Una mañana de junio, por Barney

Corea1

Una mañana de junio de 2002, concretamente un caluroso sábado, media España madrugó como pocas veces había hecho en jornada festiva para plantarse frente al televisor, dispuestos todos (y yo el primero) a contemplar la casi segura clasificación de nuestra selección, por fin, a las semifinales de un Mundial de fútbol. Que sí, que en 1950 habíamos quedado cuartos, que el gol de Zarra y todo eso, pero aquello era la prehistoria para nosotros. Sigue leyendo