Me cae bien Varoufakis, por Josean

var4

Me cae bien Varoufakis, qué le vamos a hacer. Y detesto a Christine Lagarde. Cosas que pasan. Sentimientos que no sirven de nada cuando trato de analizar lo que está ocurriendo en Grecia con la perspectiva de quien cree que sabe algo de economía. Y por más que trato de entenderlo y analizarlo de un modo racional, lo cierto es que cuanto más leo, más lejos me siento de la verdad. Nos intentan vender esto como una batalla entre buenos (Lagarde, el FMI, la troika comunitaria) y malos (Tsipras, Varoufakis, Syriza), pero yo lo veo más como una batalla entre los débiles, los griegos, y el poder establecido.

Y en ese tipo de batallas casi siempre me sitúo al lado de los débiles. Sigue leyendo →

Coño, es un pato (2 de 2), por Josean

Continuación de Coño, es un pato (1 de 2)

pato9

En la anterior entrada comencé hablando de los indicios de culpabilidad, seguí con la lentitud de nuestro sistema judicial y terminé con la necesidad de probar las acusaciones, porque, aunque nos duela, no podemos condenar únicamente por los indicios que tenemos, o por nuestra opinión sobre Pujol, Bárcenas, Chaves y compañía. Nuestro sistema judicial tiene una serie de garantías procesales para los acusados que echaríamos en falta en caso de carecer de ellas. Es cierto que desespera la lentitud (los EREs y la Gürtel, entre muchos otros), y cabrea más lo difícil que resulta probar algunos delitos, pero estoy seguro de que la urgencia por condenar al acusado o hacerlo por sospechas sería peor. A veces los atajos son contraproducentes, y si no, que se lo pregunten a los únicos condenados de los casos Blesa y Gúrtel: los jueces Elpidio Silva y Baltasar Garzón.

El caso Ciempozuelos

Recuerdo que cuando saltó este caso hace más de diez años, en 2006, me escandalicé, como supongo que hicieron todos los que escuchaban la radio en ese momento. ¡Cuarenta millones de euros! En un sitio como Ciempozuelos, que con todos los respetos del mundo, no es el sitio con mayor riqueza ni tamaño de este país. Para el que no lo recuerde, el caso Ciempozuelos parte de una denuncia del sindicato Manos Limpias contra el alcalde de la ciudad, Pedro Torrejón, y su predecesor en el cargo, Joaquín Tejeiro, a los que acusaba de haber percibido 40 millones de euros en una trama de comisiones ilegales.

Recuerdo que en ese momento intenté hacer un cálculo mental de lo que se podía llegar a cobrar ilícitamente en todo el país si en un lugar relativamente pequeño como Ciempozuelos las comisiones por recalificaciones alcanzaban los 40 millones de euros. Pues bien, nos hemos enterado hace poco más de un mes de que los 13 acusados han quedado absueltos de todos los cargos, que no eran pocos: blanqueo de dinero, cohecho, tráfico de influencias, delito continuado contra Hacienda, malversación, fraude, apropiación indebida, asociación ilícita y prevaricación.

Leo la noticia y no salgo de mi asombro. Según la sentencia, la instrucción del sumario dejaba mucho que desear, pero había “indicios” de delito. “Si tiene plumas de pato, nada como un pato, anda como un pato,…”:

– Los dos ex alcaldes ingresaron 916.000 euros en una cuenta en el AndBanc, en Andorra.

– Ese mismo banco recibió un fax de Tejeiro enviado desde el domicilio de Torrejón en el que decía que iban a recibir un ingreso de 40 millones de euros.

– Torrejón tenía 800.000 euros en la caja fuerte de su casa.

– Torrejón viajó a Andorra con su mujer para hacer un ingreso en efectivo.

Uno lee la noticia en varios medios (El Mundo, El País, ABC) y se asombra, porque según se indica, los propios acusados mostraron su extrañeza (y el consiguiente júbilo) al recibir la sentencia. Un mes antes de la misma leí esta noticia en la que daban por segura la condena. Se supone que la fiscalía o las acusaciones particulares van a recurrir al Supremo, con lo cual hasta dentro de unos años el caso se vuelve a dormir y no sabremos en qué queda.

La verdad es que me cuesta mucho entenderlo con la brevedad de los artículos de prensa, así que, como otras veces, me he tenido que ir a la sentencia, que se puede encontrar fácilmente. Son “sólo” 119 páginas, una ínfima cantidad en comparación con los 24.000 folios del sumario, pero te sirven para entender algunas cosas. O para entender menos todo lo ocurrido, y qué pensar de nuestro sistema.

Si finalmente este caso queda en nada será por la pésima instrucción del mismo, como reprocha en varias ocasiones la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid. Las cifras que se dan por probadas son muy inferiores a los 40 millones de euros, porque (pág. 94) “en primer lugar, aparte del dinero ingresado en Andorra, ha aparecido muy poco más”, y (pág. 95) “no responde a la lógica que los testaferros se queden con más de tres cuartas partes del presunto ilícito beneficio”. De todos modos, aunque fuera “poco”, que no lo es, 4 millones de euros, de los cuales tres cuartas partes se los quedaron los supuestos testaferros, a mí ya me parece muy grave que se intentara ocultar un dinero al fisco español en Andorra. Entre los Hechos Probados aparece, entre otros, en la pág. 52 que “En fecha 10 de febrero de 2006, Torrejón ingresó en su cuenta y en efectivo 300.000 Euros” y “El 17 de marzo de 2006, el Sr. Torrejón… ingresó 300.000 Euros más en efectivo”.

Sin embargo, mantiene la sentencia que la acusación está basada en suposiciones, en indicios de que se trata de un pato, porque anda y se comporta como tal, pero no se ha podido demostrar: “afirmación gratuita” (pág. 94),”nueva afirmación gratuita” (pág. 99), “sin dar la menor pista del por qué de tal afirmación” (pág. 99), “versión indemostrada” (pág. 101), “la fiabilidad de este testigo es, siendo generoso, escasa” (pág. 111).

Al final parece que lo único que se ha podido probar es que los ex alcaldes ingresaron 916.000 euros en una cuenta en Andorra, y que (pág. 92) “sobre el traslado del dinero en efectivo no hay prueba directa ni puede haberla”, porque “cuando se actúa así, rara vez se dejan huellas”. Concluye la Audiencia mostrando sus dudas sobre el origen del dinero ganado por Torrejón, lo que “también ha sido reconocido por la policía” y “no puede descartarse que el dinero que llega al ANDBANC sea un dinero, “negro”, si se quiere, oculto a la Hacienda Pública, pero lícitamente ganado, (o incluso ilícitamente ganado pero no en razón de los hechos objeto de acusación)”.

En la sentencia se explica cómo Torrejón había comprado y vendido varias viviendas a lo largo de su vida, desde mucho antes de ser alcalde, y que las plusvalías obtenidas parecían razonables dentro de lo que fueron años de burbuja inmobiliaria. Claro que todos los datos de la sentencia se refieren a las escrituras oficiales, y resulta imposible saber si hubo pagos en B en esas transacciones. Aunque este es un país serio, y todos sabemos que en las Notarías no se habilitan salas para ese recuento y traspaso de lo que no figura en la escritura, ¿verdad?

También hace referencia la sentencia a las tres peluquerías de la mujer de Torrejón, y la policía judicial indica (págs. 113-114) que «Es sabido que en las peluquerías muchos pagos se hacen con tarjeta de crédito, sobre todo en el presente y en las grandes ciudades, pero muchos más se hacen en metálico, sobre todo en el pasado y en pequeñas localidades. La diferencia entre los ingresos reales y los declarados pudo ser muy elevada«.

Así que el dinero pudo ser ganado «lícitamente», mediante diversas ventas de viviendas o cobros reales de las peluquerías, generando rendimientos no declarados, un dinero voluntariamente ennegrecido y llevado a Andorra para ocultarlo al fisco. O pudo ser obtenido ilícitamente pero no necesariamente del pago de comisiones. La Audiencia no puede concluir nada porque resulta imposible demostrar nada, sobre todo cuando hay billetes de 500 de por medio. Y en eso siempre hemos estado a la cabeza de Europa.

Es una pena que tengamos que esperar todavía varios años más para saber qué ocurre con este lamentable caso, porque no se ha podido demostrar que detrás hubiera un pato, o un patito, pese a que la página 116 indica claramente que “Existían en la causa indicios de delito. El hecho de que la investigación haya sido incompleta o mal orientada y no permita, incluso pese al claro esfuerzo del Ministerio Fiscal, imputaciones suficientemente precisas, no significa que los hechos no revistieran indicios de presuntos delitos. De hecho, el auto que acordó la transformación del procedimiento, recurrido y sustancialmente confirmado, no es un auto caprichoso como tampoco lo es el de apertura del juicio oral”.

Yo creo que esto no ha acabado, pero habrá que preguntarse si para entonces, sea cual sea la resolución, este caso se habrá resuelto de acuerdo al concepto filosófico de justicia.

Lance Armstrong

De nuevo Barney con el mundo del deporte me traslada una duda: «Lance Armstrong nunca dio positivo en un control antidoping, pero yo nunca tuve dudas de que era culpable. Un tipo desahuciado por el cáncer, que consigue superarlo y ganar no uno, ni dos, sino ¡siete Tours consecutivos! Cada año más fácil, con mayores ventajas. Yo nunca me lo creí. Sabía que había trampa detrás, pero Lance siempre se defendía igual, estoy limpio, he pasado decenas de controles, nadie ha podido demostrar nada». Y sin embargo, al final, años después cayó. El informe de la USADA, la Agencia Norteamericana contra el Dopaje, es demoledor. pato10

¿Estoy queriendo decir que las sospechas eran ciertas, mientras que las pruebas de verificación no? ¿Y que por tanto deberíamos replantearnos el sistema? Buff, pues no. Insisto en pensar que sería peor condenar sin pruebas, sólo por indicios. O saltarse las garantías para los acusados a la manera de Harry el Sucio.

Pero a la conclusión que sí llego es a que los «malos», los tramposos, los delincuentes, los corruptos y los golfos, van muy por delante de sus perseguidores. Cuestión de pasta que sólo se resuelve poniendo más pasta en la investigación.

El caso de Armstrong se descubrió gracias a la perseverancia y los millones de euros de la USADA invertidos en el empeño de demostrar que ese pato de nombre Lance no volaba en bici por los Pirineos y los Alpes con sus propias alas, sino ayudado por otras sustancias que se las daban (y no era Red Bull).

Medios, medios y más medios, es lo que hace falta. Como dice este artículo titulado Justicia y corrupción, «El principal problema de los juzgados para resolver casos complejos es la carencia de medios«.

Cara Josean

 

 

Coño, es un pato (1 de 2), por Josean

pato2

Hace ya un montón de años, el entonces ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, insistía ante un grupo de periodistas en que el Gobierno no había modificado la redacción final de un Real Decreto debido a las presiones sindicales. El secretario general de UGT, Cándido Méndez, preguntado por dichas declaraciones, contestó con acierto:

“Si tiene plumas de pato, pico de pato, nada como un pato, anda como un pato y dice “cua” como un pato, me da igual que lo quieran llamar Pato Lucas o Rana Gustavo”.

Coño, es un pato, pues claro que sí. Sigue leyendo →

Habrá que ir a votar, ¿no?, por Josean

elecciones10

“Estoy harto de todos, no pienso ir a votar”. Este es un pensamiento cada vez más repetido, junto al “no sirve para nada”, o “son todos iguales, una panda de golfos, sinvergüenzas y corruptos”.

Pues no, no estoy de acuerdo. Y eso que seguramente mi hartazgo Sigue leyendo →

¿Qué es el TTIP?, por Josean

2014 11 18, TTIP

¿Acuerdo beneficioso para todo el mundo o la culminación del proceso instaurador de esa bien llamada plutonomía? (Def. plutonomía: control de la riqueza económica por una minoría)

Me considero una persona medianamente bien informada, incluso muy bien informada cuando se trata de determinados temas de los que pretendo hablar, Sigue leyendo →

Mater et magistra (Josean)

MM1

«Madre y maestra». En mi turno me toca hablar de la relación entre mi madre y mis temas habituales, la política y la economía, y la verdad es que apenas tengo cosas que decir. Una madre representa lo mejor del ser humano, la bondad, la generosidad, el cariño, y lo cierto es que la política, tal como la conocemos hoy, y no digamos la economía, distan mucho de estos valores. Sigue leyendo →

La prisión permanente revisable, por Josean

Tribunal

El Congreso acaba de aprobar la reforma del Código Penal que incluye entre otros cambios la introducción de la llamada «prisión permanente revisable», una figura similar a la cadena perpetua, hasta ahora inexistente en España. Esta «prisión permanente revisable» supone la revisión de la condena tras un período de cumplimiento efectivo de la pena de privación de libertad de entre 25 y 30 años, o 35 en casos de terrorismo. La oposición se ha apresurado Sigue leyendo →

El día de nuestros padres, 2 de 2

  (Continuación de El día de nuestros padres, 1 de 2)

Nos queda a Lester y a mí, Josean, hacer nuestro particular homenaje-recuerdo de la influencia que nuestros respectivos padres han dejado en ambos, en la formación de nuestra personalidad y en lo que a la larga han sido nuestros intereses o aficiones.

Cara JoseanJOSEAN 

No sé muy bien por qué he terminado hablando en este blog de política, yo, que la he detestado toda la vida. Sigue leyendo →

Ayudando al empresario, por Josean

menú2Hace poco más de un año, un grupo de cuatro amiguetes (quede claro que no son los que escriben en este blog), juntaron unos ahorros y se metieron en la aventura de montar su propio negocio, un restaurante. Tres de los cuatro se dedicaban (y se dedican) a sus actividades profesionales habituales, pero colaboraron con el cuarto, la jefa de cocina, con horas, cariño y su visión de negocio, para que el proyecto saliera adelante. En todo este tiempo he ido a comer allí un montón de veces, y siempre he apreciado Sigue leyendo →

La basura de Parla, por Josean

basura Parla

«La situación en Parla es ya insostenible. La huelga de recogida de basuras dura más de diez días y tiene difícil solución. Aunque llegaran a un acuerdo en las próximas horas, la normalidad no se va a recuperar en esta ciudad hasta dentro de muchos años». Esto es lo que había escrito ayer y lo mantengo, con el único cambio del preacuerdo alcanzado estas últimas horas entre el Ayuntamiento y el comité de empresa de la concesionaria del servicio. Los problemas van a seguir, así que dejo el post tal cual lo tenía.

El que yo llamé en un post anterior, «el otro lince de Parla«, Tomás Gómez, ha vuelto a salir a la palestra sin decir nada relevante y ha pedido a la actual alcaldesa, Beatriz Arceredillo, que solucione el problema «cuanto antes». Ya está, seguro que se soluciona, igual que con su gran aportación en el caso de los enfermos de hepatitis C.

Lo irónico de la situación originada, que está generando unos problemas de insalubridad tremendos, es que su principal responsable es este mismo señor que día sí día también se permite dar lecciones de ética y buena gestión al resto de políticos del país. Resulta también de muy mal gusto oírle decir a este señor que los problemas de Parla le son ajenos, porque él dejó el municipio hace ocho años. Nos hemos acostumbrado a que los políticos nos mientan y ni siquiera nos molestamos (o se molestan los periodistas) en buscar la verdad. Yo tengo grabados algunos grandes momentos de la infamia, como los «hilillosh de plasshtilina» que no iban a provocar daños, o las armas vendidas a Israel que no habían servido para matar a ningún palestino.¡Es que ni siquiera pestañean, son replicantes!

Tomás Gómez dejó la alcaldía de Parla en noviembre de 2008, cuando pasó a dirigir el PSM de cara a las elecciones autonómicas que se celebrarían en 2011. Hasta 2010 no fue elegido candidato por el PSM y siguió muy encima de lo que ocurría en la ciudad que le dio fama. Le sustituyó en el cargo su amigo y compañero del alma, José María Fraile. Eso son 6 años y dos meses, no 8 años, Tomás.

tomás tomás2

Pero vale, acepto los ocho años que dice este señor y me voy a noviembre de 2006, que posiblemente sea cuando empiezan los verdaderos problemas de Parla. En esa época, recordemos todos que los regidores de este país se consideraban millonarios por las recalificaciones de suelo, las licencias urbanísticas y los desarrollos de nuevos barrios que esperaban, al parecer, que continuaran eternamente. Y con todo ese dineral comenzaron en el mejor de los casos a construir museos, colegios, polideportivos y tranvías, y a hinchar las plantillas de amigos, familiares y cargos de confianza. Tomás Gómez no iba a ser menos y adjudicó la construcción del famoso tranvía por el que ahora está siendo investigado por la UDEF por prevaricación y malversación. Trajo también palmeras de Egipto para la piscina municipal, de agua salada y con oleaje, por cierto, porque como bien sabemos todos, son fundamentales para que los habitantes, ya sean de Parla o de La Moraleja, tengan una buena sombra. Por supuesto que Tomás Gómez fue uno de los mayores exponentes de la contratación de amigos y familiares, como ya denunció la secretaria general del Ayuntamiento en junio de 2005. Y lo había advertido en otro informe 3 años antes, en 2002.

Pero volvamos a la basura, que sólo con este tema ya hay para rato. Antes de noviembre de 2006 la limpieza viaria y la recogida de residuos de Parla era realizada por la empresa Urbaser (Grupo ACS), con un contrato de unos 12 millones de euros anuales. Tomás Gómez tenía esos aires de grandeza que luego se le han visto, y debió pensar que aquello no era suficiente para su ciudad, así que adjudicó un nuevo contrato por 18 millones de euros anuales y 10 años de contrato. Con Urbaser ya tuvo sus primeros problemas con la justicia por el retraso en el pago de facturas y por saltarse la prelación de pagos, esto es, comenzar a pagar al siguiente contratista sin haber liquidado la deuda del anterior. Esta práctica la realizan numerosos ayuntamientos, porque a la hora de elegir, mejor pagar al que te está prestando el servicio y te soluciona el problema que al anterior, ya que las deudas se pueden dejar pendientes, judicializar y ganar tiempo, por la lentitud de nuestro sistema judicial.

Así que en noviembre de 2006 el servicio es adjudicado a la empresa Sufí (Grupo Sacyr) por un importe anual de 18 millones de euros. Esta adjudicación y su gestión posterior es puesta en tela de juicio por el Informe de la Cámara de Cuentas de 2012, en el que se dicen barbaridades como que el contrato generó una deuda de 80 millones de euros para el consistorio. El Ayuntamiento sólo abonó 12 de las 59 mensualidades que esta empresa facturó durante los casi cinco años que estuvo prestando el servicio esta empresa. El señor Gómez Franco dejó 17 meses pendientes de abono en la fecha que dejó la alcaldía, en octubre de 2008, y lo que es más grave aún, ni siquiera incluyó en el presupuesto municipal el pago del servicio durante el ejercicio 2007. ¿Todas estas irregularidades tampoco le corresponden a él? Pues no piensan lo mismo la Cámara de Cuentas ni el sindicato Manos Limpias, que a raíz de este informe interpuso una denuncia contra Tomás Gómez en mayo de 2013. He seleccionado partes de esa denuncia, que se apoya en su mayor parte en el demoledor Informe de la Cámara de Cuentas de 2012, que analiza los ejercicios anteriores a 2010:

denuncia

La empresa Sufi, pese a tener contrato en vigor hasta 2016, solicitó al Ayuntamiento la rescisión del mismo, debido a la deuda generada (repito la barbaridad, 80 millones de euros) y a los continuos incumplimientos de los planes de pago. La deuda no fue pagada por el Ayuntamiento, sino por el fondo creado por el Ministerio de Hacienda para el pago a proveedores de las administraciones locales:

denuncia2

Ya hablé de lo que supuso para estas empresas el plan de pago a proveedores, en la entrada titulada Premios Montoro a la mala gestión, porque por un lado suponía una fuente de ingresos importante, pero por el otro, suponía renunciar a los intereses de demora devengados, a los que se tenía derecho por Ley y por la firma de acuerdos como el incumplido aquí por el Ayuntamiento de Parla. Como ya comenté entonces, se premiaba a los malos gestores de las corporaciones locales y comunidades autónomas, premios que se han incrementado después permitiendo la devolución de las deudas generadas en 20 años (en lugar de los 10 que recogía el R.D. 4/2012), y con la escandalosa aprobación en diciembre de la condonación de los intereses a estos morosos. Morosos y «morrosos».

El Ayuntamiento de Parla terminará de pagar la deuda generada por Tomás Gómez y su amigo Fraile (300 millones de eurazos) en el año 2032, salvo que antes Montoro les premie de nuevo condonándoles la devolución íntegra del principal de la misma. Sería un nuevo escándalo, pero ya no nos extraña nada.

Quizás la única parte positiva de este plan de pago a proveedores es que implicaba para los ayuntamientos un severo ajuste en sus gastos, y la retención de los ingresos provenientes del Estado (PTE, Participación en los Tributos del Estado) en la parte de amortización de las obligaciones del plan. Positiva, pero que imposibilita que ayuntamientos con tan mala gestión como el de Parla puedan afrontar el pago de sus servicios esenciales como la recogida de basuras. 300 millones a devolver en 18 años (los veinte del plan menos los dos de carencia) suponen una retención de 17 millones anuales de los ingresos del ejercicio en curso. Demasiado para ayuntamientos de este tamaño.

Volvemos a septiembre de 2011, porque desde entonces comienza la búsqueda desesperada del Ayuntamiento por encontrar una empresa que aguante financieramente los impagos. Las empresas pertenecientes a grandes grupos como ACS y Sacyr habían salido de la ciudad, y el resto (FCC, Ferrovial), no querían ni asomarse por allí. Así que el Ayuntamiento contrató a la empresa Himalaya S.L. saltándose de nuevo todos los procedimientos de contratación pública, justificando la misma en «razones de interés público», por un importe anual de unos 9 millones de euros. Dicha empresa pertenece a un antiguo militante del PSOE y de la UGT extremeña, y en aquel momento permitió salvar la cara del alcalde durante unos tres meses, si bien el recorte de canon supuso un ajuste importante de la plantilla.

Pero los problemas de impagos seguían y esta empresa se marchó de la ciudad antes de que acabara el ejercicio 2011, dejando tres semanas de salarios impagados a los trabajadores. No sé qué dijo UGT entonces. A Himalaya le sucedió la empresa Editec Ingeniería de Servicios, S.L., cuyo objeto social era la construcción y la obra civil, no la limpieza y recogida de residuos, y ya en la presentación de los avales que garantizaban el concurso, el Ayuntamiento les permitió incumplir la Ley de Contratos, porque tal era la desesperación de Fraile que cualquiera que llegara era bienvenido.

Esta empresa tampoco aguantó demasiado, unos 10 meses, y en octubre de 2012, Editec se marcha del servicio harta de los retrasos en los pagos, y entra una nueva concesionaria, la Ute formada por Cabbsa y Torio Terrarium. El canon baja hasta los 7,6 millones de euros anuales, normal dentro de ese plan de ajuste y austeridad que tenía forzosamente que realizar el Ayuntamiento. José María Fraile estaba tan desesperado que contrataba a cualquier empresa que estuviera dispuesta a hacerse con el servicio, aguantar unos meses y solventarle, aunque fuera de modo temporal, el problema. La Ute no tenía la solvencia económica necesaria para gestionar el contrato y dejó de abonar las cuotas de los trabajadores a la Seguridad Social, con lo que pasados apenas seis meses del servicio, el Ayuntamiento se vio obligado a abrir un expediente sancionador a la empresa por este y otros incumplimientos. La Ute aguantó hasta diciembre de 2013, y sus socios empezaron a tener problemas financieros severos. Una empresa como Cabbsa, con 40 años de antigüedad, se vio abocada a la quiebra.

En diciembre de 2013 se realiza una nueva adjudicación, esta vez a la Ute Garbialdi-Sadifer, que es la actual concesionaria del servicio, y la causante o sufridora de la reciente huelga. Los retrasos en los pagos del Ayuntamiento a la concesionaria eran repetidos por esta con los trabajadores, que cobraron la nómina de noviembre el día 19 de diciembre, y a fecha de ayer 10 de enero, no habían cobrado todavía la extra ni la nómina de diciembre.

Esos son los datos, he documentado todo lo que podía. La web parlahoy.es publica información continuamente sobre estos y otros asuntos de la ciudad. Ahora bien, a modo de conclusión: con toda esta información que puedo sacar cómodamente desde un ordenador, más toda la que deben tener los distintos órganos fiscalizadores de las administraciones públicas, ¿de verdad que no se puede hacer nada más contra los gestores de esta ruina? En el camino se ven afectados los trabajadores, empresas y empleados del propio Ayuntamiento (que tuvieron un ERE hace tres años), pero no le ocurre nada a sus gestores, a saber:

1. Tomás Gómez: alcalde de Parla de 1999 a 2008, llegó a ser el alcalde más votado de España. Actual líder del Partido Socialista de Madrid, que ha intentado acercarse a Susana Díaz y si nadie le para los pies, puede que llegue más lejos en la política nacional. Denunciado por Manos Limpias e investigado por la UDEF. Responsable principal del endeudamiento de la ciudad. Casualidades de la vida, su hermano trabaja en una de estas empresas concesionarias.

2. José María Fraile: alcalde de Parla de 2008 a octubre de 2014, cuando se ve implicado en el Operación Púnica. Imputado por la misma y por los contratos suscritos con Cofely. Gestionó con desacierto la herencia de Tomás Gómez.

3. María Victoria Díaz Agüero: concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento, responsable por tanto de los servicios de limpieza viaria y recogida de basuras. Imputada en la Operación Púnica.

4. Antonio Borrego: Jefe de Gabinete del alcalde. Aparece en la relación de «enchufados» elaborada por el secretario del Ayuntamiento mencionada al principio. Según un forero de parlahoy.es (dato no contrastado), su patrimonio ha crecido exponencialmente estos últimos ocho años. Imputado en la Operación Púnica.

5. Fernando Jiménez: concejal de Hacienda del Ayuntamiento con José María Fraile. Actualmente responsable de Recursos Humanos. Permitió todas las irregularidades en materia de presupuestos y los incumplimientos de las obligaciones de pago. Acaba de interponer una denuncia contra la alcaldesa actual, Beatriz Arceredillo, de su mismo partido pero del frente «anti-Gómez».

Pero ya sabemos cómo funcionan estas cosas. Los trabajadores volverán a montar una huelga, los ciudadanos nos quejaremos de su comportamiento, y los responsables de todo este embrollo seguirán tranquilos en sus casas y con las espaldas bien cubiertas.

La basura de Parla no está en las calles. Está entre sus gestores.