Sí se puede. No se podía, pero ahora ya sí se puede

JOSEAN, 15/11/2020

Ahora resulta que sí se podía (¿acaso alguien lo dudaba?). Me refiero a que no se podía, pero ahora ya sí se puede bajar el IVA de las mascarillas, por más que desde el gobierno se nos indicara que no estaba permitido por la Unión Europea. Uno miraba los tipos impositivos de nuestro entorno y todos los países tenían tipos mucho más bajos que el nuestro, pero trataban de convencernos de que no era posible pese a que ya en mayo la Unión Europea indicó que se podían rebajar las tasas e impuestos de todos aquellos productos relacionados con la Covid-19.

No se podía, pero ahora ya sí se puede exigir una PCR negativa a los viajeros que lleguen de países de riesgo, como venían haciendo Italia y Francia, sin ir más lejos. La medida entrará en vigor a partir del 23 de noviembre, pese a que durante muchos meses se desestimó la implantación de esta medida, y aun hoy sigue haciéndolo el coordinador de emergencias, Fernando Simón.

“Sí se puede” fue un eslogan popularizado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, una forma de decir que había alternativas para los ciudadanos, que sí se podía paralizar un desahucio en los años duros de la terrible crisis del ladrillo que terminó en crisis de deuda. El partido de Pablo Iglesias se adueñó en sus inicios del eslogan, tres palabras que además encajaban a la perfección con el nombre escogido para el partido, Podemos, un lema que sus seguidores proclamaban en sus mítines y manifestaciones públicas.

“Sí se puede” como lema de que sí se podía hacer otro tipo de política, más cercana al ciudadano, como nos vendían, y alejada de ese gran “Monstruo” de varias cabezas que eran (pronúnciense con voz catastrofista) la banca, las grandes empresas, la Unión Europea, ¡la casta! Cada semana que pasa descubrimos que muchas de las cosas que pensábamos que no eran posibles, realmente sí lo son.

Ahora parece que sí se puede dormir tranquilo teniendo a Pablo Iglesias de vicepresidente de gobierno. Atrás quedaron esos tiempos en que Pedro Sánchez decía que no se podía formar un gobierno en coalición con los de Pablo Iglesias, porque con Unidas Podemos en el gobierno no dormiría tranquilo por la noche. Junto con el 95% de los ciudadanos que tampoco se sentirían tranquilos”. Septiembre de 2019, Sorprende la naturalidad con la que hemos visto que “sí se puede”.

Sí se podía pactar con Bildu, pese a que escuchamos en innumerables ocasiones que “con Bildu no se acuerda nada” (junio de 2019), o que “no me voy a reunir con Bildu”, “ni siquiera para decirles que no” (febrero de 2016), porque estaba claro que “con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo digo cinco veces o veinte durante la entrevista” (abril de 2015).

El primero de los documentos de la ignominia fue el acuerdo firmado con nocturnidad y alevosía entre el PSOE y Bildu para derogar la reforma laboral. Estoy convencido de que el logotipo del PSOE en el mismo encabezado que el de EH Bildu tuvo que revolver los estómagos de miles de militantes socialistas, empezando por Nadia Calviño.

Pero aquel documento tan bochornoso ha sido sustituido por la elección de Bildu como socio preferente para el acuerdo de negociación de presupuestos. Que sea Arnaldo Otegi quien anuncie ufano el principio de acuerdo no es casual, lo que ha creado malestar en varias voces destacadas del partido socialista.

Pues sí, resulta que no se podía, pero ahora ya sí se puede pactar con Bildu e incluso blanquearlos, como llevan haciendo desde hace unos meses, y de modo especialmente vergonzoso esta última semana. Pero es que ¡también se podía pactar con Esquerra Republicana de Cataluña!, pese a que Pedro Sánchez dijera hasta la saciedad que no iba a pactar los presupuestos con los independentistas por la oposición de los militantes del partido y, entre otras cosas, porque “los líderes independentistas no son de fiar”.

El otro día escuché en la radio que es Pedro Sánchez quien ha cambiado de opinión, porque Pablo Iglesias había tenido muy claro desde el principio cuál era su agenda. Y en este punto de las coaliciones está claro que ha sido su partido el que se ha salido con la suya en la elección de los aliados. Pero hablar de coherencia en el caso de Iglesias tampoco parece lo más acertado.

Parece ser que no se podía salir del barrio de toda la vida porque eso significaba perder el contacto con la gente y era peligroso el rollo de aislar a alguien. Este rollo de los políticos que viven en chalets, que no saben lo que es coger el transporte público o el precio de un café”. No se podía, pero ahora ya sí se puede uno comprar un casoplón de 600.000 euros, moverse en coche con escolta y chófer, y alejarse “del pueblo”. Pero es que las “líneas generales” de los que llegaron para combatir a la casta han cambiado tanto como los Siete Mandamientos que los animales escribieron en el muro de la granja de Orwell (Rebelión en la granja podemita).

No se podía mantener a un imputado o investigado en el partido, no digamos a un condenado, pero ahora ya sí se puede. Recordemos que los líderes de Podemos dijeron hasta la saciedad que no era admisible que un partido tuviera miembros imputados en sus filas, o que no se asumieran responsabilidades políticas en una investigación por financiación irregular. Esta misma semana, el 20 de noviembre, la cúpula de Podemos acudirá a declarar por financiación irregular.

Pedro Sánchez dijo que no se podía permitir que un partido condenado por corrupción estuviera en el gobierno, pero tras la sentencia de los ERE y la condena a los dos anteriores presidentes de su formación parece que sí se puede, y veremos qué ocurre con la investigación a Podemos. Los de Iglesias insistieron con que no se podía tener a miembros del partido imputados y en cargos de responsabilidad, pero ahora ya sí se puede, e incluso se les asciende, como ocurrió con Isa Serra o con Pablo Echenique. Al igual que hacían los líderes animales de la granja, en Podemos han añadido una coletilla a la máxima de la que presumían: “no tendrán que dimitir si son imputados… por actividades ajenas al ejercicio de su cargo público”.

Y así con prácticamente todo. No se podía, pero ahora ya sí se puede beneficiar uno de su estatus de aforado, pese a que en el código ético del partido se abogaba por lo contrario o pese a que en su programa electoral hablaran de “eliminar los privilegios procesales”. No se podía politizar la justicia, ni controlar la elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, pero ahora ya sí se puede, incluso yendo un paso más allá y designando directamente al mayor número posible de miembros afines.

No se podía hacer bromas machistas, pero ahora ya sí se puede e incluso se puede ejercer el machismo más trasnochado “guardando” durante meses la tarjeta SIM del teléfono de una mujer de veintitantos años para no someterla a “más presión”.

No se podía meter mano a la educación sin un consenso previo, no se podía nombrar consejeros a dedo, y menos aún que fueran familiares, amigos o personal de confianza del partido, no se podía nombrar un fiscal general del Estado que no fuera independiente, no se podía controlar a los medios de comunicación, ni coartar la libertad de expresión, ni aplicar la llamada “ley Mordaza” (excepto si era para proteger la seguridad de los moradores de cierta casa de Galapagar), en fin, no se podían hacer muchas cosas, pero queda claro que ahora ya sí se puede.

La M-30 es machista

JOSEAN, 23/10/2020

Uno de estos días en que atravesaba los interminables túneles de la M-30 por la zona del Madrid Río, recordé que en su momento me comprometí a analizar esta obra para entender el por qué de su más que posible machismo. Fue en el post dedicado al Populismo legislativo, y la hipótesis, que para algunos puede sonar surrealista, estaba incluida en un informe sobre el soterramiento de la M-30 analizado con el punto de vista de la perspectiva de género. Fue encargado por el ayuntamiento de Madrid durante los años de Manuela Carmena como alcaldesa. 52.000 euros de dinero público de los que me comprometí a verificar su necesidad o a valorar sus conclusiones.

La M-30 es machista, sin duda, sobre todo los túneles. Mi primer pensamiento me llevó a la escena final de Con la muerte en los talones, de Alfred Hitchcock, con el beso de Cary Grant y Eva Marie Saint en el compartimento del tren, concatenado con dicho tren penetrando en un túnel (¿hace falta ser más explícito?). Cada vez que cojo uno de los túneles de la M-30, lo estoy cogiendo en el sentido argentino de la palabra, mas no iban por ahí los tiros del informe.

El informe se puede encontrar en el siguiente enlace, fue realizado por la empresa CambiaMo-Changing Mobility y lleva el título INFORME FINAL: Estudio de caso. Impactos del proyecto de soterramiento de Calle 30. Ahí me llevé mi primera “decepción”: los 142 folios del informe no se dedicaban exclusivamente al análisis en clave feminista de la obra por la que transitamos a diario miles de hombres y mujeres de la capital y alrededores. El análisis realiza un estudio del impacto medioambiental, social y de género, pero también del económico, si bien creo que para ello hay departamentos adecuados dentro del propio ayuntamiento o en el Tribunal de Cuentas.

El análisis de impacto de género ocupa diez páginas del informe, prácticamente las mismas que la repercusión económica. Sinceramente, a mí como ciudadano, más que la perspectiva de género de una obra pública me interesa saber si la obra se licitó y ejecutó correctamente, si el dinero público se invirtió de manera adecuada, la medición en términos de retorno de la descomunal inversión, si hubo o no mordidas… Pero, bueno, quizás yo esté contaminado por mi visión de economista y hombre nacido en los últimos años del franquismo, así que abrí mi mente para leer e interpretar las conclusiones del estudio.

En las primeras páginas del informe, donde se explican las necesidades de realizar este estudio, se indica de manera explícita que la obra se aprobó y ejecutó con fines electoralistas, no tanto por necesidades de la población (pág. 18): “El soterramiento de la M-30 se aparenta a la construcción de Metro Sur, una infraestructura orientada a conquistar el electorado el cinturón rojo de la comunidad de Madrid (Mejía Dorantes, 2011)”. Puede que sea una conclusión aventurada, pero además se contradice porque, apenas dos párrafos después, afirma que el proceso recibió numerosas críticas: “Partidos políticos de la oposición, vecinos y vecinas o actores de la sociedad civil como Ecologistas en Acción denunciaron la actuación”. Luego difícilmente puede tener fines electoralistas una obra que enfrenta a su promotor con el vecindario.

Pese a las críticas por la ausencia de estudio de impacto ambiental, el Informe reconoce (pág. 16) que “Es interesante señalar que a lo largo de 2016 se puso en marcha el Plan de naturalización del río Manzanares a su paso por la ciudad de Madrid, diseñado por Ecologistas en Acción, y que ha conseguido transformar el río con islas y meandros, recuperando especies de plantas, árboles, aves, reptiles y anfibios que han llenado de vida este ecosistema”. Concluye el Informe (y coincido plenamente) que “…el soterramiento de la M-30 y la construcción de Madrid Río siguen siendo actuaciones apreciadas por los/as residentes colindantes que lo ven como una mejora de su calidad de vida”, pág. 19.

Vamos a la chicha, al impacto de género del soterramiento, página 95.

La parte referida al motivo de los desplazamientos es quizás una de las más discutibles de todo el informe, puesto que afirma que el 40% de los mismos se realiza por lo que denomina “motivos de cuidado” (llevar a los niños al colegio, a los mayores al centro de salud o hacer la compra) y que dichas tareas son realizadas mayoritariamente por mujeres. Habla de número de desplazamientos, no del tiempo empleado en los mismos. La fuente que se cita en estos datos y conclusiones es un estudio de Di Ciommo de 2017 y otro de 2018.

Di Ciommo es Floridea Di Ciommo, Codirectora de CambiaMo, ¡la empresa que realiza el propio Informe!, luego se trata de una autocita en toda regla. Recicla unas estadísticas que tenía almacenadas en algún cajón, o saca unos datos que tenía para otro trabajo y los plasma como si fueran una fuente contrastada. Es como si yo dijera ahora: “el 45,4% de desplazamientos en los túneles de la M-30 se producen en traslados a y desde el centro de trabajo y, durante el período de estudio, otro 8,2% es para ver los partidos del Atleti en el Calderón”, (Fuente: Cuatro Amiguetes y unas jarras, 2020).

A continuación se extiende en una serie de consideraciones sobre el uso de los espacios verdes de la ciudad, se va por las ramas, se sube a la parra o se tira al monte, si se me permiten expresiones que cobran todo su sentido en este caso. Sorprende que no tenga mejores ejemplos que un estudio realizado sobre dos ciudades chilenas “en los que se señala que el género y la edad son dos variables mucho más significativas que los ingresos para explicar los diferentes niveles de accesibilidad que existe entre hombres y mujeres al espacio verde tal y como se destaca en el mapa puesto a continuación”, Pág. 96.

Con todos mis respetos, creo que el comportamiento de la sociedad chilena de la ciudad de Temuco (220.000 habitantes) en lo relativo a sus zonas verdes no es el mejor ejemplo para hablar del impacto del soterramiento en una ciudad como Madrid. No sé muy bien qué relación puede tener con el tema, pero emite juicios de valor gratuitos como el párrafo que acompaña al mapa, que, por cierto, no aporta absolutamente nada. A continuación, el estudio liga la percepción de inseguridad de una mujer en un parque de una ciudad de Chile con el uso del transporte público (55% mujeres, 45% hombres) para concluir que “…el soterramiento de la M-30 ha sido una actuación poco orientada a las necesidades de las mujeres que, en los barrios colindantes de la M-30, utilizan mayoritariamente el transporte público”, pág. 99.

¿Mi opinión? Un copia/pega de manual, me ha recordado a los informes falsos que preparaba el Instituto Nóos de Urdangarín para justificar las morteradas que se llevaba. Pegaba cuatro cuadros de otros estudios, escribía un texto que le diera una apariencia formal adecuada y lo empaquetaba con la esperanza de que nadie lo leyera. A cincuenta o cien mil euros el informe. Este de la M-30 parece diseñado para llegar a la conclusión que se pretendía, como, por otro lado, ocurre con la inmensa mayoría de los estudios que se realizan: dicen lo que el pagador quiere que digan. Página 100:

La M-30 es machista, sin duda: “el impacto positivo del soterramiento de la M-30 sobre la movilidad de las mujeres es definitivamente reducido”. La parte dedicada a Seguridad y barreras podría resultar más interesante, pero no lo es. Aparte de volver a autocitar los estudios de Di Ciommo, utiliza una fuente que me dejó anonadado:

¡Una suposición del posible pensamiento de una mujer, una ficción novelada de 1970! ¿Pero qué tipo de análisis sociológico o científico es este? ¿Y esa redacción? “A testigo de lo que las mujeres puedan resentir…”, iba a quemarlo directamente, pero en su lugar, cuando lo leí, decidí a unirme a la propuesta: falta añadir los pensamientos del hombre que ve a esa mujer.

“Por la calle se me acerca una locaza que lleva un jersey de cuello alto de cachemira y un pañuelo escocés de lana. Me agacho, como si fuera a coger el maletín, pero debido a que estoy en la sombra, no me ve sacar el cuchillo, el más afilado, con la hoja de sierra. (…) Es innecesario decir que la chica no vivió para matricularse de segundo. Aquel invierno, encontraron su cuerpo en el río, decapitado, con…”, (American Psycho, Bret Easton Ellis, 1993).

Seamos serios, por favor, que estábamos hablando del soterramiento de la M-30, y todo ese párrafo es para decir que las mujeres van a Madrid Río menos que los hombres, especialmente en las zonas poco iluminadas. 52.000 euros de dinero público, repito. En el fondo (y en la superficie), de esto es de lo que quería hablar: del uso que se hace del dinero público. El estudio de la M-30 está parido con la intención o la creencia de que nadie va a leerlo. Es un informe del que desconozco su licitación y de qué manera se seleccionó a la empresa (sus miembros son profesionales con carrera y formación ad hoc, y seguro que están sobradamente cualificados para trabajos mejores que este), pero estoy convencido de que forma parte de la estrategia a medio y largo plazo de Podemos y todas sus confluencias para mantener determinados debates siempre abiertos y crear puestos para seguir cobrando de la administración.

Me acordé del vídeo de Íñigo Errejón en el que reconocía claramente que, para “cuando perdamos las elecciones”, “para cuando se acaben los ayuntamientos del cambio”, tendrían que crear instituciones “donde refugiarse cuando gobierne el adversario”.

Elegir un tema con el que sea imposible estar en desacuerdo y vivir de él, de crear comités, grupos de “expertos”, consultoras especializadas en drenar recursos públicos. Cada partido tiene su manera de hacerlo y los lectores más veteranos de este blog ya saben que aquí he hablado de la corrupción del PPSOE y de las élites extractivas, que es en lo que se han convertido la mayor parte de los partidos que nos dirigen y gobiernan. Unidas Podemos ha elegido su manera de vivir del Estado, y si alguien piensa que exagero, recuerdo que en los últimos meses, con la que llevamos encima, hemos hablado de temas tan importantes como si las señales de tráfico eran machistas, si había que cambiar la redacción de la Constitución para que incluyera el lenguaje inclusivo, o el machismo de los algoritmos de los buscadores de Internet.

Pero todo eso no serían más que chorradas si no hubiera detrás un movimiento mucho más serio en la línea de lo que decía Íñigo Errejón. En mitad de esta crisis tan brutal que tenemos, con una caída del PIB del veinte por ciento, han ocurrido algunas cosas sorprendentes como el nombramiento de una Embajadora en Misión Especial con no sé sabe muy bien qué funciones y contenido:

Hemos escuchado también a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, decir que “se acabó que un hombre y una mujer puedan cobrar retribuciones diferentes”. Quizás desconocía que, al menos legalmente, ya existía esa igualdad desde hace décadas. O que la Ley Orgánica 3/2007, promulgada por sus socios de gobierno, establece en su artículo 46 una serie de medidas para la igualdad efectiva de hombres y mujeres en todo tipo de organizaciones. “El objetivo es alcanzar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres y a eliminar la discriminación por razón de sexo”, decía aquella ley. La novedad ahora va a ser la introducción obligatoria de Planes de Igualdad en las empresas (ya hay consultoras especializadas para ello) y auditorías para la comprobación de su cumplimiento. Lo siguiente es la distribución de distintivos de igualdad en las empresas. Suma y sigue.

Estar a favor de la igualdad salarial, como estoy, o en contra de cualquier tipo de violencia sobre las mujeres, no es incompatible con estar en contra de toda esta red tejida para vivir del sistema. Y ahora, abro el paraguas.

Las cicatrices del coronavirus

Sánchez critica a los partidos que vinculan feminismo y Covid-19 ...

JOSEAN, 11/07/2020

Desde que comenzó la crisis del coronavirus, las comparecencias del gobierno vienen acompañadas por una serie de carteles con diversos eslóganes como “Un día más. Un día menos”, “Este virus lo paramos unidos” y otro que me llamó la atención desde el principio: “Salimos más fuertes”.

Como declaración voluntarista de ánimo a la población me parece bien. De una u otra manera las empresas en las que trabajamos o nosotros mismos hemos enviado mensajes similares de apoyo a nuestros conocidos, pero por otro lado me quedaba pensando: “¿de verdad salimos más fuertes?”. Yo creo que la Covid-19 ha abierto una brecha enorme en la población, o mejor dicho, ha abierto numerosas brechas: educativa, digital, en el tejido empresarial, en la cohesión social,… Y cuando una brecha se abre (y solo si logras cerrarla), te deja una cicatriz, una marca, una señal. Un recuerdo de la herida, que en unos casos será un arañazo o un rasguño, y en otros será un socavón.

La cicatriz en la sociedad

La Covid-19 ha sido otro motivo más de división para una sociedad que por desgracia se encuentra cada vez más polarizada, más dividida en el discurso entre fachas y rojos que tanto daño ha hecho. Lo que he visto en algunos grupos de Whatsapp con amigos o lo que he leído en redes sociales no se diferencia mucho de lo que hemos contemplado en el Congreso: un discurso del odio, del enfrentamiento, de “los dos bandos”. El sufrimiento de tantas familias ha generado sensaciones que teníamos olvidadas: angustia, temor a lo imprevisto o a que las cosas no sucedan como esperamos, miedo al futuro, miedo al vecino, miedo al contacto, miedo a salir a la calle. Y como dijo aquel sabio de orejas puntiagudas y conocimientos milenarios:

Miedo ira odio Yoda

Y con ello cerramos el círculo. Necesitábamos una sociedad más unida y salimos partidos por la mitad, como se ha visto en muchas de las concentraciones o caceroladas, o en los escraches nada espontáneos de Galapagar. El problema aumenta cuando la clase política que tenía que poner cordura a esta situación fomenta el discurso del miedo, la ira y el odio porque le interesa, cuando abandona la jungla de las redes sociales y se traslada al Congreso. O a la irresponsabilidad de un vicepresidente del gobierno que exclama sin parpadear: “España se quitará de en medio la inmundicia a la que ustedes representan”.

Iglesias odio inmundicia

Creo que Pablo Iglesias todavía no se ha dado cuenta de que ya no es un activista que puede llamar a la movilización en las calles, sino que ahora tiene una responsabilidad de gobierno y sus palabras sobre Vox, el PP, los jueces, la monarquía o los periodistas que no le son afines atacan directamente las instituciones o el orden constitucional que se supone que representa.

La herida abierta va a tardar en cicatrizar, espero que menos de lo que ocurrió con nuestros padres, aquella generación de héroes que nos enseñó a mirar hacia delante.

Las cicatrices económicas

Será difícil salir más fuertes de esta crisis cuando según el FMI la caída del PIB se prevé en el 12,8%, la mayor de las economías occidentales junto con Italia. El mismo organismo prevé que la deuda pública española se dispare hasta el 123,8% del PIB. En torno al cuarenta por ciento de las empresas realizarán ajustes en sus plantillas, el paro puede superar la cifra del veinticinco por ciento y los salarios “poscovid” se congelarán o reducirán, según el estudio de Willis Towers Watson. Exactamente igual que en la crisis de 2008, las “recetas” no cambian. Es pronto para saber si la “grieta salarial” entre directivos y trabajadores crecerá como entonces, pues según un estudio de la consultora KPMG la reducción de salarios afectará por igual a todos los niveles, si bien los cuadros directivos y mandos intermedios verán reducida su retribución variable ante la imposibilidad de lograr los objetivos del ejercicio.

Poscovid

Con una demanda débil y un país endeudado, no cabe duda de que la salida será más complicada. La avalancha de concursos de acreedores será enorme porque muchos negocios no han podido superar el cierre. Si en 2019 fueron 7.000 las empresas que acudieron al concurso de acreedores, para este ejercicio y el siguiente algunas fuentes prevén hasta 50.000.

Con este panorama desolador, la Unión Europea debate la respuesta adecuada a una emergencia que comenzó siendo sanitaria y ahora es también económica. La Comisión presentó el 27 de mayo su propuesta de recuperación, un amplio plan de medidas cuyo  solo nombre ya da una idea de lo largo que va a ser este proceso: Next Generation EU. El plan cuenta con un presupuesto de 750.000 millones de euros y como anuncia la nota de prensa, se trata de “invertir en la próxima generación” (¿y qué pasa con esta?), apoyar las transiciones ecológica y digital, ampliar los recursos del presupuesto comunitario de 2021 a 2027, y reembolsar los fondos destinados “no antes de 2028, ni después de 2058”. Casi nada.

Los fondos del plan Next Generation EU se invertirán en tres grandes grupos:

  1. Apoyo a los Estados miembros en sus inversiones y reformas: dotado con 560.000 millones de euros, 310.000 a través de un mecanismo de subvenciones y 250.000 en préstamos. Además se complementarán los Programas de políticas de Cohesión (55.000 mill.), el Fondo de Transición Justa (40.000 mill.) y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (15.000 mill.).
  2. Relanzar la economía de la Unión Europea incentivando las inversiones privadas: se pretende movilizar recursos privados a través de un Instrumento de Apoyo a la Solvencia, del Invest EU (un programa de inversiones ya existente) y la creación de un nuevo Instrumento de Inversiones Estratégicas. La dotación del presupuesto de Next Generation será de unos 60.000 millones, con los que se tratará de atraer recursos privador por encima de los 500.000 millones de euros.
  3. Aplicar las lecciones de la crisis: bajo este titular tan publicitario se movilizarán recursos por unos 130.000 millones adicionales para reforzar la sanidad, la protección civil, la investigación y la acción exterior, incluyendo la ayuda humanitaria.

Veremos si todos estos recursos movilizados son suficientes para tapar el boquete. Ahora bien, falta resolver de dónde salen todos estos fondos y cómo se distribuyen entre los distintos estados. Y ambas cuestiones son el campo de batalla actual.

En cuanto a la captación de recursos, la UE plantea varias propuestas que no suenan a nuevas, como un plan de acción contra el fraude y toda una batería de impuestos “verdes”, como un impuesto sobre el carbón, sobre los derechos de emisión, los envases y los plásticos de un solo uso. Por supuesto, el impuesto “digital” vuelve al primer plano y se plantea una medida interesante que veremos el recorrido que tiene: un impuesto a las grandes operaciones y empresas, como un fee de acceso por beneficiarse del mercado interior, con millones de clientes potenciales y una divisa única. Las grandes patronales solicitan exactamente lo contrario, un plan de alivio impositivo para la reconstrucción, flexibilizando los impuestos y ampliando los aplazamientos para garantizar la liquidez de las empresas. En los dos post publicados a principios de este año sobre el impuesto de sociedades que tenemos en España traté de explicar que el objetivo de la Agencia Tributaria camina precisamente en sentido contrario: anticipar la recaudación en detrimento de los ejercicios posteriores. El rompecabezas que queda es bastante complejo.

Condicionalidad fondo Europeo

En cuanto a la distribución de los fondos entre los distintos países y la fórmula utilizada, si préstamo o transferencia directa, parece claro que no puede ser una barra libre de gasto, sino que de algún modo la Unión Europea tendrá que controlar dónde se invierte esa ingente cantidad de dinero recibida. Y ahí es donde vuelven a surgir las diferencias entre los dos partidos de gobierno. La condicionalidad de dichos fondos europeos va asociada, al igual que en la crisis de 2008, a un control de las políticas internas de cada país, a la pérdida de soberanía y sobre todo, a la necesidad de acometer reformas estructurales de calado. Las palabras “austeridad” y “recortes” vuelven a flotar en el ambiente, aunque no debería ser así. Está por ver hasta qué punto será un rescate encubierto, pero que tiene que haber un control comunitario de los fondos parece lógico, dada la excepcionalidad de la situación.

La situación será incierta durante un tiempo bastante largo y la herida abierta necesita muchos puntos de sutura antes de cerrarse y empezar a cicatrizar.

BBC cifra de muertes

Las cicatrices en las familias

Parece claro que no vamos a saber nunca la cifra real de fallecidos por esta pandemia, si serán los veintiocho mil oficiales, o los más de cincuenta mil que indican algunas fuentes basándose en Cifra de muerteslos registros de mortalidad en comparación con los de 2019 (en la imagen, estudio de la BBC). Lo que sí está claro que la herida en esas familias no va a cicatrizar nunca, sobre todo por el modo de producirse, por la impredecibilidad, la ausencia de duelo, por la soledad en que se ha producido. Y a esa cifra hay que añadir los miles de afortunados que salieron de la enfermedad, pero que han quedado muy tocados en los pulmones, en el bolsillo, o en el cerebro. El miedo en los mayores, pero también en muchos niños y jóvenes, no va a desaparecer en el corto plazo, y menos con las noticias de rebrotes que estamos viendo en las últimas semanas.

Por todas estas razones, más las que no he comentado y que seguro que los lectores tienen en mente, creo que el eslogan del gobierno es irreal. No vamos a salir más fuertes de esta crisis. No encuentro la palabra precisa para definirlo: saldremos más duros, más cínicos, más desencantados,… O mi propuesta: SALIMOS MÁS CURTIDOS.

Strong men

Los 100 de Josean

100 2

Tras los 100 de Lester y los 100 de Barney, me toca el turno de recopilar todos esos temas de los que he hablado a lo largo de estos casi seis años. El tiempo te da la perspectiva suficiente para entender cómo pensabas antes y si ha habido una evolución en tu manera de pensar. Sinceramente, no lo sé, que lo digan los lectores: comencé criticando a un gobierno que no era transparente y a unos medios controlados y he terminado… criticando a un gobierno que no es transparente y a unos medios que están controlados.

Me dio por meterme con el funcionamiento de determinados organismos, como la CNMC, o los ayuntamientos, y cabrearme ante decisiones obscenas como la del SAREB. Por otro lado, lo lógico (y quizás lo más sencillo) es siempre criticar al que está en el poder, pero es que hubo semanas verdaderamente horribles. Lo curioso es que aunque parezca difícil, el refranero español vuelve a acertar: “otros vendrán que bueno te harán”.

A lo largo de estos años ha habido muchos procesos electorales, quizás demasiados, y un problema en Cataluña que empezaba a ocupar protagonismo en este blog.

Me dio por iniciar una serie de artículos dedicados a temas económicos, a lo que este escribiente considera errores frecuentes que se repiten como mantras: tomar como verdades absolutas lo que no deberían ser más allá que ayudas para la interpretación de algo tan complejo como los datos.

100 USD

El Brexit, nuevas elecciones en España y Estados Unidos, y un tema que empezaba a tomar fuerza en este blog: la fiscalidad y esas grandes empresas que siempre nos vendieron como “malas”, “culpables”, “evasoras”.

Cuando escribo sobre temas económicos bajan mucho los lectores del blog, excepto cuando escribo relacionándolo con el mundo del fútbol. Sorprendente lo que puede llegar a mover. Seguí con mi afición a buscar sentencias por las redes y a tratar de interpretarlas con mi (falta de) conocimiento.

Años pidiendo la salida de Rajoy y cuando se produjo no tardé ni un día en lamentar el gobierno que estaba por venir. Más sobre Cataluña, más sobre temas impositivos y más fútbol desde la perspectiva de la pasta que se mueve en ese mundo.

Varios artículos sobre la maraña impositiva que se nos estaba creando y sobre la polarización de la sociedad, que se va a los extremos, los condones sanitarios alrededor de Vox y el totalitarismo de Napoleón Iglesias.

Ministra Montero

Más elecciones generales, otras municipales y dos artículos dedicados a la gran amenaza que tenemos desde hace años y que hemos dejado crecer: China.

Y así hemos llegado al día de hoy. Dediqué otros dos artículos a temas impositivos (se repiten las mismas situaciones que ya se daban con Montoro) y varios artículos más a criticar las absurdas reformas que se estaban implantando aprovechando el estado de alarma. Aquí saco pecho: el post más leído de la historia de este blog se produjo en un momento de vomitar lo que llevaba dentro, soltar toda esa rabia contenida por la situación.

Deuda pública 2020

Me conozco y sé que seguiré criticando al gobierno (sea el que sea), pero también a la oposición, los medios de comunicación, las sentencias que no entienda y los organismos que funcionen de modo partidista y sectario. Lo sé, lo siento si molesta a alguien. Gracias a los lectores, que han sido muy numerosos en este tiempo.

Cara Josean

Todo en un mes… y una semana más

Sanitarios

JOSEAN, 26/04/20

Cuando publiqué el post de la semana pasada sobre todo lo ocurrido en las primeras cinco semanas de confinamiento y estado de alarma, me escribieron varios amigos diciéndome que “también ha ocurrido esto” o “aquello”, o “no te olvides de…”. Está claro, han pasado muchas más cosas, pero mi interés entonces era el de hablar de las principales medidas adoptadas por el gobierno para afrontar la situación, medidas improvisadas y contradictorias en ocasiones.

En esta segunda parte toca hablar de todo eso que ha pasado promovido por otros grupos o colectivos, o simplemente como consecuencia de las primeras semanas de parón económico:

Estímulos fiscales

(Fuente: Belén Trincado / Cinco Días)

  • La mayor parte de las medidas económicas se centran en una línea de avales de 100.000 millones de euros gestionada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). El ICO ha rechazado o bloqueado masivamente las ayudas solicitadas por autónomos y empresas. Hasta el pasado 23 de abril se presentaron solicitudes por 40.000 millones de euros, de las que solo se habían aprobado 11.700, un 29% del total. Los numerosos cambios de criterio para su obtención o la petición de documentación o garantías adicionales son la principal causa para el rechazo o retraso en la obtención de la ayuda, según el sindicato ACCAM.
  • El efecto expansivo de la línea de avales ICO, que el gobierno esperaba que llevara el importe total a una cifra entre 150.000 y 200.000 millones de euros, quedará de seguir la tendencia actual en una cifra muy inferior, sobre los 125.000 millones. La financiación privada está moviendo apenas un 22% adicional sobre los fondos cubiertos por la línea.
  • El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, indica que apenas el 4% de los trabajadores autónomos ha recibido el aval solicitado al ICO, aproximadamente un 20 por ciento de las solicitudes.

Lorenzo Amor ATA

  • En mitad de un contexto general de críticas por la mala gestión del gobierno en lo referido a cuestiones económicas y de falta d protección del sector sanitario, el general de la Guardia Civil José Manuel Santiago, preguntado en rueda de prensa sobre la actuación del cuerpo para combatir la desinformación, afirma que se está trabajando en dos líneas de actuación, “por un lado, evitar el estrés social que producen estos bulos, y por otro, minimizar el clima contrario a la gestión de crisis por parte del Gobierno”. El ministro Marlaska sale inmediatamente al paso para aclarar que se trata de un lapsus y la propia Guardia Civil tiene que publicar en sus redes a qué se refería el general:

Fake news Guardia Civil

Escuché la declaración completa y sinceramente creo en la buena fe del general y su poca experiencia a la hora de explicarse en este tipo de situaciones, pero la frase acojona, máxime leyendo lo que dijo el ministro Marlaska solo una semana antes.

  • En mitad de la crisis más grave en décadas, los partidos nacionalistas más “constructivos” siguen a lo suyo: Esquerra Republicana de Cataluña y EH Bildu presentan una proposición de ley para despenalizar los delitos de injurias a la Corona y ultrajes a España. A río revuelto… El Senado admite a trámite la propuesta el 4 de abril de 2020. La abstención de ambos partidos fue clave para el nombramiento de Pedro Sánchez como presidente de gobierno en enero de este mismo año.
  • El vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias publica el 14 de abril una serie de tuits sobre la República y menciona la palabra “futuro”.

  • La Unión Europea aprueba un plan billonario de reconstrucción europea, si bien se mantienen serias divergencias sobre la forma de desarrollarlo. Algunos de los países más afectados por la crisis como España e Italia plantean la financiación del mismo con un mecanismo de deuda perpetua o deuda mutualizada, a lo que se oponen frontalmente países con cuentas más saneadas como Dinamarca y Alemania. Se calcula que la deuda pública española alcanzará el 115% del PIB en 2021.
  • La Comisión Europea planea modificar el marco normativo para que los estados puedan nacionalizar sus empresas más significativas o estratégicas. Se trata de un cambio radical sobre las políticas anteriores con el que algunos países pretenden salvar a aquellas de sus empresas más emblemáticas de posibles quiebras motivadas por la situación actual.
  • El 29 de abril concluye el plazo para la presentación de enmiendas parciales a la Ley de Educación, la llamada Ley Celaá. El plazo para la presentación de enmiendas a la totalidad finalizó el 24 de abril. No se han paralizado los trámites parlamentarios pese al estado de alarma. La controvertida Disposición Adicional Cuarta supone en la práctica el cierre de los colegios de educación especial. Dejo el comunicado de la Plataforma Educación, Inclusiva Sí, Especial También (Campaña #Nocierresmicole).
  • El vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias propone la creación de un “impuesto de solidaridad” a las grandes fortunas para hacer frente a la crisis de la Covid-19. El estudio de la creación de este impuesto ya estaba en el acuerdo de gobierno PSOE-Podemos y se puso de nuevo sobre la mesa al inicio de esta crisis.
  • El mismo Pablo Iglesias critica la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en la que se condena a la diputada autonómica de Podemos Isa Serra con estas palabras: “Las sentencias se acatan (y en este caso se recurren) pero me invade una enorme sensación de injusticia. En España mucha gente siente que corruptos muy poderosos quedan impunes gracias a sus privilegios y contactos, mientras se condena a quien protestó por un desahucio vergonzoso”. El Consejo General del Poder Judicial reprocha al vicepresidente su crítica porque “no solo cuestiona una actuación judicial, sino que también propaga una sospecha de falta de imparcialidad de los jueces españoles, que según él otorgarían un trato desigual y privilegiado a unos colectivos que, por su influencia y contactos, serian impunes a la acción de la justicia”.

  • La agencia estatal EFE repite las palabras de Pablo Iglesias al publicar que la condena a Isa Serra está motivada por intentar frenar un desahucio, sin embargo la sentencia indica que los 19 meses de cárcel se deben a la comisión de los delitos de atentado contra la autoridad, lesiones leves y daños. La agencia EFE tuvo que rectificar de inmediato.
  • El presidente de gobierno Pedro Sánchez afirma con rotundidad en el Congreso el 22 de abril que “España es uno de los países del mundo que más test realiza a su población”, pero la web Newtral, un medio afín por lo general, desmiente categóricamente sus palabras.

Fact check Newtral

“Las peores decisiones en la vida son las que tomamos basándonos en el miedo”

(Sherrilyn Kenyon)

Y todo en un mes

Especial Informativo - Rueda de prensa del presidente del Gobierno ...

JOSEAN, 18/04/2020

De verdad que en el post de hoy voy a intentar no meterme en berenjenales políticos. No merece la pena entrar en el debate actual sobre si estás en un bando o en el otro, que es donde acaban todas las discusiones se hable de lo que se hable (El calibrador de fachas y rojos). El propio lenguaje que observo acerca de “los dos bandos” en redes sociales, con una violencia verbal inusitada, me daba mucha pena al principio. Ahora empieza a darme miedo. Así que voy a limitarme a escribir lo que ha ocurrido en el último mes, desde la declaración del estado de alarma el 14 de marzo pasado.

Disminución recaudación

Deuda pública 2020

Hasta aquí son simplemente datos económicos que ponen los pelos de punta, cifras que se repiten en todos los países y en todas las economías del mundo con mayor o menor impacto. Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, China, Rusia o los países de nuestro entorno van a sufrir impactos importantes en sus cuentas públicas por la pandemia, por esta emergencia sanitaria que va a terminar en una crisis económica brutal. El gobierno de Pedro Sánchez erró gravemente a la hora de enfrentarse al coronavirus igual que tantos otros líderes mundiales como Donald Trump, Macron o Boris Johnson.

Ahora vamos a ver las medidas que se han tomado en el mes y cuatro días que han transcurrido desde la declaración del estado de alarma:

  • El gobierno anuncia un plan de movilización de 200.000 millones de euros para combatir los efectos económicos del Covid-19. Un análisis posterior del real decreto sirvió para ver que en realidad eran 117.000 millones de dinero público, de los cuales 100.000 en realidad se gestionaban a través de una línea de avales y no de liquidez, y 2.800 millones consistían en una transferencia a las comunidades autónomas por una cifra similar a la que adeudaba a las mismas a finales de 2019. Las medidas se publican en el Real Decreto 8/2020 del 17 de marzo, un real decreto de 46 páginas definido como de “medidas urgentes extraordinarias” que incluye una extraña disposición final en la página 41, que ni es económica, ni es urgente, ni mucho menos extraordinaria, para dar entrada a un Vicepresidente del Gobierno en el CNI (Centro Nacional de Inteligencia):

RD 8-2020 1

RD 8-2020 2

  • El Real Decreto 11/2020 aprobado el 31 de marzo aprueba nuevas medidas económicas y corrige varias de las medidas del 8/2020. Se aprueban moratorias de pago de hipotecas, recibos de luz y agua, suspensión de los desahucios y se cuelan 15 millones de euros de apoyo a las televisiones públicas. Para el que no termine de creérselo, aquí está el texto:

RD 11-2020 1

  • El decreto modifica varios de los artículos introducidos en el 8/2020, es decir, aprobados dos semanas antes. Afectan a todas aquellas empresas que trabajan con la administración pública, es decir, una parte muy importante del sector empresarial del país, que a su vez afecta a cientos de miles de trabajadores y  a subcontratistas de las primeras. Dicen que rectificar es de sabios, pero interpretar es de locos a veces:

RD 11-2020 2

  • La declaración del estado de alarma paralizaba los recursos administrativos y las resoluciones, y limitaba la actividad de los juzgados, pero el 20 de marzo se aprueba una resolución del Ministerio de Justicia sobre esa figura tan extraña (y ciertamente dudosa) del indulto:

Resolución 20-03-20

  • Ante la avalancha de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, se aprueba el Real Decreto 9/2020 de 27 de marzo que corrige de nuevo parte de lo aprobado el día 17 y además limita la aplicación de los ERTEs.
  • El gobierno aprueba un permiso retribuido obligatorio de ocho días para trabajadores de los servicios considerados no esenciales. El decreto y la lista de dichos servicios se publica el domingo 29 de marzo a las once de la noche, con lo cual cientos de miles de trabajadores estuvieron pendientes de saber hasta esas horas si podían o debían ir a sus puestos de trabajo a la mañana siguiente. Todos a sus casas durante dos semanas

RD 10-2020 Laborales

A esas horas del domingo, a alguien le traiciona ya el subconsciente y publica por error el “caos”. No me extraña que pasara desapercibido porque encaja perfectamente con la frase, pero sobre todo con la situación:

RD 10-2020 Laborales 2

  • El gobierno anuncia a finales de marzo que unos 9.000 test rápidos de detección del Covid-19 son defectuosos. Unos días después descubrimos que son 58.000 y finalmente reconocen que la cifra alcanza los 640.000. El gobierno anuncia posteriormente la realización de 62.000 test rápidos para elaborar un muestreo de la expansión de la pandemia. Ayer, 18 de abril, Pedro Sánchez anunció de nuevo que dichos test empezarán en las próximas semanas. La población de España está en unos 47 millones de habitantes.
  • La descoordinación entre el Estado y las comunidades autónomas se pone de manifiesto con la compra de mascarillas, respiradores, geles y test rápidos. De esta gestión se encarga el Ministerio de Sanidad durante unos días, pero tras el desabastecimiento que sufren las consejerías de sanidad autonómicas la competencia vuelve a las mismas.
  • El Centro de Investigaciones Sociológicas no deja de prestar sus servicios esenciales y publica varios sondeos que aprueban la gestión del gobierno durante la crisis. En el publicado esta semana incluye la famosa pregunta 6 sobre la opinión del ciudadano acerca de limitar la difusión de noticias e informaciones:

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  • El Ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska niega la existencia de censura, pero sí el control de la información que circula por redes sociales:

Censura-monitorización

La sobredosis de información y cambios legislativos en estas cinco semanas ha sido brutal, de tal tamaño que esto es solo un pequeño resumen de lo que he sido capaz de captar. El Covid-19 ha generado mucha intranquilidad en la sociedad, no solo por los más de 20.000 muertos oficiales (a falta de la coordinación de los distintos criterios de recuento), sino por la situación económica en que va a quedar el país.

Naomi Klein en La doctrina del shock afirmaba que cuanto mayor es el impacto sufrido por una población, debido a una catástrofe o desastres de cualquier tipo, más fácil resulta la implantación de determinadas medidas, medidas que en circunstancias normales jamás habríamos aceptado. Me ha venido a la mente muchas veces durante estas cinco semanas. No duermo tranquilo, pero creo que no soy el único:

El 95% de los españoles ya no podrá dormir

Aplauso a una generación de héroes

Manos

La gente de mi generación, los que estamos entre los 45 y los 55 años, somos los hijos del baby boom, los más numerosos, la parte central de esa pirámide de población que se terminará convirtiendo en una seta si no se revierte la tendencia. Mis padres, los de mi mujer, los de mis amigos y compañeros de carrera y andanzas nacieron en plena guerra civil o en los durísimos años de la posguerra. No lo tuvieron fácil y salieron adelante en esa España de los cuarenta, cincuenta y sesenta que sabemos que no fue precisamente boyante.

No solo eso, sino que estudiaron (los que pudieron), trabajaron como mulos, se casaron (la mayoría) y tuvieron cuatro, seis, ocho o incluso más niños entre finales de los sesenta y principios de los setenta. Y nos dieron una formación, unos valores y unos principios que nos han acompañado toda la vida. Claro que fueron estrictos con nosotros, claro que nos insistían con la importancia de estudiar y convertirnos en “hombres y mujeres de provecho”. Se comieron los últimos años de Franco, vivieron la Transición y durante esos años fueron capaces de enseñarnos a mirar hacia delante, de cerrar el pasado y no crear en nuestra generación los dos bandos que sus padres sí vivieron y que tanto daño causaron. Entre mis compañeros de colegio o entre mis hermanos podíamos pensar de una manera u otra, ser más de izquierdas o más de derechas, porque sobre todo nos enseñaron a ser tolerantes y comprensivos con el de al lado.

Pirámide población España en 2020

(Fuente: Enterat.com)

El país mejoró enormemente mientras nosotros abarrotábamos las universidades,  entramos en lo que se llamaba la Comunidad Económica Europea y nos modernizamos en todos los aspectos, y cuando empezaron a jubilarse, después de más de cuarenta años trabajando, muchos de ellos en la misma empresa, sin apenas cambiar de trabajo y sin quejarse jamás, nos dejaron un país cojonudo en el que la maquinaria estaba muy bien engrasada. Con sus defectos, seguro, pero un país sólido, una economía entre las principales potencias y uno de los mejores lugares del mundo para vivir. España funcionaba tan bien que parecía que nuestras máximas preocupaciones eran el lenguaje inclusivo y sacar el cadáver de Franco de debajo de una losa de 6.000 kilos. A mí, a mis amigos más cercanos, a mis hermanos y compañeros de trabajo, lo cierto es que lo que ocurriera con Franco nos la traía floja.  

Ahora le toca el turno a los de mi generación. Los que mandamos en las empresas, los que ocupamos los mejores puestos y los que están en el gobierno y la oposición. Pedro Sánchez y Santiago Abascal son de nuestra quinta. Casado, Iglesias e Inés Arrimadas, un poco más jóvenes. Y lo que escuchan nuestros mayores desde hace años es que son un problema para la sociedad porque son muchos, viven más que antes y no vamos a poder seguir pagándoles esas pensiones que en muchos casos son ridículas. Nos han visto crecer sanos, vivir con mucho más de lo que tuvieron ellos, tener pocos hijos o ninguno porque, claro, queríamos vivir la vida, viajar por el mundo y salir siempre como si tuviéramos veinte años.

Nuestros padres apenas pudieron salir de España durante años porque tenían que sacar adelante una familia numerosa mientras nosotros mandamos a nuestros hijos a estudiar a sitios lejanos o nos vamos de vacaciones a la otra parte del mundo. Y nos escuchan decir que no va a haber dinero para las pensiones mientras le compramos el último móvil a nuestros hijos, hijos para los que por supuesto estas cosas carecen de valor porque en muchas familias se les hace creer que es así. Me imagino a muchos de nuestros padres escuchando las noticias y pensando: “no, si yo ya sé que molesto, intentaré irme pronto y sin hacer ruido”. Con su humildad de siempre.

Ahora llega esta terrible pandemia y nos da un sopapo en nuestros morros complacientes. Nos pilla desprevenidos, en pelotas, mirándonos el ombligo o lo que es peor, la pelusa del ombligo del vecino. Para criticarlo. Los mayores de 70 años, nuestros padres, suegros, padres de amigos y compañeros son los que se están llevando las peores consecuencias del virus. Más de 1.400 muertos mientras escribo esto y nosotros preocupados por cómo pasar el encierro entretenidos inventando juegos para nuestros hijos. Les decimos a nuestros padres que se queden en casa, que no podemos ir a verlos, que no podemos darles un abrazo ni despedirnos de ellos, y a veces pienso que es una metáfora cruel del destino para que nos sentemos a reflexionar sobre todo lo que han hecho nuestros padres por nosotros y de qué modo se lo estamos devolviendo. Te quiero, Papá, te quiero, Mamá, sed fuertes y aguantad que os queremos muchos años más a nuestro lado.

Sueño con el momento en que toda esta pesadilla pase y nos pongamos las pilas para estar preparados para la siguiente emergencia, con los medios suficientes para atender a nuestros mayores. Que nos dejemos de guerras estúpidas y nos centremos en devolverles una ínfima parte de lo que ellos nos dieron, que dejemos de derrochar en lo superfluo y de hablar de las pensiones o el gasto médico de la tercera edad como el problema nacional, el marrón irresoluble.

Pero sueño sobre todo con daros un abrazo cuanto antes y sin miedo, sin preocupación, con una sonrisa. Y daros las gracias. Gracias por todo. Porque vivimos muy bien y vuestros nietos también. Y quiero compartirlo con vosotros muchos años más. Por eso esta tarde, a las ocho, cuando salga a la ventana, aplaudiré no solo a los médicos, enfermeros, policía, guardia civil y todos los que se están dejando la piel por nosotros, sino que aplaudiré con fuerza a esa generación de héroes que nos lo dieron todo.

La utilización partidista

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JOSEAN, 13/03/2020

“Ha habido un atentado de ETA”, comentó un asesor del concejal, “parece que hay un muerto”. En el instante anterior a la interrupción yo estaba hablando con ese concejal de unos temas de trabajo. Ocurrió a finales de los noventa y el concejal era de Izquierda Unida, pero creo que el tiempo y la afiliación no son importantes en este caso. En ese mismo ayuntamiento había habido un asesinato un año antes, de un concejal del Partido Popular, es decir, de un compañero aunque no compartiera las mismas ideas. En ese momento la mirada del concejal cambió, su cerebro empezó a maquinar algo. Algunos recordarán que por entonces Izquierda Unida había firmado esa cosa vergonzosa llamada Pacto de Lizarra, o de Estella. El concejal le dijo a su asesor que tenían que preparar un comunicado de repulsa, pero que a la vez aprovecharían para hacer mención a la solución política de su partido al “conflicto vasco”, que PP y PSOE se estaban equivocando, y que la negociación o el diálogo de la manera en que ellos lo entendían era la única alternativa viable. Me dio mucho asco escucharle, me pareció repulsiva esa actitud. En medio de una desgracia tenía que meter la cuña política para sacar lo-que-coño-quisiera sacar de aquello.

Todo vale en la guerra contra el rival político, incluso las desgracias, o sobre todo las desgracias. Todo vale para atacar, criticar, crispar y sacar tajada de una situación, por dramática que esta pueda ser. La obligación de nuestros dirigentes debería ser trabajar por un objetivo común y positivo para la sociedad, pero sin embargo vemos que emplean sus fuerzas en destrozar al adversario con la creencia (estúpida, me parece) de que esos ataques les reportarán votos. A muchos de ellos solo les veo inteligencia para oler la sangre, jamás para resolver problemas generales o tomar decisiones atinadas.

Comencé a escribir este post hace dos días, el 11-M dieciséis años después de aquel 11-M que nos cambió como sociedad y como país. Creo que todos recordamos cómo aquellos días, con los cadáveres aún calientes y miles de heridos en los hospitales, nuestros dirigentes se dedicaron a manipular la información que conocían y manejaban para arrojársela a su adversario político. Había elecciones tres días después y no podían desaprovechar lo que consideraban “su oportunidad”.

Esa es la creencia que tienen, la baja consideración de los votantes, la estúpida creencia de que, como decía uno de los asesores de Aznar, “si ha sido ETA, barremos; si son los yihadistas ganará el PSOE”. Votantes volubles, manipulables, cachos de carne con ojos a los que poder dirigir (y no digo que no tengan razón en creerlo en un buen porcentaje). Manipularon todos, el PP ocultando la información que desde el mismo día 11 apuntaba a una facción de Al Qaeda, y el PSOE movilizando a sus medios afines e inventando historias como la de los terroristas suicidas con tres capas de ropa. No me sorprendería saber que algunos manipularon pruebas o que incluso crearan falsas pistas de las que han quedado sin resolver después de tantos años. Me dio mucho asco, la verdad, no voté a ninguno de ellos.

La última vez que recuerdo unidad de acción de los principales partidos ante una tragedia fue con el “espíritu de Ermua”, tras la burrada que fue el asesinato con día y hora del concejal del PP Miguel Ángel Blanco (por cierto, su padre falleció ayer) en julio de 1997. Duró poco. Desde entonces, o desde el 11-M, el comportamiento de los líderes del PP y PSOE resulta más lamentable ante cada crisis o emergencia. El Yak-42 fue un desastre mayúsculo provocado precisamente por la urgencia del ministro Trillo por hacerse la foto con los familiares y (literalmente) echar tierra encima de los militares fallecidos cuanto antes. El PSOE se cebó durante meses para sacar tajada, pero luego actuaron de un modo similar cuando les ocurrió la tragedia del Cougar, deprisa y corriendo para que pasáramos a otro tema cuanto antes. La tragedia de Angrois, el incendio de Guadalajara, el vertido de Aznalcóllar, el terremoto de Lorca, el atentado de la T-4 o el de Las Ramblas,… cualquier desgracia vale para atacar al rival político.

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Esa es la terrible realidad de la clase política que nos dirige y lo estamos comprobando estos días con la crisis del coronavirus. En lugar de ponerse todos a trabajar para dar una respuesta consensuada a una pandemia de la que todavía no se conocen sus consecuencias inmediatas, dedican sus esfuerzos a reprocharse la mala gestión o a ocultar la información de la que disponen. La irresponsabilidad de este gobierno al permitir y encabezar la manifestación del 8-M debería costar algunas cabezas, pero dudo mucho que lo haga. Transmitieron un mensaje de tranquilidad y mundo de fantasía que no era real, ¡que sabían ya que el peligro era cierto!, y apenas veinticuatro horas después nos contaban otro escenario radicalmente distinto, un simulacro del apocalipsis zombi. No iban a permitir que nada les jodiera su manifestación del 8-M, suya, de la izquierda y de nadie más. Una irresponsabilidad absoluta.

No son conscientes de que si escupes hacia el cielo te vas a terminar tragando tu propio gargajo. A Vox y a Ortega Smith le dijeron de todo cuando anunció que había dado positivo por coronavirus tras el congreso multitudinario del partido, pero ahora han tenido que callar y tragar cuando se ha sabido que Irene Montero también lo ha dado. La diferencia es que el primero pertenece al tercer partido en número de votos y no ejerce responsabilidad pública alguna, mientras que la segunda es ministra y fue acompañada por varias ministras más y por la mujer del presidente de gobierno, aparentando una tranquilidad que los hechos han demostrado infundada.

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Deberían ser más responsables y no tan bocazas con los reproches, con más motivo aún en este estado en el que las competencias de sanidad están troceadas en diecisiete consejerías autonómicas. Las palabras de Pedro Sánchez sobre Rajoy y su gestión del Ébola se han vuelto ahora en su contra tras la pésima información dada sobre un problema mucho más gordo como el del coronavirus. Ha actuado tarde y mal, sin previsión alguna y sobre todo con el objetivo partidista de preservar el 8-M por encima de cualquier otro asunto.

Pero siguen jugando a lo mismo. Ayer por la tarde Televisión Española entrevistaba a un profesional sanitario, Guillén del Barrio, quien después de informar brevemente de la situación de los hospitales de la Comunidad de Madrid lanzaba todo un mítin político sobre la importancia de la sanidad pública frente a la privada, y el número de profesionales sanitarios que habían recortado las autoridades desde 2008.

Horas después supimos que el enfermero casualmente elegido para la entrevista había sido candidato de Podemos y (casualmente también) la misma televisión tuvo que desmentir las cifras que había dado acerca del recorte del número de camas y profesionales sanitarios. Claro que lo hizo en medios con mucha menor repercusión. La carta de Isabel Díaz Ayuso a la directora de RTVE, Rosa María Mateo, no se hizo esperar.

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A eso siguen jugando nuestros dirigentes. La propia presidenta de la Comunidad de Madrid utilizó uno de “sus medios” para publicar a toda plana que su partido ya había avisado al Gobierno de la emergencia diez días antes y que no se le hizo caso. No cita fuente alguna, ni presenta documentos, algo similar a las comparecencias de nuestro presidente de gobierno y las supuestas medidas que lleva semanas tomando.

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Pero el caso es que tampoco es cierto lo que dice Isabel Díaz Ayuso, porque los que vivimos en Madrid sabemos que el mensaje que nos transmitían era de normalidad y tranquilidad absoluta, que no había motivos para dejarse llevar por el miedo.

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Sé que es mucho pedir que PSOE y PP se pongan a trabajar juntos para dar una respuesta global a los ciudadanos y proponer la adopción de medidas para paliar los efectos del COVID-19, pero para eso se les elige. Para que trabajen el Gobierno, el Consejo de Ministros, el Ministerio de Sanidad y todas las Consejerías autonómicas unidas y coordinadas para hacer frente a esta crisis global. Tras la rueda de prensa de Pedro Sánchez hace una hora decretando el estado de alarma, el PP ha apoyado el mismo y ha dicho que prestará sus votos para prorrogarlo cuanto sea necesario. Quizás sea un primer paso para el consenso y el trabajo en común. Presumo que durará muy poco.

 

 

El calibrador de rojos y fachas, por Lester

Garrotazos

Opinar empieza a ser un ejercicio de riesgo. Decir lo que piensas en un grupo de Whatsapp de amigos o conocidos puede llevar a que inmediatamente te cuelguen una etiqueta que seguramente será equivocada o al menos de modo parcial. No digamos en esa jungla llamada Twitter si se te ocurre opinar sobre determinadas noticias porque hemos llegado a un punto en que todo, absolutamente todo, te convierte en rojo o en facha. El término medio, la equidistancia o la moderación están en vías de extinción, y no para el que opina, sino para el entorno que juzga la opinión.

– Creo que Rajoy tenía que haberse ido mucho antes de que lo echaran, “¡rojo!”, pero no me gusta nada este gobierno de Sánchez pactando con comunistas e indepes. ¡Facha!”

– Menuda vergüenza la Gürtel, la Púnica, Rodrigo Rato, Bárcenas, los sobres B, “¡¡¡calla, rojo!!!”, el mismo asco que los EREs de Andalucía, los fraudes de los cursos de formación, Griñán, Ábalos, las colocaciones a dedo en puestos relevantes, “¿qué dices, facha?”

Intento no opinar sobre política en grupos de Whatsapp porque la gente se calienta mucho, pero sobre todo porque cada vez hay gente más encendida que solo ve la paja en el ojo ajeno y nunca la viga en el propio, o que siempre encuentra un motivo para justificar que “no es lo mismo” o “¡no compares!”. Tenemos un grupo de Whatsapp de sesenta amigos, solo tíos al borde de los cincuenta, antiguos compañeros del colegio, y cada vez que alguno ha dejado un comentario político o una noticia partidista e interesada, los otros cincuenta y nueve hemos permanecido en silencio. Una pena, pero creo que es lo más inteligente.

Hemos llegado a una situación en la que no nos sentimos libres para opinar (cosa que, por cierto, no hemos dejado de hacer los cuatro amiguetes de este blog desde hace años) y no se puede opinar porque los juicios o las valoraciones se han radicalizado, las posturas se han polarizado muchísimo y para todo. Hables de lo que hables.

  • Me niego a utilizar el lenguaje inclusivo, “eso es muy facha porque la RAE es carca y facha”, pero es que no me gustan los toros, “eso es propio de rojos”.
  • Las grandes empresas y las grandes fortunas deberían pagar más impuestos, unos impuestos más justos y equitativos, “ya está el comunista”, pero huyo como de la peste de la sobreintervención de la economía que pretenden los de Pablo Iglesias y Sánchez, “claro, ultraliberalismo descontrolado a tope, muy de derechas”.
  • El otro día viendo a Ana Pastor en LaSexta…, “yo no tengo sintonizada esa cadena de rojos, ni veo a esa tía”, el caso es que sacaron un programa de lo más manipulador acerca de… “cómo os gusta a los fachas decir que LaSexta manipula”.
  • Soy seguidor del Real Madrid, “claro, como todos los fachas, una institución franquista, o del Atlético de Madrid, “el equipo del pueblo, los valores de la izquierda”.
  • No tengo ningún problema con la bandera de España, la rojigualda, de hecho la suelo lucir en los maratones que corro por ahí, “muy, muy facha”, pero habría afrontado el problema de Cataluña de un modo distinto a como lo hizo el Partido Popular, “claro, cediendo al independentismo, como los socialistas catalanes, regalando España”.
  • Me gusta el cine español, sigo bastante sus películas, “claro, los de la ceja, sois todos unos rojos”, pero me molesta mucho toda la politización que lo rodea, el rojerío de los Goya, la eterna petición de subvenciones, “¡en Francia sí saben fomentar su cultura, aquí los fachas preferís atacarla!”
  • Qué bien me cae Antonio Banderas, o he visto toda la filmografía de Almodóvar, “vaya estómago tenéis los rojos”, pero qué mal me cae Javier Bardem y qué bien Arturo Fernández, “os pasa a todos los fachas”.
  • Me preocupa y mucho la islamización de Europa, “veo que te estás haciendo de Vox”, y qué mal lo ha hecho la Iglesia católica durante décadas ocultando los casos de pederastia en su seno, “no me toques a la iglesia, podemita, ¿qué quieres, volver al 36?”.

Muchos de estos mensajes son ridículos, pero es que a esa ridiculez estamos llevando cualquier asunto. Ser vegano es progre, comer carne perpetúa un sistema capitalista y de derechas. Es una visión simplista, infantil, reducida a blanco o negro. Todo esto ya estaba en las diez estrategias de manipulación de Chomsky (que no eran de Chomsky, sino de Timsit): dirigirse al público como si fueran niños y ser complaciente con la ignorancia y la estupidez.

Escritores que no son fachas ni de lejos, como Javier Marías o Arturo Pérez-Reverte, han recibido este calificativo en varias de estas polémicas a causa de sus artículos de opinión. Me deshuevo, Marías y Pérez-Reverte, fachas. En uno de los artículos de Don Arturo de hace un par de años, Ahora le toca a la lengua española, comentaba que hemos llegado al absurdo de considerar hablar bien y con un acertado uso del lenguaje como “de derechas”, mientras que “a cambio, cada vez más, se alaba la incorrección ortográfica y gramatical como actividad libre, progresista, supuestamente propia de la izquierda”. Tócate los cojones, como diría el mismo escritor ante algunas de las gilipolleces que nos toca leer o escuchar de vez en cuando.

Con todo, lo peor para mí es la polarización de la sociedad, la diferencia tan grande que se está creando entre “los dos bloques”, arrasando con todo lo que intenta situarse en el medio. En política, el PP ha virado más hacia la derecha acercándose a Vox, como contrapeso al posicionamiento del PSOE junto a Podemos y los más radicales de la izquierda. Todo lo que intentó situarse en el medio, Ciudadanos o UPyD en su día, ha sido arrasado, vuelven las dos Españas. Y con las dos Españas se rescata a Franco para que se hable del franquismo más de lo que se hacía en los ochenta y los noventa. Me parece sorprendente escuchar a compañeros de trabajo nacidos después del 85 hablando todo el día de Franco, y los jueces franquistas, y los restos del dictador, y las instituciones heredadas del franquismo, y tal y tal. Nunca se habló tanto de Franco como en estos últimos años.

Al principio me hacía gracia ver cómo me tachaban de facha o rojo en distintos grupos, o según las opiniones que dejaba en este blog, pero lo cierto es que ahora no me gusta nada lo que está quedando, lo que veo. Me da mucha pena ver estas discusiones, me da rabia ver que no puede haber ya un debate sosegado y sobre todo, sobre todo, sobre todo, lo que me cabrea enormemente es comprobar cómo estamos perdiendo progresivamente (o cómo nos estamos limitando) nuestra libertad para opinar.

Despropósitos de Año Nuevo

 

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Año nuevo, vida nueva. Y costumbres antiguas, como dar la brasa desde este blog, o púlpito virtual, o como quieran considerarlo. Arrancamos con fuerza, con la misma con la que finalizamos 2019, con la publicación del libro Aguafiestas, editado por Lester y escrito a varias manos, y con la elección del artículo de Barney como el mejor del año por los lectores de La Galerna.

Ha sido un año fructífero, con una notable producción de 62 artículos propios, otros 3 fruto de colaboraciones (Mabú, Sara y R. San Telmo) y 13 más publicados en otros medios (LaGalerna, El Asterisco, Planeta Fútbol y Pilaristas). El blog está al borde de los 400 artículos desde sus inicios, lo cual celebraremos… pues escribiendo. Aquí va el resumen de la amplia cosecha de 2019, incluyendo el corte del programa de El Radio de Richard Dees dedicando un elogioso comentario al artículo de Barney sobre La neolengua de Orwell y el mundo del fútbol español:

El cambio de calendario no debería significar nada, o al menos nada más que un paso de hoja de diciembre a enero. Sin embargo, quien más y quien menos, solemos utilizar esa barrera invisible del cambio de año para recapitular sobre lo conseguido o sobre lo que no se ha hecho bien, y para plantear nuevos objetivos que en muchos casos se habrán olvidado antes de que acabe enero. Los típicos propósitos de inicio de año que aparecen en todas las listas son los de dejar de fumar, dejar de beber, perder peso, comer sano o comer más fruta y verdura, ir al gimnasio o hacer deporte, aprender inglés, leer más, pasar más tiempo con la familia y amigos, desconectar de las redes sociales, ser puntual, olvidar las ganas de reventarle la cabeza a alguno en el trabajo,…

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En este primer post del año vamos a jugar a todo lo contrario, a darle la vuelta a esos propósitos y proponernos hacer lo contrario:

Barney.- Mi objetivo será leer menos. Sí, así de claro lo digo, dejaré de leer prensa deportiva porque veo que buena parte de mis posts (por desgracia los más exitosos) se han dedicado a desmentir las falacias de la misma. Qué pena, trataré de disfrutar del deporte en sí, si es que logro hacerlo. Es año olímpico y con Eurocopa, así que podré centrarme en cosas que no sean exclusivamente el tinglado que tienen montado en LaLiga española. Ah, y como me han dicho algunos amigos del Atleti y alguno que aún me queda del Barça, este año dejaré de fumar… las sustancias alucinógenas que se supone que me fumo antes de escribir.

Lester.- El objetivo no es ir al gimnasio, sino salir de él, ir menos, correr en la calle, en los parques o en mi zona, respirando aire “puro”, el Forrest Gump de Las Rozas. Aquí ya expliqué el tipo de fauna que te encuentras en uno de estos sitios, pero la razón de ir menos al gimnasio es otra: este año alcanzaré los 50 palos, y como dije hace poco, esto de correr es una carrera contra el tiempo y el envejecimiento, así que me planteo, o bien lanzarme al triatlón, o bien correr dos maratones este año: uno para disfrutar y otro para hacer buena marca. Cracovia en abril y Valencia en diciembre, por ejemplo. O Madrid en abril, donde todo empezó, donde alcanzaré la mayoría de edad maratoniana, y alguna ciudad chula en el extranjero en octubre o noviembre. Los 50 me van a obligar a pasar una revisión a fondo, no sé si es la de los 100.000 kilómetros o en mi caso la de los 300.000, pero está en los objetivos hacer algo más que “chapa y pintura”.

Travis.- Me gustaría aprender inglés, mejorarlo, aunque con un objetivo distinto al de la mayoría: poder disfrutar del cine en versión original. Ya conseguí entender bastante bien incluso a Al Pacino en El irlandés. Pero ese sería el propósito, pese a la tímida defensa que hice del doblaje, y el despropósito será conectarme más a las redes sociales. Soy el único que no ha conseguido colocar un artículo entre los diez más leídos del año, así que me toca ganar peso, aunque sea metafóricamente hablando. Aquí en este blog triunfan las polémicas sobre fútbol o política, y las historias cercanas de los voluntariados o las crónicas maratonianas de Lester, y no tanto el cine, así que me propongo decir que sí a algunas de las colaboraciones o ideas que me surgieron hace un tiempo, de gente especializada, pero con su público. Informaré debidamente, como siempre. Como segundo despropósito del año me planteo no ser puntual, quiero decir, no serlo con los estrenos de cine, que para eso ya hay especialistas y mis amigos me dicen a veces que no me leen porque no han visto la película, y pasados tres meses me dicen que no me leen porque ya han leído demasiado. Panda de cabr…

Josean.- Me gustaría desconectar de las redes sociales, porque se está quedando un panorama desolador. Hace unos días era trending topic la posible tercera guerra mundial con los enfrentamientos Estados Unidos-Irán y enseguida aparecieron algunos diciendo: “esperad, que primero nos toca montar nuestra guerra civil.” Que no nos falte el sentido del humor, aunque veo que las opiniones están cada vez más polarizadas y enfrentadas, una pena. Pero el despropósito planteado tendrá que ser otro: no será el de comer sano o beber menos, sino el contrario, me explico. Voy a tratar de recuperar esas comidas o cenas con grupos de amigos, con gente que siempre está/estamos “muy liados”, porque antes eran cada dos meses, luego cada tres, ¡a veces pasan hasta seis sin vernos! Mucho mandar el anuncio de Rúa Vieja y luego no hay manera de quedar con la peña. El caso es que en esas comidas se bebe siempre más de la cuenta y se relaja uno en sus hábitos alimenticios, pero siendo algo puntual, merecerá la pena. Va a ser un año muy movido, estresante incluso por la tensión generada, así que mejor estar cerca de los amigos y la familia. Y aunque discrepemos muchas veces en las opiniones, deberíamos centrarnos mucho más en lo que nos une que en lo que nos separa.

Dejo ya para los amantes de las estadísticas (entre los cuales me incluyo) los 10 artículos más leídos en 2019:

  1. El autoproclamado “mejor periodismo deportivo del mundo”. Barney.
  2. Rebelión en la granja podemita. Josean.
  3. La Liga se transforma en La Lliga. Barney.
  4. La manipulación del relato. Barney.
  5. Otra gota de agua. Lester.
  6. PreVARicar. Barney.
  7. La “kulé borroka” recibe premio. Barney.
  8. Agua o fútbol. Lester.
  9. El once más aterrador de la historia del fútbol. Barney.
  10. San Petersburgo (II): el desenlace del maratón y alguna lección de historia. Lester.

Muchas gracias por seguir ahí un año más.

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