El Clásico desde el palco, por Barney

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Y 8, desde el palco, hasta arriba de cervezas y con jamón del bueno. Quedamos tres cuartos de hora antes del partido. Nos recibe un tipo bien trajeado, otros dos nos saludan, otro más nos lleva en ascensor a nuestra planta, y por supuesto, como no podía ser de otro modo en este mundo machista del fútbol, un bellezón de azafata se encarga de nuestros abrigos y nos lleva a nuestras localidades. No dejaría de estar pendiente de nosotros en toda la tarde. Sigue leyendo

Historias de la Historia que los culés no quieren oír (Cap. 3), por Barney

La verdad es que no tenía ninguna intención de escribir una tercera parte de estas historias de la Historia, pero una reciente conversación con un culé recalcitrante, así como algunos comentarios leídos en Internet acerca de los títulos del Madrid, especialmente los antiguos, me han empujado a hacerlo. El problema es la madriditis, la eterna comparación culé, el complejo de inferioridad que han tenido siempre, incluso en este siglo en que su número de títulos ha estado por encima de los del Madrid. Y lo que roza ya la paranoia, que es de lo que quería hablar, es el desconocimiento (interesado) del pasado. 31

Por desconocer, o lo que es peor, falsear, lo desconocen todo, como se vio en el reciente homenaje a Cruyff. Sigue leyendo

La locura de las entradas del Madrid-Barça, por Barney y Josean

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JOSEAN: Yo no soy muy aficionado al fútbol, no me interesa demasiado. Al menos la parte del deporte, el tópico que repetía mi madre sobre “veintidós tíos en calzoncillos persiguiendo un balón”. En cambio, sí me atrae el mundo de los negocios que hay detrás, lo que mueve, todo ese componente mafioso que hay detrás de presidentes de clubs, intermediarios, agentes, relaciones con la política,… Siempre he dicho que el palco del Bernabéu es la mejor sala de reuniones del mundo para cerrar negocios (o al menos la mejor de España, y una de las mejores de Europa). No soy abonado por razones obvias.

BARNEY: A mí claro que me encanta el fútbol, como todo el mundo sabe. Nunca he entendido lo que tiene para afectarme del modo que lo hace. Es irracional. Sigue leyendo