Maldita prensa

BARNEY, 05/06/2021

De todo lo que dice Zidane en la famosa carta publicada en el diario As, lo más doloroso para mí es todo lo referido a la maldita prensa. Todo. Deja varios recados, a cual peor. A todos esos periodistas que no querían hablar de fútbol porque le “hubiera gustado que las preguntas no fueran siempre dirigidas hacia la polémica”, pero a esos ya los conocemos, son lamentables, olisqueadores de morbo y una vergüenza para la profesión. Mucho más grave es lo que señala respecto a los “mensajes filtrados intencionalmente a los medios de comunicación” porque “creaban interferencias negativas con la plantilla”. Lamadreque… nunca quise creerlo, pero parece que era verdad. Tienes una panda de buitres carroñeros merodeando y resulta que desde la directiva se les daba carnaza para aumentar la presión sobre el entrenador. ¡Sobre el Zidane de las tres Copas de Europa! Creo que el hecho de que Zidane elija el puñetero As de Relaño para su carta, el medio del enemigo irreconciliable de Florentino Pérez, no es casual.

¿Tan importante es la prensa para un entrenador? Podemos pensar que no debería ser así, que un técnico del más alto nivel debería tener la capacidad suficiente como para evadirse de la presión que supone tener todo el día a alimañas acechando en las ruedas de prensa, pero se ve que afecta. Y creo que afecta porque sus comentarios crean confianza o desconfianza para poder trabajar. No solo eso, sino que además hay millones de seguidores que van al fútbol con el As o el Marca bajo el brazo creyendo a pies juntillas lo que dicen, y este año no se ha notado mucho por la ausencia de público en los estadios, pero tengo claro que de haber estado el Bernabéu a reventar, Zidane no habría llegado a diciembre tras las derrotas en casa frente al Cádiz, el Alavés o el Shaktar. Claro que influye la prensa para trabajar.

Hay muchos ejemplos cercanos. Al Cholo Simeone no se le critica nada, por ejemplo, pese a ser el entrenador mejor pagado del mundo. Sí, este año ha ganado la Liga “de aquella manera”, pero se ha pasado años practicando un juego horrible y viviendo de la excusa del presupuesto, cuando infrautiliza a jugadores como Joao Félix (125 millones) o Lemar (75 millones). Aprovecho para dejar aquí mi explicación de lo ocurrido este año en LaLiga, un campeonato con un guion escrito desde la primera jornada en el que se sabía que “el malo”, el enemigo de Tebas, no podría hacerse jamás con el título:

La Liga en ocho capítulos

El capítulo octavo

El Cholo tiene tantos “amigos” entre los periodistas que cuando entró en la sala de prensa en Lisboa tras la final de 2014 comenzaron todos a aplaudirle. ¿Por qué? No es solo que olvidaran el lamentable juego y el bochornoso espectáculo de fingimiento y pérdida de tiempo desplegado durante más de una hora, sino que aplaudieron también al tipo que en los últimos minutos de partido saltó al campo como el macarra que siempre fue para agredir a un chaval de 21 años entonces, Raphael Varane. Lo que siempre se critica al entrenador del Real Madrid, sea quien sea, se convierte en aplausos cuando del Cholo se trata.

Otro ejemplo de prensa babosa a su alrededor es Pep Guardiola, que puede gastar más de mil millones de euros en fichajes y no conseguir nada en Europa. Lo sé, habrá quien recuerde sus dos Champions con el Barça (2009 y 2011), pero con ese equipazo se consiguieron también antes (Rijkaard, 2006) y después (Luis Enrique, 2015). El Bayern de Munich logró la Champions antes de Pep (2013) y después de Pep (2020), pero no con Pep, pese a todos los fichajes realizados. La semana pasada se le aplaudió la genialidad de salir a jugar la final de Champions sin medio centro defensivo, lo mismo que se le aplaude hacer que un lateral vaya hacia el centro del campo o que juegue sin delantero centro.

Se le va a aplaudir todo lo que haga (recordad El sexto sinsentido) y si pierde, también será porque él es el responsable de los logros de su rival. Por cierto, el MVP de la final fue el medio centro defensivo del Chelsea, Kanté.

No deja de ser curioso el doble rasero de la prensa para alabar a Simeone, Guardiola, Klopp, Tuchel o incluso Pochettino mientras se critica todo lo que hace Zidane, cuyo palmarés habla por sí solo. ¿Desde cuándo está la prensa detrás de la cabeza de Zidane? En realidad no ha habido entrenador del Madrid que haya escapado de los ataques de la prensa: Del Bosque era un gestor de grupo sin conocimientos tácticos (dos Champions, un Mundial y una Eurocopa, entre otros títulos), Lopetegui por cómo se produjo, Benítez porque no era el perfil, Solari porque pasaba por allí y no daba la talla, Mourinho era un tipo arisco y maleducado que jugaba al contraataque (100 puntos y 121 goles en una sola temporada),… y Zidane es un alineador con flor. Con todo lo que ha tenido que aguantar este año con las lesiones, sin fichajes y con las salidas de jugadores en mitad de la temporada. Tras el descalabro frente al Alcoyano se pidió su cabeza, ya se hablaba de que no tenía margen o la situación era límite:

Recuerdo las desagradables portadas y anuncios del Marca con los nombres de los supuestos entrenadores para cuando se echara a Zidane. Solo pensar que algunos directivos podían tener interés en que se filtraran estas noticias me revuelve el estómago:

Siempre Pochettino, igual que Allegri. ¡Ni que hubiera ganado tres Champions y dos Ligas! Josep Pedrerol, a cuyo programa acudió Florentino Pérez en persona a explicar el proyecto de la Superliga, se pasó varias semanas atacando al técnico madridista. Octubre de 2020:

Apenas hacía tres meses de la consecución del título de Liga, pero la memoria es muy corta y frágil, como comentaba Zidane en otro de los puntos de su carta. Tras caer en agosto con el City volvieron las críticas al entrenador:

Los méritos del entrenador para alzarse con la que quizás sea la Liga más complicada de la historia, tras el parón por el confinamiento y la pandemia, ya se habían olvidado. Si me sigo remontando hacia atrás en el tiempo, compruebo que Zidane nunca dejó de estar cuestionado para la prensa, para toda, también la que algunos llaman madridista. Durante la misma temporada 2019-20 y tras la derrota en Mallorca (qué más darán los penaltis no pitados ese día):

En la pretemporada de ese mismo año 2019, el Real Madrid fue vapuleado 3-7 en Washington. Repito, era un amistoso de pretemporada, pero se volvió a utilizar para cuestionar la idoneidad de Zidane para el puesto de entrenador.

Zidane había vuelto al equipo unos meses antes para tratar de enderezar el desaguisado que habían dejado Lopetegui y Solari, pero tras una mala racha de resultados y apenas tres meses en el cargo era cuestionado de nuevo. Mayo de 2019:

Zidane había abandonado el Real Madrid en mayo de 2018 en lo más alto, tras conquistar su tercera Champions consecutiva eliminando al Paris Saint Germain, el Bayern de Múnich, la Juventus de Turín y derrotando 3-1 al Liverpool que había arrasado la Premier. Nada, tampoco era suficiente. Zidane se fue agotado, un tanto a la manera de Ulises o Aragorn, o como Gladiator y el descanso del guerrero. ese tipo cansado que solo quería volver a casa y reposar tras tanta batalla. Esa misma temporada había sido muy complicada para el técnico tras la eliminación en Copa frente al Leganés y la mala marcha del equipo en Liga:

Lo que no se contaba era por qué el Madrid estaba a 14 puntos del Barça en esos momentos, tras un arranque de campeonato tan vergonzoso como lo ha sido todo este campeonato. Villar estaba en chirona, el Madrid había hecho doblete de Liga y Champions unos meses antes, y había arrasado 1-5 al Barça en la Supercopa pese al calamitoso arbitraje de De Burgos Bengoetxea. El Villarato morirá matando.

Uno podría pensar que tras ese doblete y tras jugar una final de Champions espectacular contra la Juventus en Cardiff (4-1) a Zidane se le reconocerían sus logros como entrenador. Pues resulta que tampoco. El equipo ganaba porque la plantilla era la mejor, nunca por los méritos del entrenador. Junio de 2017:

Lo que hizo Zidane aquel año fue arriesgado, novedoso, innovador… Espectacular. El famoso equipo A y equipo B, que logró tener enchufada a toda la plantilla y alcanzar un doblete que se le escapaba al Madrid desde hacía más de cincuenta años. Pero para la prensa siempre ha quedado esa sensación de que Zidane “pasaba por allí, puso a sus cuatro amigos y tuvo suerte”. Zidane fue nombrado primer entrenador del Real Madrid en enero de 2016 y en marzo de ese mismo año la prensa ya especulaba con su salida (Entrenador nuevo, blanco seguro) y proponía los eternos candidatos:

Otra vez Pochettino, otra vez Allegri. Y de regalo, Ernesto Valverde, entonces entrenador del Athletic de Bilbao. Siempre pensé que eran especulaciones absurdas de la prensa, pero me preocupa pensar que podían ser filtraciones interesadas. Concluyo ya con la famosa crítica de Isaac Fouto, el vendedor de humo de la supuesta infalibilidad del VAR, ya antes de que Zidane tomara posesión de su cargo como entrenador del club:

Este post se titula por algo “Maldita prensa”, porque creo que buena parte del hartazgo de Zidane se debe a la misma y por eso resulta más imperdonable la posibilidad de que la directiva haya estado tras esos mensajes de crítica, como desviando la atención de la responsabilidad del club en algunas de las decisiones tomadas. Tras la marcha de Zizou se han deslizado sobre todo cuatro nombres: Conte, Raúl y los habituales Pochettino y Allegri. Ninguno. De manera sorpresiva se ha elegido a Calo Ancelotti. No sé si me motiva o no, con él al frente el equipo jugó maravillosamente bien durante varios meses, se conquistó la Décima, pero desde luego tiene personalidad y experiencia, aunque no sé si es el adecuado para acometer la drástica renovación que necesita la plantilla. ¿Qué ha hecho la prensa tras su primera rueda de prensa, en la que se habló entre otros de Gareth Bale? Volver a meter mierda, volver a los ataques hacia uno de sus objetivos preferidos:

Otra vez hablando del “golfista”, y buscando una foto de un futbolista en su tiempo libre, qué asco dan. Bale sodomiza periodistas, como dije en su día, y come carne picada de hijos de periodistas, solo así se entiende el odio que le tienen. La noticia es del 4 de junio, y parece que no les importa que hace ya más de una semana el agente del jugador hubiera dicho lo contrario:

La verdad les importa muy poco. Como el análisis riguroso de los datos o la veracidad de la información. Por esta razón, y puesto que es una guerra abierta contra el club, lo último que he escrito para La Galerna son mis propuestas para el contrato del entrenador del Real Madrid, las obligaciones que el club debería cumplir para garantizar que el entrenador pueda trabajar a gusto y sin interferencias:

Desde el mismo día en que firmó me subo al carro de Carletto, ojalá el club lo blinde y ojalá cumpla los tres años de contrato que ha firmado. Será señal de que ha podido trabajar pese a todo ese entorno perjudicial.

Una final de Champions sin el Madrid

Final Champions 1

BARNEY, 02/06/19

“Tarde de expectación, tarde de decepción”, como dicen en los toros. Esperábamos mucho de esta final y resultó un partido feo, trabado, incluso soso para lo que suelen ser los equipos ingleses. Actualizo la información al final de lo escrito ayer. Casi acierto la porra, pero Alisson demostró tener muy buenas manos, no como las de su predecesor.

Final Champions 10

BARNEY, 01/06/19

Voy a comenzar de prepotente sobrao (con la única intención de que trinen los antimadridistas) afirmando con convicción que se me hace raro una final de Champions en la que no esté el Madrid. Hasta ese nivel nos habíamos acostumbrado, se jugara bien o mal a lo largo del resto de la temporada. La última vez que se dio esta circunstancia fue el 6 de junio de 2015, hace casi cuatro años, cuando el Barça derrotó a una Juventus que entonces no era “un equipo de viejos”.

Se me hace más raro aún presenciar esta final de Champions en mi ciudad, con autobuses y marquesinas engalanadas para la ocasión, con una Orejona enorme frente al Palacio Real, y pensar que la desastrosa temporada de los blancos nos ha privado de asistir una vez más al partido más importante del año.

dav_soft

Se me va a hacer raro que el Madrid no sea campeón de Europa después de 1.099 días. Hasta ahí hemos llegado, un período tan largo como los que solo Bayern Múnich (1974-76), Ájax de Ámsterdam (1971-73) y Real Madrid (1956-60) habían gozado en la historia de este torneo.

Pero sin duda para rareza la de los seguidores del Atleti cuando vean una Champions en su estadio, en un Wanda Metropolitano al que acceder por el bulevar de los sueños rotos, sueños destrozados en el minuto 93 o estrellados directamente contra el palo. Los atléticos podrán verla, visitarla, fotografiarse junto a ella,… pero solo por unas horas. Es una bonita metáfora de la historia de ese club, tan cerca que puedes rozarla con los dedos, pero nunca alcanzarla.

Por mi parte veré la final tranquilo y será la primera vez en los últimos cinco años que se de tal circunstancia. Me da igual quien la gane, no tengo filias ni fobias especiales hacia ninguno de los dos equipos, y según parece por el silencio de la prensa no hay deudas que pagar a nadie en esta ocasión. Lo digo abiertamente, me gustan ambos finalistas, me agrada su concepción del juego un tanto a la vieja usanza y el modo que tienen ambos entrenadores de plantear los partidos.

Final Champions 3

Ocurre que en esto del fútbol la emoción aumenta si tomas partido por uno de los contendientes, como ocurrió con el pasado Boca-River o con los partidos del Mundial que vi en directo, ya fueran un Dinamarca-Francia (con los rivales de los bleus, por supuesto) o un Nigeria-Islandia (con las islandesas, claro que sí). Así que pregunto: ¿con qué equipo voy esta noche?

Argumentos a favor del Liverpool:

Desde pequeño el Liverpool fue uno de esos segundos equipos que todos tenemos, como para mí eran el Ínter de Milán o la selección danesa. Una de las primeras finales que vi en directo fue la de 1984, aquella en la que derrotaron a los locales de la Roma en la tanda de penaltis. Por aquel entonces los reds tenían un equipo que cumplían la máxima del monólogo de Leo Harlem según la cual las marcas de ginebra escogen su nombre añadiendo una “s” a un jugador del Liverpool: Grobelaar, Grobelaar’s, la ginebra de moda, Whelan, pues Whelan’s, la ginebra joven, Neal, Neal’s, la más cool, etc, y así podríamos seguir hasta MacManaman y la ginebra más chic, la inventada MacManaman’s.

Final Champions 9

Solo dejé de ir con ellos en aquella terrible noche de Heysel en 1985, y aun así, era tal mi manía a los equipos italianos que mi subconsciente a veces prefería que ganaran los ingleses. Volví a vibrar con el Liverpool aquella noche de 2005 en Estambul cuando levantaron tres goles al Milán en una segunda parte memorable, con Xabi Alonso y Gerrard tirando del carro. Tiene a su favor una afición envidiable, con un himno mítico, el You’ll never walk alone, y este año (y ya es triste) nos ha regalado quizás la mayor alegría de la temporada, al menos la que mejores chistes nos ha traído: el 4-0 al Barça.

El Barça del mejor jugador de la historia de todas las civilizaciones y las galaxias interestelares, acompañado del mejor portero, el mejor central, el mejor lateral, el 9 estratosférico,… que se volatilizan cuando el conjunto cae derrotado con estrépito:

Final Champions 5

Argumentos a favor del Tottenham:

La cosa pintaba muy chunga para los madridistas tras la eliminación a primeros de marzo. Si ganaba el Barça andando, como había hecho toda la temporada, teníamos cachondeo asegurado. Si ganaba la Juventus, tendríamos que escuchar a Ronaldo decir que el Madrid era él y nada más que él, y tras su marcha el abismo. Pero si hubiera ganado el City del “inventor del fúpbol”, nos habría tocado escuchar de nuevo todas esas cantinelas sobre la reinvención del juego, la verdad absoluta sobre el único estilo posible y su profeta Pep, el semidiós todopoderoso (entiéndase por “todopoderoso” contar con 1.400 millones de inversión).

Así que le debemos al Tottenham que se ventilara al City y a esos muchachotes rubios del Ájax que juegan tan bien al fútbol y que nos bajaron del pedestal tres años después. Son muchos puntos a su favor. Este artículo del As que intentaba echar mierda de nuevo sobre el Madrid me empezó a dar la pista sobre a quién apoyar:

Final Champions 6

Resulta que lo que intentaban vender sobre que “gracias a que el Tottenham se deshizo de lastres millonarios que se llevó el Madrid, el equipo pudo crecer”, se convierte en un artículo que elogia casi punto por punto lo que ha hecho el Real Madrid en su gestión deportiva en los últimos ejercicios: vender bien para invertir en talento joven, reforzar algunos puestos con la cantera e invertir en un nuevo estadio. ¿Verdad que el artículo podía haberse titulado de un modo completamente distinto? “Un exitoso modelo de gestión similar al del Madrid”, por ejemplo. Pero claro, hablo del As de Relaño, o de su émulo Vicente Jiménez, qué se puede esperar.

El Tottenham ha estado fuera y casi eliminado varias veces a lo largo de la competición:

  • Pasó la primera fase debido a su empate en el minuto 85 en el Camp Nou y sobre todo, gracias a que el Inter no fue capaz de ganar en San Siro en la última jornada al PSV Eindhoven.
  • Contra el City estuvo eliminado en el minuto 94 durante unos segundos, justo los que tardó el VAR en anular el gol de los locales y dejar a Pep con el mismo careto que con la declaración frustrada de independencia.
  • Contra el Ájax necesitó esperar al minuto 95 para completar su heroica remontada con el hat-trick de Lucas Moura. Tremendo.

Cuando un equipo ha tenido tantas veces el agua al cuello, está preparado para enfrentarse a cualquier reto.

Los entrenadores:

Me caen bien los dos, me parece que lo que han conseguido tiene un mérito acojonante. Final Champions 4Será la tercera final de Klopp, una con el Dortmund y la segunda consecutiva con el Liverpool. Su sonrisa transmite hambre y confianza a toda la plantilla, jugadores que corren como posesos, presionan y salen a la carrera sin pensar en especular con el balón en los pies. Pero Jurgen Klopp se pasó meses diciendo muchas tonterías acerca de la desgraciada lesión de Salah en la final de Kiev, y cayó en el ridículo al mantener la estupidez de la conmoción cerebral del portero Karius, el hombre de las manos de mantequilla que fue rápidamente enviado a Turquía para seguir con su carrera de errores.

Por el otro lado, el argentino Mauricio Pochettino está llamado a dirigir en un futuro no muy lejano al Real Madrid. Un tipo muy correcto, estudioso del fútbol, ex jugador y entrenador del Español, madridista, como no se cansa de repetir, y que nos regaló aquella genial frase acerca de si entrenaría al Barça en algún momento de su vida.

Definitivamente voy con el Tottenham, pero soy tan cenizo que ganará el Liverpool 2-1. Ganará el fútbol en cualquier caso, disfrutémoslo.

Actualización tras la final

Fue un partido feo, una final que me recordó a algunas de los ochenta y noventa cuando el que marcaba el primer gol se llevaba el título. Todo estuvo condicionado muy pronto por lo sucedido en el primer minuto, un penalti que yo sigo sin ver (¿no decía Valdano que no se podían pitar penaltis tan pronto?), aunque quizás con el Reglamento a aplicar desde la próxima temporada sí lo sea:

Por momentos pareció que el partido iba a finalizar 1-0 con un penalti que no era. Como la final de Heysel en 1985, cuando, una vez retirados los cadáveres (aun hoy sigo estupefacto con aquello), se decidió con un penalti fuera del área a Boniek transformado por Platini. En aquellos años decíamos que en televisión se veía clarísimo, que esto había que cambiarlo. Pues nada, ayer teníamos VAR, decenas de cámaras y que el árbitro se niegue a consultar la pantalla es uno de esos sinsentidos que no podremos comprender jamás. 

Hubo mucho miedo en ambos equipos, sorprendente en ambos entrenadores, y lo más imperdonable es ese miedo cerval a perder la posesión del balón. Van a tener que prohibir ceder el balón a los porteros o el campo atrás, porque ralentiza el juego, lo vuelve soporífero por momentos. No es ninguna barbaridad, igual que se aprobó la norma hace años para que los porteros no pudieran jugar con las manos en las cesiones de sus compañeros. Algo que mejore el juego.

El Liverpool no quería perder su ventaja y el Tottenham no quería exponerse demasiado en defensa ante un equipo con puntas tan veloces como los reds. Así que tuvimos un tostón de partido. El Liverpool se encomendó a Van Dijk en defensa y al buen hacer de Alisson en la portería. Klopp dijo muchas tonterías hace un año sobre la conmoción de Karius, pero bien que se gastó 75 millones de euros en fichar a un porterazo de manos recias como el brasileño, el crack que estuvo “el día de Manolas” y “el día del córner más Origi-nal del mundo”.

Los Hotspurs no tiraron a puerta hasta el minuto 70, cuando Dele Alli lo intentó con la fuerza de mi hija. De mi niña cuando tenía cuatro años. Me parece un jugador muy sobrevalorado, como Eriksen o Pogba, dos que suenan para reforzar al Madrid. El Tottenham mejoró mucho con la salida de Lucas Moura, que no sé por qué no estuvo en el once inicial.

Ayer surgió un debate en algunos foros sobre si había sido la peor final de la historia de la Champions, y yo creo que no, me he tragado bodrios mucho peores que el de ayer, por flojo que fuera el partido.

  • 1988: PSV Eindhoven 0 – Benfica 0.
  • 1990: Milán 1 – Benfica 0.
  • 1991: Estrella Roja 0 – Olimpique de Marsella 0.
  • 2003: Milán 0 – Juventus 0.

Y hubo otra final aburridísima, disputada en Sevilla en 1986, pero cuyo hilarante desenlace nos dejó una sonrisa de oreja a oreja: Steaua de Bucarest 0 – Barcelona 0.

Fin de la temporada futbolística, a ver qué nos depara la próxima. Esperamos grandes cosas, o al menos una mejoría. El suelo está muy bajo.

Un recuerdo para José Antonio Reyes, una pena su fallecimiento en el día de ayer. Muy bonito el homenaje de su antiguo compañero Alberto Moreno.

Final Champions 11

DEP.