El bar malo, por Josean

casa paco

Un bar no puede quebrar, eso es evidente. Y como es evidente, pues no hace falta ni explicarlo. Basta con acudir al miedo ciudadano, decir que “el tejido social se resquebrajaría, porque una sociedad sin bares no puede subsistir”, “el consumo de cañas se resentiría y tendría efectos letales en la economía”, “numerosos sectores asociados se verían arrastrados en su caída”,… ¡el Apocalipsis! Así que, para qué vamos a molestarnos en dar una explicación, ¿verdad?

Tanto habían aflorado los bares en la época en la que en España nos creíamos ricos, que llegó a producirse una verdadera saturación. Los ciudadanos siempre estábamos dispuestos a Sigue leyendo