El club de la lucha, por Travis

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Hay películas que al finalizar te dejan con ganas de salir a la calle y liberar tu adrenalina, ya sea a guantazos (La jungla de cristal, Rocky IV), o katana en mano (Kill Bill, Gladiator, Braveheart). También hay películas que te dejan con una media sonrisa boba al acabar, una media sonrisa que delata tu disfrute y que te quedas dándole vueltas al coco regodeándote en alguna escena (El último boy scout, Pulp Fiction, Abierto hasta el amanecer). Hay otras películas en cambio, en las que los personajes son mejores que la propia película, que no sabe sacarles el 100% de su partido (American Beauty, Fargo). Y hay películas que, como el buen vino o las mujeres, mejoran con el paso del tiempo (Cadena perpetua, Se7en). Sigue leyendo

El Padrino, por Travis

padrino

Desde que empezamos a escribir en este blog tenía ganas de hablar de mi película favorita, El Padrino. De verdad que es una casualidad que haya coincidido este post con el fallecimiento de Emilio Botín. No tiene nada que ver, no hay ningún parecido. Como en las malas películas, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Me caía bien Don Emilio. Igual que me caía bien Don Vito, pese a ser un mafioso que no disimula su condición.

Aunque los críticos suelen elegir El Padrino II como la mejor de la saga, yo me quedo con la primera. No sólo porque en la segunda las partes de Cuba o del juicio me interesan más bien poco, sino porque la primera vez es la primera vez. Para todo. Sigue leyendo

Forrest Button y Benjamin Gump, por Travis

Forrest Button

Recientemente he vuelto a disfrutar con la película de David Fincher El curioso caso de Benjamin Button. Era sólo la tercera vez que la veía, lo cual la sitúa en un punto intermedio entre «mis favoritas» y «las que he visto una sola vez, he tachado de la lista y no creo que repita». Pero estoy seguro de que esta película será de esas que cada vez que la están poniendo en la tele y te la encuentras haciendo zapping, la pilles donde la pilles, la vuelves a ver hasta el final, o hasta el siguiente corte publicitario. Como Cadena perpetua, American Beauty, El club de la lucha o El Padrino. En el caso de Benjamin Button por muchas razones: porque me gusta su historia, porque está magníficamente rodada, porque tiene una sutileza en algunos momentos propia de los grandes directores, por su aroma a cine clásico desde los primeros fotogramas,…

Recuerdo que la primera vez que la vi, en el cine, en pantalla grande y sonido envolvente, tuve por momentos la sensación de encontrarme ante una especie de nuevo Forrest Gump. Sigue leyendo

Armageddon, por Travis

armageddon

Domingo por la tarde. Pongo la tele después de comer y me encuentro (una vez más) con ese gran clásico del cine reciente de catástrofes: Armageddon. Como no podía ser de otro modo, una vez más, y no sé cuántas llevo, la vuelvo a ver. Empezada, me da igual el punto de la película en el que la pille, el caso es que me la ventilo entera, hasta el minuto 150, que se dice pronto. Sí, no me avergüenza decirlo, tengo debilidad por esta película de Michael Bay. Y de Jerry Bruckheimer. Nunca destaco a un productor cuando hablo de una película, pero en el caso de Bruckheimer creo que hay que hacerlo. Para lo bueno, y sobre todo para lo malo, que abunda en su tipo de cine. Ambos tienen una lista tal de bodrios que deberían empezar a mirárselo. Y sobre todo con los años han empezado a creer que mover mucho la cámara, de manera que te maree y no se vea nada, y añadirle un sonido de choques, Sigue leyendo

Gravity, por Travis

gravity

Hace poco incumplí una de mis máximas y fui al cine a ver Gravity. Me explico, no me refiero a ir al cine, que me encanta, y voy siempre que puedo. No tengo ningún problema en pagar casi 10 euros por ir. Mucho más caro es el fútbol, el teatro, salir a cenar o tomarte dos copas. Os animo además a que vayáis todas las veces que podáis. Me refería a que incumplí esa de mis máximas que me impide pagar para ir a ver una película de Sandra Bullock. Pero mereció la pena saltarse ese auto-mandato, así lo creo. La película de Alfonso Cuarón se llevó unos cuantos Óscar, seis si no recuerdo mal. Seguramente todos merecidos, y digo seguramente porque no he visto todas las películas, así que no puedo opinar, no soy como esos tertulianos de la radio que hablan sin saber de cualquier tema, ya sea de leyes, problemas en Oriente Medio, el precio del barril brent o los explosivos del 11-M. Los premios eran en su mayoría a los apartados técnicos y en ese sentido, la película es una pasada, una auténtica maravilla. Viéndola, a veces te preguntas si no la habrán rodado realmente en el espacio. Sigue leyendo