Los Negreira boys (y III): la prensa

En todo lo relacionado con el caso Barça/Negreira, hay una tercera pata fundamental para que esto haya durado dos décadas al menos (a mí me salen tres), una tercera pata sin la cual nada de esto habría sido posible, al igual que en Italia: la prensa. Una prensa cómplice que mira hacia otro lado, cuando no se dedica a manipular, blanquear o tratar de tapar. Lo hicieron desde el primer día y más ahora, justo cuando parece que el asunto se agita de nuevo con la entrada a saco de Florentino Pérez.

El diario más leído en este país, no solo de prensa deportiva, el Marca de Juancho Gallardo, publicaba la semana pasada lo que denomina el Informe Negreira, un análisis exhaustivo repleto de datos, estadísticas globales de penaltis y tarjetas, e individuales sobre árbitros, tendencias… y unas conclusiones bochornosamente equidistantes. No sé por qué lo sacan ahora, tres años y tres meses después de que saltara el escándalo, salvo que se deba a que empiezan a prever una posible sanción de la UEFA y comiencen una campaña de presión o de blanqueamiento. El Real Madrid es otra entidad que también va tarde en esta denuncia ante la UEFA: Florentino Pérez lleva toda la campaña electoral anunciando el famoso dossier de 500 páginas que va a presentar al organismo europeo, un dossier tardío y seguramente insuficiente, que se uniría a la denuncia presentada por los miembros de negreiragate.com, de mucho más que ese volumen. 

El Informe Negreira comienza con unos párrafos del director del medio que anuncian la línea editorial que va a seguir a continuación: “Hasta el momento, nada se ha podido demostrar en cuanto a una posible actuación tendenciosa, orquestada o parcial (en todo caso delictiva) de los árbitros en favor del Barcelona o en contra de sus principales rivales”. Con un par. Tenemos a un vicepresidente de los árbitros untado hasta las cejas (acreditado) por un solo club (acreditado), con mando en plaza para decidir sobre designaciones (acreditado), ascensos (acreditado) y descensos (acreditado), dotado de un índice corrector (acreditado) para cambiar las puntuaciones de los colegiados (acreditado) y viene este tipo a soltarnos que no se ha podido demostrar nada sobre una actuación delictiva.

El director de uno de los medios que más se ha pronunciado en favor de Riquelme presume de haber hecho “el análisis exhaustivo, completo y detallado que aún no se había hecho tras destaparse el caso Negreira”. Cabe preguntar por qué motivo un medio que había hecho poco más que ponerse de perfil durante más de tres años se lanza ahora con un trabajo aparentemente riguroso. Y ya se moja sobre la resolución que debería tomar el caso cuando afirma que “mientras el caso se dirime en los juzgados y queda descartada la sanción deportiva por prescripción de un posible (e indemostrado) delito…”. Demasiadas precauciones, ¡demasiado condón, Juancho! ¿Hay temor a que la publicidad de Tebas se reduzca en el medio?

El informe está dirigido a una pregunta que, según entendemos muchos, no es la relevante, aunque también lo sea: “¿Se demuestra que ayudaron los árbitros al Barça?”. Yo pagué a un sicario para que asesinara a mi jefe, pero este no remató el encargo. ¿Mi delito depende de si se consumó el asesinato o no? Y una vez que el informe se centra en avalar o negar esa hipótesis, se lanza a publicar toda una serie de estadísticas que, en el fondo, importan poco. Y aun no siendo lo relevante del caso juzgado, el ánimo blanqueador queda patente en muchas de las afirmaciones vertidas:

Hay un párrafo en el que podían haberse extendido más, que es en el que se refiere a los árbitros en los que mayor diferencia en puntos había según pitaban al Real Madrid o al Barcelona. “Pero, al mismo tiempo, hay una segunda forma de leer estos mismos datos. No comparando al Barça con el Madrid, sino mirando sólo al Barcelona. Y ahí el paisaje cambia. Con 40 árbitros habituales, el Barça superó sus propias medias de victorias, derrotas y puntos con 15 de ellos. Hasta ahí, nada llamativo. Lo que sí lo es es que con cinco de esos 15 árbitros -Undiano, Mateu, Ayza, Sánchez Martínez y De Burgos- el Madrid obtuvo al mismo tiempo resultados por debajo de sus propias medias”. ¡Coño, pues podían haber insistido por ahí! O podían haber incidido en el hecho de que los mencionados alcanzaran la internacionalidad (es decir, promocionaran y fueran bien puntuados, entre otros o principalmente, por Enríquez Negreira) debido, quizás y solo hipotéticamente, a esta anomalía estadística. Sin tanto dato, solo con actuaciones en temporadas puntuales, varios de estos árbitros aparecieron en mi particular Anatomía de un Negreirato, esa explicación de todas estas anomalías en formato comedia, el único posible para explicar el fútbol español.

Sin embargo, el informe prefiere tirar por otros derroteros, solo por la estadística, sin apenas entrar en lo que esos datos pueden significar. No habla de errores groseros, como muchos de los que se produjeron en lo peor del Negreirato, ni de cómo esos árbitros fueron promocionados, descendidos o designados para las finales de Copa en función de a quién beneficiaban o perjudicaban. En definitiva, la línea editorial, o pastoral, si lo prefieren, de los lacayos de Sánchez Arminio y Enríquez Negreira.

Podían haber incidido en la carrera de estos colegiados, por ejemplo, en cómo Undiano Mallenco fue tan importante para que el Barça se llevara la Liga 2013-14, por ejemplo, pero apenas lo hacen. «El análisis estadístico no detecta una diferencia significativa entre la frecuencia de asignación de los árbitros favorables al Barça y la de los neutrales o desfavorables: los ‘pro Barça’ pitaban de media 19,4 partidos al equipo catalán, los ‘pro Madrid 18,9. La diferencia es mínima en el global». La siguiente frase sí podá haber sido un filón del que tirar, pero no lo explota, pese a que ha quedado acreditado durante las investigaciones que Negreira tenía influencia sobre las designaciones de los colegiados. «Cuando se acota al grupo de los cinco árbitros con el patrón más consistente -los que simultáneamente tienen al Barça arriba y al Madrid abajo en las tres métricas- la frecuencia de designación sube de forma notable. Si el CTA controlaba quién pitaba a quién, y si ese control buscaba algún efecto, esos números sugieren dónde habría que mirar». Habría que mirar, pero hazlo tú, que a mí me da la risa. De hecho, el informe no habla en ningún momento de errores puntuales, salvo en un caso, en uno de Mateu Lahoz que perjudicó, oh, casualidad, al Fútbol Club Barcelona. ¿No es demasiado evidente lo que pretende este informe supuestamente tan riguroso?

«Mateu Lahoz es el más difícil de encajar» porque siempre fue un verso libre en el CTA, un tipo que hizo carrera pese a no ser de la cuerda de los capos en un organismo definido por varios de sus exmiembros como «una famiglia» o «una mafia». Que conste que a mí nunca me gustó como árbitro, por su afán de protagonismo, por ir de «bienqueda» con todos, y por lo imprevisible de sus decisiones, muchas de ellas totalmente incomprensibles.

El informe continúa con sus datos estadísticos, sin querer entrar en ningún momento en los errores garrafales de los Iturralde, Hernández Hernández o Clos Gómez de siempre, errores que eran recompensados, por cierto, y siempre, siempre, en cada frase, en cada matiz, en aras de buscar una imposible equidistancia entre un equipo que pagó más de 8 millones de euros a «la mano derecha de Sánchez Arminio» y otro que padeció los arbitrajes de esa época.

El ejercicio de equilibrismo es demasiado obsceno hasta para el medio que más fondos recibe de Javier Tebas todos los años. Estuve a punto de dejar de leerlo y tirar el ordenador por la ventana cuando vi que publicaban una cosa llamada «Índice de Favoritismo» arbitral, en el que, ¡por supuesto!, Real Madrid y Barça empatan. Podéis iros a esparragar:

Es un análisis en el que no entran a valorar los criterios de designación para los partidos clave de la temporada, siempre opacos, paridos en los que curiosamente solían aparecer con demasiada frecuencia los Hernández Hernández, De Burgos Bengoetxea o Sánchez Martínez. Tampoco explica cómo las estadísticas se maquillaban en los partidos a priori más sencillos de cada temporada o en las jornadas finales, cuando «su trabajo» ya había sido realizado. E insisto una vez más, nunca se han explicado los dudosos criterios con los que los colegiados eran promocionados a la categoría internacional, donde sus emolumentos aumentaban de manera considerable, o cómo eran descendidos. El famoso índice corrector o corruptor que aparece en el informe de la Guardia Civil sobre el caso.

Las conclusiones de este Informe Negreira que tantos datos iba a aflorar no pueden resultar más decepcionantes: de nuevo la equidistancia más absoluta. Trata de dar cabida al discurso de madridistas y barcelonistas, y eso, con tantas evidencias afloradas por la Guardia Civil, la Agencia Tributaria o los informes de Juan P. Frutos y Maketo Lari, no es posible, señores de Marca. Como diría Michael Corleone: «es un insulto a mi inteligencia».

No, Marca, los tribunales no están intentando determinar «lo que hizo ese dinero dentro de los partidos de fútbol». Llevar el caso a actuaciones concretas, a un penalti o fuera de juego mal señalado, es el argumento que los directivo culés intentan poner en el centro del debate. Un club de fútbol no puede pagar a un dirigente de los árbitros por nada, ni por informes, ni mucho menos por influencia. No es necesario acreditar la compra de partidos o de colegiados, me duelen los dedos de tanto aporrear el teclado para escribirlo.

Si algún interesado quiere ver análisis estadísticos más serios, se puede pasar por la web de negreiragate.com. A mí me encantaría poder acceder a un documento del que hemos sabido esta semana, titulado El retorno de la parcialidad arbitral. Cuantificación del beneficio competitivo obtenido por el Barça (2001-2018). Según el artículo de The Objective, «el análisis ha sido elaborado en base a un índice compuesto de anomalía arbitral (ICA). Se identifica una anomalía severa y sistemática a favor del FC Barcelona […] La modelización contrafactual estima un beneficio competitivo neto para el club que oscila entre los 6,8 y los 11,6 puntos por temporada, con un escenario central de 9,2 puntos de media«.  

La prensa no se hace eco de este informe, tampoco la deportiva. Ellos están a lo suyo, al blanqueamiento de todo lo sucedido, al «aquí no ha pasado nada, no me toques al Barça, que empieza el Mundial». Hace dos semanas pudimos ver el mejor ejemplo de cómo una información falsa se difunde rápidamente. Sergio Yebra, uno de los miembros más activos de negreiragate.com publicó un artículo titulado El equipo de blanqueamiento sincronizado del caso Barça-Negreira:

No ha habido ninguna novedad por parte de la Agencia Tributaria desde su informe de marzo de 2022, que es el que determina que las facturas de las empresas de Enríquez Negreira podían «estar encubriendo servicios ilícitos» y lo pasa a la Fiscalía para que lo investigue.

Pues bien, como explica el autor del artículo, hace dos semanas se pone la maquinaria a funcionar para decir que un nuevo informe de la Agencia Tributaria descarta que se hubieran comprado árbitros, una información errónea que parte de ese Miguel Galán que va por ahí escribiendo monografías del caso Negreira sin haber leído los informes existentes, por lo que se deduce de sus escritos. Y los «sospechosos habituales» se ponen a difundir el discurso hasta con las mismas palabras: la Cope, Mundo Deportivo, elNacional.cat, el As (que lo retiró rápidamente), el blanqueador oficioso del CTA, Pável Fernández…

Repito: no ha habido ningún nuevo informe de la Agencia Tributaria en mayo de 2026, es la misma información que da origen a las investigaciones de la Fiscalía y la Guardia Civil. Y si puedo entender (mal) a los medios que reciben fondos de Tebas, me parece inadmisible que Televisión Española entrara en este mismo juego de propagación de mentiras:

Las dos imágenes de la izquierda son de mayo de 2026. Teledeporte o Televisión Española no pueden decir que desconocieran el informe de Hacienda pues ya habían dado cuenta del mismo en cuanto saltó el escándalo, a principios de 2023, como bien destapó Helena (@HdeHelena_RM, una de las personas más importantes tras la cuenta negreiragate.com) y como puede verse en la imagen de la derecha. Es lo que tiene haber dejado la sección de deportes en Sant Cugat, que se dedican al blanqueamiento por devoción, no por «subvención tebana».

Esa es la prensa que tenemos. Y ya que aparece Enrique Riquelme por aquí, daría para varios post adicionales el papelón que han hecho el diario Marca, la Cope, El Mundo y El Confidencial durante la campaña a la presidencia del Real Madrid. Bochornosos. Lamentables. Así nos va.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.