El año que nos encerramos cautelosamente

El año que vivimos peligrosamente es una película de Peter Weir de 1982 ambientada en las revueltas de Indonesia a mediados de los sesenta. Inicialmente me pareció un buen título para definir lo que había sido 2020, pero una vez que analizas que todo lo que tenías que hacer era confinarte, reducir tu actividad al mínimo y no hacer nada me pareció que quedaba un tanto exagerado. De ahí el título escogido.

Un año como el que acaba de terminar no podía hacerlo de una manera más adecuada que como lo ha hecho: mal, penoso, lamentable. No lo digo por el vestido de la Pedroche, no. Ni lo digo solo por “regalarnos” una de esas sobreactuaciones a las que Nacho Cano nos tiene acostumbrados (ahí queda su particular intervención en el homenaje a Miguel Ángel Blanco), sino sobre todo por una nueva polémica y división acerca de la bandera de España en la Puerta del Sol: el artículo de Ignacio Escolar, los insultos habituales en redes sociales, Televisión Española tapando la bandera con medio metro de flores,… en fin, la polarización de la sociedad una vez más y la manipulación de todo desde los medios y la clase política. Que una bandera de 1785 utilizada durante siglos (también por la Primera República) sea “un problema” tan grande me hace pensar que estamos perdidos como sociedad.

Como dice la letra de la canción de Nacho Cano, en este momento del año “hacemos el balance de lo bueno y malo”, aunque sea un par de días después y no “cinco minutos antes de la cuenta atrás”, y de eso va este primer post del año, o último de 2020, según se mire. Si vamos a las cifras de este blog de los Cuatro amiguetes y unas jarras (aunque cada vez haya menos jarras que tomar con amigos), el número de lectores se ha triplicado en comparación con el año 2019, que ya había sido el mejor de largo, algo tan espectacular como sorprendente. 60 artículos en total publicados en este blog, 15 en otros medios, más otros 23 firmados de manera apócrifa en sitios inconfesables, y la edición de Aguafiestas en un año muy completo. Solo en este blog hemos llegado a las 70.000 lecturas, pero si añadimos las de LinkedIn, La Galerna y Planeta Fútbol seguramente hayamos superado los 100.000 lectores en todo el año, congrats! Y gracias a todos por el interés.

Esas son las estadísticas, que pueden decir mucho o no contar nada, pero de lo que hoy se trata es de hablar de las tendencias que han marcado el año, de qué temas se han ocupado los cuatro amiguetes en estos doce meses en los que nuestro modo de vida saltó por los aires. Y el comentario sobre el vestido de la Pedroche o la bandera solo eran excusas para comentar uno de los temas que más nos preocupan y que ya estaban en el primer post del año (Despropósitos de Año Nuevo): la polarización de la sociedad. Cristina Pedroche es una mujer “empoderada” o “cosificada” en ese nuevo lenguaje, según pertenezcas a un bando o al otro (y ya me preocupa hablar de bandos), en ese discurso de rojos y fachas que todo lo contamina, no digamos la bandera. La utilización partidista de todas las herramientas al alcance de la clase política ha servido para desunir aún más a una población sorprendida por la pandemia que necesitaba la unión de esfuerzos y la coordinación de administraciones, y su actuación ha vuelto a poner de manifiesto que no están a la altura de los ciudadanos, que en su mayor parte han tenido un comportamiento ejemplar, solidario y responsable. Las cicatrices del coronavirus necesitarán años para cerrarse.

El Amiguete Josean ha dedicado buena parte del año y de sus esfuerzos a explicar las reformas fiscales que se anunciaron a principios de año (Las grandes corporaciones son malas, un tema complejo que dio para dos partes) y todos los cambios legislativos que se implementaron con el estado de alarma (Y todo en un mes), con mucha precipitación y rectificaciones constantes que no trajeron los resultados deseados. A veces hay que fiarse más de criterios técnicos que ideológicos cuando se van a tratar determinados asuntos, como los Presupuestos Generales del Estado, que pecan de una serie de errores, como ingresos erróneamente calculados y gastos infravalorados. El peaje también de tener que contar con algunos socios que no son los mejores compañeros de paseo (Sí se puede. No se podía, pero ahora ya sí se puede). No quería dejar el tema de la ideología en cuestiones de dinero público, porque uno de los textos más celebrados de este blog es aquel sobre el estudio del impacto de género en un túnel. Sí, con un par: La M-30 es machista.

El Amiguete completó su año con los capítulos VI y VII del libro no publicado Grandes errores de las escuelas de negocios (ahí lo dejo por si algún editor se siente interesado por la idea), en esta ocasión dedicada al modo de confeccionar presupuestos en una empresa. La esquizofrenia del CFO es la que le anima a escribir este tipo de artículos, así como un relato casi verídico sobre una visita a declarar en los juzgados (Con Animal en el juzgado).

La Covid-19 lo ha impregnado todo este año, también los temas recurrentes en este blog: el deporte, el cine, algún viaje o voluntariado, los maratones,… El Amiguete Lester se ha quedado sin correr un maratón por primera vez desde 2003, así que este año no hemos tenido crónica maratoniana desde algún lugar lejano (o cercano, pues tenía inscripción para Madrid en abril). Pero nos ha contado el placer de correr por el placer de correr, cuando no hay un plan exigente de entrenamientos detrás, y sobre todo, cuando has estado casi dos meses encerrado en tu casa sin salir. El placer de salir a la calle y trotar al aire libre, algo que creíamos que no nos faltaría nunca y en este 2020 desapareció de nuestras vidas como tantas otras cosas. Lester reconoció haber estado (casi) feliz en casa disfrutando con la familia y el tiempo en común, incorporando nuevas aficiones, y el “casi” sería completo de no ser por todo ese sufrimiento cercano que a todos nos ha llegado de un modo u otro. Cae la felicidad en los índices que miden estas cosas intangibles y el relato El oso gris nos trasladó a un futuro cercano que podría ser aún peor que este año de aislamiento y distancia social que hemos vivido. Otro relato extraño, Espectros sobre la pared, y una primera incursión en la poesía, Volverán las malditas mascarillas, completan el año de Lester.

El cine no ha escapado a la pandemia, y el cierre de las salas, así como el bajo nivel de los estrenos, ha llevado al Amiguete Travis a refugiarse en temas atemporales, como si es mejor el libro o la peli, en una larga conversación con Reggie que se alargó en dos partes muy interesantes por las aportaciones de ese gran fichaje del blog. La ausencia de estrenos hizo que Travis repasara algún clásico, como en Mi cita anual con Ben-Hur, se equivocara en los Óscar de Parasite, tratara las manías de algunos directores (Los cigarrillos Red Apple y el Imperio Austro-húngaro) y el modo que tiene Hollywood de tratar la figura de sus presidentes, ya sean ficticios o reales. El confinamiento también dejó huella en algunos posts, como en Ensayos de un futuro distópico, sobre el modo de tratar este tipo de catástrofes en el cine, o en la peli surrealista que podría escribirse juntando una buena colección de pelis que aparecieron en los reordenamientos de casas que todos hicimos durante el encierro. Un año tan raro como 2020 ha visto los estrenos de dos de los directores más exitosos e interesantes del panorama actual: Christopher Nolan y David Fincher. Ambos pasaron por el análisis de Travis, tanto Nolan con Tenet, en la parte del elogio (sin spoilers) y en la crítica furibunda (destripando el argumento), como Fincher con su visión de la escritura del guion de Ciudadano Kane en Mank (Citizen Mank, Ciudadano Fincher). Un formato que se va a repetir a buen seguro es el de destripar una novela gráfica o cómic y posteriormente su versión cinematográfica. Este año ha sido el de Watchmen, la novela gráfica y la versión de Zach Snyder. En 2021 toca V de Vendetta.

En cuanto a Barney y sus diatribas futboleras, 2020 ha sido un año en el que el deporte no ha escapado a la drástica alteración que ha supuesto la pandemia para todo nuestro mundo conocido. La Liga se suspendió durante tres meses, la NBA se disputó en agosto, Roland Garros en octubre, nos quedamos sin Juegos Olímpicos ni Eurocopa de fútbol, en fin, todo muy raro. El mejor resumen de Barney lo podréis encontrar en La Galerna, en modo Carta a un 2020 muy, muy perro.

En este blog comenzamos con la Supercopa y las nulas críticas al Cholo y acabamos con el primer relato de Barney, Lituriaga, ambientado en el Torneo de Navidad de baloncesto allá por los ochenta. Entre medias hubo tiempo para hablar de esta temporada tan extraña (Déjà vu de la 2016-17), la vergonzosa exigencia de algunos acerca de la Liga inconclusa (La solución belga, el sueño húmedo culé), los incomprensibles olvidos o la desmemoria de la prensa (La mano no era de Dios) y el triunfo final de los de Zidane en el campeonato. El parón en la competición sirvió para encontrar los lazos en común entre los Tauro del 70 (André Agassi, Luis Enrique y Simeone) o para hablar de las derrotas más dolorosas, las que nos siguen revolviendo el estómago tanto tiempo después. El blog dedicó cinco extensos artículos a la vuelta de la NBA y la victoria de los Lakers con el mejor especialista de la materia en España (aquí, guiño): Barney Jr. La muerte de Maradona sirvió como excusa para hablar de los mejores de todos los tiempos en varios deportes y por último, Barney no pudo evitar su tradicional crítica a la penosa prensa deportiva de este país.

Ha sido un año productivo, sin duda. Es lo que tiene pasar tanto tiempo encerrados. El blog ha cumplido seis años y goza de muy buena salud. Los ingresos generados (muy bajos de momento, por “el odio a monetizar”) han servido para apoyar una serie de proyectos solidarios en Perú (con Gam-Tepeyac) y de Ayuda en Acción de apoyo a familias desfavorecidas por la Covid. Como resumen de lo que han sido estos seis años cada Amiguete agrupó su centenar de textos en un recopilatorio que sirve de índice para lectores recientes:

Muy orgullosos de lo logrado, cómo no. Este blog solo busca entretener y aportar información, y lo que no va a descuidarse en ningún momento es el lado humano. El título del documental estrenado recientemente sobre las personas que han estado en la guerra cruenta contra el virus (y sobre los que lo han padecido) me sirve para hablar de la mayor enseñanza que nos deja 2020, aunque haya sido arrojándonosla a la cara: olvídate de egoísmos, preocúpate del que tienes al lado, deja de lamentarte de gilipolleces, quiere a tu familia, llama a tus amigos,… Esta situación la revertiremos entre todos, y cuanto más unidos estemos y menos divididos, como empezaba este artículo, será mucho mejor. Más sencillo, más efectivo. La mitad de las lecturas de este año aciago han sido para un texto que hablaba de todo esto y de reconciliación, de las lecciones de vida que nos dejaron nuestros padres, los más castigados por el virus: Aplauso a una generación de héroes. Muy grandes, a ver si aprendemos.

¡Feliz 2021, amigos!

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

Presupuestos 2021 (II): infravalorar los gastos

JOSEAN, 12/12/2020

Un error bastante común que se suele cometer a la hora de realizar presupuestos es el de estimar de manera errónea los gastos, infravalorándolos, y “ajustar” luego a martillazos los ingresos para que cuadren con el objetivo que se pretende mostrar (que no alcanzar). Como expliqué en la primera parte (y siempre según mi opinión), los ingresos previstos en los Presupuestos Generales del Estado para 2021 parecen claramente sobrevalorados o sobreestimados, luego mi duda radica en saber si se inflaron intencionadamente para justificar el incremento de gastos que se prevé realizar durante el ejercicio 2021. Y sería una pena, porque tras la terrible pandemia que hemos sufrido, no solo en España, sino a nivel global, los PGE-2021 tienen que ser más estrictos y rigurosos que nunca para poder convertirse en la herramienta que canalice la recuperación por la doble vía del impulso de la inversión pública y de los fondos europeos del Plan Next Generation.

Toca ser rigurosos, lo que no está reñido con la austeridad. Austeridad no en el sentido peyorativo de la palabra que la crisis financiera nos dejó, sino en el sentido de la RAE: severo, sobrio, sin excesos. Puesto que van a venir 140.000 millones de euros de la Unión Europea en los próximos años, que no son un regalo, toca gestionarlos con sobriedad, sin excesos ni derroches en partidas superfluas. Sin planes E improductivos, para que se me entienda, sino que se aprovechen para eso que tantas veces hemos escuchado: un cambio en nuestro modelo productivo.

La principal premisa en la que se basan estos presupuestos aparece en las primeras páginas del Proyecto de Ley: la suspensión de los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública, con lo que “se autoriza de esta forma incurrir excepcionalmente en déficit estructural con la finalidad de permitir la adopción de las medidas necesarias a fin de mitigar los efectos adversos de la pandemia a nivel socioeconómico y abordar un programa de recuperación coherente con el proyecto de la Unión Europea”. Pero esta medida es excepcional y no debe considerarse en ningún caso como recurrente, por lo que convendría que algunos miembros del gobierno rebajaran sus ilusiones respecto a una barra libre de gasto, cuando ya nos vamos a situar en los peores puestos de Europa en deuda y déficit públicos. Europa no lo va a permitir, y una mala gestión de los fondos en estos primeros años puede terminar afectando a los siguientes ejercicios.

(Cuadro extraído del Informe de Valoración de los Presupuestos de la CEOE)

La acumulación de errores para elaborar un cálculo aparentemente mucho más sencillo, como es el recuento de los fallecidos en la pandemia (un 60% más, según cálculos del INE, lo que podría llevar los 47.000 oficiales a una cifra superior a los 75.000) me hace desconfiar de algunos de los cálculos presentados en los PGE-2021. El profesor de la Universidad de Oxford Tim Vlandas ha desarrollado un índice tristemente interesante, el Pandemic Misery Index, que mide los efectos combinados del exceso de mortalidad y de los incrementos de desempleo en los distintos países, y nuestra posición (por desgracia) aparece en los puestos de cola:

Se gestionó mal la crisis sanitaria (como en casi todo el mundo, esto no es un tema de gobiernos de derechas o de izquierdas) y las medidas de apoyo económico no fueron suficientes para crear muros de contención de tal robustez que frenaran la caída de la economía. Según un estudio del Banco Central Europeo, las medidas económicas aprobadas por el gobierno (fundamentalmente la prolongación de los ERTEs, los aplazamientos fiscales y los avales del ICO) evitaron el cierre del 36% de las empresas españolas, y alerta de lo que puede ocurrir cuando se retiren las medidas de apoyo económico. De ahí las sucesivas prórrogas de los ERTEs y de la devolución de los créditos del ICO, lo que en el corto plazo resulta necesario, pero en el medio y largo es insostenible, puesto que se termina sosteniendo a empresas que no son viables.

Si nos centramos en la estimación de gastos previstos para 2021, se aprecia un elevado incremento en todas las partidas, lo cual es posible por el adelanto previsto de 26.634 millones de euros de la Unión Europea que no van a llegar a lo largo de este ejercicio, sino en 2022. El total de gastos asciende a 383.543 millones de euros, de los cuales, como ocurre siempre, las mayores partidas son las pensiones y las transferencias a otras Administraciones Públicas (comunidades autónomas y Seguridad Social).

Ya antes de la aprobación de los presupuestos, sorprendió el anuncio del gobierno del incremento de las pensiones y los salarios de los empleados públicos un 0,9 por ciento, sobre todo cuando el IPC interanual se mantiene en tasas negativas (-0,8 en noviembre) y corremos el riesgo de caer en una deflación sostenida. Se calcula que esta medida tendrá un impacto de unos 3.000 millones de euros, repartidos entre todas las administraciones. No voy a criticar la medida porque ambos colectivos han sido tradicionalmente los más castigados en anteriores crisis, pero me entra la duda de la conveniencia de la misma en este preciso instante (la reposición del cien por cien del personal funcionario, por ejemplo), así como una duda más grande aún sobre los cálculos que han llevado a ese porcentaje, que será el doble para las pensiones no contributivas. Sobre todo porque la reforma del sistema de pensiones en España fue una de las principales demandas de la Unión Europea a nuestro país en las negociaciones para la percepción de las ayudas comunitarias.

Evidentemente no soy un experto en contabilidad pública como para meterme partida por partida en las estimaciones de gasto, pero una de ellas sí llama la atención y es la destinada al pago del desempleo, 25.012 millones de euros, como resultado de la estimación (muy optimista) de las tasas de desempleo en el 16,3 por ciento para 2021. Las previsiones del Banco de España sitúan la tasa de desempleo del próximo ejercicio en un rango entre el 19,4 y el 21 por ciento, y la propia estimación de gasto del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) prevé liquidar este ejercicio un importe de 35.083 millones de euros en esta misma partida. Veremos qué ocurre a partir del 31 de enero (fecha de finalización de los ERTEs) y sobre todo con la esperada recuperación de la actividad a lo largo de todo el ejercicio, pero a priori parece que el cálculo es muy corto.

España tiene un mercado laboral muy dependiente del turismo y los servicios, y las medidas de protección del empleo aprobadas supusieron una protección del trabajador “estable”, pero volvió a dejar a su suerte a los trabajadores precarios. Durante este ejercicio 2020 hemos padecido una disminución del 86’6 por ciento del número de turistas extranjeros y una reducción del 90 por ciento de dichos ingresos, y la recuperación de este sector, que aporta un 12 por ciento del PIB, es prioritaria. La hostelería es otro sector fuertemente afectado y cuya recuperación se prevé complicada. Esta semana escuché un debate en la radio sobre si “se debía rescatar la hostelería” a la manera en que se hizo con “el ladrillo” en manos de la banca. Bueno, aquí ya hicimos ese ejercicio, aunque fuera en plan irónico, hablando del “bar malo”, un organismo ficticio llamado BARHEB. Me pareció interesante la solución planteada en Alemania consistente en apoyar económicamente a los bares y restaurantes con un ingreso equivalente al 75 por ciento de su facturación en el año anterior. Si aquí se adoptara una medida similar, tendría “gracia” saber cuántos empresarios de la hostelería iban a lamentar llevar esa caja B de ingresos, por desgracia tan extendida, y de qué manera iban a tratar de obtener la compensación.

Los fondos del plan Next Generation son una gran oportunidad para cambiar ese modelo productivo para evolucionar del “país de camareros” a una economía mucho más moderna y todas esas palabras que se añaden ahora a todo: digital, integradora, inclusiva y resiliente. Bromas aparte, los programas de la Unión Europea deben destinarse a infraestructuras productivas el día de mañana (vuelvo a decir que no más planes E), centradas en los sectores destacados indicados en el propio Plan: eficiencia energética, sostenibilidad, economía circular, digitalización de las empresas y las administraciones públicas, y todo ello apostando por la innovación y (por fin) el I+D+i. Es una oportunidad que no puede desaprovecharse y será necesaria la mayor colaboración público-privada de una manera eficiente para gestionar y canalizar todos los fondos que llegarán en próximos años si no hacemos el canelo.

Y llegados al punto del aprovechamiento de los fondos, es donde aparecen los “socios” de gobierno en esta aprobación de presupuestos, esos socios que ya han dicho por activa y por pasiva que no les importa la vertebración de España, sino “qué hay de lo mío”. Nada más aprobarse los presupuestos, me heló la sangre la imagen de los representantes de EH-Bildu y ERC, Mertxe Aizpurua y Gabriel Rufián, exigiendo su peaje independentista. Mal empezamos, no habían transcurrido ni veinticuatro horas desde la aprobación de los presupuestos por parte de los que el PSOE definió como “patriotas y valientes”.

La lista de peticiones para el apoyo a los presupuestos incluye medidas relacionadas con la educación y el uso del español, los indultos, la cesión de competencias, el incremento de los fondos para sus comunidades en detrimento de otras y una supuesta armonización fiscal que no toque el cupo vasco. Ayer supimos que el gobierno va a retirar a la Generalitat catalana la supervisión económica sobre sus finanzas, “estupendo”. Insisto, mal empezamos si cada una de las comunidades va a la guerra por su cuenta para manejar su parte de la tarta sin tener en cuenta el proyecto global, ¿no tuvo ese objeto la cumbre de presidentes de comunidades el pasado mes de julio?

Hace años había un chiste que decía que cómo podíamos vivir en un país en el que la ministra de Sanidad se llamaba Mato, el yate del Rey era Bribón, el principal banquero era Botín y la alcaldesa que debía evitar las macrofiestas era Botella. Ahora parece que nos queda otro país totalmente distinto, en el que el responsable de las finanzas del socio (investigado) de gobierno se llama Monedero, la portavoz del partido del gobierno Lastra todo lo que toca y el socio imprescindible para todo es Rufián. Ojalá no desaprovechemos la oportunidad de salir de esta. No sé quién es el autor de este chiste gráfico, pero representa lo que muchos sentimos:

Hasta la próxima, sed buenos, inclusivos y resilientes, signifique lo que signifique eso.

Presupuestos 2021 (I): sobredimensionar los ingresos

JOSEAN, 05/12/2020

Hace apenas dos meses, en el capítulo VII de los Grandes errores de las escuelas de negocios, concluí que los mayores errores que nos solemos encontrar al analizar presupuestos (budgets), de negocios o filiales son dos:

  • Ingresos sobredimensionados.
  • Costes infravalorados.

Lo que una familia o una empresa puede enmendar de diferentes maneras, normalmente recortando gastos, apretándose el cinturón o desprendiéndose de algún activo, en lo referido a las cuentas de la administración pública termina convirtiéndose en déficit público, o en un déficit superior al presupuestado. Y el déficit sostenido en el tiempo y no corregido, en deuda. Y la deuda, en lastre. La evolución de la deuda pública española es preocupante desde hace muchos años. Según los datos del Banco de España, la deuda pública se ha triplicado desde 2004 y en términos del PIB puede llegar a alcanzar el 130% a lo largo del próximo ejercicio:

El Congreso de los Diputados ha aprobado esta semana los Presupuestos Generales del Estado para 2021 con los votos favorables de PSOE, Unidas Podemos, Más País-Equo, Compromís, Teruel Existe, Nueva Canarias, el Partido Regionalista de Cantabria y aquellos con los que el mismo presidente Sánchez dijo que no se pactaría nunca: Esquerra Republicana, PNV, EH-Bildu y el PDeCAT. 189 votos a favor de 11 formaciones diferentes, lo cual tiene un indudable mérito, pero encierra también algunos peligros, como es el hecho de que cada una de esas formaciones va a exigir “lo suyo”, el peaje a pagar por su apoyo.

Los Presupuestos de 2021, como el propio preámbulo del anteproyecto de Ley indica, se hallan “indefectiblemente condicionados por los efectos de la emergencia de salud pública provocada por la pandemia del COVID-19 y la consiguiente perturbación de la economía, de alcance global”. Precisamente por esa perturbación de la economía global llama la atención que los presupuestos prevean un incremento de los ingresos del Estado, cuando parece indudable que la recaudación por el impuesto de Sociedades se verá lastrada por el deterioro de los resultados de las compañías, el IVA por la caída del consumo y el IRPF por las pérdidas de empleo generalizadas cuando muchos de los ERTEs se conviertan en EREs. Según El Economista, la caída de ingresos tributarios hasta agosto era superior al diez por ciento, y solo por el impuesto de sociedades, cercana al 47%:

En el mismo período de tiempo, la caída en la recaudación del IVA se sitúa en el quince por ciento, mientras que los ingresos por IRPF se han mantenido con un pequeño recorte gracias a las prórrogas de los ERTEs.

Se calcula que la recaudación fiscal del ejercicio 2020 caerá entre 40.000 y 48.000 millones de euros al finalizar el ejercicio. Por esa razón, en este contexto económico tan incierto y complejo, sorprende que el Informe Económico y Financiero que acompaña a los PGE-21 presente un incremento tan importante de los ingresos, tanto de índole tributaria como no tributaria:

Se prevé un repunte de los ingresos por Sociedades, IRPF, IVA, Hidrocarburos y en todos los impuestos en general, pero no ya comparado con 2020 (que sería normal dado el año que hemos pasado), ¡sino respecto a 2019! Suben también los impuestos a la cerveza, ¡gobierno dimisión!

Resulta inverosímil un crecimiento de los ingresos en mitad de una caída del PIB sin precedentes, cifrada por el propio gobierno en un 11,2% para 2020 (11,6% para la OCDE). La recuperación en 2021 será del 7,6% según las previsiones del gobierno, si bien la OCDE ha rebajado estas expectativas al 5,4%. Con este panorama, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha cifrado el error en el cálculo de los ingresos incluidos en los Presupuestos entre 9.000 y 18.000 millones de euros. El PIB no recuperará en 2021 los niveles previos a la Covid-19, por lo que el incremento de la recaudación solo se explica por dos razones (la tercera, el sobredimensionamiento interesado y voluntarista de los ingresos es opinión y por tanto, me la guardo):

  1. Los ingresos de unos 6.800 millones de euros de los fondos europeos (mecanismo React-EU) para la recuperación. En gastos se prevén otros 27.000 millones a cuenta de los futuros fondos europeos, pero se han incluido como un adelanto para el propio ejercicio 2021, es decir, antes de recibirlos de Europa.
  2. La subida de impuestos. Y aquí es donde por desgracia desaparecen los técnicos del Ministerio de Hacienda y entran ideologías, intereses de los distintos partidos y prejuicios. Aparte de la “madrileñofobia”, que es una de las mayores rarezas que parece que nos va a dejar esta crisis.

La subida de impuestos

En el Impuesto de Sociedades se han aprobado una serie de medidas para la tributación de los dividendos, reduciendo el límite de la exención al 95% y modificando el método de cálculo de los límites para la deducibilidad de los gastos financieros. A estas medidas, que ya se anticiparon a principios de año, le dediqué dos artículos bajo el título Las grandes corporaciones son malas, un título no exento de ironía en el que intentaba explicar que, ya desde los tiempos de Cristóbal Montoro, se están rompiendo los principios de neutralidad fiscal que deben regir en cualquier sistema tributario. Se trata de incrementar la recaudación por este impuesto en grandes grupos empresariales con filiales en el extranjero (aunque también afecta a grupos nacionales), pero a costa de incurrir en doble imposición, es decir, gravando resultados que ya habían tributado en el país de origen.

Por otro lado, en julio de este año se produjo una noticia relevante en materia fiscal como fue la declaración del “Montorazo” como inconstitucional, es decir, aquel anticipo del impuesto establecido en el RD 2/2016 para incrementar la recaudación en el pago a cuenta del impuesto de Sociedades, porque vulneraba los principios de neutralidad y capacidad económica de las empresas (la sentencia es demoledora, muy dura en algunas frases). En aquel año se aprobó también el RD 3/2016 que recogía una serie de medidas tendentes a incrementar la recaudación, medidas tales como limitaciones a las compensaciones de bases imponibles negativas de ejercicios anteriores o a ciertas deducciones, y la obligación de revertir determinados deterioros que habían sido deducibles hasta 2013. Montero ha seguido las pautas de Montoro y vuelve a cargar sobre las grandes empresas, pero su proyecto de presupuestos sufriría un severo revés si el Tribunal Constitucional declarara que dichas medidas del RD 3/2016 son inconstitucionales.

En cuanto al IRPF, se aumentan los tipos máximos a la base liquidable general (a partir de 300.000 euros) y a la del ahorro (superior a 200.000 euros). Nada que objetar, nada que no hubieran hecho anteriores gobiernos en épocas de crisis, ya fuera con carácter permanente o temporal. Lo más llamativo es la fijación de ciertos socios de gobierno con los planes de pensiones privados, que van a ser más necesarios que nunca en años venideros, habida cuenta del deterioro de “la hucha” de las pensiones. Quizás convenga recordar a sus detractores que no son un asunto exclusivo de “ricos”, puesto que en España se calcula que existen unos 8 millones de planes de pensiones privados. Quizás por esa razón el retoque haya sido menor: se reducen los incentivos fiscales a los mismos rebajando el límite deducible de 8.000 euros anuales a 2.000, lo que se calcula que afecta solo al 8% de los planes privados existentes y que no tendrá un efecto relevante en la recaudación.

El IVA no va a subir finalmente, como hizo el gobierno de Zapatero en 2010 y el de Rajoy en 2012, pero se eleva el impuesto a las bebidas azucaradas al 21%, pero se mantiene al 10% cuando el consumo se realice en un bar, restaurante o servicio de restauración, lo cual no deja de ser curioso.

Se incorporan otros impuestos de los que ya hemos hablado en anteriores post, como el de transacciones financieras, pero excluyendo finalmente los derivados, y el impuesto sobre determinados servicios digitales, pero ambos se aprueban de manera unilateral y saliéndose de los criterios unificados o armonizados que están planteando la propia Comisión Europea y la OCDE. Con tipos impositivos más elevados y una expectativa de recaudación dudosa.

Pese a que a algunos se les llene la boca hablando de “subir los impuestos a los ricos” (y en esa línea parece que entra el incremento de un punto porcentual del impuesto de transmisiones de títulos nobiliarios, una “preocupación” que teníamos todos los españoles), no parece que sean solo los ricos los que nos vayamos a ver afectados por la subida de los impuestos sobre las primas de seguros del 6% al 8%. Están previstos además otros incrementos de tasas, algún retoque al impuesto de Hidrocarburos o el impuesto de Actividades Económicas.

La sensación que tengo de los incrementos previstos en los ingresos de los PGE-21 es que no se van a obtener, fundamentalmente por la situación económica general y por el efecto negativo de algunas de estas medidas en unas empresas ya muy tocadas. La política fiscal de las administraciones públicas debería ser un asunto tan “del interés general” como para no dejarlo en manos de algunos políticos sin conocimientos en la materia y obsesionados por repetir unos mantras que no son ciertos: “los ricos son malos y evasores, los pobres son víctimas de los ricos malos y evasores”. O la gilipollez supina de decir que Madrid es un paraíso fiscal. A los políticos que dicen estas cosas o que promueven el aumento de la presión fiscal en tiempos de pandemias, no les voy a recomendar que estudien lo que han hecho la mayoría de gobiernos en el resto de Europa. Solo les voy a pedir que analicen el caso de un gobierno de corte similar en lo ideológico al suyo: el de Portugal.

Continuará en: Presupuestos 2021 (II): infravalorar los gastos.

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Sí se puede. No se podía, pero ahora ya sí se puede

JOSEAN, 15/11/2020

Ahora resulta que sí se podía (¿acaso alguien lo dudaba?). Me refiero a que no se podía, pero ahora ya sí se puede bajar el IVA de las mascarillas, por más que desde el gobierno se nos indicara que no estaba permitido por la Unión Europea. Uno miraba los tipos impositivos de nuestro entorno y todos los países tenían tipos mucho más bajos que el nuestro, pero trataban de convencernos de que no era posible pese a que ya en mayo la Unión Europea indicó que se podían rebajar las tasas e impuestos de todos aquellos productos relacionados con la Covid-19.

No se podía, pero ahora ya sí se puede exigir una PCR negativa a los viajeros que lleguen de países de riesgo, como venían haciendo Italia y Francia, sin ir más lejos. La medida entrará en vigor a partir del 23 de noviembre, pese a que durante muchos meses se desestimó la implantación de esta medida, y aun hoy sigue haciéndolo el coordinador de emergencias, Fernando Simón.

“Sí se puede” fue un eslogan popularizado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, una forma de decir que había alternativas para los ciudadanos, que sí se podía paralizar un desahucio en los años duros de la terrible crisis del ladrillo que terminó en crisis de deuda. El partido de Pablo Iglesias se adueñó en sus inicios del eslogan, tres palabras que además encajaban a la perfección con el nombre escogido para el partido, Podemos, un lema que sus seguidores proclamaban en sus mítines y manifestaciones públicas.

“Sí se puede” como lema de que sí se podía hacer otro tipo de política, más cercana al ciudadano, como nos vendían, y alejada de ese gran “Monstruo” de varias cabezas que eran (pronúnciense con voz catastrofista) la banca, las grandes empresas, la Unión Europea, ¡la casta! Cada semana que pasa descubrimos que muchas de las cosas que pensábamos que no eran posibles, realmente sí lo son.

Ahora parece que sí se puede dormir tranquilo teniendo a Pablo Iglesias de vicepresidente de gobierno. Atrás quedaron esos tiempos en que Pedro Sánchez decía que no se podía formar un gobierno en coalición con los de Pablo Iglesias, porque con Unidas Podemos en el gobierno no dormiría tranquilo por la noche. Junto con el 95% de los ciudadanos que tampoco se sentirían tranquilos”. Septiembre de 2019, Sorprende la naturalidad con la que hemos visto que “sí se puede”.

Sí se podía pactar con Bildu, pese a que escuchamos en innumerables ocasiones que “con Bildu no se acuerda nada” (junio de 2019), o que “no me voy a reunir con Bildu”, “ni siquiera para decirles que no” (febrero de 2016), porque estaba claro que “con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo digo cinco veces o veinte durante la entrevista” (abril de 2015).

El primero de los documentos de la ignominia fue el acuerdo firmado con nocturnidad y alevosía entre el PSOE y Bildu para derogar la reforma laboral. Estoy convencido de que el logotipo del PSOE en el mismo encabezado que el de EH Bildu tuvo que revolver los estómagos de miles de militantes socialistas, empezando por Nadia Calviño.

Pero aquel documento tan bochornoso ha sido sustituido por la elección de Bildu como socio preferente para el acuerdo de negociación de presupuestos. Que sea Arnaldo Otegi quien anuncie ufano el principio de acuerdo no es casual, lo que ha creado malestar en varias voces destacadas del partido socialista.

Pues sí, resulta que no se podía, pero ahora ya sí se puede pactar con Bildu e incluso blanquearlos, como llevan haciendo desde hace unos meses, y de modo especialmente vergonzoso esta última semana. Pero es que ¡también se podía pactar con Esquerra Republicana de Cataluña!, pese a que Pedro Sánchez dijera hasta la saciedad que no iba a pactar los presupuestos con los independentistas por la oposición de los militantes del partido y, entre otras cosas, porque “los líderes independentistas no son de fiar”.

El otro día escuché en la radio que es Pedro Sánchez quien ha cambiado de opinión, porque Pablo Iglesias había tenido muy claro desde el principio cuál era su agenda. Y en este punto de las coaliciones está claro que ha sido su partido el que se ha salido con la suya en la elección de los aliados. Pero hablar de coherencia en el caso de Iglesias tampoco parece lo más acertado.

Parece ser que no se podía salir del barrio de toda la vida porque eso significaba perder el contacto con la gente y era peligroso el rollo de aislar a alguien. Este rollo de los políticos que viven en chalets, que no saben lo que es coger el transporte público o el precio de un café”. No se podía, pero ahora ya sí se puede uno comprar un casoplón de 600.000 euros, moverse en coche con escolta y chófer, y alejarse “del pueblo”. Pero es que las “líneas generales” de los que llegaron para combatir a la casta han cambiado tanto como los Siete Mandamientos que los animales escribieron en el muro de la granja de Orwell (Rebelión en la granja podemita).

No se podía mantener a un imputado o investigado en el partido, no digamos a un condenado, pero ahora ya sí se puede. Recordemos que los líderes de Podemos dijeron hasta la saciedad que no era admisible que un partido tuviera miembros imputados en sus filas, o que no se asumieran responsabilidades políticas en una investigación por financiación irregular. Esta misma semana, el 20 de noviembre, la cúpula de Podemos acudirá a declarar por financiación irregular.

Pedro Sánchez dijo que no se podía permitir que un partido condenado por corrupción estuviera en el gobierno, pero tras la sentencia de los ERE y la condena a los dos anteriores presidentes de su formación parece que sí se puede, y veremos qué ocurre con la investigación a Podemos. Los de Iglesias insistieron con que no se podía tener a miembros del partido imputados y en cargos de responsabilidad, pero ahora ya sí se puede, e incluso se les asciende, como ocurrió con Isa Serra o con Pablo Echenique. Al igual que hacían los líderes animales de la granja, en Podemos han añadido una coletilla a la máxima de la que presumían: “no tendrán que dimitir si son imputados… por actividades ajenas al ejercicio de su cargo público”.

Y así con prácticamente todo. No se podía, pero ahora ya sí se puede beneficiar uno de su estatus de aforado, pese a que en el código ético del partido se abogaba por lo contrario o pese a que en su programa electoral hablaran de “eliminar los privilegios procesales”. No se podía politizar la justicia, ni controlar la elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, pero ahora ya sí se puede, incluso yendo un paso más allá y designando directamente al mayor número posible de miembros afines.

No se podía hacer bromas machistas, pero ahora ya sí se puede e incluso se puede ejercer el machismo más trasnochado “guardando” durante meses la tarjeta SIM del teléfono de una mujer de veintitantos años para no someterla a “más presión”.

No se podía meter mano a la educación sin un consenso previo, no se podía nombrar consejeros a dedo, y menos aún que fueran familiares, amigos o personal de confianza del partido, no se podía nombrar un fiscal general del Estado que no fuera independiente, no se podía controlar a los medios de comunicación, ni coartar la libertad de expresión, ni aplicar la llamada “ley Mordaza” (excepto si era para proteger la seguridad de los moradores de cierta casa de Galapagar), en fin, no se podían hacer muchas cosas, pero queda claro que ahora ya sí se puede.

Como todos los lectores asiduos de este blog sabéis, si queréis colaborar por una buena causa a través de una ONG contrastada, es posible hacerlo mediante microdonaciones en este enlace: Ayuda en Acción/colabora

La M-30 es machista

JOSEAN, 23/10/2020

Uno de estos días en que atravesaba los interminables túneles de la M-30 por la zona del Madrid Río, recordé que en su momento me comprometí a analizar esta obra para entender el por qué de su más que posible machismo. Fue en el post dedicado al Populismo legislativo, y la hipótesis, que para algunos puede sonar surrealista, estaba incluida en un informe sobre el soterramiento de la M-30 analizado con el punto de vista de la perspectiva de género. Fue encargado por el ayuntamiento de Madrid durante los años de Manuela Carmena como alcaldesa. 52.000 euros de dinero público de los que me comprometí a verificar su necesidad o a valorar sus conclusiones.

La M-30 es machista, sin duda, sobre todo los túneles. Mi primer pensamiento me llevó a la escena final de Con la muerte en los talones, de Alfred Hitchcock, con el beso de Cary Grant y Eva Marie Saint en el compartimento del tren, concatenado con dicho tren penetrando en un túnel (¿hace falta ser más explícito?). Cada vez que cojo uno de los túneles de la M-30, lo estoy cogiendo en el sentido argentino de la palabra, mas no iban por ahí los tiros del informe.

El informe se puede encontrar en el siguiente enlace, fue realizado por la empresa CambiaMo-Changing Mobility y lleva el título INFORME FINAL: Estudio de caso. Impactos del proyecto de soterramiento de Calle 30. Ahí me llevé mi primera “decepción”: los 142 folios del informe no se dedicaban exclusivamente al análisis en clave feminista de la obra por la que transitamos a diario miles de hombres y mujeres de la capital y alrededores. El análisis realiza un estudio del impacto medioambiental, social y de género, pero también del económico, si bien creo que para ello hay departamentos adecuados dentro del propio ayuntamiento o en el Tribunal de Cuentas.

El análisis de impacto de género ocupa diez páginas del informe, prácticamente las mismas que la repercusión económica. Sinceramente, a mí como ciudadano, más que la perspectiva de género de una obra pública me interesa saber si la obra se licitó y ejecutó correctamente, si el dinero público se invirtió de manera adecuada, la medición en términos de retorno de la descomunal inversión, si hubo o no mordidas… Pero, bueno, quizás yo esté contaminado por mi visión de economista y hombre nacido en los últimos años del franquismo, así que abrí mi mente para leer e interpretar las conclusiones del estudio.

En las primeras páginas del informe, donde se explican las necesidades de realizar este estudio, se indica de manera explícita que la obra se aprobó y ejecutó con fines electoralistas, no tanto por necesidades de la población (pág. 18): “El soterramiento de la M-30 se aparenta a la construcción de Metro Sur, una infraestructura orientada a conquistar el electorado el cinturón rojo de la comunidad de Madrid (Mejía Dorantes, 2011)”. Puede que sea una conclusión aventurada, pero además se contradice porque, apenas dos párrafos después, afirma que el proceso recibió numerosas críticas: “Partidos políticos de la oposición, vecinos y vecinas o actores de la sociedad civil como Ecologistas en Acción denunciaron la actuación”. Luego difícilmente puede tener fines electoralistas una obra que enfrenta a su promotor con el vecindario.

Pese a las críticas por la ausencia de estudio de impacto ambiental, el Informe reconoce (pág. 16) que “Es interesante señalar que a lo largo de 2016 se puso en marcha el Plan de naturalización del río Manzanares a su paso por la ciudad de Madrid, diseñado por Ecologistas en Acción, y que ha conseguido transformar el río con islas y meandros, recuperando especies de plantas, árboles, aves, reptiles y anfibios que han llenado de vida este ecosistema”. Concluye el Informe (y coincido plenamente) que “…el soterramiento de la M-30 y la construcción de Madrid Río siguen siendo actuaciones apreciadas por los/as residentes colindantes que lo ven como una mejora de su calidad de vida”, pág. 19.

Vamos a la chicha, al impacto de género del soterramiento, página 95.

La parte referida al motivo de los desplazamientos es quizás una de las más discutibles de todo el informe, puesto que afirma que el 40% de los mismos se realiza por lo que denomina “motivos de cuidado” (llevar a los niños al colegio, a los mayores al centro de salud o hacer la compra) y que dichas tareas son realizadas mayoritariamente por mujeres. Habla de número de desplazamientos, no del tiempo empleado en los mismos. La fuente que se cita en estos datos y conclusiones es un estudio de Di Ciommo de 2017 y otro de 2018.

Di Ciommo es Floridea Di Ciommo, Codirectora de CambiaMo, ¡la empresa que realiza el propio Informe!, luego se trata de una autocita en toda regla. Recicla unas estadísticas que tenía almacenadas en algún cajón, o saca unos datos que tenía para otro trabajo y los plasma como si fueran una fuente contrastada. Es como si yo dijera ahora: “el 45,4% de desplazamientos en los túneles de la M-30 se producen en traslados a y desde el centro de trabajo y, durante el período de estudio, otro 8,2% es para ver los partidos del Atleti en el Calderón”, (Fuente: Cuatro Amiguetes y unas jarras, 2020).

A continuación se extiende en una serie de consideraciones sobre el uso de los espacios verdes de la ciudad, se va por las ramas, se sube a la parra o se tira al monte, si se me permiten expresiones que cobran todo su sentido en este caso. Sorprende que no tenga mejores ejemplos que un estudio realizado sobre dos ciudades chilenas “en los que se señala que el género y la edad son dos variables mucho más significativas que los ingresos para explicar los diferentes niveles de accesibilidad que existe entre hombres y mujeres al espacio verde tal y como se destaca en el mapa puesto a continuación”, Pág. 96.

Con todos mis respetos, creo que el comportamiento de la sociedad chilena de la ciudad de Temuco (220.000 habitantes) en lo relativo a sus zonas verdes no es el mejor ejemplo para hablar del impacto del soterramiento en una ciudad como Madrid. No sé muy bien qué relación puede tener con el tema, pero emite juicios de valor gratuitos como el párrafo que acompaña al mapa, que, por cierto, no aporta absolutamente nada. A continuación, el estudio liga la percepción de inseguridad de una mujer en un parque de una ciudad de Chile con el uso del transporte público (55% mujeres, 45% hombres) para concluir que “…el soterramiento de la M-30 ha sido una actuación poco orientada a las necesidades de las mujeres que, en los barrios colindantes de la M-30, utilizan mayoritariamente el transporte público”, pág. 99.

¿Mi opinión? Un copia/pega de manual, me ha recordado a los informes falsos que preparaba el Instituto Nóos de Urdangarín para justificar las morteradas que se llevaba. Pegaba cuatro cuadros de otros estudios, escribía un texto que le diera una apariencia formal adecuada y lo empaquetaba con la esperanza de que nadie lo leyera. A cincuenta o cien mil euros el informe. Este de la M-30 parece diseñado para llegar a la conclusión que se pretendía, como, por otro lado, ocurre con la inmensa mayoría de los estudios que se realizan: dicen lo que el pagador quiere que digan. Página 100:

La M-30 es machista, sin duda: “el impacto positivo del soterramiento de la M-30 sobre la movilidad de las mujeres es definitivamente reducido”. La parte dedicada a Seguridad y barreras podría resultar más interesante, pero no lo es. Aparte de volver a autocitar los estudios de Di Ciommo, utiliza una fuente que me dejó anonadado:

¡Una suposición del posible pensamiento de una mujer, una ficción novelada de 1970! ¿Pero qué tipo de análisis sociológico o científico es este? ¿Y esa redacción? “A testigo de lo que las mujeres puedan resentir…”, iba a quemarlo directamente, pero en su lugar, cuando lo leí, decidí a unirme a la propuesta: falta añadir los pensamientos del hombre que ve a esa mujer.

“Por la calle se me acerca una locaza que lleva un jersey de cuello alto de cachemira y un pañuelo escocés de lana. Me agacho, como si fuera a coger el maletín, pero debido a que estoy en la sombra, no me ve sacar el cuchillo, el más afilado, con la hoja de sierra. (…) Es innecesario decir que la chica no vivió para matricularse de segundo. Aquel invierno, encontraron su cuerpo en el río, decapitado, con…”, (American Psycho, Bret Easton Ellis, 1993).

Seamos serios, por favor, que estábamos hablando del soterramiento de la M-30, y todo ese párrafo es para decir que las mujeres van a Madrid Río menos que los hombres, especialmente en las zonas poco iluminadas. 52.000 euros de dinero público, repito. En el fondo (y en la superficie), de esto es de lo que quería hablar: del uso que se hace del dinero público. El estudio de la M-30 está parido con la intención o la creencia de que nadie va a leerlo. Es un informe del que desconozco su licitación y de qué manera se seleccionó a la empresa (sus miembros son profesionales con carrera y formación ad hoc, y seguro que están sobradamente cualificados para trabajos mejores que este), pero estoy convencido de que forma parte de la estrategia a medio y largo plazo de Podemos y todas sus confluencias para mantener determinados debates siempre abiertos y crear puestos para seguir cobrando de la administración.

Me acordé del vídeo de Íñigo Errejón en el que reconocía claramente que, para “cuando perdamos las elecciones”, “para cuando se acaben los ayuntamientos del cambio”, tendrían que crear instituciones “donde refugiarse cuando gobierne el adversario”.

Elegir un tema con el que sea imposible estar en desacuerdo y vivir de él, de crear comités, grupos de “expertos”, consultoras especializadas en drenar recursos públicos. Cada partido tiene su manera de hacerlo y los lectores más veteranos de este blog ya saben que aquí he hablado de la corrupción del PPSOE y de las élites extractivas, que es en lo que se han convertido la mayor parte de los partidos que nos dirigen y gobiernan. Unidas Podemos ha elegido su manera de vivir del Estado, y si alguien piensa que exagero, recuerdo que en los últimos meses, con la que llevamos encima, hemos hablado de temas tan importantes como si las señales de tráfico eran machistas, si había que cambiar la redacción de la Constitución para que incluyera el lenguaje inclusivo, o el machismo de los algoritmos de los buscadores de Internet.

Pero todo eso no serían más que chorradas si no hubiera detrás un movimiento mucho más serio en la línea de lo que decía Íñigo Errejón. En mitad de esta crisis tan brutal que tenemos, con una caída del PIB del veinte por ciento, han ocurrido algunas cosas sorprendentes como el nombramiento de una Embajadora en Misión Especial con no sé sabe muy bien qué funciones y contenido:

Hemos escuchado también a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, decir que “se acabó que un hombre y una mujer puedan cobrar retribuciones diferentes”. Quizás desconocía que, al menos legalmente, ya existía esa igualdad desde hace décadas. O que la Ley Orgánica 3/2007, promulgada por sus socios de gobierno, establece en su artículo 46 una serie de medidas para la igualdad efectiva de hombres y mujeres en todo tipo de organizaciones. “El objetivo es alcanzar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres y a eliminar la discriminación por razón de sexo”, decía aquella ley. La novedad ahora va a ser la introducción obligatoria de Planes de Igualdad en las empresas (ya hay consultoras especializadas para ello) y auditorías para la comprobación de su cumplimiento. Lo siguiente es la distribución de distintivos de igualdad en las empresas. Suma y sigue.

Estar a favor de la igualdad salarial, como estoy, o en contra de cualquier tipo de violencia sobre las mujeres, no es incompatible con estar en contra de toda esta red tejida para vivir del sistema. Y ahora, abro el paraguas.

Las cicatrices del coronavirus

Sánchez critica a los partidos que vinculan feminismo y Covid-19 ...

JOSEAN, 11/07/2020

Desde que comenzó la crisis del coronavirus, las comparecencias del gobierno vienen acompañadas por una serie de carteles con diversos eslóganes como “Un día más. Un día menos”, “Este virus lo paramos unidos” y otro que me llamó la atención desde el principio: “Salimos más fuertes”.

Como declaración voluntarista de ánimo a la población me parece bien. De una u otra manera las empresas en las que trabajamos o nosotros mismos hemos enviado mensajes similares de apoyo a nuestros conocidos, pero por otro lado me quedaba pensando: “¿de verdad salimos más fuertes?”. Yo creo que la Covid-19 ha abierto una brecha enorme en la población, o mejor dicho, ha abierto numerosas brechas: educativa, digital, en el tejido empresarial, en la cohesión social,… Y cuando una brecha se abre (y solo si logras cerrarla), te deja una cicatriz, una marca, una señal. Un recuerdo de la herida, que en unos casos será un arañazo o un rasguño, y en otros será un socavón.

La cicatriz en la sociedad

La Covid-19 ha sido otro motivo más de división para una sociedad que por desgracia se encuentra cada vez más polarizada, más dividida en el discurso entre fachas y rojos que tanto daño ha hecho. Lo que he visto en algunos grupos de Whatsapp con amigos o lo que he leído en redes sociales no se diferencia mucho de lo que hemos contemplado en el Congreso: un discurso del odio, del enfrentamiento, de “los dos bandos”. El sufrimiento de tantas familias ha generado sensaciones que teníamos olvidadas: angustia, temor a lo imprevisto o a que las cosas no sucedan como esperamos, miedo al futuro, miedo al vecino, miedo al contacto, miedo a salir a la calle. Y como dijo aquel sabio de orejas puntiagudas y conocimientos milenarios:

Miedo ira odio Yoda

Y con ello cerramos el círculo. Necesitábamos una sociedad más unida y salimos partidos por la mitad, como se ha visto en muchas de las concentraciones o caceroladas, o en los escraches nada espontáneos de Galapagar. El problema aumenta cuando la clase política que tenía que poner cordura a esta situación fomenta el discurso del miedo, la ira y el odio porque le interesa, cuando abandona la jungla de las redes sociales y se traslada al Congreso. O a la irresponsabilidad de un vicepresidente del gobierno que exclama sin parpadear: “España se quitará de en medio la inmundicia a la que ustedes representan”.

Iglesias odio inmundicia

Creo que Pablo Iglesias todavía no se ha dado cuenta de que ya no es un activista que puede llamar a la movilización en las calles, sino que ahora tiene una responsabilidad de gobierno y sus palabras sobre Vox, el PP, los jueces, la monarquía o los periodistas que no le son afines atacan directamente las instituciones o el orden constitucional que se supone que representa.

La herida abierta va a tardar en cicatrizar, espero que menos de lo que ocurrió con nuestros padres, aquella generación de héroes que nos enseñó a mirar hacia delante.

Las cicatrices económicas

Será difícil salir más fuertes de esta crisis cuando según el FMI la caída del PIB se prevé en el 12,8%, la mayor de las economías occidentales junto con Italia. El mismo organismo prevé que la deuda pública española se dispare hasta el 123,8% del PIB. En torno al cuarenta por ciento de las empresas realizarán ajustes en sus plantillas, el paro puede superar la cifra del veinticinco por ciento y los salarios “poscovid” se congelarán o reducirán, según el estudio de Willis Towers Watson. Exactamente igual que en la crisis de 2008, las “recetas” no cambian. Es pronto para saber si la “grieta salarial” entre directivos y trabajadores crecerá como entonces, pues según un estudio de la consultora KPMG la reducción de salarios afectará por igual a todos los niveles, si bien los cuadros directivos y mandos intermedios verán reducida su retribución variable ante la imposibilidad de lograr los objetivos del ejercicio.

Poscovid

Con una demanda débil y un país endeudado, no cabe duda de que la salida será más complicada. La avalancha de concursos de acreedores será enorme porque muchos negocios no han podido superar el cierre. Si en 2019 fueron 7.000 las empresas que acudieron al concurso de acreedores, para este ejercicio y el siguiente algunas fuentes prevén hasta 50.000.

Con este panorama desolador, la Unión Europea debate la respuesta adecuada a una emergencia que comenzó siendo sanitaria y ahora es también económica. La Comisión presentó el 27 de mayo su propuesta de recuperación, un amplio plan de medidas cuyo  solo nombre ya da una idea de lo largo que va a ser este proceso: Next Generation EU. El plan cuenta con un presupuesto de 750.000 millones de euros y como anuncia la nota de prensa, se trata de “invertir en la próxima generación” (¿y qué pasa con esta?), apoyar las transiciones ecológica y digital, ampliar los recursos del presupuesto comunitario de 2021 a 2027, y reembolsar los fondos destinados “no antes de 2028, ni después de 2058”. Casi nada.

Los fondos del plan Next Generation EU se invertirán en tres grandes grupos:

  1. Apoyo a los Estados miembros en sus inversiones y reformas: dotado con 560.000 millones de euros, 310.000 a través de un mecanismo de subvenciones y 250.000 en préstamos. Además se complementarán los Programas de políticas de Cohesión (55.000 mill.), el Fondo de Transición Justa (40.000 mill.) y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (15.000 mill.).
  2. Relanzar la economía de la Unión Europea incentivando las inversiones privadas: se pretende movilizar recursos privados a través de un Instrumento de Apoyo a la Solvencia, del Invest EU (un programa de inversiones ya existente) y la creación de un nuevo Instrumento de Inversiones Estratégicas. La dotación del presupuesto de Next Generation será de unos 60.000 millones, con los que se tratará de atraer recursos privador por encima de los 500.000 millones de euros.
  3. Aplicar las lecciones de la crisis: bajo este titular tan publicitario se movilizarán recursos por unos 130.000 millones adicionales para reforzar la sanidad, la protección civil, la investigación y la acción exterior, incluyendo la ayuda humanitaria.

Veremos si todos estos recursos movilizados son suficientes para tapar el boquete. Ahora bien, falta resolver de dónde salen todos estos fondos y cómo se distribuyen entre los distintos estados. Y ambas cuestiones son el campo de batalla actual.

En cuanto a la captación de recursos, la UE plantea varias propuestas que no suenan a nuevas, como un plan de acción contra el fraude y toda una batería de impuestos “verdes”, como un impuesto sobre el carbón, sobre los derechos de emisión, los envases y los plásticos de un solo uso. Por supuesto, el impuesto “digital” vuelve al primer plano y se plantea una medida interesante que veremos el recorrido que tiene: un impuesto a las grandes operaciones y empresas, como un fee de acceso por beneficiarse del mercado interior, con millones de clientes potenciales y una divisa única. Las grandes patronales solicitan exactamente lo contrario, un plan de alivio impositivo para la reconstrucción, flexibilizando los impuestos y ampliando los aplazamientos para garantizar la liquidez de las empresas. En los dos post publicados a principios de este año sobre el impuesto de sociedades que tenemos en España traté de explicar que el objetivo de la Agencia Tributaria camina precisamente en sentido contrario: anticipar la recaudación en detrimento de los ejercicios posteriores. El rompecabezas que queda es bastante complejo.

Condicionalidad fondo Europeo

En cuanto a la distribución de los fondos entre los distintos países y la fórmula utilizada, si préstamo o transferencia directa, parece claro que no puede ser una barra libre de gasto, sino que de algún modo la Unión Europea tendrá que controlar dónde se invierte esa ingente cantidad de dinero recibida. Y ahí es donde vuelven a surgir las diferencias entre los dos partidos de gobierno. La condicionalidad de dichos fondos europeos va asociada, al igual que en la crisis de 2008, a un control de las políticas internas de cada país, a la pérdida de soberanía y sobre todo, a la necesidad de acometer reformas estructurales de calado. Las palabras “austeridad” y “recortes” vuelven a flotar en el ambiente, aunque no debería ser así. Está por ver hasta qué punto será un rescate encubierto, pero que tiene que haber un control comunitario de los fondos parece lógico, dada la excepcionalidad de la situación.

La situación será incierta durante un tiempo bastante largo y la herida abierta necesita muchos puntos de sutura antes de cerrarse y empezar a cicatrizar.

BBC cifra de muertes

Las cicatrices en las familias

Parece claro que no vamos a saber nunca la cifra real de fallecidos por esta pandemia, si serán los veintiocho mil oficiales, o los más de cincuenta mil que indican algunas fuentes basándose en Cifra de muerteslos registros de mortalidad en comparación con los de 2019 (en la imagen, estudio de la BBC). Lo que sí está claro que la herida en esas familias no va a cicatrizar nunca, sobre todo por el modo de producirse, por la impredecibilidad, la ausencia de duelo, por la soledad en que se ha producido. Y a esa cifra hay que añadir los miles de afortunados que salieron de la enfermedad, pero que han quedado muy tocados en los pulmones, en el bolsillo, o en el cerebro. El miedo en los mayores, pero también en muchos niños y jóvenes, no va a desaparecer en el corto plazo, y menos con las noticias de rebrotes que estamos viendo en las últimas semanas.

Por todas estas razones, más las que no he comentado y que seguro que los lectores tienen en mente, creo que el eslogan del gobierno es irreal. No vamos a salir más fuertes de esta crisis. No encuentro la palabra precisa para definirlo: saldremos más duros, más cínicos, más desencantados,… O mi propuesta: SALIMOS MÁS CURTIDOS.

Strong men

Los 100 de Josean

100 2

Tras los 100 de Lester y los 100 de Barney, me toca el turno de recopilar todos esos temas de los que he hablado a lo largo de estos casi seis años. El tiempo te da la perspectiva suficiente para entender cómo pensabas antes y si ha habido una evolución en tu manera de pensar. Sinceramente, no lo sé, que lo digan los lectores: comencé criticando a un gobierno que no era transparente y a unos medios controlados y he terminado… criticando a un gobierno que no es transparente y a unos medios que están controlados.

Me dio por meterme con el funcionamiento de determinados organismos, como la CNMC, o los ayuntamientos, y cabrearme ante decisiones obscenas como la del SAREB. Por otro lado, lo lógico (y quizás lo más sencillo) es siempre criticar al que está en el poder, pero es que hubo semanas verdaderamente horribles. Lo curioso es que aunque parezca difícil, el refranero español vuelve a acertar: “otros vendrán que bueno te harán”.

A lo largo de estos años ha habido muchos procesos electorales, quizás demasiados, y un problema en Cataluña que empezaba a ocupar protagonismo en este blog.

Me dio por iniciar una serie de artículos dedicados a temas económicos, a lo que este escribiente considera errores frecuentes que se repiten como mantras: tomar como verdades absolutas lo que no deberían ser más allá que ayudas para la interpretación de algo tan complejo como los datos.

100 USD

El Brexit, nuevas elecciones en España y Estados Unidos, y un tema que empezaba a tomar fuerza en este blog: la fiscalidad y esas grandes empresas que siempre nos vendieron como “malas”, “culpables”, “evasoras”.

Cuando escribo sobre temas económicos bajan mucho los lectores del blog, excepto cuando escribo relacionándolo con el mundo del fútbol. Sorprendente lo que puede llegar a mover. Seguí con mi afición a buscar sentencias por las redes y a tratar de interpretarlas con mi (falta de) conocimiento.

Años pidiendo la salida de Rajoy y cuando se produjo no tardé ni un día en lamentar el gobierno que estaba por venir. Más sobre Cataluña, más sobre temas impositivos y más fútbol desde la perspectiva de la pasta que se mueve en ese mundo.

Varios artículos sobre la maraña impositiva que se nos estaba creando y sobre la polarización de la sociedad, que se va a los extremos, los condones sanitarios alrededor de Vox y el totalitarismo de Napoleón Iglesias.

Ministra Montero

Más elecciones generales, otras municipales y dos artículos dedicados a la gran amenaza que tenemos desde hace años y que hemos dejado crecer: China.

Y así hemos llegado al día de hoy. Dediqué otros dos artículos a temas impositivos (se repiten las mismas situaciones que ya se daban con Montoro) y varios artículos más a criticar las absurdas reformas que se estaban implantando aprovechando el estado de alarma. Aquí saco pecho: el post más leído de la historia de este blog se produjo en un momento de vomitar lo que llevaba dentro, soltar toda esa rabia contenida por la situación.

Deuda pública 2020

Me conozco y sé que seguiré criticando al gobierno (sea el que sea), pero también a la oposición, los medios de comunicación, las sentencias que no entienda y los organismos que funcionen de modo partidista y sectario. Lo sé, lo siento si molesta a alguien. Gracias a los lectores, que han sido muy numerosos en este tiempo.

Cara Josean

Todo en un mes… y una semana más

Sanitarios

JOSEAN, 26/04/20

Cuando publiqué el post de la semana pasada sobre todo lo ocurrido en las primeras cinco semanas de confinamiento y estado de alarma, me escribieron varios amigos diciéndome que “también ha ocurrido esto” o “aquello”, o “no te olvides de…”. Está claro, han pasado muchas más cosas, pero mi interés entonces era el de hablar de las principales medidas adoptadas por el gobierno para afrontar la situación, medidas improvisadas y contradictorias en ocasiones.

En esta segunda parte toca hablar de todo eso que ha pasado promovido por otros grupos o colectivos, o simplemente como consecuencia de las primeras semanas de parón económico:

Estímulos fiscales

(Fuente: Belén Trincado / Cinco Días)

  • La mayor parte de las medidas económicas se centran en una línea de avales de 100.000 millones de euros gestionada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). El ICO ha rechazado o bloqueado masivamente las ayudas solicitadas por autónomos y empresas. Hasta el pasado 23 de abril se presentaron solicitudes por 40.000 millones de euros, de las que solo se habían aprobado 11.700, un 29% del total. Los numerosos cambios de criterio para su obtención o la petición de documentación o garantías adicionales son la principal causa para el rechazo o retraso en la obtención de la ayuda, según el sindicato ACCAM.
  • El efecto expansivo de la línea de avales ICO, que el gobierno esperaba que llevara el importe total a una cifra entre 150.000 y 200.000 millones de euros, quedará de seguir la tendencia actual en una cifra muy inferior, sobre los 125.000 millones. La financiación privada está moviendo apenas un 22% adicional sobre los fondos cubiertos por la línea.
  • El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, indica que apenas el 4% de los trabajadores autónomos ha recibido el aval solicitado al ICO, aproximadamente un 20 por ciento de las solicitudes.

Lorenzo Amor ATA

  • En mitad de un contexto general de críticas por la mala gestión del gobierno en lo referido a cuestiones económicas y de falta d protección del sector sanitario, el general de la Guardia Civil José Manuel Santiago, preguntado en rueda de prensa sobre la actuación del cuerpo para combatir la desinformación, afirma que se está trabajando en dos líneas de actuación, “por un lado, evitar el estrés social que producen estos bulos, y por otro, minimizar el clima contrario a la gestión de crisis por parte del Gobierno”. El ministro Marlaska sale inmediatamente al paso para aclarar que se trata de un lapsus y la propia Guardia Civil tiene que publicar en sus redes a qué se refería el general:

Fake news Guardia Civil

Escuché la declaración completa y sinceramente creo en la buena fe del general y su poca experiencia a la hora de explicarse en este tipo de situaciones, pero la frase acojona, máxime leyendo lo que dijo el ministro Marlaska solo una semana antes.

  • En mitad de la crisis más grave en décadas, los partidos nacionalistas más “constructivos” siguen a lo suyo: Esquerra Republicana de Cataluña y EH Bildu presentan una proposición de ley para despenalizar los delitos de injurias a la Corona y ultrajes a España. A río revuelto… El Senado admite a trámite la propuesta el 4 de abril de 2020. La abstención de ambos partidos fue clave para el nombramiento de Pedro Sánchez como presidente de gobierno en enero de este mismo año.
  • El vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias publica el 14 de abril una serie de tuits sobre la República y menciona la palabra “futuro”.

  • La Unión Europea aprueba un plan billonario de reconstrucción europea, si bien se mantienen serias divergencias sobre la forma de desarrollarlo. Algunos de los países más afectados por la crisis como España e Italia plantean la financiación del mismo con un mecanismo de deuda perpetua o deuda mutualizada, a lo que se oponen frontalmente países con cuentas más saneadas como Dinamarca y Alemania. Se calcula que la deuda pública española alcanzará el 115% del PIB en 2021.
  • La Comisión Europea planea modificar el marco normativo para que los estados puedan nacionalizar sus empresas más significativas o estratégicas. Se trata de un cambio radical sobre las políticas anteriores con el que algunos países pretenden salvar a aquellas de sus empresas más emblemáticas de posibles quiebras motivadas por la situación actual.
  • El 29 de abril concluye el plazo para la presentación de enmiendas parciales a la Ley de Educación, la llamada Ley Celaá. El plazo para la presentación de enmiendas a la totalidad finalizó el 24 de abril. No se han paralizado los trámites parlamentarios pese al estado de alarma. La controvertida Disposición Adicional Cuarta supone en la práctica el cierre de los colegios de educación especial. Dejo el comunicado de la Plataforma Educación, Inclusiva Sí, Especial También (Campaña #Nocierresmicole).
  • El vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias propone la creación de un “impuesto de solidaridad” a las grandes fortunas para hacer frente a la crisis de la Covid-19. El estudio de la creación de este impuesto ya estaba en el acuerdo de gobierno PSOE-Podemos y se puso de nuevo sobre la mesa al inicio de esta crisis.
  • El mismo Pablo Iglesias critica la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en la que se condena a la diputada autonómica de Podemos Isa Serra con estas palabras: “Las sentencias se acatan (y en este caso se recurren) pero me invade una enorme sensación de injusticia. En España mucha gente siente que corruptos muy poderosos quedan impunes gracias a sus privilegios y contactos, mientras se condena a quien protestó por un desahucio vergonzoso”. El Consejo General del Poder Judicial reprocha al vicepresidente su crítica porque “no solo cuestiona una actuación judicial, sino que también propaga una sospecha de falta de imparcialidad de los jueces españoles, que según él otorgarían un trato desigual y privilegiado a unos colectivos que, por su influencia y contactos, serian impunes a la acción de la justicia”.

  • La agencia estatal EFE repite las palabras de Pablo Iglesias al publicar que la condena a Isa Serra está motivada por intentar frenar un desahucio, sin embargo la sentencia indica que los 19 meses de cárcel se deben a la comisión de los delitos de atentado contra la autoridad, lesiones leves y daños. La agencia EFE tuvo que rectificar de inmediato.
  • El presidente de gobierno Pedro Sánchez afirma con rotundidad en el Congreso el 22 de abril que “España es uno de los países del mundo que más test realiza a su población”, pero la web Newtral, un medio afín por lo general, desmiente categóricamente sus palabras.

Fact check Newtral

“Las peores decisiones en la vida son las que tomamos basándonos en el miedo”

(Sherrilyn Kenyon)

Y todo en un mes

Especial Informativo - Rueda de prensa del presidente del Gobierno ...

JOSEAN, 18/04/2020

De verdad que en el post de hoy voy a intentar no meterme en berenjenales políticos. No merece la pena entrar en el debate actual sobre si estás en un bando o en el otro, que es donde acaban todas las discusiones se hable de lo que se hable (El calibrador de fachas y rojos). El propio lenguaje que observo acerca de “los dos bandos” en redes sociales, con una violencia verbal inusitada, me daba mucha pena al principio. Ahora empieza a darme miedo. Así que voy a limitarme a escribir lo que ha ocurrido en el último mes, desde la declaración del estado de alarma el 14 de marzo pasado.

Disminución recaudación

Deuda pública 2020

Hasta aquí son simplemente datos económicos que ponen los pelos de punta, cifras que se repiten en todos los países y en todas las economías del mundo con mayor o menor impacto. Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, China, Rusia o los países de nuestro entorno van a sufrir impactos importantes en sus cuentas públicas por la pandemia, por esta emergencia sanitaria que va a terminar en una crisis económica brutal. El gobierno de Pedro Sánchez erró gravemente a la hora de enfrentarse al coronavirus igual que tantos otros líderes mundiales como Donald Trump, Macron o Boris Johnson.

Ahora vamos a ver las medidas que se han tomado en el mes y cuatro días que han transcurrido desde la declaración del estado de alarma:

  • El gobierno anuncia un plan de movilización de 200.000 millones de euros para combatir los efectos económicos del Covid-19. Un análisis posterior del real decreto sirvió para ver que en realidad eran 117.000 millones de dinero público, de los cuales 100.000 en realidad se gestionaban a través de una línea de avales y no de liquidez, y 2.800 millones consistían en una transferencia a las comunidades autónomas por una cifra similar a la que adeudaba a las mismas a finales de 2019. Las medidas se publican en el Real Decreto 8/2020 del 17 de marzo, un real decreto de 46 páginas definido como de “medidas urgentes extraordinarias” que incluye una extraña disposición final en la página 41, que ni es económica, ni es urgente, ni mucho menos extraordinaria, para dar entrada a un Vicepresidente del Gobierno en el CNI (Centro Nacional de Inteligencia):

RD 8-2020 1

RD 8-2020 2

  • El Real Decreto 11/2020 aprobado el 31 de marzo aprueba nuevas medidas económicas y corrige varias de las medidas del 8/2020. Se aprueban moratorias de pago de hipotecas, recibos de luz y agua, suspensión de los desahucios y se cuelan 15 millones de euros de apoyo a las televisiones públicas. Para el que no termine de creérselo, aquí está el texto:

RD 11-2020 1

  • El decreto modifica varios de los artículos introducidos en el 8/2020, es decir, aprobados dos semanas antes. Afectan a todas aquellas empresas que trabajan con la administración pública, es decir, una parte muy importante del sector empresarial del país, que a su vez afecta a cientos de miles de trabajadores y  a subcontratistas de las primeras. Dicen que rectificar es de sabios, pero interpretar es de locos a veces:

RD 11-2020 2

  • La declaración del estado de alarma paralizaba los recursos administrativos y las resoluciones, y limitaba la actividad de los juzgados, pero el 20 de marzo se aprueba una resolución del Ministerio de Justicia sobre esa figura tan extraña (y ciertamente dudosa) del indulto:

Resolución 20-03-20

  • Ante la avalancha de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, se aprueba el Real Decreto 9/2020 de 27 de marzo que corrige de nuevo parte de lo aprobado el día 17 y además limita la aplicación de los ERTEs.
  • El gobierno aprueba un permiso retribuido obligatorio de ocho días para trabajadores de los servicios considerados no esenciales. El decreto y la lista de dichos servicios se publica el domingo 29 de marzo a las once de la noche, con lo cual cientos de miles de trabajadores estuvieron pendientes de saber hasta esas horas si podían o debían ir a sus puestos de trabajo a la mañana siguiente. Todos a sus casas durante dos semanas

RD 10-2020 Laborales

A esas horas del domingo, a alguien le traiciona ya el subconsciente y publica por error el “caos”. No me extraña que pasara desapercibido porque encaja perfectamente con la frase, pero sobre todo con la situación:

RD 10-2020 Laborales 2

  • El gobierno anuncia a finales de marzo que unos 9.000 test rápidos de detección del Covid-19 son defectuosos. Unos días después descubrimos que son 58.000 y finalmente reconocen que la cifra alcanza los 640.000. El gobierno anuncia posteriormente la realización de 62.000 test rápidos para elaborar un muestreo de la expansión de la pandemia. Ayer, 18 de abril, Pedro Sánchez anunció de nuevo que dichos test empezarán en las próximas semanas. La población de España está en unos 47 millones de habitantes.
  • La descoordinación entre el Estado y las comunidades autónomas se pone de manifiesto con la compra de mascarillas, respiradores, geles y test rápidos. De esta gestión se encarga el Ministerio de Sanidad durante unos días, pero tras el desabastecimiento que sufren las consejerías de sanidad autonómicas la competencia vuelve a las mismas.
  • El Centro de Investigaciones Sociológicas no deja de prestar sus servicios esenciales y publica varios sondeos que aprueban la gestión del gobierno durante la crisis. En el publicado esta semana incluye la famosa pregunta 6 sobre la opinión del ciudadano acerca de limitar la difusión de noticias e informaciones:

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  • El Ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska niega la existencia de censura, pero sí el control de la información que circula por redes sociales:

Censura-monitorización

La sobredosis de información y cambios legislativos en estas cinco semanas ha sido brutal, de tal tamaño que esto es solo un pequeño resumen de lo que he sido capaz de captar. El Covid-19 ha generado mucha intranquilidad en la sociedad, no solo por los más de 20.000 muertos oficiales (a falta de la coordinación de los distintos criterios de recuento), sino por la situación económica en que va a quedar el país.

Naomi Klein en La doctrina del shock afirmaba que cuanto mayor es el impacto sufrido por una población, debido a una catástrofe o desastres de cualquier tipo, más fácil resulta la implantación de determinadas medidas, medidas que en circunstancias normales jamás habríamos aceptado. Me ha venido a la mente muchas veces durante estas cinco semanas. No duermo tranquilo, pero creo que no soy el único:

El 95% de los españoles ya no podrá dormir

Aplauso a una generación de héroes

Manos

La gente de mi generación, los que estamos entre los 45 y los 55 años, somos los hijos del baby boom, los más numerosos, la parte central de esa pirámide de población que se terminará convirtiendo en una seta si no se revierte la tendencia. Mis padres, los de mi mujer, los de mis amigos y compañeros de carrera y andanzas nacieron en plena guerra civil o en los durísimos años de la posguerra. No lo tuvieron fácil y salieron adelante en esa España de los cuarenta, cincuenta y sesenta que sabemos que no fue precisamente boyante.

No solo eso, sino que estudiaron (los que pudieron), trabajaron como mulos, se casaron (la mayoría) y tuvieron cuatro, seis, ocho o incluso más niños entre finales de los sesenta y principios de los setenta. Y nos dieron una formación, unos valores y unos principios que nos han acompañado toda la vida. Claro que fueron estrictos con nosotros, claro que nos insistían con la importancia de estudiar y convertirnos en “hombres y mujeres de provecho”. Se comieron los últimos años de Franco, vivieron la Transición y durante esos años fueron capaces de enseñarnos a mirar hacia delante, de cerrar el pasado y no crear en nuestra generación los dos bandos que sus padres sí vivieron y que tanto daño causaron. Entre mis compañeros de colegio o entre mis hermanos podíamos pensar de una manera u otra, ser más de izquierdas o más de derechas, porque sobre todo nos enseñaron a ser tolerantes y comprensivos con el de al lado.

Pirámide población España en 2020

(Fuente: Enterat.com)

El país mejoró enormemente mientras nosotros abarrotábamos las universidades,  entramos en lo que se llamaba la Comunidad Económica Europea y nos modernizamos en todos los aspectos, y cuando empezaron a jubilarse, después de más de cuarenta años trabajando, muchos de ellos en la misma empresa, sin apenas cambiar de trabajo y sin quejarse jamás, nos dejaron un país cojonudo en el que la maquinaria estaba muy bien engrasada. Con sus defectos, seguro, pero un país sólido, una economía entre las principales potencias y uno de los mejores lugares del mundo para vivir. España funcionaba tan bien que parecía que nuestras máximas preocupaciones eran el lenguaje inclusivo y sacar el cadáver de Franco de debajo de una losa de 6.000 kilos. A mí, a mis amigos más cercanos, a mis hermanos y compañeros de trabajo, lo cierto es que lo que ocurriera con Franco nos la traía floja.  

Ahora le toca el turno a los de mi generación. Los que mandamos en las empresas, los que ocupamos los mejores puestos y los que están en el gobierno y la oposición. Pedro Sánchez y Santiago Abascal son de nuestra quinta. Casado, Iglesias e Inés Arrimadas, un poco más jóvenes. Y lo que escuchan nuestros mayores desde hace años es que son un problema para la sociedad porque son muchos, viven más que antes y no vamos a poder seguir pagándoles esas pensiones que en muchos casos son ridículas. Nos han visto crecer sanos, vivir con mucho más de lo que tuvieron ellos, tener pocos hijos o ninguno porque, claro, queríamos vivir la vida, viajar por el mundo y salir siempre como si tuviéramos veinte años.

Nuestros padres apenas pudieron salir de España durante años porque tenían que sacar adelante una familia numerosa mientras nosotros mandamos a nuestros hijos a estudiar a sitios lejanos o nos vamos de vacaciones a la otra parte del mundo. Y nos escuchan decir que no va a haber dinero para las pensiones mientras le compramos el último móvil a nuestros hijos, hijos para los que por supuesto estas cosas carecen de valor porque en muchas familias se les hace creer que es así. Me imagino a muchos de nuestros padres escuchando las noticias y pensando: “no, si yo ya sé que molesto, intentaré irme pronto y sin hacer ruido”. Con su humildad de siempre.

Ahora llega esta terrible pandemia y nos da un sopapo en nuestros morros complacientes. Nos pilla desprevenidos, en pelotas, mirándonos el ombligo o lo que es peor, la pelusa del ombligo del vecino. Para criticarlo. Los mayores de 70 años, nuestros padres, suegros, padres de amigos y compañeros son los que se están llevando las peores consecuencias del virus. Más de 1.400 muertos mientras escribo esto y nosotros preocupados por cómo pasar el encierro entretenidos inventando juegos para nuestros hijos. Les decimos a nuestros padres que se queden en casa, que no podemos ir a verlos, que no podemos darles un abrazo ni despedirnos de ellos, y a veces pienso que es una metáfora cruel del destino para que nos sentemos a reflexionar sobre todo lo que han hecho nuestros padres por nosotros y de qué modo se lo estamos devolviendo. Te quiero, Papá, te quiero, Mamá, sed fuertes y aguantad que os queremos muchos años más a nuestro lado.

Sueño con el momento en que toda esta pesadilla pase y nos pongamos las pilas para estar preparados para la siguiente emergencia, con los medios suficientes para atender a nuestros mayores. Que nos dejemos de guerras estúpidas y nos centremos en devolverles una ínfima parte de lo que ellos nos dieron, que dejemos de derrochar en lo superfluo y de hablar de las pensiones o el gasto médico de la tercera edad como el problema nacional, el marrón irresoluble.

Pero sueño sobre todo con daros un abrazo cuanto antes y sin miedo, sin preocupación, con una sonrisa. Y daros las gracias. Gracias por todo. Porque vivimos muy bien y vuestros nietos también. Y quiero compartirlo con vosotros muchos años más. Por eso esta tarde, a las ocho, cuando salga a la ventana, aplaudiré no solo a los médicos, enfermeros, policía, guardia civil y todos los que se están dejando la piel por nosotros, sino que aplaudiré con fuerza a esa generación de héroes que nos lo dieron todo.