Fair play financiero, ¿quién se lo cree?, por Barney

champions

Ya tenemos aquí las semifinales de Champions: Bayern de Munich-F.C. Barcelona, y Real Madrid-Juventus.

El Madrid está en semifinales por quinto año consecutivo, el Barça juega por octava vez en los últimos diez años y el Bayern de Munich se clasifica por quinta vez en los últimos seis años. La presencia de estos tres equipos en las semifinales de las últimas temporadas se ha convertido por tanto en una constante en la que se cuelan ocasionales aspirantes como el Atlético de Madrid, el Chelsea, el Borussia Dortmund y el Manchester United. El cuarto semifinalista, la Juventus, pese a ser uno de los grandes de Europa, llevaba más de una década sin pisar esta fase de la Liga de Campeones.

La UEFA tiene montado un sistema y una competición en la que parece que le interesa que sea de este modo, con menos aspirantes reales, porque aumentan las rivalidades, más “partidos del siglo” y clásicos, nuevas revanchas,… Y si no basta con la competición deportiva propiamente dicha, se la inventan individual (Cristiano vs Messi, Guardiola vs Mourinho, balones de Oro, premios Puskas y chorradas similares), o hasta de marcas (Nike vs Adidas).champions 2

Es un negocio. Un gran negocio de proporciones desconocidas. Opaco, marrullero y corrupto. Un negocio blindado al que Blatter y sus secuaces intentan proteger a toda costa. Con normas ilegales, como aquella que impide acudir a la justicia ordinaria para defenderse. O aquella otra que impedía la libre circulación de trabajadores dentro de la Unión Europea (destrozada por la “Ley Bosman”).

Por eso me hace tanta gracia cuando oigo a los dirigentes de la UEFA hablar del fair play financiero. Tienen la indecencia de vendernos la idea de que se establecen unas reglas comunes de financiación para evitar que el poderío económico prime sobre el deportivo. Claro, claro, y yo voy y me lo trago. Por eso es sólo una casualidad que Bayern, Barça y Real Madrid tengan un puesto casi permanente en las semifinales.

Afortunadamente esto es un juego y como tal, mantiene un componente real de competencia deportiva, o de suerte, y por eso a veces nos encontramos sorpresas como las del Atleti o el Borussia compitiendo dignamente contra los todopoderosos y millonarios clubes mencionados. Y por el contrario, tenemos casos de equipos millonarios que dilapidan su fortuna en fichajes erróneos como el Chelsea, el PSG o el Manchester, cuyos puestos en el “ranking financiero” no se corresponden con sus prestaciones deportivas reales. Soy consciente de que en la última década Chelsea y Manchester han logrado las mismas Champions que Madrid y Bayern, pero sus presencias en las últimas rondas han sido más ocasionales que las de los tres que considero un peldaño por encima del resto.

El problema es que esta tendencia de los grandes a acaparar posiblemente aumentará en próximas temporadas, como en las ligas nacionales, que están muertas ahora mismo. Se las han cargado. Al año siguiente de sus magníficas temporadas, los grandes de Europa en pasta desmantelan a esos equipos que intentan entrar al reducido grupo de privilegiados, como le pasó al Borussia, cuyos dos mejores jugadores, Lewandoski y Gotze, acabaron en el Bayern (y Reus seguro que se va pronto), o el Atleti, que perdió a Diego Costa, Courtois y Filipe Luis (y seguro que pierde a Arda y Koke en breve). Ya hablé hace unos meses de la poca alegría que sentí al ganar la Supercopa de Europa al Sevilla cuando solo en el banquillo teníamos varias veces el presupuesto del Sevilla en el terreno de juego. En ese mismo post elogié los méritos del Atleti del Cholo por ser capaz de ganar la liga española y bordear la Champions con tan pocos mimbres.

Diapositiva1Como los seguidores habituales de este blog saben de mi forofismo madridista, y con el deseo de evitar críticas, he elegido precisamente las cuentas de mi equipo para explicar algunas curiosidades de este negocio del fútbol. Este inmenso negocio en el que no existe el fair play financiero que predica la UEFA. En estas cuentas se puede observar la máquina de ganar dinero que es el Real Madrid, independientemente de los títulos.

Diapositiva2

Me he permitido situar los importantes, Ligas y Champions, porque las Copas, Supercopas y Mundialitos, entran en otras categorías. En estos 15 años el Madrid ha pasado de unos ingresos de 118 millones de euros a 663, ¡ojo!, 663 millones de euros. Incluso esos años en que el Madrid no se comió un colín, los tres y pico de la anterior etapa de Florentino, el equipo seguía aumentando sus ingresos. Ganó lo económico sobre lo deportivo, los jugadores «mediáticos» sobre las necesidades del equipo (Beckham, cuando ya tenías a Figo, por ejemplo). Entre los grandes éxitos de Flo está haber echado con malas formas a Vicente del Bosque para traer a un entrenador que el Presidente definió como «moderno», porque, todo hay que decirlo, tenía mejor presencia que Don Pantuflo y hablaba un correctísimo inglés. Así estuvimos, comiéndonos los mocos durante varios años y viendo al Presi presumir de ser el equipo más rico del mundo.

Pero sigamos con algunos detalles de las Cuentas del Madrid, como el desglose de sus ingresos, o la evolución del resultado bruto de explotación:

Diapositiva3

La parte superior del cuadro recoge el desglose de ingresos, en el que se ve que se ha pasado de ingresar cero euros por partidos amistosos y compromisos internacionales a un 13% de los ingresos, unos 70 millones de euros al año. Así no es de extrañar ver al equipo jugando trofeos absurdos en países con regímenes no democráticos solo para ingresar más pasta. Da igual el equipo, el físico de los jugadores, da igual que para ellos estos viajes sean una ruina, no importa que en abril nos lamentemos de esos torneos absurdos en China o Catar.

Para mí otro detalle importante es la reducción del peso de los socios y abonados, que cada vez importan menos a la Junta Directiva. Y en cuanto al resultado de explotación, hay una explicación curiosa en las cuentas al descenso en los últimos tres ejercicios: las primas a los futbolistas por los títulos. Es decir, que ganar títulos es más gravoso para la cuenta de resultados que perderlos en las últimas rondas. Curioso. A lo mejor por eso Florentino no se pone nervioso nunca, porque pase lo que pase, él siempre gana.

Que el Real Madrid sea una mina de hacer dinero no es algo criticable, no quiero referirme en este post a eso. He analizado las cuentas del Barça y tienen una evolución similar. Son las consecuencias simplemente de la explotación de unas marcas reconocidas mundialmente y a las que se intenta sacar el mayor partido. Mi crítica viene por el lado de la competición. El Madrid y el Barça son antagónicos en todo menos en el reparto de la pasta del negocio. Y aquí coinciden en dos puntos:

– Uno, cuanto más blinden el sistema para avanzar en la competición (no olvidemos que el sistema de grupos en la Champions se inventó después de un par de años en que algunos grandes de Europa cayeron en el mes de noviembre), cuanto mayor sea el reparto económico por llegar a las últimas rondas, mayor será el desequilibrio con el resto de equipos.

– Y dos, el reparto del dinero de las televisiones. Que el Madrid y el Barça se hayan repartido más del cincuenta por ciento de los derechos televisivos en los últimos años atenta contra la competición. Los clubes acaban de firmar un manifiesto por un reparto equitativo, pero no me creo que lo consigan. Y si firman algo en esa línea, llegarán los amigos de Josean de la CNMC para invalidar el acuerdo, porque unas empresas privadas no pueden repartirse un mercado libre como es el de los derechos televisivos. Evidentemente, las cadenas no van a pagar lo mismo al Madrid o al Barça que, con todos los respetos, al Granada o al Getafe. Y continuaremos agrandando la brecha hasta convertir la Liga en el tostón que es actualmente.

Todo esto jamás ocurriría en Estados Unidos, donde de verdad saben de espectáculo y de mantener la igualdad en la competición. Miremos la NBA, por ejemplo. Una norma como el draft nos parece impensable en España. Imaginemos a ese chaval de Hospitalet de Llobregat que desea desde su nacimiento triunfar en el Barça y le dicen tras el sorteo que se tiene que ir al Almería. O a ese chico de Móstoles que nació con un escudo del Madrid en el pecho y que se tiene que ir al Athletic de Bilbao. Imposible, no ocurrirá jamás. Pero por lo menos alguien tenía que evitar ese robo de jugadores desde las propias canteras. Próximamente le dedicaré una entrada a esas fábricas de jugadores… y de promesas incumplidas.

NBA

Pero hay otros modos de controlar la igualdad en la competición y la NBA mantiene otras normas como el tope salarial de las plantillas, por ejemplo, o el veto a determinados traspasos, como ocurrió con nuestro Pau Gasol. De haber existido esta norma en Europa, tenían que haber prohibido que Lewandoski y Gotze fueran al Bayern, por ejemplo, o que el Barça se llevara medio Sevilla (Alves, Keita, Adriano, Rakitic), o que el Madrid fichara a lo mejor de la segunda fila de equipos (Ramos, Isco, Illarra, Modric, James, Bale). Hago un paréntesis para hablar de Illarra. Es tal el apego de Florentino Pérez al negocio que voy a empezar a creer en las teorías de algunos que dicen que los 40 millones de euros de su fichaje se deben al interés de adjudicarse para ACS la remodelación de Anoeta.

Claro que de aprobar ciertas normas, el negocio sería menor. Y eso no interesa a los presidentes de los grandes equipos ni a los mandamases de la UEFA.

Un último cuadro extraído de las Cuentas del Real Madrid: Diapositiva5

La sección de fútbol gana 73 millones de euros al año, la de baloncesto palma 18. Y sin embargo se mantiene entre los mejores de Europa. Con el dinero del fútbol, claro. Las fichas de los jugadores triplican los ingresos de la sección.

Diapositiva 6

La sección de baloncesto del Barça pierde más todavía, 24 millones de euros al año. Pero ahí sigue, pagando salarios de futbolista a jugadores que no lo están generando. Puro fair play financiero. O alguien lo frena o se van a cargar el baloncesto también. Nuestro eterno rival es mes que un club, concretamente tiene algo de ONG que se permite tirar 6,7 millones en el balonmano, 2,7 millones en el hockey, o ¡5,2 millones en el fútbol sala! Luego celebran los títulos como si tuvieran méritos más allá del exterminio de la competición.

Lo cierto es que yo soy del Madrid y que mi «hooliganismo» hace que me comporte exactamente igual. Pero en el fondo, muy en el fondo, me gustaría que las cosas fueran de otra manera, aunque no sé si estaría preparado para luchar cada diez años por la permanencia o celebrar como un éxito alcanzar la Europa League.

Ahora, a tomar Turín, y luego, como Leonard Cohen, «We’ll take Berlín!»

Cara Barney

 

 

 

 

 

Gracias, Don Vicente, y adiós, por Barney

vdb1

Cuesta admitirlo, pero es así: nuestro ciclo victorioso ha llegado a su fin. Y cuanto más tardemos en reconocerlo, más nos costará volver, no ya a ganar, sino a competir en las grandes citas. Don Vicente, le estamos más que agradecidos, pero todos los partidos posteriores al Mundial le sobraban. Tenía que haberlo dejado tras el desastre de Brasil 2014, en el que la selección campeona del Mundo era la primera en caer eliminada de todo el campeonato.

El problema es que en este país nadie sabe lo que es dimitir, Sigue leyendo

El día de nuestros padres, 1 de 2

Hoy es el llamado Día del Padre, y voy a tratar de dejar a un lado la parte comercial que conlleva (“regálale una maquinilla de afeitar”, “una motosierra”, no eso, no, que a veces tengo ideas en el trabajo), voy a tratar de apartar también el hecho de que yo mismo soy padre (magníficas manualidades me esperan), y por último, voy a intentar obviar también el hecho de que el Día del Padre coincida con San José, o se celebre precisamente por San José, justamente aquel buen hombre que nunca fue padre, según nos han contado. O fue Padre Putativo, P.P., dramáticas siglas, que la primera vez que me lo dijeron pensé que era un insulto. Sigue leyendo

No en el Bernabéu, not in my house!, por Barney

pitada1

Imaginemos un departamento comercial en el que varios trabajadores luchan arduamente por conseguir las mejores cifras al final de la campaña. Imaginemos que tú, como número 1 del equipo, ves cómo el número 2 ha sido mejor durante esos últimos meses y ha ganado el premio al vendedor del año. Te olvidas incluso de las malas artes que haya podido emplear para alcanzar sus objetivos. Le reconoces sus méritos y ya está. Imaginemos que el premio al mejor comercial del año consiste en un prestigioso premio que se entrega tras una fiesta a la que toda la compañía está invitada. Imaginemos, por último, que tu gran rival puede elegir el lugar de celebración y que, como no le basta haber quedado por encima de ti, y quizás debido a su tradicional complejo de segundón, pronuncia bien alto, para que toda la compañía se entere: «quiero que la fiesta sea en tu casa».

Por si esto fuera poco, de todos es conocida la animadversión del segundón hacia el veterano Presidente de la compañía, desprecio que además no oculta y manifiesta siempre que le ponen un altavoz delante. Le da igual que la fiesta se realice en homenaje al Presidente, un señor mayor que lo ha hecho lo mejor que ha podido y que ahora le delega la patata caliente a su hijo, un conocido amante del fútbol.

Evidentemente, sabe que le vas a decir que no, pero quiere esa polémica, vive feliz en esa eterna comparación, quiere ir a tu propia casa a insultarte y a decir que ha sido mejor que tú. Lo necesita, en todas sus pequeñas o grandes victorias necesita regalarte una buena colección de insultos.

Es la tercera vez en los últimos seis años que se reabre el cansino debate sobre la celebración de la final de Copa del Rey entre el Barça y el Athletic de Bilbao en el Bernabéu. Y no olvidemos una más: en la temporada 2009-10 el Barça se pasó media temporada fantaseando con la posibilidad de ganar la Champions en el Bernabéu. Estaban tan convencidos de que ese hecho se iba a producir que se olvidaron de que primero tenían que derrotar en semifinales al Inter de Mourinho. Por cierto, el Inter ¿vestía de azul y negro o de blanco con ribetes dorados?

inter1 inter2

Aquella semifinal es la que todo el mundo del fútbol recuerda porque el Barça jugó 60 minutos contra diez jugadores, tras la gran actuación teatral de Sergio Busquets, parodiada y ridiculizada en las redes sociales:

motta1motta4motta2motta3motta5

En Inglaterra un jugador así tendría que pedir disculpas o a lo mejor recibía incluso una sanción. Dani Alves también la merecía tras su gran actuación en la semifinal contra el Madrid al año siguiente.

En fin, que los aficionados no queremos que la final se juegue en el Bernabéu y sin pensar mucho se me ocurren al menos 20 razones:

1. Porque si el Barça quiere una fiesta, que la monte en su casa, no en la nuestra.pitada4

2. Porque si el Athletic de Bilbao quiere una fiesta, que juegue al fútbol, no como las dos últimas finales, y que intente competir. Como no lo va a hacer, si quiere regalar el partido, que lo haga en San Mamés, en el Nou Camp o en Mestalla.

3. Porque si la excusa del Barça es que necesitan el campo más grande posible, este no es el Bernabéu, es el Nou Camp.

4. Porque si la excusa es facilitar el viaje a los aficionados, Barcelona vuelve a ser la mejor opción.

5. Porque si quieren montar otro festival independentista, la capital del Reino no es el sitio adecuado.

6. Porque si el torneo se llama Copa del Rey y no respetan a Su Majestad, el Madrid no tiene por qué respetar el deseo de culés y bilbaínos de jugar en el Bernabéu.

7. Siendo el Madrid un equipo que lleva con orgullo el título de Real, como el Espanyol o la Real Sociedad, no puede permitir un nuevo agravio al Rey en su casa.

8. Porque si la fiesta del fútbol se va a convertir en un nuevo acto de ultraje a los símbolos nacionales, la bandera y el himno, no podemos ponerles facilidades. Y sabemos que no hay que mezclar política y deporte, pero son ellos los que lo hacen y vienen de casa con los pitos, las esteladas y las ofensivas banderas del Euskal Presoak. Como no saben de modales, que aprendan antes de salir del pueblo. Que aprendan por ejemplo del respeto al himno inglés durante un Irlanda-Inglaterra en Dublín en el Seis Naciones, y entre esas naciones sí saben lo que es un verdadero conflicto.

pitada3pitada2

9. Porque no queremos los vómitos de Messi en nuestro césped.

10. Porque si Messi quiere pegar un balonazo al público, sabiendo que no le van a sancionar, que lo haga con los suyos en su casa.

11. Porque no queremos ver cómo ensucian otra vez nuestro estadio, como la última vez que ganó el Athletic, en 1984. La tangana que montaron gentuza como Maradona y Schuster, o Goiko y Clos fue lamentable:

12. Porque ya les hemos cedido el estadio en otras ocasiones, aparte de la bochornosa de 1984, y han demostrado no saber estar a la altura. Como en el 88 cuando devolvieron 9.500 de las 13.000 entradas, porque entonces decían que no se sentían cómodos en territorio hostil, o como en la final de 1997. ¿Qué hacías ahí, Gaspart, querías la foto, eh?

barça1 barça2

13. Porque el Madrid ya ha demostrado su señorío dejando el estadio otras veces para que nos derrotaran el Depor el día del Centenariazo o el Atleti, hasta en 3 ocasiones. Incluso le dejamos al Cholo que montara su numerito en el césped. Pero al Barça, NO.

14. Porque sería ceder a una provocación, mientras que el Madrid ha tenido que jugar sus finales en La Romareda, Mestalla o Montjuic, porque ni se plantea provocar al rival de ese modo con declaraciones continuas de jugadores, directivos y aficionados diciendo: «quiero jugar en el Nou Camp».

15. Porque apenas a 500 metros del Bernabéu está la sede de Grandes Contribuyentes de la Agencia Tributaria, y no sería bien recibido ovacionar a los defraudadores Messi, Rosell, Bartomeu, Piqué o el padre de Neymar.

16. Porque no queremos ver a Busquets, Alves o Pedrito revolcándose de nuevo de falso dolor por nuestro césped, que cuesta una pasta mantenerlo.

17. Porque no queremos ver a los aficionados culés ni bilbaínos meando en nuestro estadio. O peor, destrozándolos, como en la final del 97.

18. Porque el Barça es un club que tiene institucionalizado el comportamiento anti español de los miembros de su plantilla, incluso extranjeros y nacionales no catalanes. ¿Ejemplos? Durante la celebración del Mundial 2010, los jugadores del Barça llevaban las banderas de sus respectivas comunidades autónomas, nunca la española. ¿Está mal visto en Cataluña que Pedro, Villa o Iniesta lleven una bandera española? Otro, en la pasada final de Copa del Rey de basket, el quinteto inicial del Barça, formado por 5 jugadores extranjeros evitó el más mínimo gesto de aplauso al himno. Comparad el comportamiento de Ante Tomic durante el himno cuando jugaba en el Madrid y este año en el Barça, es un ejercicio curioso.

19. Porque el Athletic de Bilbao no es mucho mejor en este sentido. No llega a la «españolofobia» de la Real Sociedad, en la que durante 35 años (de 1967 a 2002) jugaron nigerianos, finlandeses, galeses o rusos, pero no podía jugar un tío de Murcia o de Zamora, pero se acerca peligrosamente. En los últimos años se han expandido por La Rioja (por Navarra siempre), ahora se plantean buscar en América jugadores con antecedentes vascos (el mexicano Aguirre o el uruguayo Arruabarrena).

Y 20. Porque no nos sale de los cojones, como ya han dicho los aficionados en alguno de los montajes que circulan por ahí:

IMG-20150306-WA0000

Así que, señores directivos del Barça y del Athletic de Bilbao, les vamos a recordar lo que decía el pívot de la NBA, Dikembe Mutombo, moviendo el índice hacia los lados, cuando algún rival intentaba profanar su canasta: NOT IN MY HOUSE!!!

mutombo1 mutombo2 mutombo3

Busquen otro estadio, ofrezcan San Mamés o el Nou Camp y monten ahí su particular show. Y señores de Televisión Española, manipulen las imágenes y el sonido igual que hicieron hace seis años, cuando fueron capaces de localizar al único aficionado que no se sumó a la protesta:

pitada 5

Ja, ja, ja, qué crack el realizador. La única vez en la que los televidentes permitimos la manipulación mediáticaCara Barney

Hermanos y rivales, por Barney

 

IMG-20150216-WA0000

Miradlo bien, disfrutad este corto vídeo, porque este momento es único en la historia del deporte. Y posiblemente sea irrepetible:

El salto inicial de los hermanos Gasol en el All Star Game de la NBA, en el centro de la cancha del mítico Madison Square Garden, con el plano del Metro de Nueva York bajo sus zapatillas, es uno de esos momentos que quedarán para siempre en nuestra memoria. Los propios comentaristas americanos lo narraban con emoción y los letreros informaban de la hazaña: dos hermanos hacen el salto inicial del Partido de las Estrellas.

Para el que no entienda la relevancia de su hazaña, hay que explicarle que este hecho no se ha dado nunca en la liga americana, la mejor del mundo, ni siquiera entre jugadores de esa nacionalidad, y han tenido que ser dos chicarrones de Sant Boi los que lo han conseguido. Los dos pívots han sido elegidos por la NBA y por sus aficionados como los mejores de sus respectivas divisiones. Los mejores entre los mejores, compartiendo inicio de partido con la bestia Lebron James, el francotirador Stephen Curry o el hipster James Harden, entre muchos otros de los mejores jugadores del mundo.

Estos dos hermanos tienen la extraña virtud de caer bien a todo el mundo, incluso a los madridistas, pese a su pasado culé. Será que nos caen bien porque tuvieron el detallazo de irse del Barça muy jóvenes. Siempre lo he pensado. Menos mal que Pau se marchó a la NBA hace ya 14 años, porque si no, me temo que la sequía del Madrid hubiera durado prácticamente todo ese período. No me imagino un antídoto en Europa contra su calidad. El último año de Gasol, pese a contar con sólo 20 añitos, nos machacó en la liga y en la Copa, y fue elegido mejor jugador de ambas competiciones. Un tipo de 2,13 que botaba con soltura y agilidad, driblaba desde fuera, tiraba de lejos,… era indefendible. Los que crecimos viendo a un 2,13 como Fernando Romay como referente de “pívot alto” y torpón, sentimos una sana envidia nada más ver jugar a Pau. “Joder, que se vaya pronto”, murmuramos. Y lo hizo. Menos mal.

Hace poco he tenido un pensamiento similar con otro jugador del Barça, Mario Hezonja. Fue en el Palacio de los Deportes hace tres semanas, y pese a que el Madrid ganó por 24 puntos de diferencia (97-73), ahí vi un futuro crack al que llevaba siguiendo desde hace varios partidos. Qué ambientazo tuvimos: RM Barça

Hezonja tiene una pinta espectacular, como tirador o como alero fuerte, tiene unos fundamentos magníficos, es físicamente muy poderoso, competitivo a más no poder, tiene el gen ganador,… ojalá se vaya pronto a la NBA. No lo estoy comparando con Pau Gasol, ni mucho menos, no creo que vaya a llegar a su nivel, pero sí le va a dar grandes tardes al eterno enemigo. Es un Mirotic mejorado. 

Marc Gasol también duró poco en el Barça. Yo creo que tenía problemas de sobrepeso en sus inicios. Decir que “tenía” problemas de sobrepeso alguien que ahora mismo está en los 120 kilos puede sonar a chiste, pero así lo creo. O al menos su constitución lo transmitía, se le veía lejos de la agilidad de su hermano. Tanto que el Barça lo descartó, no hizo nada por retener a un tío de 2,15 como él y Marc se fue al Akasvayu Girona, y ahí fue donde explotó. Estuvo dos años en los que progresó notablemente, afinó su peso, su figura, y se marchó a la NBA. Los que seguimos este deporte no creíamos que fuera a tener una gran carrera en la liga americana. Sinceramente esperaba que tuviera un paso de dos o tres años, al modo de tantos jugadores europeos, como Rudy Fernández, Juan Carlos Navarro o el Chacho. Por esa razón resulta más meritoria su designación para el quinteto titular del All Star Game. Por su progresión, por su lucha, por haber sabido adaptarse y mejorar año a año sus prestaciones. Pau siempre tuvo el talento, Marc, la constancia. Ha ido mejorando el tiro, los movimientos de espalda a canasta, la defensa (elegido Mejor Defensor del Año en 2013), todo, hasta convertirse en el jugadorazo que hoy es.

Quería aprovechar este post para hablar de los hermanos y de la rivalidad. Posiblemente no haya habido mayor motivación para el pequeño de los Gasol, Marc, que llegar al nivel de su hermano mayor. Hablo del pequeño, pero en realidad es el mediano. Hay un tercer Gasol, Adriá, que mide sólo 2,07, pero que parece que no llegará a gran cosa en el mundo del basket (juega en la liga EBA actualmente), así que me olvido de él para el asunto de la rivalidad.

Supongo que los piques entre Marc y Pau habrán existido desde pequeños, con ventaja casi siempre para el mayor, por tamaño al principio, y por experiencia después. Pero el pequeño tiene ese objetivo delante en el que fijarse, contra el que competir.

pau pau2

Recuerdo hace años un torneo de futbito en el pueblo. Estábamos en la grada viendo un partido entre los chavales de 25-26 años contra los de 22-23, porque como todo el mundo sabe, en los pueblos se organizan por quintas, o peñas, que suelen estar relacionadas con las edades. Había dos jugadores que se estaban zurrando de lo lindo, era bastante evidente. Cada vez que uno la cogía, el otro iba a por él y le hacía una entrada. Y viceversa. Se pegaron algunos leñazos de consideración, se zarandeaban un poco y la cosa no iba más allá. Alguien entre el público gritó: «¡Por Dios, que alguien los separe, que se van a matar!». Y otro paisano contestó:

– No se preocupe, que son hermanos.

Totalmente verídico, lo juro, estuve allí. Y la anécdota me sirve para explicar lo común que resulta que surjan en la misma familia deportistas de élite, hermanos pequeños o medianos como Marc que se intentan superar a sí mismos con el único objetivo de superar a su hermano mayor. Hermano mayor, por cierto, que tolera perder con cualquiera excepto con su hermano pequeño. «No hay peor astilla que la de la misma madera».

FM FR-AR

El Real Madrid tuvo a los hermanos Martín, Antonio y Fernando, al que ya dediqué una entrada completa (Fernando I el Grande). La calidad la tenía el pequeño, Antonio, pero los huevos y el gen ganador eran del mayor, así que el «duelo» se decanta claramente por este. A igualdad de entrega, vence el talento. En la actualidad, Felipe Reyes está dando lecciones de coraje y saber hacer semana tras semana, y ha conseguido mejorar con mucho las prestaciones de su hermano Alfonso, que no fue un «piernas» precisamente (142 veces internacional). Rudy Fernández tiene una carrera bastante destacable, como también lo ha sido la de su hermana Marta (119 veces internacional).

La familia Llorente Gento

Si hablamos de hermanos, me gusta especialmente la historia de esta familia, los Llorente Gento, sobrinos del gran Paco Gento, la Galerna del Cantábrico, el único jugador que ha ganado 6 veces la Copa de Europa. El mayor de los cuatro hermanos, José Luis, fue un gran base del Real Madrid durante los años 80. Jugó 18 años en Primera División, lo que hoy sería la ACB, 9 de ellos en el Real Madrid. Si no jugó más años fue porque coincidió con el mejor Corbalán. José Luis tenía dos hermanos que jugaban al fútbol y que llegaron a la primera plantilla, Paco y Julio. No aportaron grandes cosas al primer equipo, aunque Paco prometía bastante. Empezó muy bien su carrera (en el Atleti inicialmente), y lo mejor que hizo fueron sus dos internadas en la eliminatoria contra el Oporto en 1987. El Oporto no era el de ahora, sino el vigente campeón de Europa entonces, y el Madrid perdía 1-0 el partido de vuelta hasta que Paco hizo estas dos jugadas (increíble, he encontrado el vídeo):

Así que de los cuatro hermanos Llorente, tres habían jugado en el Real Madrid, y el cuarto (el segundo en el orden familiar), Toñín, que también era deportista de élite, no lo había conseguido. Tenía una  carrera digna como base en la liga ACB, y había pasado por numerosos equipos que más bien parecían una colección de cajas de ahorros destinadas a quebrar: Cajamadrid, Caja San Fernando, Caja Ronda y Caja Bilbao, además del Festina Andorra, el CB León y Valladolid. Cuando ya estaba pensando en retirarse, a los 38 años, le llegó la llamada del Real Madrid, que necesitaba un base media temporada para cubrir una lesión de larga duración. Recuerdo haberle oído en la radio hablar con emoción, yo creo que con la rabia contenida de haber visto a sus hermanos y a su tío llegar al equipo de su vida, mientras él se quedaban rondándolo siempre. Pues bien, tuvo sus momentos de gloria, aunque fueran breves. 

hermanos1 hermanos2

En todos los deportes

Hermanos ha habido en todos los deportes. Los Schleck, Induráin y Ochoa en ciclismo, los Entrerríos en balonmano, los Márquez en motos, los de Boer o Alcántara, o Milito en el fútbol, los Sánchez-Vicario, McEnroe o Bryan en tenis,… Yo creo que se debe al efecto contagio del que hablaba antes, ese hermano pequeño queriendo, no emular a su hermano mayor, sino superarlo. Hay un caso más curioso aún y se da en los Phoenix Suns de la NBA. En una plantilla de 12 jugadores, cuenta con los hermanos Dragic, Goran y Zoran, y con los gemelos Morris, Marcus y Markieff. Todo un lío de nombres.

hermanos4hermanos3

Más curioso aún

El legendario pívot italiano Dino Meneghin, un tipo malencarado que nos trajo por la calle de la amargura en la final del Eurobasket de 1983, se mantuvo en activo todo lo que su experiencia y su cuerpo le permitió, hasta el punto de que llegó a enfrentarse en la liga italiana de baloncesto contra su propio hijo Andrea. Un buen jugador, que llegó a ser internacional con la selección, pero que se quedó lejos de los registros del padre. Era base, seguramente para evitar chocar con su padre por los bajos fondos de la canasta. Y el más difícil todavía lo consiguió hacer a mi modo de ver Walter Pandiani, ex jugador del Depor, Espanyol y Osasuna, entre muchos otros. El Rifle Pandiani consiguió jugar dos temporadas completas en el mismo equipo que su hijo, una en España (Atl. Baleares) y otra en Uruguay. No debe ser sencillo para el chico: «como no le pases la bola a tu viejo, hijo, te va a tocar recoger tu cuarto hoy mismo, por la concha de tu madre».

Cara Barney

 

Y tras el 4-0, ¿ahora qué?, por Barney

rm-at6

Pues sí, todo lo que se diga es poco. Nos han pintado la cara, nos han pasado por encima, nos han humillado,… No nos han cascado la manita por alguna decisión arbitral. ¿Y ahora qué? ¿Qué le toca hacer al Madrid a partir de ahora?

Lo primero, aguantar una semanita a nuestros amigos del Atleti con sus bromas y sus chanzas, «¿CR7 cumplía hoy su tercer partido de sanción?» Sigue leyendo

Que pierdan los dos, por Barney

escudo atleti escudo barça

Dentro de menos de 24 horas jugarán el Barça y el Atlético de Madrid el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey. Una vez eliminados los míos, y puesto que esto del deporte no tendría gracia si no vas con uno de los contendientes, te planteas quién de los dos eternos rivales quieres que pase. Hasta hace un par de años lo tenía clarísimo: el Atleti, sin duda, sobre todo porque nunca lo consideré un eterno rival. Sigue leyendo

Los antecedentes del Cholo, por Barney

cholo1Ahora que por fin se ha entregado el puñetero Balón de Oro con su parafernalia coñazo, podemos hablar de fútbol. Supongamos que un jugador veterano, con fama de duro, clava la rodilla en la espalda a un rival, un joven estilista de muy buena pinta como pelotero, lo arrolla, lo tira al suelo, le pone como casualmente una mano en la espalda, la rodilla en las costillas, donde no duele, pero molesta, la otra bota junto a la cara, como si se estuviera intentando apartar. Supongamos que el joven e inexperto chaval Sigue leyendo

La San Silvestre en el Valle del Kas, por Barney

BernabéuTodavía no entiendo muy bien cómo, el pasado día 31 de diciembre me encontraba a media tarde en pantalón corto junto a la puerta 30 del Bernabéu dispuesto a correr 10 kilómetros para despedir el año 2014. Me convencieron sobre todo mis hijos, que querían participar, y que me han obligado a retirarme algunos ratos de los últimos tres meses del sofá para entrenar la carrera y no morir en el intento. También me insistieron algunos amiguetes, Lester a la cabeza, porque como los seguidores de este blog saben, yo me retiré de la práctica del deporte de «no élite» allá por el final de los 80, principios de los 90. Pero este año me han convencido, «que es muy divertido», «que el ambiente es brutal», «que luego la cena te sienta mucho mejor», y el argumento definitivo, «que al acabar nos tomamos unas cañas en Vallecas». La presión era tal que no pude resistirme. «Venga, va, me apunto, pero por mis hijos, no por las cañas, ¿eh?».

Nos hicimos las fotos de rigor (no podrán decir que no nos parecemos) y me dediqué a perseguir con la cámara a los «no-sé-cómo-definir» cachondos, flipaos, frikis, beer runners, que pululaban a mi alrededor con disfraces que eran cualquier cosa menos cómodos para correr:

Bernabéu2bernabéu3

Yo ya había corrido esta carrera una vez y  he buscado en internet para saber en qué año fue. He  llegado a la conclusión de que debió ser en 1990 ó 1991. Lo sé porque el año que participé ganó un tal Ondoro Osoro, y me quedé con el nombre por estar repleto de «oes» y sin más vocales, como el célebre título de Les Luthiers con la e: «Schmerz, el mequetrefe, ese repelente vejete verde». Con mi hijo Barney Jr. compuse una vez la lista de los deportistas «monovocálicos»: Rafa Nadal, Ferrer-Federer, Chigrinskyi (o Chygrynskyi, o como se escriba el crack de Guardiola), Dolgopolov y Umut Bulut (no me lo he inventado, juega en el Galatasaray). Menos conocido, pero Ondoro Onsoro, doble ganador de la San Silvestre a principios de los 90, entra en este elenco de deportistas absurdos que creamos.

Ya me estoy yendo del tema. El caso es que allí estaba con mis hijos y con Lester, con los nervios previos a una carrera, la carne de gallina entre el frío y la excitación de la música a todo meter, y comparaba con lo que yo recordaba veintitantos años atrás, cuando apenas corríamos cuatro gatos. Según la organización, en esta 50 edición de la San Silvestre vallecana había 40.000 corredores inscritos. Y según me han contado, los dorsales se agotaron en unas pocas horas, a veinte euros la inscripción. No he encontrado las cifras del número de corredores que participamos en aquella edición del 90, pero de cabeza me suena que fueron unos 10.000. Sí he encontrado que en 2005 fueron 17.000, lo que demuestra el espectacular auge y crecimiento que ha tenido el running en los últimos años.

nike4  nike3

Aparte de los corredores inscritos, a los que se distinguía fácilmente porque llevaban una camiseta amarilla fosforito que una vez acabada la carrera te puede servir de chaleco reflectante para el coche, allí estábamos una peña muy numerosa congregada para correr sin dorsal. En esto hice caso a Lester, habitual corredor de este tipo de carreras, como ya nos contó en su relato del maratón de Berlín, que me dijo lo siguiente:

«Mira, al ritmo que vas a ir tú, que vas al cachondeo y a disfrutar del ambiente, es mejor que no pagues el dorsal, como hace tantísima peña. Además, son 20 pavos, es de largo la carrera más cara del año. Es la única en la que yo corro sin dorsal. Como protesta o porque no vale lo que cobran o porque no se puede correr de tanta gente como hay. Desde que Nike cogió la organización, hará diez años o así, es cierto que ha crecido exponencialmente el número de corredores, pero se están cargando el espíritu de la carrera. La San Silvestre ha sido siempre una celebración del final de año y el principio de uno nuevo, y lo de menos era la marca, la propia competición, por eso la gente corría con disfraces, pelucas, empujando carritos o incluso en monociclo.

nike1nike2

Pero desde que la lleva Nike, parece que sólo les interesa «su» foto con las calles de Madrid a tope de gente con la camiseta de Nike. Roja, naranja, azul, amarilla,… cada año de un color. ¡Hasta rosa, tío!Y las marcas lo mismo. La organización no hace más que hablar del recorrido favorable, y separan a la gente en cajones para que no te estorben los «lentos», en fin, lo contrario de lo que era».

A mí, que soy consciente de que Nike patrocina al Barça, y he sido capaz hace poco de comprar una nevera Teka en lugar de una Beko que estaba mejor de precio por razones de patrocinio futbolero, me costó muy poco dejarme convencer.

bekoteka

La verdad es que todo lo que me decía Lester sobre el ambiente y la diversión resultó ser todavía mejor de lo que me esperaba, al igual que la carrera. Lo de menos era correr, sobre todo, porque había tal cantidad de gente que era imposible. Pero nos daba igual, sobre todo a la familia Barney, el caso era disfrutar como estábamos haciendo de una carrera a ritmo de trote cochinero por las calles de Madrid.

En el pelotón me encontré romanos, racimos de uvas andantes, fregonas, superhéroes, tíos empujando carros del Carrefour con paquetes de regalos, papanoeles, pelucones, un camarero con bandeja y copa, ¡incluso un tío que bajaba la calle Serrano tocando el violín!Bernabéu4

Si no fuera porque en el año 90 corrimos los colegas con unos pelucones afro (los Jackdaniels Five), me hubiera quedado alucinado, como se estaban quedando mis hijos. Aquella era la mejor manera de contemplar la iluminación navideña de las calles de Madrid (Serrano, Goya, Alcalá, El Prado,…) en un ambiente de jolgorio y cachondeo general. Nos sacamos unas fotos en la Puerta de Alcalá, junto a un grupo de personajes de cuentos, príncipes y alguna princesa con más barba que Conchita Wurst. Se escapó a mi cámara.alcalá

En Cibeles le dio a ese pequeño hooligan que estoy criando, Barney Jr., por hacerse una foto indicando un 10 con las manos, en un gesto que no soy capaz de interpretar bien, porque al paso por Neptuno  no quiso hacer ninguno (rima fácil):cibeles

A medida que avanzaba la carrera, crecía la animación. Del Prado pasamos a Atocha, y de ahí a Ciudad de Barcelona. Hace años, cuando todos éramos más rojos, comentábamos la diferencia de animación entre la zona noble de Madrid (Castellana entonces) y Vallecas, entre los estirados señoritos a los que molestaba la presencia de esos zumbaos en pantalón corto, y la celebración popular que se vivía en ese barrio humilde de Madrid. Lo cierto es que este año vi mucha animación en las calles de Serrano y al paso por Goya.

Por último entramos en la temida Avenida de la Albufera, la larga cuesta del kilómetro 8 en la que se quedan clavados los que como yo tienen varios hectolitros de cerveza de más en su cuerpo. Allí el griterío era bestial, el barrio de Vallecas (o del Valle del Kas, como dice mi amigo el ilustre vallecano Chema) se vuelca con la carrera. Con ambas carreras, la popular y la profesional, en la que se practica el noble deporte de la caza del keniata con espuma.

Una panda de tíos armados con espadas de pega y emulando diálogos de El Señor de los Anillos subieron la cuesta profiriendo diálogos de profundo calado intelectual:

– ¡Las puertas de Mordor se hallan al final de esta colina, amo Frodo!

– ¡Estoy muy cansado, Samsagaz!

– ¡Legolas! ¿Qué divisan en la distancia tus ojos de elfo?

Entre que me faltaba el aliento por la larga cuesta, y las risas que me vinieron por lo surrealista de la situación, pasé unos momentos de apuro, pero conseguí llegar a lo alto de la colina de Mordor. O de la Comarca, según se mire, porque allí estaba medio Valle del Kas bebiendo cerveza cual hobbits en las fiestas de Hobbiton.

Terminamos en una hora y cinco minutos, de lo cual estoy tremendamente satisfecho, y salimos por los huecos destinados a «corredores sin dorsal», intentando molestar lo menos posible, como la inmensa mayoría de corredores adosados. ¿Cuántos íbamos sin dorsa,? No tengo ni idea, pero por donde yo corrí, la mayoría. ¿15.000, 20.000 personas más? Ni idea. Supongo que dos millones según los runners, y 854 según la organización. Fue una experiencia gratificante y muy divertida. La recomiendo sinceramente, y no descarto repetir en un futuro, si bien el blog requiere de mi presencia y análisis frente a los numerosos acontecimientos deportivos que emiten por televisión y es posible que no pueda entrenar adecuadamente como para volver a esta prueba en el futuro.

Por cierto, estos días he leído que los tres primeros clasificados de la carrera popular han sido descalificados por no llevar la camiseta de Nike. Valiente chorrada. Yo si fuera el 4º renunciaría también al premio, pero según he leído, la descalificación se ha debido a una reclamación de los siguientes en la general. Lester, que tiene la sana costumbre (o la mala, según se mire) de leerse los papeles que caen en sus manos, dice que el reglamento de la carrera pone bien claro que hay que llevar la camiseta de la organízación, la Nike de los coj…, durante toda la prueba. Y me dijo algo peor: que la organización anima a los participantes a echar de la carrera a los que no la lleven. Qué gilipollas el que ha escrito esto. Con todas las letras. Los que han parido esa norma no han oído hablar nunca de la solidaridad del corredor de fondo, siempre dispuesto a echar un cable a otro corredor, aunque sea alguien a quien acabas de conocer.

Esta carrera es cada vez más una fiesta, no la jodamos con chorradas.

Cara Barney

Optimista, negativo, moderado y racional balance del año 2014, según los cuatro amiguetes

2015Se acaba un año más, el 2014, y quien más, quien menos, todos hacemos balance de lo que ha supuesto el ejercicio que concluye con las típicas tradiciones de las fechas: otro cenorrio, más bebercio, la San Silvestre para algunos, las campanadas para todos, las uvas, Ramón García y su capa de superhéroe,… Las felicitaciones y el comienzo de 2015, un año sin rimas.

Cada uno en su campo, y luego yo, Josean, como administrador del blog, vamos a hacer balance de lo que ha supuesto y de lo que esperamos para el año que está por venir. Sigue leyendo