentan con los jóvenes Jayson Tatum y Jaylen Brown, junto con el All-Star Kemba Walker a la dirección del equipo y entrenados por uno de los mejores entrenadores de la liga, Brad Stevens, deberían causarle problemas a cualquier equipo contra el que se enfrenten. En el otro lado estarán los Sixers, liderados por el camerunés Joel Embiid, y que no van a poder contar con su base titular, el All-Star Ben Simmons, debido a una lesión de rodilla que se prevé que le tendrá apartado lo que queda de playoffs.

Lo más importante de este enfrentamiento será ver cómo plantean los Celtics defender a Embiid pues, con la baja de Simmons, se espera que sea el punto focal en ataque y en defensa. El pívot titular de los Celtics, Daniel Theis, no es lo suficientemente alto como para pararle y los suplentes Robert Williams o Vincent Poirier están aún muy verdes y no son tan ágiles y rápidos de pies como el camerunés. Sin embargo, los de Boston son un equipo muy completo y los aleros Jayson Tatum y Jaylen Brown causarán quebraderos de cabeza a la defensa de los de Philadelphia. Ni Tobias Harris, ni Josh Richardson, ni cualquier otro jugador pueden plantarles cara. El único jugador capaz de parar a alguno de estos dos puede ser el rookie Matisse Thybulle, pero al ser su primer año en la liga le falta experiencia y eso se puede notar mucho de cara a los momentos clave.

Tatum Embiid

Si estuviera Ben Simmons diría que esta serie se va a un séptimo partido, pero al no estar este, y no existir la ventaja de cancha, factor del cual dependen mucho los Sixers, me espero una eliminatoria relativamente fácil para Boston, 4-1.

BARNEY.- Soy de los que se aficionó a la NBA con los Celtics de Bird, McHale, Robert Parrish, Danny Ainge y Dennis Johnson, aunque siempre iba con los Lakers. Tuve la suerte de ver a los Celtics en directo cuando vinieron a Madrid en 1989 al Palacio de los Deportes, y tuve aún más suerte al encontrarme en la plaza de Felipe II con el mismísimo Julius Erving, Dr. J, a menos de un metro de mí. Wooow!, qué pena que no tuviéramos un móvil encima en esos momentos. En fin, todo eso es historia, que no sirve de nada hoy en día, y el hecho de ir contra los Celtics no me impide reconocer que son un gran equipo. Ganarán sin apuros, 4-0 por no repetir a mi hijo.

Miami Indiana Pacers

INDIANA PACERS (4) vs MIAMI HEAT (5):

Aquí se presenta la que debería ser la eliminatoria más igualada de la conferencia Este. Los Indiana Pacers son un equipo muy sólido con muchos jugadores de calidad, pero ninguno del siguiente nivel. Victor Oladipo y Domantas Sabonis han sido All-Stars, este último lo ha sido esta misma temporada, pero no va a poder jugar por lesión. Y en el caso de Oladipo, sale de una lesión de cuádriceps que le mantuvo fuera de las canchas durante casi un año. Cuando por fin volvió esta temporada regular no se le vio muy fino, y llega a esta serie sin ser el jugador que maravilló en su primera temporada con este equipo, cuando ganó el premio al Jugador Más Mejorado en 2018. Por lo demás tienen jugadores que contribuyen mucho como el base Malcolm Brogdon, el pívot Myles Turner, la sorpresa de la “burbuja”, el alero T.J. Warren, y un buen banquillo.

Si miramos a Miami, nos encontramos con un equipo peligrosísimo. Jimmy Butler y Bam Adebayo son dos jugadores All-Star y que además defienden muy bien en sus respectivas posiciones. El base esloveno Goran Dragic, y dos grandes tiradores como Jae Crowder y Duncan Robinson completan la alineación titular. Uno de los puntos fuertes de este equipo está en su segunda unidad, en la cual tienen a jugadores capaces de anotar mucho, como los rookies Tyler Herro y Kendrick Nunn, que se alterna la titularidad con Dragic; además de Kelly Olynyk, buen tirador, o el veterano Andre Iguodala, que tiene el ADN de campeón después de sus temporadas en Golden State. Y por si fuera poco les dirige un gran entrenador que ya fue campeón con esta franquicia, Eric Spoelstra.

Butler TJ Warren

Veo una eliminatoria muy igualada que se iría a 7 partidos si estuvieran ambos conjuntos sanos, pero al no ser este el caso, creo que Miami está un escalón por encima de los de Indiana. Serán clave los enfrentamientos entre Adebayo y Turner en la pintura, y entre Jimmy Butler y T.J. Warren en el perímetro, pero en ambos casos veo más fuertes a los jugadores de Miami, especialmente en el último de estos dos duelos. Si bien T.J. Warren ha promediado casi 35 puntos por partido desde que comenzó la “burbuja” en Orlando, creo que Jimmy Butler le frenará bastante en defensa y dirigirá a su equipo en ataque. No hay que olvidar que estos dos jugadores ya se picaron en temporada regular en un partido que acabó con la expulsión del jugador de los Pacers y con el jugador de los Heat diciendo que se tomaría este duelo a la manera de Jordan: “I took it personal”. Es por ello que confío en Jimmy, confío en Miami y creo que ganarán 4-2.

BARNEY.- Nunca me ha gustado especialmente Jimmy Butler, uno de esos jugadores a mi modo de ver un tanto sobrevalorados. El “calor” de Orlando sobrecalentará a Miami Heat y los Pacers, acostumbrados a las temperaturas de Indiana, se harán con la eliminatoria en siete partidos: 4-3.

Próximamente: Playoffs de la Conferencia Oeste.

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Disfrutar con el presente, soñar con el futuro

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BARNEY, 19/07/2020

Sí, sí, sí, la Liga ya está aquí. El pasado jueves 16 de julio el Real Madrid se alzó con su 34º título de Liga, la más extraña de la historia, la del parón por la Covid y la que se recordará entre otras muchas cosas por las imágenes de las últimas once jornadas sin público. Fue también el torneo más largo de la historia, casi once meses después de su inicio a mediados de agosto de 2019. Pero para mí es sobre todo la Liga de Zizou, la que marca el punto de inflexión tras los dos años de bajón que sucedieron al éxito de Kiev y las “espantás” de Cristiano Ronaldo y el propio Zidane.

Loa infinita al bendito calvo

Equipazo y ruinaHa sido el triunfo de la constancia y de la fe del entrenador. Hace un año por estas mismas fechas el proyecto de Zidane estuvo a punto de saltar por los aires tras caer estrepitosamente por 7-3 ante un Atlético de Madrid que salió a degüello a por los nuestros (hicieron bien). Los agoreros habituales (en esta ocasión no hizo falta la prensa antimadridista) se temieron lo peor: “en noviembre ya estaremos fuera de la pelea por el título”, “no tenemos gol, que traigan a Piatek o Werner y larguen a Karim”, “que se largue Ramos a otro lado con su falta de tensión”, “Courtois es invisible”, “la defensa es un coladero”, “Modric al Inter o que se jubile ya”, “otra temporada perdida y encima se nos lesiona Asensio”,…

 

A Zidane se le ha criticado siempre por todo lo que hace o lo que deja de hacer, pero el tiempo acaba dándole la razón. Se le criticó por las salidas de Reguilón y Marcos Llorente, pero las buenas prestaciones de Mendy y Fede Valverde lograron que prácticamente nadie recordara sus ausencias a lo largo del campeonato. En el mes de octubre el Zidane entrenador decidió reconstruir el equipo desde la defensa: si tanto costaba hacer gol, al menos había que evitar recibirlos con la facilidad con la que el equipo lo hacía hasta la fecha. Los refuerzos apenas habían aportado nada en ataque (Hazard por las lesiones y Jovic o Mariano arriba), lo que unido a la lesión de Asensio y las “dimisiones” de James y Bale ponían todo aún más difícil. Pues con todo eso y con una plantilla un año más envejecida en su columna vertebral, Zidane ha reconstruido un equipo rocoso, menos brillante en ataque, pero con una solidez, solidaridad y fiabilidad que no se recordaba.

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Para los que le niegan sus virtudes como entrenador basta con remitirlos a algunas estadísticas, como la del número de goles en contra (25 al final, un registro que no veía el Madrid en décadas), las porterías a cero (19, igualando el récord de la Liga) o el mayor número de goleadores en una temporada (21 en Liga, 23 entre todas las competiciones). Pero no solo el equipo ha demostrado estar muy trabajado en lo táctico, con innumerables variaciones en cada alineación, sino que además ha reforzado su papel como gestor de egos, algo que se ha visto de modo especial tras reanudarse la competición.

Courtois ha recuperado la confianza, Ramos ha rejuvenecido diez años y ha mostrado una determinación contagiosa por el título que ha arrastrado al resto de sus compañeros. El entendimiento con Varane ha sido clave para lograr una seguridad defensiva que los aficionados madridistas teníamos olvidada. En el centro del campo, Valverde ha sido el gran descubrimiento de la temporada (jugador para muchos años, MVP de la Supercopa), Casemiro es mejor jugador cada año que pasa y Toni Kroos ha sido ese metrónomo WhatsApp Image 2020-07-15 at 23.18.08perfecto para marcar el ritmo del equipo. Lo de Luka Modric ha sido espectacular en estos partidos, “dale descanso, que lo vas a matar”, gritaba yo cada vez que veía su nombre en una alineación, pero Zidane tenía razón, como siempre: Luka también había bebido la pócima de la eterna juventud que Dupont (otro denostado a principios de temporada) les había preparado. Lo de Karim en punta ha sido el remate necesario para enganchar la Liga. El francés ha mostrado el repertorio de pases, controles y juego colaborativo de siempre, y le ha añadido los goles que el equipo necesitaba. No ha sido pichichi del campeonato, pero sus goles han dado más puntos que los de Messi.

Las estadísticas a veces dicen muchas más cosas sobre el juego y los resultados que lo que nos creemos (por ejemplo, los fanáticos de la posesión). El Real Madrid ha sido el equipo que más veces ha disparado a puerta, el que menos goles ha concedido y el que más pases largos ha dado con éxito. El Barça de Setién y Valverde ha liderado la estadística de pases cortos, con más de un treinta por ciento que el segundo, el Real Madrid. Y un último ato que destaca la justicia de la victoria de los de Zidane y lo bien que ha preparado este los partidos clave del campeonato: el Madrid ha obtenido 45 de los 54 puntos en juego contra los equipos clasificados en los diez primeros puestos. No ha perdido con ninguno y en la segunda vuelta los ha derrotado a todos. 87 puntos en total, que son (dedicado a los minimizadores profesionales de los logros del Madrid) los mismos que obtuvo el Barça estratosférico de Guardiola en su primera temporada.

El VAR

Con todos los elogios dedicados a Zidane y su buen hacer con la plantilla, en un análisis del campeonato de Liga que ahora concluye no puedo dejar de mencionar la importancia del VAR. Es obvio que ha habido un VAR antes y un VAR después del parón. El anterior fue el mismo de la temporada pasada, el de los errores flagrantes ya comentados aquí, demasiado obvios, siempre tendenciosos. El VAR post-covid ha sido mucho más justo y ecuánime y ha acertado de manera sorprendente, tan sorprendente como los periodistas mosqueados por los aciertos. Se han retratado ellos solitos.

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En La Galerna escribí un artículo (Era gol de Januzaj) para pitorrearme de tanta falsedad de los mismos periodistas de siempre. Con su ruido mediático lograron que no se hablara de los penaltis cometidos sobre Marcelo en Anoeta o sobre Benzema en Cornellá (errores de VAR que podían haber perjudicado al Madrid, con el inefable De Burgos Bengoetxea a los mandos), pero dejaron caer lo que tanto les gusta, el favoritismo arbitral hacia el Madrid, un favoritismo que las estadísticas y el saldo arbitral desmienten de manera categórica.

En cualquier caso, algo ha pasado en el VAR, sería de necios negarlo, y seguramente ese cambio se deba a la guerra entre Javier Tebas y Luis Rubiales por el control del fútbol español. Javier Tebas se ha posicionado en múltiples ocasiones en contra de Florentino Pérez, pese a que presuma de ser madridista. Tan madridista como el Cholo Simeone, me atrevería a decir. Las rajadas culés sobre el VAR, con Piqué, Setién y Bartomeu actuando de manera coordinada, no han recibido ningún reproche del presidente de la Liga, que sin embargo recuerda periódicamente que “con el VAR hubo un antes y un después de la llamada de Florentino a Rubiales”, algo tan falso como su supuesto madridismo. Aquella llamada se produjo tras el penaltazo de Rulli sobre Vinicius (PreVARicación) y durante meses nada cambió. Se sucedieron los errores en ese limbo del VOR en el que se decidían cosas asombrosas como los “sigan, sigan” tras los penaltis sobre Varane en el Camp Nou. Las palabras de Tebas se explican de manera sencilla pues no deja de ser un esbirro de Roures y Mediapro, que es quien pone la pasta, y él mismo ha firmado acuerdos de patrocinio con la empresa de Piqué que organiza la Copa Davis. Que Florentino Pérez sea uno de los cuatro presidentes de Primera que votó en contra de la subida de sueldo de Tebas es el remate final.

Lo preocupante es pensar que la guerra Tebas-Rubiales pueda cambiar la manera de arbitrar de una manera tan sencilla, como con un chasquido de dedos: ¡chas, dejad de joder al Madrid! Incluso hemos vivido algo insólito como ver a HH señalar un penalti inexistente a favor del Madrid (contra el Villarreal). Algo pasa, es evidente.

Javier Tebas ha contraatacado para perjudicar al Madrid de la única manera que podía, con los horarios, reduciendo los descansos de los madridistas al mismo tiempo que ampliaba los de los rivales. Hasta 100 horas de diferencia con el Barça, más de cuatro días en un calendario apretado, una p… vergüenza. La jugarreta final de tener que jugar tres partidos en siete días no le ha servido de nada.

Una victoria higiénica

Higiénica, ese el adjetivo empleado por mi amigo Athos Dumas en un artículo muy recomendable publicado el sábado en La Galerna. La victoria del Real Madrid en el campeonato de la regularidad luchando contra tantos elementos en contra y contra los desVARíos pre-Covid devuelve la higiene al título. Se ganó además en el campo, no en los despachos, como se pidió de manera bochornosa desde Barcelona.

Y se ganó pese al esperpento del Clásico aplazado en octubre por los santos cojones de Tebas y Roures para ponerlo en la fecha que peor le venía al Madrid (el premio para la kulé borroka).

El futuro inmediato

Han disminuido los errores groseros y ha aumentado el ruido mediático (Cuando el Reglamento estorba), lo que me hace pensar de nuevo que el engranaje culemediático funcionaba a la perfección y empieza a estar nervioso. Ya no está Villar al frente de la  Federación, Sánchez Arminio ya no dirige el Comité Técnico de Árbitros y Roures ha perdido el control del VAR. En estos últimos años se han retirado los árbitros más antimadridistas del pasado reciente: Clos Gómez (director del VAR), Iturralde González (blanqueador del Tinglao en el As), Undiano Mallenco y ahora González González. El “dedo corrector” de Sánchez Arminio ya no existe y el futuro pinta más equilibrado que el despropósito arbitral que han sido los últimos quince años.

El Real Madrid tiene que preparar la sucesión de Ramos, Marcelo, Modric y Karim Benzema, buena parte de la columna vertebral del equipo, pero a Kroos, Casemiro, Courtois, Varane y Carvajal les queda cuerda para rato. Y aún tienen que explotar Hazard y Asensio. Lo ilusionante es pensar que sin hacer grandes fichajes el equipo tiene ya atados a Lunin, Kubo, Odegaard, Valverde, Mendy, Jovic, Brahim, Vinicius y Rodrygo, jugadores menores de 24 años y mucho fútbol que ofrecer.

Nuestro máximo rival, el Barça, tiene al grueso de su plantilla por encima de los 30 años: Messi, Piqué, Jordi Alba, Arturo Vidal, Sergio Busquets, Luis Suárez… Y poca pasta en la caja, tan poca que han tenido que hacer un cambalache contable para traer a Pjanic (30 años, buen jugador) a cambio de Arthur (24 años). Messi demanda calidad al club, pero con su sueldo será difícil atraer a los cracks que necesitan. Harán bien en confiar en los jóvenes como Frenkie De Jong, Riqui Puig y Ansu Fati. Y ojalá sigan contando muchos años más con Bartomeu como presidente, porque puede dejar Can Barça como un solar. ¿Explicará algún día sus extrañas operaciones en Brasil?

Bartomeu

El futuro es ilusionante, soñaremos con los buenos tiempos que están  por llegar, ¿quizás empiecen en Manchester?

Los 100 de Barney

Campeones

Esta es la foto que mejor describe lo que han sido estos casi seis años de blog madridista. Un blog que nació unos meses después de la Décima y durante este tiempo hemos presenciado tres Champions y dos Euroligas, con la hazaña de 2018 de lograr ambos títulos continentales con unos días de diferencia.

En realidad, el arriba firmante lleva muchos más de 100 artículos, puesto que a los que voy a ordenar aquí por etapas (vamos a ponernos dignos y llamarlo “etapas de pensamiento”), hay que añadir los más de veinte publicados en La Galerna, el medio de “Madridismo y sintaxis” que mejor ha sabido entender a este personaje de Barney y abrirle sus puertas. Aparte de La Galerna, las webs Meritocracia Blanca y Planeta Fútbol también han publicado algunos de los artículos de este humilde bloguero (tachen lo de “humilde”, con tanta veracidad en mis escritos no puedo permitirme ser humilde, ¡já!).

Este blog comenzó con un cierto distanciamiento respecto al fútbol y una afición incondicional al baloncesto:

En los siguientes diez artículos aparecieron otros deportes como la Fórmula 1 y las carreras populares, mucho más amor por el baloncesto y más hastío hacia el fútbol.

ContadorGrandes deportistas como Contador, Rafa Nadal, más baloncesto del bueno y las grandes gestas del atletismo. Me apetecía hablar de muchas otras cosas antes que de un fútbol que me parecía tan falso como el triunfador de ese año 2015.

Al final cedí y terminé hablando de fútbol, para celebrar la llegada de Zidane al banquillo y sobre todo para desenmascarar a los que nos trataban de vender al Barça como los inventores del fútbol o los defensores de la pureza del juego cuando son lo contrario, los grandes inventores del marketing en el deporte.

SuárezDesde pequeño me encantó todo lo relacionado con los Juegos Olímpicos, así que le dediqué varios post a los primeros Juegos de este blog, los de Río de Janeiro en el verano de 2016. Pero reconozco que de diciembre de 2016 a marzo de 2017 no pude más con el victimismo culé, su manipulación de la competición y sobre todo el teatro cutre de la botella de plástico que tumbaba a seis jugadores.

En los siguientes diez post encontré otro estilo, buscando más el humor, el sarcasmo, algo de cachondeo. Llegó la Champions de Cardiff, pero tras el verano el Villarato se lanzó a degüello a por el Madrid y dejé una triste premonición que ha terminado siendo cierta: el VAR (Villar, Arminio, Roures) sería un desastre.

Los siguientes diez post me traerían la enorme satisfacción de ser algo más conocido en foros y recibí la oportunidad para colaborar en La Galerna, donde debuté con un texto sobre el que fuera mi ídolo de chaval, Santillana, el héroe de wéstern.

ChristmasLa vuelta de Llull y la Euroliga de Belgrado. Por otro lado, la Champions de Kiev nos trajo la malísima noticia de la salida de Zidane del banquillo madridista y comenzamos una mala temporada en la que dediqué buena parte de mis esfuerzos a criticar a esa vergonzosa prensa que ha encontrado su filón de ventas en los ataques al Real Madrid. La manipulación del relato de Roures y los suyos.

Después de tres Champions consecutivas nos pareció extraña una final sin el Madrid, pero ahí nos reencontramos con uno que no falla nunca, el mejor deportista de nuestra historia, el gran Rafa Nadal. En julio de 2019 comienzo una serie de artículos que me llevará a conocer a madridistas por todo el mundo: San Petersburgo, Washington, Ecuador y París.

Nadal

Y aquí estamos, otra vez de lleno en plena competición en la que el descaro con el que se ayuda siempre al mismo alcanza sus cotas más exageradas con el Clásico de Barcelona que se aplaza… se aplaza hasta que le viniera bien al equipo de Roures y se pone a sus árbitros favoritos. No es por nada, pero aquí el menda (que no es precisamente adivino) lo predijo más de un mes antes.

Me lo he pasado bien a lo largo de todo este tiempo, espero que vosotros también. Prometo dar mucha cera al horrible periodismo deportivo que tenemos, seguir proclamando el “orgullo blanco”, denunciando la falsedad culé y espero cantar muchos éxitos como los que dieron lugar a la foto del inicio. ¡Hasta la próxima!

Cara Barney

 

 

 

 

El top-10 de mis derrotas más dolorosas

Derrota Ramos 3

BARNEY, 24/05/2020

Durante estas largas semanas de cuarentena y ausencia de deporte de élite, estoy reviviendo las míticas finales de los Chicago Bulls en los noventa a través de Michael Jordan y The Last Dance, maravillosa serie documental. En paralelo, varias cadenas de televisión, así como numerosas webs, han aprovechado para repetir partidos históricos de mundiales, eurocopas, finales de Champions o grandes combates del incombustible Rafa Nadal. He vuelto a disfrutar de un fútbol más directo, un fútbol lleno de barro y sudor en el que no se medían los esfuerzos, el fútbol que me gustaba y se muere.

Hubo grandes victorias, pero también derrotas muy dolorosas, seguramente más dolorosas si me pillaron en una época más joven y pasional de mi vida, cuando no relativizaba tanto como ahora algunos fracasos porque la experiencia me ha enseñado que aunque hoy pierda el Madrid una liga o una semifinal de Champions de manera injusta, habrá otras y antes de lo que pensaba en el momento del calentón.

Una vez hecha la selección, compruebo que en su mayoría lo que convierte estas derrotas en algo tan doloroso es el componente asociado de injusticia, de inmerecida. Por ejemplo, no me resulta tan dolorosa alguna derrota en la que mi equipo ha dado el máximo, ha luchado bien y ha perdido porque el rival ha sido aún mejor. Eso es el deporte, toca felicitar a tu oponente y aplaudir su fortaleza, como cuando Nadal perdió la final de Australia tras seis horas batallando contra una roca llamada Novak Djokovic. El dolor de estas derrotas va a asociado en muchos casos a otros factores y la falta de merecimiento es el principal. No hay un orden concreto en este top-10 masoquista y seguro que me olvido de algunas dolorosísimas derrotas, pero esta es mi selección de hoy, ordenada cronológicamente:

  • 21 de diciembre de 1987, Final de Copa del Rey de baloncesto en Valladolid. Real Madrid 83 – F.C. Barcelona 84. La del famoso triple de Solozábal, un triple que te birla un título y se lo da al máximo rival. La mayoría de la gente solo recuerda o solo habrá visto esta última jugada, pero yo recuerdo perfectamente las dos anteriores. El partido tenía que haber muerto treinta segundos antes del tiro del 7 azulgrana, pero ambas jugadas fueronmal pitadas, como si se buscara dar una última oportunidad de tiro al Barça. El Madrid compitió con todo, con un Fernando Martín pletórico, peleando con Audie Norris y haciendo que saltaran chispas en cada choque. En mi post de homenaje a Fernando ya hablé de este partido y subí un vídeo con los momentos finales. Sentí mucha rabia por dos cosas: por perder y porque ni uno solo de los periodistas a los que escuché o leí comentó nada acerca de las dos jugadas previas. El cabreo me duró unos días, como… treinta y dos años y medio.
  • 20 de abril de 1988, vuelta de semifinales de la Copa de Europa en Eindhoven. A decir verdad no fue una derrota, sino un empate a cero goles que supuso la eliminación del Madrid de la Quinta del Buitre de una competición que parecía (esta vez sí) nuestra. El Madrid de esa Quinta fue como el Brasil de España 82, uno de esos equipos que jugaba maravillosamente bien al fútbol, que nos enamoró a muchos, pero a los que la historia les va a recordar por ese “casi”, por la ausencia del gran título para el que parecían destinados. Cinco ligas consecutivas apabullando a sus rivales están muy bien, pero aquella temporada 1987-88 el Madrid iba con todo a por el título. Eliminó al campeón de Italia en primera ronda (el Nápoles de Maradona) tras jugar a puerta cerrada en el Bernabéu, luego se deshizo del campeón de Europa, el Oporto, tras jugar la ida en Mestalla, y posteriormente se cargó al subcampeón, el Bayern de Múnich. El PSV parecía un rival menor en comparación con los anteriores, pese a que estaba arrasando en la liga holandesa. Y sin embargo, el Madrid no fue capaz de eliminar a los holandeses, pese a la cantidad de oportunidades marradas en la vuelta. Yo fui de los que cantó gol en la chilena de Hugo Sánchez que salvó van Breukelen, y de los que no entendió el fallo garrafal de Butragueño tras quedarse solo frente al portero. Una pena. El PSV logró la “hazaña” de ser campeón de Europa sin ganar uno solo de los últimos cinco partidos (cuartos con el Girondins, semis con el Madrid, final con el Benfica), todo empates.
  • 25 de mayo de 1989, quinto partido de la final de la ACB. Escenario del atraco: Palau Blaugrana. Barça 96 – Real Madrid 85. La Liga que iba a ser la de Petrovic se convirtió en la de Neyro. El Madrid ganó los dos partidos en los que no pitó el colegiado bigotón y perdió los otros tres. Al quinto y definitivo partido se llegó con un Madrid muy tocado por las lesiones. Fue la serie de la famosa frase de Fernando Martín con su espalda destrozada: “yo no me levanto de la cama para perder”. Para sorpresa de los espectadores culés, el Madrid llegó con ventaja al descanso. Pero algo no andaba bien, como recordó Joe Llorente: “…nos fuimos al descanso con una ligera ventaja y jugando bastante bien. En el vestuario empecé a mirar las estadísticas y me fijé en un dato curioso: en la columna de las faltas personales leí 3,3,3,2,3,3….Recuerdo que pensé que en la segunda parte íbamos a sufrir lo indecible. Pero fue más que eso. El concepto clave aquí es el listón que se aplica a la hora de señalar las faltas. Los árbitros pueden colocarlo a una altura u otra, pero lo que no se puede hacer es cambiarlo cuando se trata de zonas del campo opuestas”. La estadística final fue demoledora: Barça, 19 faltas. Real Madrid, 40. Expulsados en el Barça: 0. En el Madrid 6. Acabó jugando los últimos minutos con 4 jugadores, dos de ellos juniors. Neyro se la tenía jurada a Petrovic desde un amistoso en un torneo de pretemporada jugado con la Cibona de Zagreb en Puerto Real, el partido del famoso escupitajo de Drazen Petrovic al árbitro. Habían pasado casi tres años pero Neyro se la tenía jurada y se la cobró en la final. En los últimos minutos, cuando se dedica a echar a los jugadores del Madrid por “soplidos” y faltitas, y sobre todo cuando Epi se pone a imitar al inimitable Drazen (solo osó hacerlo cuando jugaba contra cuatro) estuve a punto de tirar mis zapas de basket a la tele. Por cierto, la pareja de Neyro en esos partidos era Francisco Monjas, hoy director del Comité de Árbitros de la ACB. En este enlace podéis “disfrutar” de las faltas personales que nos regaló el dúo arbitral ese día:

Derrotas Mestalla

  • 5 de abril de 1990, Final de Copa del Rey en Mestalla. Barça 2 – Real Madrid 0. De nuevo el Madrid de la Quinta del Buitre, un equipazo que volvería a llevarse la Liga con facilidad, con nueve puntos de ventaja sobre el Valencia y once sobre el Barça cuando las victorias aún valían dos puntos. El entrenador del Barça estaba en la cuerda floja, un tal Johan Cruyff muy cuestionado por entonces. En aquel partido hay una jugada que decide todo: la expulsión de Fernando Hierro al borde del descanso. Realiza una entrada dura en la que llega tarde, pero va al balón claramente. Los jugadores azulgrana realizan el corrillo habitual alrededor de García de Loza (no olviden jamás este nombre) y consiguen su objetivo, la segunda amarilla para el malagueño. El problema es que apenas unos minutos antes el mismo árbitro sitúa el nivel de las tarjetas en un “no pasa nada, sigan, sigan” tras dos agresiones casi consecutivas de Ronald Koeman y Guillermo Amor. He conseguido recuperar ambas entradas. La de Amor habría sido su segunda amarilla y no hay excusa posible para no sacársela puesto que le rompe la media a Martín Vázquez tras entrarle con los tacos al gemelo. Es una entrada criminal que se saldó sin nada. ¿Adivinan quién marca el gol en la segunda parte, cuando el Madrid aguantaba con diez? Sí, el mismo Guillermo Amor. En el descuento, con el Madrid volcado, Julio Salinas anotó el segundo.

  • 7 de junio de 1992. Heliodoro Rodríguez López. Tenerife 3 – Real Madrid 2. La derrota que puso en bandeja la Liga para el Barça. Aquellos fueron los primeros años de Canal Plus y esos años sirvieron para plantar la semilla del vomitivo doble rasero que sufrimos desde entonces. El Madrid tenía que ganar el partido para proclamarse campeón y se puso pronto con ventaja de 0-2. Sin embargo, con 1-2 en el marcador de nuevo un tal Raúl García de Loza decidió convertirse en protagonista. Primero anuló un gol perfectamente legal a Luis Milla, tan legal como que había tres defensas del Tenerife más atrasados que el madridista. Y por si eso no fuera suficiente, decidió después un poco más de protagonismo y expulsó a Villarroya por dos tarjetas totalmente discutibles. Vamos, de acuerdo con su criterio de la final de Copa del 90 ninguna lo era. Al Madrid le entró el nerviosismo y de ahí vinieron las dos cagadas posteriores de Rocha y Paco Buyo. Este vídeo de Hechicero es una joya. Michael Robinson intenta hablar del gol mal anulado y el culé Carlos Martínez, alias “se nos escapa… se le escapa la Liga al Barça”, cambia de tema rápido, hasta dos veces: Enlace al gol de Milla.

Derrotas Tenerife

  • 20 de junio de 1993, de nuevo el Heliodoro Rodríguez López, Tenerife 2 – Real Madrid 0. Un año después se vivió una situación similar. El Madrid podía proclamarse campeón de Liga, pero para ello debía vencer de nuevo en Tenerife. Por aquellos años yo escuchaba a José María García, Butanito for ever, periodista aficionado a husmear y sacar trapos sucios donde pudiera, pero mi fe en él comenzó a decaer un año antes, cuando decidió no hablar del lamentable arbitraje de García de Loza, ni de las primas ofrecidas desde Barcelona a jugadores del Tenerife e incluso a alguno del Madrid como Milla. Pasaron tantas cosas raras un año antes (que siempre favorecían al injustamente llamado dream team) que me sorprendió que quedara en nada. La Liga acabó de nuevo en Barcelona y de nuevo el arbitraje fue lamentable, Gracia Redondo. Se tragó dos penaltis, aunque algunos hablan de un tercero que para mí es menos claro. Ambos penaltis son tan exagerados, tan claros, que de verdad que no puedo concebir que no se señalara ninguno, salvo que no fuera un error. Aquel partido, sin embargo, no mereció ganarlo el Madrid, al contrario que el del año anterior. Los jugadores del Madrid estaban fundidos, por el calorazo en Tenerife a finales de junio, pero sobre todo por el sobreesfuerzo realizado apenas cuatro días antes en la semifinal de Copa. ¿Los motivos? Los habituales, jugar más de una hora en el Camp Nou con diez, y sin embargo se ganó 1-2. Fue un cúmulo de desgracias, se estropeó el aire acondicionado del avión que llevó a los jugadores a Tenerife, como recordaba Martín Vázquez en una entrevista reciente, y algunos jugadores perdieron varios kilos. El Madrid encajó dos goles muy pronto y el resto del partido fue un quiero y no puedo de unos jugadores fundidos, por eso lo pasé tan mal ese día. Y si alguna oportunidad hubo de meterse en el partido, el de negro se encargó de quitárnosla.
  • 9 de julio de 1994, Foxborough, Mundial de Estados Unidos. Italia 2 – España 1. Desde pequeño, desde aquellos saltos viendo la goleada a Malta con mi padre, siempre había tenido la ilusión de ver ganar algo a la selección española. Y casi siempre le había tenido una manía especial a los italianos, ya fuera a la selección de fútbol, al Milán, a la Juve, o a la selección de baloncesto de Meneghin que nos derrotó en el Eurobasket del 83 a base de leñazos. O a la selección que ganó en España 82 a mi selección brasileña favorita de todos los tiempos, la de Zico, Sócrates y Falcao. La selección de Clemente nunca estuvo entre mis favoritas, sobre todo por su afición a amontonar centrales y a jugar con Zubimaleta hasta la jubilación, pero siempre fue “mi selección”. Tengo mucho cariño a aquel caluroso verano del 94 y a aquel sábado noche en que nos juntamos medio Madrid en Cibeles para celebrar algo de tan poco valor como derrotar a Suiza en octavos de final por tres a cero. Fue el día que unos energúmenos le arrancaron un brazo a la diosa de los triunfos madridistas. El cruce de cuartos, creíamos (ilusos de nosotros) que esa vez nos tocaba pasar. Pero todos sabemos cómo acabó, con la cagada clamorosa de Julio Salinas, la salida ridícula de Zubi y la nariz reventada de Luis Enrique. No lloré como el asturiano, pero perder con los italianos una vez más, me dolió casi lo mismo.

 

  • 22 de junio de 2002, Gwangju, Corea del Sur 0 – España 0. Ese Mundial iba a ser el bueno. Me molaba la selección de Camacho, sobre todo tras los años de cicatería de Clemente. En la porra que habíamos hecho en el trabajo al principio del campeonato había dibujado una final España-Brasil y estaba plenamente convencido. En cuartos nos tocaba enfrentarnos a Italia, pero para nuestra sorpresa los anfitriones se deshicieron de ellos, no sin polémica. “Mucho mejor”, pensé, “los italianos, cuanto más lejos, mejor”. El partido se jugó a las ocho de la mañana en España y yo había tenido una boda el día anterior, con lo cual llevaba pocas horas de sueño en el cuerpo. El partido tendrá para siempre un sabor amargo a café y pan con aceite, a otro café y unos cereales, a los comentarios resacosos que nos cruzamos mi amigo Charlie y yo (ya recordados en Una mañana de junio). Aquel día llegué a convencerme de que nunca vería a España ganar nada en fútbol. Era nuestro Mundial y un egipcio y sus auxiliares de Uganda y Trinidad y Tobago se empeñaron en amargárnoslo. No fueron solo los dos goles anulados, sino el fuera de juego del final de la prórroga cuando Luis Enrique se quedaba solo. Y luego estuvieron los miedos de algunos veteranos como Nadal y Luis Enrique a lanzar los penaltis, responsabilidad que dejaron a un veinteañero Joaquín que marró y volvió a mandarnos para casa en cuartos de final.

  • 2 de mayo de 2009. Santiago Bernabéu. Real Madrid 2 – Barcelona 6. Marcador para una generación, para aguantar durante mucho, mucho tiempo. En aquella liga el Madrid había remontado seis puntos al Barça en las últimas jornadas, bajando la diferencia de diez a solo cuatro puntos. Y al cuarto de hora se puso por delante tras un golazo de Higuaín a pase de Ramos. El Madrid estaba a un punto del Barça, la Liga era posible. Pero pasó lo que pasó, la debacle, el 1-3 quizás inmerecido al descanso, la tímida esperanza tras el gol de Ramos al principio de la segunda parte y… el caos después. Ramos pudo ser el héroe de la remontada tras marcar un gol y dar otro, pero se comió por su lado los goles de Henry. Ramos en estado puro. La última media hora fue muy triste, de impotencia, y los culés fueron a hacer lo que hay que hacer en esos casos: sangre. He visto partidos del Madrid en que ha podido hacer sangre al Barça y los jugadores han levantado el pie del acelerador, como el famoso partido del pasillo, 4-0 y jugando contra diez, o unas semis con Mou, ganando 0-3 en el Camp Nou, perdonando el cuarto y permitiendo que los culés maquillaran el resultado (1-3). Nada que objetar a las ansias de Piqué.

  • 27 de abril de 2011. Santiago Bernabéu, Real Madrid 0 – Barcelona 2. Aquel fue el día en que la sublimación de las artes escénicas culés promovidas por Guardiola obtuvieron su mayor recompensa. El árbitro alemán Wolfgang Stark picó y expulsó con roja directa a Pepe por un juego peligroso ante Dani Alves en el que no hubo ni contacto. Fue el famoso día de los “¿Por qué?” de Mou a los que ya dediqué un amplio espacio, dos post completos, así que no me extenderé demasiado. El partido fue muy flojo, malísimo, porque Mou jugó a no arriesgar e ir a la vuelta con el marcador igualado, pero la actuación colosal de Alves, que un minuto después correteaba con alegría por el campo, fue decisiva. La rajada de Mou tuvo una continuación en la vuelta, en la que el árbitro pitó peligro en contra del Madrid en dos jugadas clarísimas, una de ellas, la famosa de Higuaín, que acabó en gol. La estadística indica que en los minutos que se jugó once contra once el Madrid habría pasado la eliminatoria, pero eso es un consuelo que sirve de poco.

Derrota Ramos

Hoy es 24 de mayo, día en que los madridistas celebramos la consecución de dos Copas de Europa, o dos Champions, como se llaman ahora, la Octava (3-0 frente al Valencia) y la Décima (4-1, el gol de Ramos en el 92,48). He querido recordar las derrotas más dolorosas porque muchas veces de ellas se saca la motivación o la experiencia para los éxitos que llegarán después. Michael Jordan aprendió a ganar la NBA en las dos series perfidas ante Detroit o en su vuelta cuando cayeron frente a Orlando Magic. El 5-0 que encajó Mou en su debut frente a Guardiola sirvió para ganar unos meses después la final de Copa en Mestalla. Mourinho sacó al equipo del abismo de los octavos para poner las bases de las 4 de 5 que llegarían después, del mismo modo que Fabio Capello cogió a un equipo que no se había clasificado para Europa y formó el equipo campeón que Jupp Heynckes llevaría al triunfo en Europa en el 98. Sergio Ramos aprendió el día del 2-6 que puede ganar un partido con la misma facilidad con la que puede perderlo. La selección española supo que podía ganar la Eurocopa o el Mundial el día que acabó con la maldición de cuartos y con los italianos. Porque lo importante de una derrota es entenderla y saber levantarse.

“He aprendido más de mi única derrota que de todas mis victorias”

(Carlomagno)

Real Madrid v Liverpool - UEFA Champions League Final

Los Tauro del 70

BARNEY, 09/05/2020

Andre Agassi cumplió 50 años el pasado 29 de abril.

Diego Pablo Simeone cumplió 50 años el pasado 28 de abril.

Luis Enrique Martínez cumplió 50 años el pasado 8 de mayo.

Lo cual significa que estos tres famosos deportistas nacieron en días muy cercanos entre finales de abril y principios de mayo del 70. Para los aficionados a esa cosa extraña del horóscopo, los tres son Tauro. Me parece absurdo que los millones de personas nacidos bajo el mismo signo zodiacal compartan características comunes, pero vamos a jugar a eso. Si miro un poco lo que dice el horóscopo sobre los Tauro (a ver… me meto en páginas raras de estas… gugleo “Tauro”,… qué cosas leo, en fin), nos indica que estos son perseverantes, cabezotas, que les cuesta cambiar de opinión y de trabajo, que son fieles, generosos, con un punto de rebeldía,… ya he leído suficiente. Según el horóscopo chino, los nacidos en 1970 lo hicieron bajo el signo del perro y son leales, valientes, honestos, trabajadores e inteligentes. 

Así que hoy me toca hablar de tres perros viejos, leales a sus ideas y muy perseverantes, vamos a ver qué hay de cierto en ello.

Tauro-AgassiAndre Agassi escribió uno de los mejores libros de memorias que he leído a un deportista, Open. Según Rosa Montero, “una conmovedora historia sobre la tiranía del éxito y del fracaso y sobre las muchas vidas que hay en una vida”. Andre Agassi cuenta que odiaba el tenis desde el primer capítulo: “lo odio con toda mi alma, y sin embargo sigo jugando, sigo dándole a la pelota toda la mañana y toda la tarde porque no tengo alternativa. Por más ganas que tenga de parar, no lo hago. Sigo suplicándome a mí mismo parar, y en cambio sigo. Y ese abismo, esa contradicción entre lo que quiero hacer y lo que de hecho hago, es la esencia de mi vida”.

Tauro-Agassi Borg

El tenista norteamericano, natural de Las Vegas, no estaba predestinado a hacer una gran carrera en el tenis profesional. No tenía un físico espectacular y carecía del talento de otros jugadores de la época. Sin embargo, gracias a su tesón y su insistencia se labró una gran carrera de veinte años en un deporte tan exigente como el tenis. Ganó ocho Grand Slam (4 Open de Australia, 2 US Open, un Wimbledon y un Roland Garros) y el oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Es lo que llaman el Golden Slam, algo que no han logrado ni siquiera Federer y Djokovic. Sí lo ha hecho nuestro incombustible Rafa Nadal.

El libro va desgranando cómo el joven Andre odiaba el tenis y la manera de entrenarle y exigirle que su padre ponía en práctica con él y con sus hermanos a diario en la pista construida en el jardín de su casa. El padre de Agassi, ese chalado iraní ex boxeador rebautizado como Mike, fabricó una máquina lanzapelotas con un viejo cortacésped (“el dragón”, como lo llamaba Agassi) y les tenía todo el día atizando pelotas o tratando de devolver lo que el dragón escupía por su boca. Su filosofía era clara:

“Mi padre dice que si devuelvo 2.500 pelotas al día, devolveré 17.500 pelotas a la semana, y al acabar el año habré devuelto casi un millón.

Mi padre cree en las matemáticas. Los números, dice, no engañan. Un niño que devuelva un millón de pelotas al año será invencible”.

No fue invencible, pero sí un grande de este deporte, muy grande. Un tenista con golpes espectaculares y una tenacidad encomiable en la pista, uno de esos tipos a los que tienes que derrotar varias veces en un mismo partido y asegurarte de que lo has rematado, porque si no, se va a levantar y te va a remontar el encuentro por imposible que parezca. En ese sentido, pertenece a la estirpe de Jimmy Connors, Novak Djokovic o el propio Rafa Nadal.

Tauro-Agassi Nadal

Agassi odiaba el tenis, o eso cuenta, pero había cosas que llevaba aún peor. “Está claro que no entiende el dolor que me causa perder”. Y por eso se agarraba de ese modo a la pista. Como dice en el momento previo a un partido contra Michael Chang: “ese hombre es un fenómeno excepcional: un rival que tiene exactamente las mismas ganas de ganar que yo, ni más ni menos. Los dos sabemos desde el primer saque que esto no se decidirá hasta el último momento”.

El libro desgrana capítulo a capítulo cómo Andre fue forjando su cuerpo y su mente para alcanzar grandes éxitos, para ocupar el número uno del mundo durante más de cien semanas pese a ser contemporáneo de un fuera de serie como Pete Sampras. En ese camino hacia el éxito contó como entrenador con un tipo duro como Brad Gilbert. Los que le vimos jugar sabemos que Brad era uno de esos jugadores malencarados, antipáticos, que se lo dejaban todo en la pista y lo intentaban de todas las maneras para dar siempre el máximo, pero sobre todo, para conseguir disminuir las prestaciones del rival. Escribió un libro cuyo título lo dice todo: Winning dirty. Ganar sucio.

Andre Agassi fracasó en sus primeras tres finales en torneos de Grand Slam, con 20 y 21 años de edad, pero su perseverancia le llevó a insistir, a seguir peleando y logró sus mayores éxitos muchos años después. Entre mayo de 1999 y enero de 2000, es decir, bordeando la treintena, encadenó el título de Roland Garros, la final en Wimbledon y los triunfos en el US Open y el Open de Australia. Brad Gilbert en el Washington Post declara que su pupilo “tiene un récord de veintisiete partidos a uno en los cuatro últimos torneos de Grand Slam”. Solo Rod Laver, Don Budge y Steffi Graf lo superan. En el New York Times Gilbert declara: “la verdad es que creo que no volveremos a ver a Andre dejar de luchar”. Estuvo a dos puntos de perder en semifinales contra Pete Sampras, pero logró remontar en el que quizás fuera el momento cumbre de su carrera.

Andre Agassi es un Tauro de manual. Y un perro viejo, según el horóscopo chino o según la puñetera realidad.

Tauro Simeone 2El Cholo Simeone comparte varias de las características que he comentado acerca del tenista norteamericano. No era un jugador talentoso, ni un portento físico, pero sí un tipo generoso en el esfuerzo y que odiaba perder (lo odia aún más a día de hoy). Un perro viejo que va a hacer cuanto esté en su mano para llevarse la victoria, aunque eso suponga tener que enfangar el terreno para que el rival se sienta incómodo. Como jugador era un centrocampista duro, correoso, pero no tenía mal trato con el balón y sobre todo, sobre todas sus condiciones, yo destaco que sabía lo que el equipo y el partido requerían en cada momento. Era uno de esos jugadores que en su Argentina natal definen como “cancheros”. Un tipo canchero es un jugador que “tira de experiencia en los momentos difíciles. Los jugadores cancheros saben cómo administrar una ventaja exigua, enlentecer el juego o sacar un beneficio grande de detalles pequeños”, según la estupenda definición de Álex Grijelmo.

La primera vez que escribí en este blog sobre Simeone (Los antecedentes del Cholo) comencé destacando su acción en el Mundial de Francia en 1998, un lance en el que con una chorrada, con una pequeña provocación, logró que expulsaran a la estrella rival, el entonces joven David Beckham. Esa expulsión fue clave para que Argentina eliminara a la selección inglesa. El Cholo en estado puro, un tipo inteligente sobre el césped y en los banquillos, un luchador nato con una carrera más que notable, pese a que en los últimos tiempos haya criticado su estilo o su obstinación en hacer que el Atleti juegue feo cuando tiene mimbres para hacer otro cesto. Para algunos ha creado incluso una filosofía, el cholismo, del que decenas de periodistas son fieles seguidores.

Si Agassi vivía con la contradicción entre su amor por la victoria y el odio por el tenis, yo creo que el Cholo vive bajo la contradicción de haber querido ser un artista del juego, un mejor jugador, y sin embargo ha visto que sus mayores logros los alcanzaba embarrando el terreno o confundiendo al rival. Como jugador era buen llegador, con potente remate de cabeza y sabía mover el balón con criterio, pero su punto fuerte siempre fue el juego directo. Intenso, duro cuando era necesario. Como entrenador ha intentado tímidamente cambiar el juego del Atleti, pero ha terminado volviendo a lo que más éxitos le ha procurado, el catenaccio moderno en el que el balón estorba, el “unocerismo” llevado a su máxima expresión. Marcar el primer gol, colgarse todos del larguero y romper el ritmo del rival como sea, lanzando otro balón al campo o perdiendo todo el tiempo del mundo como en la segunda parte de la final de Lisboa.

Simeone es otro Tauro de manual, y otro perro viejo según el calendario chino o según lo que veo cada fin de semana.

Tauro-Luis Enrique BarçaLuis Enrique Martínez era un joven delantero de la etapa gloriosa del Sporting de Gijón, aquellos años a principios de los noventa en los que la escuela de Mareo era una máquina de crear buenos futbolistas como Felipe Miñambres, Manjarín, Abelardo, Ablanedo, Juanele o el propio Lucho. Luis Enrique jugaba en punta y marcó 14 goles en la temporada 1990-91, algunos tan importantes como el que supuso la victoria en Valencia y la clasificación del equipo para la Copa de la UEFA por última vez en su historia. O como el que rompió la racha de imbatibilidad de Abel en el Atlético de Madrid, más de 13 partidos seguidos (el sueño del Cholo de hoy, sin duda).

Al año siguiente fichó por el Real Madrid, donde jugó cinco temporadas. A mí era un jugador que me gustaba, pero en el Madrid nunca le encontraron el puesto idóneo. Era delantero y jugó muchos partidos como interior por la derecha y ocasionalmente por la izquierda. Durante muchos partidos con Benito Floro en el banquillo jugó como lateral izquierdo. Pese a que no eran los puestos en los que mejor se desempeñaba, Luis Enrique era el típico jugador de brega, voluntarioso, luchador, no exento de técnica, y al que se le veía mejorar en el juego, sobre todo con su pierna izquierda, puesto que cada vez jugaba más partidos en esa parte del campo. Participó con la selección española que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

Con tanto cambio de puesto y sin haber jugado nunca en su puesto natural, dejó el Madrid con solo 15 goles en las cinco temporadas de Liga que jugó con el Madrid. Alguno tan inolvidable como el cuarto en aquella goleada por 5-0 contra el Barça en la temporada 1994-95. Para muchos entre los que me incluyo, su paso por el Madrid fue un fiasco, esperábamos más.

Recayó en el eterno rival, donde jugó en posiciones más adelantadas y en su primera temporada anotó 17 goles en Liga. Casi nada. En el Barça encontró una confianza especial en el terreno de juego, se le veía más suelto y añadía un plus extra de motivación cuando jugaba frente al Real Madrid. Si había que provocar al rival, lo hacía, Sin complejos, sin miramientos de ningún tipo, siempre se manejó bien en ambientes crispados. Tras ocho temporadas en el F.C. Barcelona, anotó 115 goles entre todas las competiciones.

Tauro-Luis Enrique Messi

Años después sería entrenador durante tres temporadas exitosas, si bien desde el famoso partido de Anoeta en el que “osó” sentar a Messi y Neymar, supo que el que decidía las alineaciones no era él, sino el argentino. Se le veía entrenar igual de apático que durante las ruedas de prensa, quizás sabedor de que no podía con la dictadura del mejor jugador de la historia del Barça. El equipo seguía ganando del mismo modo que el año que estuvo con Tito Vilanova tratándose en Estados Unidos e igualando el récord de 100 puntos del Madrid de Mourinho. Es decir, sin entrenador, con Messi y, cuando hacía falta, con el Tinglao funcionando a pleno rendimiento. Fue honesto y dejó el Barça, pese a que podía haber seguido.

La mejor prueba de su tenacidad está en los retos superados tras retirarse como deportista de élite: un maratón por debajo de tres horas, la participación en el durísimo Marathon des Sables (250 kilómetros en seis días por el Sáhara) y la brutalidad del Ironman. Parece que está en mejor forma física con 50 años que con 30.

¿Su contradicción? Yo creo que un tipo como él llevó mal el peso de Messi en el vestuario, pero aún peor el hecho de no haber logrado triunfar en el Madrid. Como muchos otros que no lo lograron (patéticos los esfuerzos de Morata en este sentido), ha dedicado notables esfuerzos a demostrar su antimadridismo, o a profesar su amor por otros colores, como el día de su cumpleaños con el “siempre culé”, o como cuando dijo que “siempre fui del Barça, no me reconocía y hoy sigo sin reconocerme de blanco”. Basta rescatar la entrevista de julio de 1991 tras fichar por el Real Madrid para saber que estaba en el club de su vida, al que llegó tras renunciar a parte del fichaje de haberse ido entonces al Barça.

Tauro-Luis Enrique madridista

Dicen que existe “la crisis de los cuarenta”, en la que los tíos (o muchos) escogen una de estas tres opciones: se ponen a hacer deporte a lo bestia, se separan, o se compran una moto o un deportivo. A veces las tres cosas. Con los cincuenta años se supone que te alcanza la madurez, la estabilidad emocional, una cierta comprensión de los excesos pasados. A esa edad no intentas ser el más simpático, ni caer bien a todo el mundo, y las críticas te resbalan. Yo lo denomino “el sudapollismo ilustrado“. Sé bien de lo que hablo porque yo también soy un Tauro del 70.

La solución belga, el sueño húmedo culé

Campeón As 1BARNEY, 05/04/20

¡Qué tiempos aquellos en los que teníamos fútbol cada semana y gozábamos o sufríamos con las victorias o derrotas de nuestros equipos! ¡Qué tiempos tan lejanos aquellos en los que nuestra mayor preocupación era encontrar la imagen hurtada por la realización o cabrearnos con el jugador con el que la tenemos tomada desde tiempos inmemoriales!

Parece tan lejano aquel gol de Mariano con el tobillo en el descuento del Clásico como el desastroso partido del Villamarín. Todo aquello sucedió hace eones, cuando vivíamos en un mundo más accesible, de dimensiones mucho más grandes que el salón de nuestra casa. Todas esas grandes alegrías o decepciones que el fútbol nos suele deparar quedaron relegadas a un segundo plano ante la magnitud de la tragedia que nos rodea. Una pandemia que ha alterado nuestro modo de vida y que cambiará la manera que tenemos de comportarnos y sobre todo de movernos por el mundo en los próximos meses o quizás años. Ahora mismo todos nuestros esfuerzos se centran en combatir el virus y nuestras preocupaciones se enfocan en los familiares o amigos que lo están pasando mal en estos momentos.

Por tanto, el fútbol ha dejado de ser “la cosa más importante de las cosas menos importantes”, como dijo Arrigo Sacchi, ¿o fue Jorge Valdano?  Y sin embargo, aun siendo el fútbol algo totalmente secundario y prescindible en estos momentos, para que la vida continúe y podamos mirar por fin hacia delante, debemos plantearnos de qué modo resolver los campeonatos que estaban en marcha, tanto la Liga como las competiciones internacionales. La Liga belga ha decidido dar por finalizado su campeonato ante las incertidumbres generadas y ha proclamado campeón al Brujas, que en el momento de la suspensión marchaba primero. Poco han tardado algunos palmeros culés del régimen en solicitar una resolución similar para el campeonato español. Por supuesto, el hecho de que el Barça fuera primero es “una mera coincidencia” a la hora de lanzar sus peticiones.

La reclamación que viene desde Barcelona no es algo que haya surgido de modo espontáneo esta semana a raíz de que se empiece a hablar de reanudar las competiciones o de los ajustes necesarios en un calendario muy apretado de fechas. Si viajamos un poco hacia atrás en el tiempo, a la aprobación del estado de alarma a mediados de marzo, el panfleto Sport comenzó una serie de artículos como este:

Campeón Sport

Esta portada es sin duda firme aspirante al título de “portada más vomitiva de la historia”. Lo tiene todo: “España en estado de shock por el coronavirus”, y tres dedos más abajo, “el Barça reclamará LaLiga”. Habrá quien piense que esto parte de los medios catalanes y no del club, pero los artículos en esa línea siguieron durante unas semanas (¡reclamaban incluso la ACB!) y no hubo un solo desmentido del club, que suele usar sus medios afines cuando quiere que sus proclamas lleguen al aficionado.

No solo es una portada de una banalidad extrema, sino que resulta además obscena cuando las cifras de muertos y contagiados comenzaban a poblar los telediarios y a acojonarnos hasta el punto de recluirnos en nuestras casas. El diario antimadridista As no se quedó muy atrás y su portada de ese mismo día es la que encabeza este post: “¿Quién debe ser el campeón?”. Vamos a ver, señores, que nos las suda quién tiene que ser el campeón, que hay cosas mucho más importantes en juego. Les traiciona el subconsciente (o quizás lo hagan repletos de intenciones), pues la mano que muestra la foto recogiendo el trofeo engalanado con los colores del Barça es la de Leo Messi. ¿Quién debe ser o quién queremos que sea?

Liga belga

En estas tres semanas que llevamos del estado de alarma y del confinamiento total en nuestras casas he leído varios artículos sobre la conclusión del campeonato en los que indicaban que la Premier se planteaba designar campeón al Liverpool en Inglaterra. Lo suelen poner en el titular como para dejar caer la idea, como esa lluvia fina del mal periodismo para lograr que cale una idea, quizás con el objetivo de que el día que se plantee seriamente en LaLiga o la Lliga de Tebas y su socio Roures sea una opción asumida y asumible para muchos.

Campeón Liverpool Premier

No quiero perder mucho tiempo en mostrar mi opinión contraria a tal injusticia, simplemente voy a dejar caer algún dato:

  • El Brujas en la liga belga tiene 70 puntos, 15 más que el segundo clasificado, el Gante. Queda por disputar una jornada de la fase regular, y luego se celebraría el play-off por el título.
  • El Liverpool tiene 25 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el Manchester City, que lleva un partido menos. Quedan 9 jornadas por disputarse, 27 puntos.
  • El F.C. Barcelona lleva dos puntos de ventaja sobre el Real Madrid. Quedan 11 jornadas, 33 puntos en juego. Una semana antes el líder era el Real Madrid.

Espero que se pueda terminar el campeonato, sobre todo porque será señal de que vamos recuperando la normalidad. Si no se puede concluir, lo normal sería dejarla desierta por causas extraordinarias de fuerza mayor, pero yo propongo que se la den ya mismo al Barça o VARça tras la aprobación de una propuesta del Real Madrid que indique su conformidad con la misma siempre y cuando se cumplan la siguientes condiciones:

  • Que se levante el estado de alarma y libre movilidad solo para que los aficionados puedan ir a Canaletas.
  • Que se haga una entrega del trofeo en el Camp Nou en la que los jugadores hagan pasillo a los grandes artífices del éxito: Javier Tebas, Hernández Hernández, Óscar Lago, Jaume Roures, De Burgos Bengoetxea, Sánchez Martínez y todos los palmeros del régimen tanto en radios como en prensa y televisiones. Pocos periodistas quedarían sin asistir.
  • Que el trofeo lo recojan los trabajadores del F.C. Barcelona que están sufriendo un ERTE en estos momentos, mientras leen en prensa que el club planea fichar este verano a Lautaro o a Neymar Jr., o incluso a ambos, manejando cifras escandalosas.
  • Que los jugadores den la vuelta al estadio con el trofeo mientras se emiten por la pantalla las jugadas que “el VAR no vio” esta temporada: los agarrones de varios segundos a Brahim en Mallorca y a Varane en el Camp Nou, los tacos en el muslo de Varane, las manos de Levante o de Feddal en el Bernabéu, el penalti de Jordi Alba a Vinícius que solo se vio en China, los penaltis a Rodrygo en Valladolid y Valencia, las expulsiones de Fekkir o Germán Sánchez ante el Barça, la de Modric en la primera jornada,…
  • Que esta ceremonia de la infamia se retransmita en abierto y en horario de máxima audiencia.

Evidentemente es coña, pero como escribí hace unas semanas esta temporada tengo un déjà vu de la 2016-17, aquella en la que el Madrid fue mejor que el Barça durante todo el campeonato, pero los culés fueron llevados con vida hasta la última jornada, en la que, por si hiciera falta, Hernández al cuadrado se inventó dos penaltis y una expulsión para rematar su gran año. El Barça de esta temporada ha tenido partidos desastrosos, horribles, con un juego tan penoso y protestado de tal modo por los aficionados que le costó el puesto a Ernesto Valverde.

El Madrid tuvo un principio de temporada flojo y unas últimas cinco jornadas horribles, pero aun así y con todos los puntos tangados, pese al partido espantoso ante el Betis, sería líder de no ser por una sola jugada que es la que define el campeonato: la que le da la victoria al Barça frente a la Real Sociedad. No suelo ver los partidos del Barça porque me cabreo mucho por el doble criterio que se utiliza, tanto del árbitro como de los comentaristas, pero aquel sábado lo vi. Para empezar, se jugó en sábado por capricho de Tebas, para echarle un cable a los de su amigo Roures puesto que la Real Sociedad jugó la semifinal de Copa el miércoles y no había compromisos europeos la siguiente semana. Messi recibió una amarilla en la primera parte por una entrada criminal y le perdonaron otra por un pisotón a Diego Llorente.

En la segunda parte, con la Real Sociedad dominando con claridad y marrando ocasión tras ocasión, llega el minuto 80, la jugada decisiva. Monreal acaba de fallar un contraataque en la portería de Ter Stegen y el árbitro es avisado desde el VAR para que vaya a revisar una jugada de casi un minuto antes. Recordad que en su día trataron de convencernos de que esta otra jugada con Griezmann de protagonista, que acabó en penalti y gol del Barça, no se revisaba porque era “anterior”, del principio de la acción, como si fuera otra diferente:

Griezmann fuera de juego

Bueno, pues el día de la Real sí tocaba revisar en el VAR. Penalti por una mano que según el protocolo de esa semana sí era, gol de Messi y tres puntitos para la saca blaugrana. Solo con que esa jugada hubiera tenido un desenlace diferente el Madrid seguiría siendo líder y en Barcelona no darían la brasa para proclamar campeones a los suyos con tanta celeridad. Por eso quiero que les den la Liga, porque sería escandaloso, no mucho más escandaloso que alguna otra temporada, pero me encantaría que todo el mundo viera ese gol como la culminación de la gran obra del Calciopoli de Tebas, del “Rouragate” español, una obra maestra del golpe perfecto resumible en una frase:

“El Barça gana la Liga con un gol de penalti marcado por un Messi que tenía que estar expulsado tras una revisión de una jugada rebuscada por Óscar Lago“.

A Roures se le relajarían por fin los esfínteres y brindaría con Bartomeu deshuevándose en alguno de sus casoplones, mientras Javier Tebas mascullaría: “te jodes, Florentino”.

Que vuelva la normalidad, por favor. Cuídense mucho en sus casas.

La mano no era de Dios, por Barney

Maradona mano de Dios

Uno de los goles que más he celebrado en mi vida fue el llamado “Tamudazo”, aquel gol de Raúl Tamudo en el último minuto simultáneo al de Van Nistelrooy en La Romareda. Ocurrió en junio de 2007 y lo celebré tanto porque prácticamente supuso una Liga para el Madrid, pero sobre todo por lo que tuvo de “justicia divina”. De no haberse producido el Tamudazo, el Barça habría ganado ese partido gracias a un gol anotado claramente con la mano por Leo Messi y con la victoria se habría llevado la Liga.

Messi Mano español

El gol fue muy similar al de Maradona, ese otro crack zurdo argentino con el que han comparado siempre la carrera de Messi. “La mano de Dios”, comentó con gracia Diego Armando Maradona tras su gol a los ingleses en México 86. El problema es que si Dios jugara al fútbol, o si simplemente interviniera en los resultados, estos serían siempre justos, o al menos no vendrían marcados por decisiones injustas o por errores arbitrales. Quizás Dios sí quiso enmendar el error de dar por válido aquel primer gol de Maradona contra los ingleses y se convirtió durante nueve segundos en la zurda del argentino, “la zurda de Dios”.

Comento esa mano concreta de Messi para hacer ver que los errores arbitrales sí pueden decidir campeonatos, al contrario de lo que suelen comentar algunos pagafantas del periodismo deportivo patrio, “el mejor del mundo” en sus propias palabras. Lo normal es que un campeonato tan largo lo gane el mejor equipo, el que ha sido más sólido y consistente durante las treinta y ocho jornadas, y lo deseable sería que los errores arbitrales se repartieran de modo equitativo, de tal manera que el conocido mantra periodístico “unas veces te dan, otras te lo quitan” fuera cierto. El problema es que desde hace muchas temporadas esto no ocurre. En estas últimas once temporadas en las que el Madrid solo se ha llevado dos ligas frente a ocho del Barcelona, el Barcelona ha sido mejor en la mayoría de ellas, pero no en todas. Y en las dos que venció el Madrid tuvo que ser no solo el mejor equipo, sino mantenerse a un nivel altísimo hasta el final porque al Barça le fueron llevando en volandas hasta las últimas jornadas.

Durante el partido de ayer que enfrentó al Barça con la Real Sociedad, los donostiarras estaban siendo mucho mejores que los locales, dominaban el juego y tenían las mejores ocasiones, y de repente tras el fallo en una de ellas (creo que de Monreal), el árbitro fue llamado para revisar una jugada que había sucedido casi un minuto antes. En cuanto vi la repetición, sin que Martínez Munuera hubiera llegado al monitor, supe que iba a pitar penalti. El Barça estaba en dificultades y quedaban poco más de diez minutos. ¿Era penalti? Pues con la nueva circular que dice que todas las manos en el área son sancionadas con penalti, la respuesta solo puede ser que sí. El problema es que en su día nos dijeron que esta otra de Arturo Vidal no lo era por no sé qué razón sobre la intención o la posición natural, o lo que tocara inventarse esa semana.

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Jugadas calcadas, resultados diferentes. Y creo que el problema no es el árbitro, que se sabe el reglamento, sino su manera de interpretarlo. En un partido del Granada el mismo árbitro tuvo que decidir sobre esta otra mano y no sancionó nada.

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Hace dos semanas el Madrid perdió con el Levante tras un mal partido. En aquel encuentro hubo dos manos de jugadores locales en el área, manos tontas y fortuitas, no intencionadas, pero que según este nuevo protocolo deberían haber sido revisadas y sancionadas. ¿Que el Madrid no estaba jugando bien? De acuerdo. ¿Que no merecía la victoria? Vale, te lo admito. Pero a unos les meten en el partido y a otros les sacan. El árbitro de ese partido era el ínclito Alejandro Hernández Hernández. No quiso acercarse al monitor del VAR ni a veinte metros, como si fuera un foco de Coronavirus.

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Sin embargo este mismo árbitro no tuvo ningún problema ayer en el Wanda en acercarse dos veces al monitor para comprobar dos jugadas mucho menos claras y concluir que ambas eran penaltis. Jugadas dudosísimas, no como las del Levante, que no dejaban margen a la interpretación.

El problema está en esos cambios semanales de interpretación. Al principio de Liga nos dijeron que todos los pisotones serían sancionados con tarjeta roja, como el de Modric en la primera jornada, pero esa norma se fue al limbo como se ha visto a lo largo del campeonato, incluso ayer mismo con el pisotón de Messi a Llorente.

Creo sinceramente (aunque no lo tengo cien por cien claro) que el Madrid ganará este campeonato porque ha sido mejor equipo que el Barça. Si solo tiene un punto de ventaja es porque van a seguir empujando hasta el final al Barça, o VARça, como les llamo desde hace un par de años en foros. Si tienen un partido complicado, como contra el Granada o el Betis, se expulsa a un jugador rival.

Si las jugadas se producen en el área culé, se mirará a otro lado, como hicieron durante el Barça-Madrid de diciembre, el del aplazamiento infame por la kulé borroka. Oh, casualidad, el árbitro de aquel partido era el mismo Hernández Hernández, secundado por el fiel escudero De Burgos Bengoetxea. Parece fácil criticar ahora el VAR y lo incomprensible que resulta su aplicación, pero es que el problema no es ese. Es una herramienta que puede ser cojonuda, pero que, como dijimos en este mismo blog antes de su puesta en funcionamiento, jamás funcionaría mientras perviviera el sistema arbitral de designaciones y puntuaciones. Y mientras el poder establecido contara con el arma de la manipulación de las imágenes. La semana pasada hubo un penalti de Jordi Alba a Vinicius en el Madrid-Barça del Bernabéu. No me refiero al posible pisotón, dudoso, sino a otro que ni siquiera se repitió y que pasó desapercibido para la mayoría de espectadores. ¡Porque nos lo volvieron a ocultar!

Enlace al vídeo

Penalti Alba

Gracias a que Rafa_NMJ lo ha subido pudimos verlo y LaGalerna le dedicaba un artículo completo varios días después, bajo el esclarecedor título El secuestro de un penalti. El árbitro del VAR ese día, el que miró hacia otro lado, fue José Luis González González. Hoy pitará el Betis-Real Madrid y probablemente terminará el trabajo que ayer comenzó en el Camp Nou su compañero. Nada es casual en esta Liga.

Por desgracia estos medios no tienen la repercusión mediática de todo el aparato de Roures y sus afines, colocados en las principales radios y periódicos. Alguno de ellos se las da de experto en VAR y su protocolo, pero lo cierto es que cambia de opinión casi cada semana y muchas veces dependiendo del color de la camiseta. Defender que estas manos de Feddal y Piqué no son penaltis, pero que la de ayer sí… es un ejercicio de equilibrista muy complicado.

O que esta de Ramos sí era penalti claro:

Mano Ramos Supercopa

O que el VAR no entra en jugadas que no son claras o manifiestas:

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Decir que el árbitro no puede ir a revisar el inicio de una jugada, como no se hizo en este fuera de juego de Griezmann con el Levante que acabó en penalti y gol, y hacerlo ayer un minuto después… parece raro. Más que raro, una tomadura de pelo.

Griezmann fuera de juego

Vamos a ganar esta Liga. Será un acto de justicia, llámenla divina o humana, pero no puede ganar la Liga este VARça que está jugando tan lamentablemente mal. Ya ganó la pasada jugando horrible, pero no tengo nada que objetar porque el Madrid fue mucho peor. No será la mano de Dios la que ayude al Madrid a levantar el título, pero sí espero que la mano que acaricia el gato, maneja las imágenes y financia a Tebas deje de echar esa misma mano a los suyos. ¡Iluso de mí!

Déjà vu de la 2016-17, por Barney

El domingo pasado al acabar la jornada de Liga tuve una sensación muy extraña, como un eco de algo ya vivido. Un “déjà vu” o “deyaví”, por eso de no saber poner bien los acentos del francés. La jornada se cerró con un arbitraje que perjudicó severamente al Betis en su partido frente al Fútbol Club Barcelona (2-3), mientras que unas horas antes el Real Madrid sacó adelante su partido con solvencia frente al Osasuna (1-4), pese al nefasto arbitraje de Gil Manzano.

Fue una pena, porque el Madrid podía haber obtenido un mayor premio de una jornada complicada para ambos contendientes al título, y sin embargo, pese a los distintos merecimientos de uno y otro, las cosas seguían igual, con el Madrid manteniendo una exigua ventaja de tres puntos sobre los culés. Me recordó a la temporada 2016-17, aquella en la que Zidane deslumbró al mundo del fútbol con su arriesgada estrategia de jugar con dos equipos muy diferentes jornada tras jornada, la Liga del famoso “equipo B” que anotó más goles como visitante (58) que como local (48).

Aquella liga el Madrid fue el mejor equipo del campeonato de largo, mientras que el Barça tuvo una temporada complicada, también en Europa, donde cayó 4-0 en París (salvado por el Aytekinazo) y 3-0 en Turín. Sin embargo, la Liga se mantuvo viva hasta la última jornada. De modo artificial, de manera forzada. Si por merecimientos fuera, el Madrid tenía que haber sentenciado con varias jornadas de antelación, y en su lugar se encontró con que no podía fallar en dos visitas complicadas en cuatro días a Vigo y Málaga. Después de todo lo que había hecho, tenía que vencer en ambos campos a dos equipos peleones y en aquel entonces con muy buen fútbol. Para que nada fallara en el chiringo de Roures y Tebas, dos nombres que siempre se repiten: al Madrid le pitó De Burgos Bengoetxea y al Barça Hernández Hernández. Como el partido del Barça frente al Éibar se complicó, HH sacó su mejor arsenal para inventar dos penaltis, uno de ellos el famoso Penalba por patada al suelo.

Penalba

Se ganó la Liga con justicia, se ganó la Champions y la prensa calló ante lo que fue una temporada escandalosa jugada con otro Reglamento. Luego dicen que si “2 de 11”, que si el Madrid no compite las Ligas, pero lo cierto es que ganar dos ligas en este entramado podrido y perfectamente engranado es una heroicidad. Solo por recordar cómo se lograron:

  • La liga 2011-12, con Mourinho en el banquillo, es la llamada Liga de los récords. El Madrid tuvo que irse al récord de puntuación y goles para superar al Barça de Guardiola.
  • La liga 2016-17, la mencionada, con 93 puntos, con un magnífico equipo A y un B que no desmerecía en absoluto, y luchando entre otras cosas contra los penaltis no señalados en el Camp Nou y en el Bernabéu “por ser demasiado pronto”.

Este año es similar. Al Madrid ya le tangaron en la primera vuelta en el Camp Nou desde la designación de árbitros, el aplazamiento interesado y el día extra de descanso, y continuó en el campo: penaltis al limbo, un gol dudoso anulado y unas imágenes que ¡oh, casualidad!, nunca aparecen. Es tan previsible que el comentario que escribí semanas antes se cumplió casi punto por punto: Hernández Hernández en el campo y De Burgos Berngoetxea en el VAR:

Comentario La Galerna

En breve se repetirá la situación en el partido del Bernabéu, con un Madrid que podría sentenciar la Liga… si le dejan. En la 2016-17 el árbitro se comió un penalti de Umtiti nada más empezar (una vieja tradición) y el Madrid jugó con uno menos (otra no menos vieja) la última media hora. Se perdió injustamente 2-3 en la última jugada del partido y tocó sufrir el resto de partidos para llevarse el título.

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La maquinaria de lo que algunos definen acertadamente como #TheTinglao se ha puesto a funcionar a tope desde principios de temporada, pero ha intensificado su fuerza tras la eliminación copera del Barcelona frente al Athletic de Bilbao. Ya han empezado a decir que las audiencias se van a resentir por la caída del Madrid y el Barça, y tienen que mantener el interés por LaLiga como sea.

Por repasar de modo somero lo que ocurrió el pasado domingo en el Villamarín:

  • Con 1-1 Sergi Roberto realiza una entrada criminal con ambas piernas a Aleñá. Ya tenía una amarilla, y no había excusa para no mostrarle la segunda. Nada.

Sergi Roberto

  • Con 1-1 y también en la primera parte, Sergio Busquets realiza otra entrada de amarilla, que hubiera supuesto su segunda. Además protestó de modo ostensible al árbitro y le hizo este gesto de desprecio. Nada.

  • El 2-3 del Barça llega en una clara falta en ataque de Lenglet, que carga y empuja al defensa verdiblanco. Gol legal para Sánchez Martínez. Nada que revisar en el VAR, cuando en cada gol del Madrid nos toca esperar un par de minutos antes de poder celebrarlo.

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  • En la segunda parte, ya con 2-3, el mejor de los locales, Fekkir, realiza una entrada a destiempo a Lenglet. Amarilla, se aleja enfadado del árbitro, ¡¡¡que le persigue!!!, y el marroquí hace un gesto familiar. Segunda amarilla, en cinco segundos. Acojonante el doble rasero. (Vía @Hechi9248).

  • En el minuto 92, en la última jugada del partido, el árbitro deja sin señalar un claro penalti a Messi.

¿Qué había ocurrido en Pamplona unas horas antes?

  • Fede Valverde y Lucas Vázquez siguen andando de milagro, porque las entradas de Nacho Vidal y David García fueron salvajes. En el caso de este último era la segunda amarilla.
  • El penalti a Modric, al limbo.
  • El Osasuna casi empata a 2 tras una falta clara sobre Isco y un “sigan, sigan” escandaloso de Gil Manzano.

Pues bien, ¿qué destacó toda la prensa afín, es decir, de qué habló todo el TheTinglao al unísono? Sobre todo de dos jugadas, una, el penalti sobre Messi (intrascendente) no señalado, y dos, que Ramos tenía que haber sido expulsado por una jugada ¡que no fue ni falta! Se llevó el balón al llegar antes que el jugador navarro y posteriormente impactaron ambos jugadores. Es fácil comparar la imagen fija que ha utilizado toda la prensa esta semana y la que da origen a la jugada. Qué distinto se ve todo, ¿verdad?

Como muchísimo y siendo generoso, una amarilla por juego peligroso. Pues nada, tres días hablando de la permisividad con Ramos. Radios, periódicos y, por supuesto, Culevisión Española. TVE, “la de todos” (será la de todos los antimadridistas), mostró la jugada de Ramos cortando el momento en el que se lleva el balón, poniendo solo el final. Así es como se manipulan las cosas, y así es como fácilmente se lleva a la gente a creer que al Madrid le favorecieron en un partido con un arbitraje horrendo, sobre todo tras el 1-2 de los blancos. Pareció como si Gil Manzano fuera a cobrar un bonus por lograr el empate. Lo digo totalmente en serio y eso que es, quizás, el mejor árbitro de España, el único con categoría élite para la FIFA. Sin embargo, no pita nunca los Madrid-Barça. ¿Por qué? Solo lo hizo una vez y no ha repetido. ¿Tendrá que ver el hecho de que es el único árbitro que ha pitado un penalti contra el Barça en los Clásicos en estos últimos años?

El debate de esta semana ha sido si los árbitros son permisivos con Ramos. Vamos a ver, es un debate que no aguanta dos segundos con las estadísticas en la mano. Sergio Ramos es el jugador con mayor número de expulsiones en la historia de La Liga. Sin embargo, no ha sido expulsado nunca con la selección en 168 partidos, donde tiene mejores estadísticas que Piqué. “¿Insinúas que tiene distinto trato con árbitros españoles que con internacionales?”. No lo insinúo, lo afirmo. Sus estadísticas en Liga indican que es expulsado cada 22 partidos, mientras que en Champions lo es cada 44.

Permisividad es la que existe con Luis Suárez, sancionado por juego violento y conductas antideportivas con el Liverpool, el Ajax y la selección uruguaya, mientras vive un sueño de impunidad en Barcelona. Permisividad es la que existe con Sergio Busquets, al que no expulsan ni aunque le saquen dos amarillas en el mismo partido. Ah, ¿que no me creéis?

Al Madrid ya le han perjudicado este año en Mallorca, Valencia, Valladolid (aunque ganó), Camp Nou y en el Bernabéu frente al Betis, y sin embargo sigue líder. A ver por cuánto tiempo. En el escándalo que ocurrió en Italia hace unos años, el Moggigate, se destapó que no solo la Juventus manipulaba la designación de árbitros para poner los que le resultaban más afines, sino que la prensa era cómplice del amaño. Unos medios de comunicación que defendían la limpieza del sistema y de la competición.

Si uno sigue LaLiga (o La Lliga) de cerca, como intento hacer yo aunque a veces me provoque arcadas, encontrará mil pruebas más que evidentes de la manipulación de la competición. Si por el contrario uno ve solo los resúmenes de dos minutos que ofrecen los de Tebas, pensará que esto es un paraíso de limpieza en el que de vez en cuando se ayuda al Madrid.

Voy a poner otro ejemplo que puede parecer menor, aunque para mí no lo es: el jugador ghanés del Alavés Wakaso. En el partido contra el Madrid se pasó 70 minutos haciendo un entradón tras otro y protestando cada vez que le señalaban falta. Fue vergonzoso, pero se fue sin tarjeta. Una semana después fue expulsado por doble amarilla con la mitad de faltas. Pero lo mejor estaba por llegar. Cómo no, en el Camp Nou. Allí vio amarilla por recibir un plantillazo de Umtiti. Pero no quedó ahí la cosa. Si uno observa la secuencia completa, es Wakaso el que llega antes al balón y el que recibe el doble golpe de Umtiti (con los tacos y con la rodilla en la espalda). El árbitro resuelve la jugada con balón para el Barça que acaba en… golazo de Messi. Gracias a @rafa_rnmj por subir el vídeo completo:

https://streamable.com/3p1db

La maquinaria de adulteración se está perfeccionando. El arranque de la temporada siguiente a la 2016-17 fue tremendo. El Madrid venía de ganar Liga y Champions y de arrasar 1-5 en la Supercopa al Barcelona, ganando con diez en el Camp Nou, luchando contra el penalti inventado tras piscinazo de Suárez y con De Burgos Bengoetxea al silbato. Un Villarato moribundo dejó al Madrid fuera del título en las diez primeras jornadas de Liga con decisiones incomprensibles a favor de unos y en contra de otros.

Fue demasiado evidente, así que la temporada siguiente igualaron algunas diferencias, como los penaltis. Con la pequeña diferencia de que al Madrid no le pitaron ninguno a favor en la primera vuelta y sí en la segunda, cuando ya estaba descartado para el título. Con el Barça ocurrió justo lo contrario. ¿Casualidad? No lo creo. Con la Liga ya decidida los números se compensaron. Hay verdaderos estudiosos de la estadística como Maketo Lari o Juanpa Frutos realizando los trabajos de análisis que no realizan los periodistas, y lo que encuentran son anomalías estadísticas demasiado exageradas desde 2004, casualmente desde el año en que Laporta apoyó a Villar para su permanencia al frente de la Federación (El saldo arbitral).

Creo que el Madrid acabará ganando esta Liga, pero estoy convencido de que la va a tener que pelear hasta el final, aunque sea superior al Barça de Messi, Ter Stegen y el #TheTinglao. Estoy viviendo un déjà vu permanente. Temo lo que está por venir el 1 de marzo, pero espero que al final de la temporada el sufrimiento haya merecido la pena.