Los Negreira boys (I): el índice corrector

Florentino Pérez regaló muchos titulares la semana pasada en sus dos comparecencias. Sin entrar en las formas algo atropelladas de su discurso, quería centrarme en lo relacionado con ese asunto del que llevo ocupándome ya bastante tiempo (ahí está Anatomía de un Negreirato para corroborarlo): el mayor escándalo de corrupción deportiva y federativa que hemos visto en España, por encima incluso de la Operación Puerto. El caso Barça-Negreira es un fraude a la competición que entre todas las instituciones deportivas y políticas están intentando tapar, diluir o dejar que muera como terminará sucediendo con el caso Soule.

Este post va a ser largo y se centra en dos aspectos que mencionó Florentino, dos asuntos en los que se incide menos de lo que quizás se debería:

  • Los “Negreira boys” que siguen pitando en los terrenos de juego o ejecutando, perdón, ejerciendo, desde el VAR. Ascendieron o se mantuvieron gracias al llamado “índice corrector”.
  • Las 7 Ligas que supuestamente ha perdido el Madrid en esos años, o “nos han robado”, como soltó ese Florentino desatado que vimos el martes.

Puesto que nadie, ni siquiera el Real Madrid ha hecho lo suficiente para que se sancione al club pagador, el Barça, ni para que se cambie el sistema corrompido del Comité Técnico de Árbitros, o para que, al menos, se aparte a los árbitros que puedan estar bajo sospecha por haber ascendido con Negreira o por haber pagado el coaching de su hijo (ambos investigados, que es un dato suficiente para haberlos apartado de sus funciones), un grupo de personas comandado por el abogado Juan Luis Martín de Genis y por Ricardo Ramos Neira nos pusimos manos a la obra para juntar toda la documentación existente y hacérsela llegar a la UEFA, la FIFA y diversos medios internacionales.

Así nació negreiragate.com, una página en la que se pueden encontrar las denuncias presentadas, informes de la Guardia Civil y de la Fiscalía, la Agencia Tributaria, las declaraciones en el juzgado de los testigos e investigados, con traducciones al inglés y francés… Un trabajazo que no han hecho ni los periodistas de este país, ni los clubes afectados por este caso. Que no es solo el Real Madrid, por cierto, que son todos los demás, los mismos que firmaron una carta en contra del Real Madrid (Contra todo y contra todos) por mencionar las palabras del auto del juez, que aquí había indicios de “corrupción sistémica” de la competición.

En la web se puede encontrar y descargar abundante información, mucha más que las 500 páginas de las que habló Florentino como parte del dossier que algún día presentará a la UEFA. Nunca he entendido que el Real Madrid dejara pasar tanto tiempo, lo que, unido a las palabras del presidente “necesitamos un Barça fuerte” le perseguirán todo su mandato.

Por cierto, resulta curioso que solo OK diario se haya hecho eco de la creación de esta web, pese a que contiene numerosa documentación que ayuda a entender el caso, unos informes oficiales que la inmensa mayoría de periodistas han evitado tratar en sus medios. El autoproclamado mejor periodismo deportivo del mundo.

El índice corrector

El sistema lo teníamos muy claro desde el principio. Así lo escribí en el mismo mes de febrero de 2023, a los dos días de que supiéramos del caso Negreira: Faltan piezas por salir, faltan los peces gordos. Varios años antes, en 2017, ya sabíamos de ese índice corrector que hacía que unos árbitros ascendieran, promocionaran a internacionales o que otros descendieran de categoría, con la consiguiente reducción de sus emolumentos. Ese índice nunca fue transparente y siempre hubo sospechas de manipulación, lo que hizo que algunos árbitros lo denominaran el “dedo índice corrector” y otros, más atrevidos, el “índice corruptor”.

Sin embargo, nuestras sospechas no son suficientes cuando un caso se judicializa, así que corresponderá a los investigadores comprobar si Enríquez Negreira, convenientemente untado mediante el pago de facturas falsas (acreditado por la Agencia Tributaria y firmado en conformidad por el propio Fútbol Club Barcelona), tenía la capacidad de decidir sobre el futuro de los colegiados y, por tanto, sobre su salario.

El informe ampliatorio de la Guardia Civil así lo constata en sus Conclusiones (pág. 166):

Tengo muy claro que los numerosos periodistas que llevan tres años difundiendo las patrañas de que Negreira no pintaba nada o que queda acreditada la inexistencia de la compra de árbitros no se han leído nada del caso: ni el informe de la Agencia Tributaria, ni los de la Guardia Civil o la Fiscalía. Aparte de tratarse de prensa convenientemente dirigida (cuando no comprada por “El Tinglao” para difundir la versión oficial), no sé si es mayor su antimadridismo, su inutilidad o su complacencia con un sistema acreditadamente corrupto.

“Este señor (por Negreira) ejercía funciones relevantes en el seno del Comité Técnico de Árbitros (CTA)… reuniones semanales o quincenales en el CTA y/o puntuación a los árbitros, así como las previsibles consecuencias que esta labor traería consigo a la hora de suponer su ascenso o descenso…”. Luego pintaba y mucho, según la Guardia Civil, o según el libro La verdad del caso Negreira, del excolegiado Xavier Estrada Fernández.

Esos mismos periodistas han defendido de manera vehemente que ni un solo árbitro ha declarado haber sido comprado, presionado o coaccionado para pitar de una manera u otra. Y estoy de acuerdo, coño, porque, como todos hemos dicho desde el principio, al pagar a la figura clave se compraba el sistema. De ahí que se hable de “corrupción sistémica”, que es como lo denomina el juez Aguirre. Pero es que, además, tras las testificales tomadas al colectivo arbitral (se puede leer en el escrito de Conclusiones de la Guardia Civil), se infiere que “recaía en Negreira la participación directa como comunicador a los árbitros, no solo de las clasificaciones provisionales, comunicadas en las reuniones físico-técnicas de mitad de temporada, sino la comunicación telefónica a los árbitros de los ascensos cosechados, tanto a la Primera como a la Segunda División”.

Solo había que unir las numerosas piezas que estaban ahí desde hacía años, muchas de las cuales ya han salido en este blog y en Anatomía de un Negreirato. Qué árbitros eran promocionados a internacionales o se les daban los partidos importantes (finales de Copa, Supercopa), es decir, ingresos extra, y cuáles eran descendidos o represaliados por el Arminiato/Negreirato.

Por supuesto que ningún árbitro va a confesar que se dejó corromper, pero eso no significa que no haya un posible delito de corrupción deportiva. De hecho, a todos esos periodistas que están replicando ahora de manera sesgada (en mayo de 2026) una parte del informe de la Agencia Tributaria para decir que ni un solo árbitro fue comprado, a todos ellos, tan sincronizados en sus opiniones, se les olvida mencionar el resto del punto 21 del informe de la Guardia Civil:

Este párrafo coincide también con lo explicado en su libro por Estrada Fernández acerca de la importancia de contratar al hijo de Negreira para ascender en la carrera dentro del CTA:

“- Xavi, me dice el hijo de Enríquez Negreira que tu progresión como colegiado va así -extendió la mano en una situación horizontal, levemente inclinada hacia arriba-. Si haces coaching con él, volarías.

Y acompañó sus palabras subiendo el brazo y haciendo el ruido de un avión”.

El dedo índice corrector funcionaba de un modo bastante conocido: los árbitros que se confundían a favor del Barcelona o en contra del Real Madrid permanecían en Primera y eran propuestos para internacionales (A). Los que cometían errores a favor del Madrid o en contra del Barça eran castigados y descendidos (B).

En el capítulo «Puedo ayudaros con el VAR», describo la «fenomenal» trayectoria de uno de los Negreira boys favoritos, Clos Gómez, quien, tras dejar el arbitraje por edad, pasó a dirigir el VAR con la misma pésima mano que cuando era árbitro de campo. Fue el árbitro preferido del Barça durante años, con el que solo perdió una vez y en un partido de vuelta intrascendente de Copa del Rey, y por tanto, reunía los méritos necesarios para mantenerse en el sistema parido por Sánchez Arminio y Enríquez Negreira.

El sistema sigue muy vivo, como se comprueba al ver que el Director actual del CTA es David Fernández Borbalán, un árbitro que Sport catalogó como talismán del Barça. Y el nuevo director de ese VAR en el que nadie cree es Eduardo Prieto Iglesias, un árbitro que fue ascendido a Primera por el propio Enríquez Negreira cuando sus calificaciones no daban para ello. A esto se refería Florentino Pérez cuando protestaba porque todos los artistas del Negreirato se mantenían en activo o dirigiendo desde la sede de Las Rozas:

En los capítulos 9 y 10, hablo de los primeros (A): los «errores» que los llevaron a la internacionalidad y quién les comunicó los ascensos.

En el capítulo 11 menciono a los del segundo grupo (B), los damnificados:

  • Paradas Romero: que abandonó el arbitraje tras las presiones de Díaz Vega (otro mal bicho del sistema) por no expulsar a Mourinho en un partido.
  • Muñiz Fernández: de ser considerado el mejor árbitro a ser enviado a la nevera y posteriormente descendido. Su pecado: el penalti a Pepe en Elche.
  • Llonch Andreu.
  • Brito Arceo: de árbitro más joven de España hasta el descenso que le comunica el propio Negreira. Su carrera se torció el día que pitó un penalti fuera del área en contra del Barça.
  • Pérez Lasa.
  • Pino Zamorano: quien mejor explicó el funcionamiento del dedo índice corrector.

Hay numerosos casos de ambos como para considerarlo un patrón. Por si todo esto fuera poco, la Guardia Civil deja párrafos demoledores, que concluyen lo que todos, incluidos los culés más recalcitrantes, sabemos:

Y un último punto decisivo: si es tan importante la contratación de una figura que realice informes sobre el colectivo arbitral, algo que prácticamente todos los equipos tienen en su organigrama, y dado que esta tarea la realiza actualmente una persona que cobra 49.000 euros brutos por temporada en el Barça, ¿de verdad la gente de este club sigue diciendo o pensando que los honorarios de 400, 500 o 720 mil euros anuales que pagaban a Negreira era por realizar esas mismas funciones? ¿No se pagaba un extra por influencia?

Continuará: Las 7 Ligas robadas

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