I love this game!, by Barney

Este era el slogan con el que durante años los americanos vendían el espectáculo de la mejor liga de baloncesto del mundo, la NBA. Oíamos la frase de boca de famosos, espectadores, o aficionados que iban por la calle, tras un corto vídeo con imágenes espectaculares de mates, alley oops, reversos imposibles y chapones en la estratosfera. Para los nostálgicos, aquí os dejo un enlace a uno de aquellos vídeos, para los que queráis recordar a Michael Jordan, Karl Malone, Clyde Drexler o Shaquille O’Neal:

Ayer terminó la primera fase del Mundial de baloncesto que se está celebrando en nuestro país, y a lo largo de esta semana me ha venido muchas veces a la cabeza la famosa frase: “I love this game!”. España ha ganado sus 5 partidos con un marcador amplio. Ha jugado dichos partidos en el corto plazo de 6 días. Sigue leyendo

Forrest Button y Benjamin Gump, por Travis

Forrest Button

Recientemente he vuelto a disfrutar con la película de David Fincher El curioso caso de Benjamin Button. Era sólo la tercera vez que la veía, lo cual la sitúa en un punto intermedio entre «mis favoritas» y «las que he visto una sola vez, he tachado de la lista y no creo que repita». Pero estoy seguro de que esta película será de esas que cada vez que la están poniendo en la tele y te la encuentras haciendo zapping, la pilles donde la pilles, la vuelves a ver hasta el final, o hasta el siguiente corte publicitario. Como Cadena perpetua, American Beauty, El club de la lucha o El Padrino. En el caso de Benjamin Button por muchas razones: porque me gusta su historia, porque está magníficamente rodada, porque tiene una sutileza en algunos momentos propia de los grandes directores, por su aroma a cine clásico desde los primeros fotogramas,…

Recuerdo que la primera vez que la vi, en el cine, en pantalla grande y sonido envolvente, tuve por momentos la sensación de encontrarme ante una especie de nuevo Forrest Gump. Sigue leyendo

La retroactividad de las leyes, por Josean

Cara Josean

Recientemente, ese extraño comité de sabios designado por el Gobierno con el fin de elaborar un informe con propuestas para mejorar la fiscalidad y seguir crujiéndonos, ha emitido y publicado sus conclusiones. Aparte de la sensación que nos puede quedar de que todo esto es una sucesión de normas cada vez más complicadas con las que intentan vendernos una rebaja de impuestos los mismos que llevan dos años subiéndolos cada diez minutos, me llama la atención de modo especial una propuesta: la supresión de la deducción por vivienda en el IRPF con carácter retroactivo. Sigue leyendo

Los Caballeros de la Orden de Malta, por Lester

cruz de malta

Este verano he tenido la suerte de pasar unos días de vacaciones en Malta. Obviando el ingente número de sicilianos y napolitanos que abarrotaban en agosto este pequeño país, el menor en tamaño y población de la Unión Europea, la isla, o mejor dicho, el archipiélago formado por  las islas de Malta, Gozo y Comino, nos ha sorprendido gratamente. Tiene algunos rincones maravillosos que merece la pena visitar y una historia apasionante de invasiones y encendidas defensas de sus puertos y sus ciudades. Pero no he venido a hablar de las islas, ni a hacer una guía de turismo, ni mucho menos una lista tipo «los 10 rincones malteses que no te debes perder», tan del gusto de algunos medios.

Hoy voy a hablar de los Caballeros de la Orden de Malta, y más concretamente de sus principios morales. Sigue leyendo

Retiro lo dicho sobre el Atleti, por Barney

Cara Barney

Hace apenas 10 días, tras la victoria del Madrid en la Supercopa de Europa, decía que había que acabar con la desigualdad cada vez mayor que se estaba creando en el mundo del fútbol, y terminaba casi celebrando la victoria del Atlético de Madrid en la Liga. Un tío como yo, que duerme con un pijama con el escudo del Madrid en el pecho, diciendo esto… Me debo estar haciendo mayor. Pero venía a decir que ese triunfo era muy positivo para el fútbol, para la competitividad y sobre todo para la igualdad.

He esperado dos días tras la derrota del Madrid en la Supercopa de España frente al Atleti para que se me pasara el cabreo y para desdecirme en parte de lo dicho. Una victoria de este tipo no es en absoluto positiva para el fútbol. supercopaEstaba viendo el partido con Josean, que en lo que a fútbol se refiere va de «aficionado imparcial», curioso oxímoron por cierto, y ya en el minuto 10 de la primera parte, con marcador de 1-0 para los colchoneros, le dije: «Verás lo que tardan en sacar de puerta». Lo cronometramos y fueron 42 segundos. ¡Al principio del partido! Que ni siquiera fue a punto de acabar, como en la final de Lisboa, en la que los jugadores del Atleti, tan fuertes para presionar, sufrían una flojera de piernas tal que hacía que se desmayaran continuamente, a pares. Sigue leyendo

Chomsky, Timsit y la manipulación mediática, por Josean

10 reglas

Al gran Noam Chomsky se le atribuye por error el texto «Las 10 estrategias de manipulación mediática», que se ha convertido en fenómeno viral en Internet, pero que en realidad fue escrito por el francés Sylvain Timsit. El texto original es muy fácil de encontrar, yo dejo un par de links en los que se le atribuye a Chomsky de nuevo:

http://runrun.es/opinus/42097/los-10-mandamientos-de-noam-chomsky-por-gabriel-reyes.html

http://www.educacionmediatica.es/?p=1495

Para el que no lo haya hecho, recomiendo su atenta lectura. En cualquier caso, es un muy buen texto que incide en el asunto del control de la sociedad por parte de los gobernantes, y da un poco de miedo analizar uno a uno sus puntos, y comprobar cómo las 10 estrategias se están siguiendo y aplicando punto por punto por peperos, socialistas y nacionalistas en estos años recientes de crisis: Sigue leyendo

Pues no creo que lo celebre demasiado, por Barney

Cara Barney

En el momento en que escribo estas letras, apenas han transcurrido unas horas desde la victoria del Madrid en la Supercopa de Europa. Sé que es un título europeo, que añade prestigio al que lo gana, que “suma” en la cuenta de títulos y no sé cuántas cosas más, pero lo cierto es que ayer estaba bastante frío. Apenas lo celebré.

supercopa europa

Es más, al inicio del partido estaba en la piscina con unos amiguetes y no me senté un cuarto de hora antes para mi “precalentamiento” particular, consistente en una jarra de cerveza bien fría, unas patatas fritas y unos frutos secos. Por supuesto, con la vejiga vacía antes del pitido inicial, que luego con los nervios… Pues ayer, nada de mi rutina habitual pre-partido. Hasta me incorporé con retraso frente a la tele, en el minuto 6 de la primera parte, justo a tiempo de cantar a pleno pulmón el “¡¡¡Illa, illa, illa, Juanito maravilla!!!”. Quién me ha visto y quién me ve. Sigue leyendo

Armageddon, por Travis

armageddon

Domingo por la tarde. Pongo la tele después de comer y me encuentro (una vez más) con ese gran clásico del cine reciente de catástrofes: Armageddon. Como no podía ser de otro modo, una vez más, y no sé cuántas llevo, la vuelvo a ver. Empezada, me da igual el punto de la película en el que la pille, el caso es que me la ventilo entera, hasta el minuto 150, que se dice pronto. Sí, no me avergüenza decirlo, tengo debilidad por esta película de Michael Bay. Y de Jerry Bruckheimer. Nunca destaco a un productor cuando hablo de una película, pero en el caso de Bruckheimer creo que hay que hacerlo. Para lo bueno, y sobre todo para lo malo, que abunda en su tipo de cine. Ambos tienen una lista tal de bodrios que deberían empezar a mirárselo. Y sobre todo con los años han empezado a creer que mover mucho la cámara, de manera que te maree y no se vea nada, y añadirle un sonido de choques, Sigue leyendo

La brecha en la ceja de Ivan Drago, por Barney

ivan drago

A Travis le encanta todo tipo de cine, siempre y cuando haya acción, sangre o violencia suficiente. Por gustarle, le gustan incluso las películas de Rocky Balboa, no sólo la primera y la tercera, como a mí, sino todas. Una tarde aburrida de sábado tuve la suerte de ver con él Rocky IV. Y para mí, que soy buen amante del deporte, lo curioso fue descubrir en esa película de 1985 el fenómeno que desde entonces he denominado “la brecha en la ceja de Ivan Drago”.

Para el que no lo recuerde, Ivan Drago era ese gigantón ruso hipermusculado que representaba a toda la Unión Soviética en su combate contra el infiel norteamericano Rocky Stallone Balboa. El combate es desequilibrado a más no poder en sus primeros asaltos, totalmente a favor de Ivan Drago, que suelta unos derechazos que ni mi abuela con la zapatilla. Yo creo que uno solo de esos puñetazos de lleno en el rostro de un boxeador sería letal, pero hablamos de una película. Más aún, de una película americana en la que, como dice Travis, debemos hacer un ejercicio de suspensión de la incredulidad. Pero Rocky aguanta, no desfallece y aunque está a punto de tirar la toalla varias veces, hacia mitad del combate consigue atizarle un derechazo al ruso que le abre una ceja. Sangra, se duele. Y en el rostro de Ivan Drago aparece la duda. Sigue leyendo

Turbulencias, por Lester

Avión

Bien sabes tú, cariño, que cuando el comandante nos informa de la altitud a la que vuela el avión, lo más normal es que yo esté dormido, si no completamente, sí al menos cercano a una plácida somnolencia. Y hoy no iba a ser una excepción. Y aunque te encuentres ahora mismo a más de seiscientos kilómetros de distancia, me acuerdo de ti cuando interrumpen de nuevo mi amodorramiento para decirnos que “vamos a atravesar una zona de turbulencias”. Porque sé que te ponen nerviosa, como a buena parte del pasaje, pero para mí esos movimientos, esos traqueteos o bandazos, son la puntilla definitiva para caer en un sueño más profundo.

Bien sabes tú, cariño, que mi vida estos últimos meses es un caos, con tanto viaje, el absorbente trabajo y todas esas preocupaciones que me agobian y que tan bien conoces. Los fines de semana apenas descansamos con los pequeños, y las inquietudes no desaparecen, así que para mí los aviones se han convertido en un remanso de paz, en esos únicos momentos de la semana en que puedo cerrar los ojos y meditar. Desconectar el ordenador y el móvil, y pensar en mí mismo. En nosotros. En el presente que me agobia. En el futuro en el que deposito mis esperanzas. De ahí que me resulte tan sencillo cerrar los ojos en mitad de las turbulencias y relajarme. Relajarme, sí, o al menos intentarlo. Sigue leyendo