Vacaciones en entredicho, por Josean

Con la crisis o debido a las consecuencias de la misma, los trabajadores hemos llegado a dar por buenas algunas medidas que nos hubieran parecido impensables hace apenas una década. Hemos aceptado que los sueldos no se incrementen, incluso los infrasueldos, hemos asumido que difícilmente nos va a llegar para una pensión digna el día de mañana, que no será a los 65 palos, nos han convencido (o pretendido) de que era positivo que se abaratara el despido o acabar con la negociación colectiva, y por supuesto, si alguno creyó en la implantación de la jornada de 35 horas, podemos darla por enterrada. Sigue leyendo