La basura de Parla, por Josean

basura Parla

“La situación en Parla es ya insostenible. La huelga de recogida de basuras dura más de diez días y tiene difícil solución. Aunque llegaran a un acuerdo en las próximas horas, la normalidad no se va a recuperar en esta ciudad hasta dentro de muchos años”. Esto es lo que había escrito ayer y lo mantengo, con el único cambio del preacuerdo alcanzado estas últimas horas entre el Ayuntamiento y el comité de empresa de la concesionaria del servicio. Los problemas van a seguir, así que dejo el post tal cual lo tenía.

El que yo llamé en un post anterior, “el otro lince de Parla“, Tomás Gómez, ha vuelto a salir a la palestra sin decir nada relevante y ha pedido a la actual alcaldesa, Beatriz Arceredillo, que solucione el problema “cuanto antes”. Ya está, seguro que se soluciona, igual que con su gran aportación en el caso de los enfermos de hepatitis C.

Lo irónico de la situación originada, que está generando unos problemas de insalubridad tremendos, es que su principal responsable es este mismo señor que día sí día también se permite dar lecciones de ética y buena gestión al resto de políticos del país. Resulta también de muy mal gusto oírle decir a este señor que los problemas de Parla le son ajenos, porque él dejó el municipio hace ocho años. Nos hemos acostumbrado a que los políticos nos mientan y ni siquiera nos molestamos (o se molestan los periodistas) en buscar la verdad. Yo tengo grabados algunos grandes momentos de la infamia, como los “hilillosh de plasshtilina” que no iban a provocar daños, o las armas vendidas a Israel que no habían servido para matar a ningún palestino.¡Es que ni siquiera pestañean, son replicantes!

Tomás Gómez dejó la alcaldía de Parla en noviembre de 2008, cuando pasó a dirigir el PSM de cara a las elecciones autonómicas que se celebrarían en 2011. Hasta 2010 no fue elegido candidato por el PSM y siguió muy encima de lo que ocurría en la ciudad que le dio fama. Le sustituyó en el cargo su amigo y compañero del alma, José María Fraile. Eso son 6 años y dos meses, no 8 años, Tomás.

tomás tomás2

Pero vale, acepto los ocho años que dice este señor y me voy a noviembre de 2006, que posiblemente sea cuando empiezan los verdaderos problemas de Parla. En esa época, recordemos todos que los regidores de este país se consideraban millonarios por las recalificaciones de suelo, las licencias urbanísticas y los desarrollos de nuevos barrios que esperaban, al parecer, que continuaran eternamente. Y con todo ese dineral comenzaron en el mejor de los casos a construir museos, colegios, polideportivos y tranvías, y a hinchar las plantillas de amigos, familiares y cargos de confianza. Tomás Gómez no iba a ser menos y adjudicó la construcción del famoso tranvía por el que ahora está siendo investigado por la UDEF por prevaricación y malversación. Trajo también palmeras de Egipto para la piscina municipal, de agua salada y con oleaje, por cierto, porque como bien sabemos todos, son fundamentales para que los habitantes, ya sean de Parla o de La Moraleja, tengan una buena sombra. Por supuesto que Tomás Gómez fue uno de los mayores exponentes de la contratación de amigos y familiares, como ya denunció la secretaria general del Ayuntamiento en junio de 2005. Y lo había advertido en otro informe 3 años antes, en 2002.

Pero volvamos a la basura, que sólo con este tema ya hay para rato. Antes de noviembre de 2006 la limpieza viaria y la recogida de residuos de Parla era realizada por la empresa Urbaser (Grupo ACS), con un contrato de unos 12 millones de euros anuales. Tomás Gómez tenía esos aires de grandeza que luego se le han visto, y debió pensar que aquello no era suficiente para su ciudad, así que adjudicó un nuevo contrato por 18 millones de euros anuales y 10 años de contrato. Con Urbaser ya tuvo sus primeros problemas con la justicia por el retraso en el pago de facturas y por saltarse la prelación de pagos, esto es, comenzar a pagar al siguiente contratista sin haber liquidado la deuda del anterior. Esta práctica la realizan numerosos ayuntamientos, porque a la hora de elegir, mejor pagar al que te está prestando el servicio y te soluciona el problema que al anterior, ya que las deudas se pueden dejar pendientes, judicializar y ganar tiempo, por la lentitud de nuestro sistema judicial.

Así que en noviembre de 2006 el servicio es adjudicado a la empresa Sufí (Grupo Sacyr) por un importe anual de 18 millones de euros. Esta adjudicación y su gestión posterior es puesta en tela de juicio por el Informe de la Cámara de Cuentas de 2012, en el que se dicen barbaridades como que el contrato generó una deuda de 80 millones de euros para el consistorio. El Ayuntamiento sólo abonó 12 de las 59 mensualidades que esta empresa facturó durante los casi cinco años que estuvo prestando el servicio esta empresa. El señor Gómez Franco dejó 17 meses pendientes de abono en la fecha que dejó la alcaldía, en octubre de 2008, y lo que es más grave aún, ni siquiera incluyó en el presupuesto municipal el pago del servicio durante el ejercicio 2007. ¿Todas estas irregularidades tampoco le corresponden a él? Pues no piensan lo mismo la Cámara de Cuentas ni el sindicato Manos Limpias, que a raíz de este informe interpuso una denuncia contra Tomás Gómez en mayo de 2013. He seleccionado partes de esa denuncia, que se apoya en su mayor parte en el demoledor Informe de la Cámara de Cuentas de 2012, que analiza los ejercicios anteriores a 2010:

denuncia

La empresa Sufi, pese a tener contrato en vigor hasta 2016, solicitó al Ayuntamiento la rescisión del mismo, debido a la deuda generada (repito la barbaridad, 80 millones de euros) y a los continuos incumplimientos de los planes de pago. La deuda no fue pagada por el Ayuntamiento, sino por el fondo creado por el Ministerio de Hacienda para el pago a proveedores de las administraciones locales:

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Ya hablé de lo que supuso para estas empresas el plan de pago a proveedores, en la entrada titulada Premios Montoro a la mala gestión, porque por un lado suponía una fuente de ingresos importante, pero por el otro, suponía renunciar a los intereses de demora devengados, a los que se tenía derecho por Ley y por la firma de acuerdos como el incumplido aquí por el Ayuntamiento de Parla. Como ya comenté entonces, se premiaba a los malos gestores de las corporaciones locales y comunidades autónomas, premios que se han incrementado después permitiendo la devolución de las deudas generadas en 20 años (en lugar de los 10 que recogía el R.D. 4/2012), y con la escandalosa aprobación en diciembre de la condonación de los intereses a estos morosos. Morosos y “morrosos”.

El Ayuntamiento de Parla terminará de pagar la deuda generada por Tomás Gómez y su amigo Fraile (300 millones de eurazos) en el año 2032, salvo que antes Montoro les premie de nuevo condonándoles la devolución íntegra del principal de la misma. Sería un nuevo escándalo, pero ya no nos extraña nada.

Quizás la única parte positiva de este plan de pago a proveedores es que implicaba para los ayuntamientos un severo ajuste en sus gastos, y la retención de los ingresos provenientes del Estado (PTE, Participación en los Tributos del Estado) en la parte de amortización de las obligaciones del plan. Positiva, pero que imposibilita que ayuntamientos con tan mala gestión como el de Parla puedan afrontar el pago de sus servicios esenciales como la recogida de basuras. 300 millones a devolver en 18 años (los veinte del plan menos los dos de carencia) suponen una retención de 17 millones anuales de los ingresos del ejercicio en curso. Demasiado para ayuntamientos de este tamaño.

Volvemos a septiembre de 2011, porque desde entonces comienza la búsqueda desesperada del Ayuntamiento por encontrar una empresa que aguante financieramente los impagos. Las empresas pertenecientes a grandes grupos como ACS y Sacyr habían salido de la ciudad, y el resto (FCC, Ferrovial), no querían ni asomarse por allí. Así que el Ayuntamiento contrató a la empresa Himalaya S.L. saltándose de nuevo todos los procedimientos de contratación pública, justificando la misma en “razones de interés público”, por un importe anual de unos 9 millones de euros. Dicha empresa pertenece a un antiguo militante del PSOE y de la UGT extremeña, y en aquel momento permitió salvar la cara del alcalde durante unos tres meses, si bien el recorte de canon supuso un ajuste importante de la plantilla.

Pero los problemas de impagos seguían y esta empresa se marchó de la ciudad antes de que acabara el ejercicio 2011, dejando tres semanas de salarios impagados a los trabajadores. No sé qué dijo UGT entonces. A Himalaya le sucedió la empresa Editec Ingeniería de Servicios, S.L., cuyo objeto social era la construcción y la obra civil, no la limpieza y recogida de residuos, y ya en la presentación de los avales que garantizaban el concurso, el Ayuntamiento les permitió incumplir la Ley de Contratos, porque tal era la desesperación de Fraile que cualquiera que llegara era bienvenido.

Esta empresa tampoco aguantó demasiado, unos 10 meses, y en octubre de 2012, Editec se marcha del servicio harta de los retrasos en los pagos, y entra una nueva concesionaria, la Ute formada por Cabbsa y Torio Terrarium. El canon baja hasta los 7,6 millones de euros anuales, normal dentro de ese plan de ajuste y austeridad que tenía forzosamente que realizar el Ayuntamiento. José María Fraile estaba tan desesperado que contrataba a cualquier empresa que estuviera dispuesta a hacerse con el servicio, aguantar unos meses y solventarle, aunque fuera de modo temporal, el problema. La Ute no tenía la solvencia económica necesaria para gestionar el contrato y dejó de abonar las cuotas de los trabajadores a la Seguridad Social, con lo que pasados apenas seis meses del servicio, el Ayuntamiento se vio obligado a abrir un expediente sancionador a la empresa por este y otros incumplimientos. La Ute aguantó hasta diciembre de 2013, y sus socios empezaron a tener problemas financieros severos. Una empresa como Cabbsa, con 40 años de antigüedad, se vio abocada a la quiebra.

En diciembre de 2013 se realiza una nueva adjudicación, esta vez a la Ute Garbialdi-Sadifer, que es la actual concesionaria del servicio, y la causante o sufridora de la reciente huelga. Los retrasos en los pagos del Ayuntamiento a la concesionaria eran repetidos por esta con los trabajadores, que cobraron la nómina de noviembre el día 19 de diciembre, y a fecha de ayer 10 de enero, no habían cobrado todavía la extra ni la nómina de diciembre.

Esos son los datos, he documentado todo lo que podía. La web parlahoy.es publica información continuamente sobre estos y otros asuntos de la ciudad. Ahora bien, a modo de conclusión: con toda esta información que puedo sacar cómodamente desde un ordenador, más toda la que deben tener los distintos órganos fiscalizadores de las administraciones públicas, ¿de verdad que no se puede hacer nada más contra los gestores de esta ruina? En el camino se ven afectados los trabajadores, empresas y empleados del propio Ayuntamiento (que tuvieron un ERE hace tres años), pero no le ocurre nada a sus gestores, a saber:

1. Tomás Gómez: alcalde de Parla de 1999 a 2008, llegó a ser el alcalde más votado de España. Actual líder del Partido Socialista de Madrid, que ha intentado acercarse a Susana Díaz y si nadie le para los pies, puede que llegue más lejos en la política nacional. Denunciado por Manos Limpias e investigado por la UDEF. Responsable principal del endeudamiento de la ciudad. Casualidades de la vida, su hermano trabaja en una de estas empresas concesionarias.

2. José María Fraile: alcalde de Parla de 2008 a octubre de 2014, cuando se ve implicado en el Operación Púnica. Imputado por la misma y por los contratos suscritos con Cofely. Gestionó con desacierto la herencia de Tomás Gómez.

3. María Victoria Díaz Agüero: concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento, responsable por tanto de los servicios de limpieza viaria y recogida de basuras. Imputada en la Operación Púnica.

4. Antonio Borrego: Jefe de Gabinete del alcalde. Aparece en la relación de “enchufados” elaborada por el secretario del Ayuntamiento mencionada al principio. Según un forero de parlahoy.es (dato no contrastado), su patrimonio ha crecido exponencialmente estos últimos ocho años. Imputado en la Operación Púnica.

5. Fernando Jiménez: concejal de Hacienda del Ayuntamiento con José María Fraile. Actualmente responsable de Recursos Humanos. Permitió todas las irregularidades en materia de presupuestos y los incumplimientos de las obligaciones de pago. Acaba de interponer una denuncia contra la alcaldesa actual, Beatriz Arceredillo, de su mismo partido pero del frente “anti-Gómez”.

Pero ya sabemos cómo funcionan estas cosas. Los trabajadores volverán a montar una huelga, los ciudadanos nos quejaremos de su comportamiento, y los responsables de todo este embrollo seguirán tranquilos en sus casas y con las espaldas bien cubiertas.

La basura de Parla no está en las calles. Está entre sus gestores.

 

 

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